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Frank Ocean se confiesa a través de sus fotos y pensamientos

24.10.17
Frankie Pizá

La carta que escribe Frank Ocean acompañando el ensayo fotográfico que acaba de publicar en i-D suena esperanzador. Al músico se le escucha tranquilo, calmado, en paz. Alegando aquella conducta clásica del «disfrutando del momento».

Habla del verano de 2017, hay un punto nostálgico en sus palabras; recluta algunos pensamientos y los conecta a duras penas, como el poder de la afirmación y la negación, el poder de las decisiones y de las reflexiones dispares, como la de no poner apodos a sus fans por vergüenza.

32 páginas de editorial con fotos propias y de otros acompañantes que narran un período de tiempo en el que Ocean se ha reconciliado con los escenarios después de varios años. Donde se puede ver al equipo de personas que le acompaña y se puede percibir la relación entre todos ellos.

Las fotos, «como diría Karl Lagerfeld, vinieron a mi en un sueño» dice en la carta de apenas dos párrafos. Un contenido confesional y en el estilo normalmente críptico de los mensajes del norteamericano: se menciona, entre otras cosas, a los fans de Rick & Morty o a Tim Ferriss, entre otras cosas.

«You can answer a lot of questions with ‘Yes.’ But you can answer many more with ‘No.’ No is run of the mill. Yes is a gem. Whenever I feel alone I watch live television, something about it being okay on their end makes it okay on mine. Onstage one in-ear is my mic feed and the other one is a Tim Ferriss podcast. I go long periods without talking but I raise my voice when the people on the phone are in loud places. I’ve never given my fans nicknames because the ones I think of are embarrassing. I’m world famous. I had peace in my twenties. Big Pharrell praying hands those weren’t mutually exclusive. If you want to make your 30s sound appealing just mention ‘sexual prime.’ Re: the photos… as Karl Lagerfeld would say they ‘came to me in a dream.’ Summer two thousand and seventeen. We leaned into it. Bananaberry flavored candies at the bottom of the cup. I’ll never know why or what’s with campouts for Szechuan sauce at McDonalds. But I’m way into it. Issa Dreamworld. If you liked two thousand and seventeen then you’ll love two thousand and eighteen.»