#Entrevistas

Raime: conexión post-Hardcore

El dúo británico actuará en el DNIT de Barcelona el viernes 27 de enero.

25.01.17
Pau Cristòful

No son pocos los productores de electrónica con un confeso pasado vinculado al Punk y el Hardcore y sellos como L.I.E.S. o Diagonal se inspiran tanto por la estética como por el sonido de estos géneros.

Sin embargo, el caso de Raime es atípico: el de unos productores considerados como una de las grandes revelaciones de la electrónica de principios de esta década que han descubierto la tensión de las guitarras del post-Hardcore en estos últimos años, plasmando esta conexión en su último disco, «Tooth» (Blackest Ever Black, 2016).

Un álbum que funciona como un todo y que suena, tal como ellos afirman en la entrevista, «crudo y minimalístico», con unas pocas notas de guitarra ligeramente saturadas impregnando de tensión unas bases electrónicas que suenan profundamente londinenses, una deconstrucción oscurísima de géneros como el Grime y el Dub.

Del mismo modo, quienes disfruten con este álbum seguramente también lo hagan con su claro precedente, el EP que Raime editaron bajo el alias Moin en 2013.

Esta lista de reproducción muestra qué artistas de post-Hardcore les han servido de inspiración: desde el pseudo-sludge de un disco de The Sickness del 81 al Hardcore Punk de The Void pasando por clásicos como Hüsker Dü, Rites Of Spring y Fugazi.

En «Tooth» (Blackest Ever Black, 2017) recordáis más que nunca la tensión de bandas de post-Hardcore como Shellac y Slint.

Por otra parte es bastante frecuente que algunos productores de electrónica tengan un pasado vinculado al Punk y tanto la estética como el espíritu DIY de vuestro sello, Blackest Ever Black, también puede recordar este género.

Para vosotros, ¿fue primero el Hardcore Rave o el Hardcore Punk?

Raime: Fue primero la música rave y la electrónica en general.

Nuestro interés por el post-Hardcore ha despertado en los últimos años e imagino que el hecho de que fuera una novedad para nosotros ha sido determinante para que nos fascinara de ese modo.

¿Cómo descubristeis estas bandas?

R: Fue una transición natural desde la electrónica a través de la música Industrial y el Doom Metal, mediante los que nos empezamos a interesar por música hecha por bandas.

Por otra parte, creo que a pesar de que se tratara de un género desconocido para nosotros hemos acabado por encontrar muchos puntos en común con nuestra forma de entender la estética del sonido: crudo y minimalístico.

Me gusta mucho el contraste entre esas guitarras tensas y saturadas y la claridad y limpieza de la parte electrónica del álbum.

¿Cuáles han sido vuestras referencias por lo que se refiere a la electrónica de vuestro último disco?

R: Creemos que a la hora de hacer un álbum realmente son muchos factores los que lo determinan, aunque si tenemos que simplificar las mayores influencias en “Tooth” (Blackest Ever Black, 2016) son bastante obvias: el Grime y la música Garage en general junto con los trabajos de Basic Channel y Rhythm ‘n Sound en particular.

Han pasado cuatro años desde que publicarais vuestro aclamado disco debut, «Quarter Turns Over a Living Line» (Blackest Ever Black, 2012) y durante este tiempo habéis editado un EP firmado como Moin que es el nexo perfecto hacia el sonido actual de Raime.

¿Cuando empezasteis a trabajar en el último álbum, teníais claro cómo queríais sonar?

R: Siempre que nos ponemos a trabajar pensamos que tenemos una idea clara de como sonar pero no tardamos en darnos cuenta de que no.

Sí que desde el inicio tuvimos claro que queríamos presentar de forma natural las similitudes entre cierta electrónica y un tipo concreto de música de guitarras.

En este sentido, tras el lanzamiento de «Tooth» (Blackest Ever Black, 2016) publicasteis un 12» en Boomkat firmado como Yally en el que os despojais de esta influencia post-Hardcore a favor de un resultado más bailable, cercano al Grime y el Jungle.

¿Del mismo modo que Moin anticipó «Tooth» (Blackest Ever Black, 2016), Yally es una pista del rumbo de las nuevas producciones de Raime?

R: Quizás, no lo sé.

Estos proyectos paralelos nos sirven como una vía de escape del proyecto principal y un terreno en el que experimentar tanto para emular la música que nos gusta como para producir libremente.

Por otra parte, obviamente cualquier cosa que hagamos va a terminar influenciando la música de Raime.

¿Está evolucionado la música de «Tooth» (Blackest Ever Black, 2016) en los directos?

R: Sí, mucho, en el sentido de que estamos aprendiendo a actuar no como músicos de electrónica sino como una banda.

Al principio tendíamos a ser más delicados pero cada vez tenemos más ganas de hacer ruido e impactar la audiencia.

En los conciertos Tom Halstead toca la guitarra, Joe Andrews se ocupa de la electrónica y contamos con un batería adicional que se sitúa en medio de nosotros, de modo que todos estamos en la primera línea.

Recuerdo que las visuales que contabais para las presentaciones de vuestro disco de debut eran increíblemente magnéticas.

¿Volvéis a usar vídeo en esta gira?

R: No, queríamos probar algo diferente.

Por último: después de que Steve Albini le dijera a Powell que «siempre había detestado la música de club» y teniendo en cuenta que vuestro último disco trata las similitudes entre la electrónica y el post-Hardcore, habéis pensado enviar vuestra música a Albini para saber lo que opina de ella?

R: Para nada.

No creo que estuviera interesado y por otra parte no porque sea una influencia significa que tengamos que establecer un contacto.