#Entrevistas

Rabit como espejo de la opresión

"En América nunca me he sentido cómodo en público".

23.11.16
Pau Cristòful

El live que el productor tejano Rabit ofrecerá el viernes 25 de noviembre en el DNIT se presenta como una de las fechas más interesantes del ciclo de electrónica experimental organizado por el Caixaforum barcelonés.

Con Rabit, DNIT conecta con el presente más excitante de la electrónica, aquel que no solo ejemplifica las últimas reinvenciones del género sino que avanza continuamente a un futuro incierto.

Prueba de ello es el hecho de que la actuación de Barcelona será el primer live que el artista ofrezca en Europa (hasta ahora, en festivales como la CTM de Berlín había hecho lo que se describe como un DJ-set híbrido).

Esta actuación llega en un momento en el que el artista se ha alejado de su vinculación inicial al Grime para tomar senderos más confusos y abstractos, en la línea que avanzaba el imprescindible artículo «2015: The Neofuturist Aesthetic» que Matthew Philips publicó en Tiny Mixtapes.

Barriendo para casa, también recomiendo la lectura del texto «Welcome to the great game: Decodificando un clásico contemporáneo» que Frankie Pizá escribió en marzo.

Esta evolución es el punto de partida de una entrevista en la que Rabit también explica el elemento opresivo de su música, la conexión con la asfixia que padecen los grupos minoritarios en América, su papel al mando del sello Halcyon Veil y algunos detalles de lo que será la actuación de este viernes.

Además, Rabit nos cede un podcast exclusivo que podéis disfrutar a continuación: recoge su herencia del Hip Hop tejano y la diluye con pasajes ambientales y abstractos que a pesar de todo no suenan tan apocalípticos como algunos de sus trabajos anteriores. Quizás sí hay esperanza.

Con «Communion» (Tri Angle, 2015) y tu mixtape junto a Chino Amobi, «The Great Game: Freedom From Mental Poisoning (The Purification Of The Furies)» (Halcyon Veil, 2015), has pasado de un sonido próximo al Grime a una perspectiva mucho más abstracta. ¿Ha sido algo premeditado?

Rabit: Sí y no. Es cierto que realicé un esfuerzo para moldear un sonido más único, personal y singular en mis referencias recientes: realizar un álbum no es simplemente unir 13 beats sino que es un aprendizaje continuo.

Al mismo tiempo, un par de las canciones de «Communion» (Tri Angle, 2015) las compuse en 2013, por lo que creo que lo que estaba haciendo en esa época era aprender a expresar realmente lo que quería y sentía mediante beats instrumentales, lo cual no es fácil.

¿Qué cambió en tu contexto durante esta evolución?

Muchísimo. Un punto determinante fue cuando en 2015 fui a una fiesta en casa de Björk con Lotic, The Haxan Cloak, Missngno, Robin de Tri Angle Records y Hanz y luego celebramos el quinto aniversario de Tri Angle en un banco abandonado de Wall Street.

Antes del showcase de Tri Angle, Björk me acompañó a dar un paseo y me preguntó si me parecía bien que ella pusiera unos cuantos temas en los que cantara sobre mis beats¡Por supuesto que me pareció bien! Hubiera dicho que sí a cualquiera que me hubiera preguntado, pero el hecho de que fuera alguien con esa influencia, básicamente una de las mejores artistas actuales, me enriqueció de una forma que es difícil de describir.

Esto me enseñó que es compatible ser alguien de la magnitud de Björk y a pesar de ello seguir siendo humano, delicado y generoso.

Este viaje me inspiró muchísimo y realmente noté que algo había cambiado en mí cuando volví a mi casa.

Por otra parte, también he sido el mayor fan de Lotic desde el 2012. Creo que es un genio y su actuación en el showcase de Tri Angle desprendió tal torbellino energía que la gente se volvió loca.

Eso fue una reafirmación para mí: estamos haciendo esto ahora, no tenemos que esperar a ser famosos y, si a mi amigo le va bien, a mí también me va bien.

Tu música suena asfixiante y en algunas entrevistas previas has comentado que lo que la gente oye son tus experiencias, especialmente marcadas por el hecho de sentirte queer y haber crecido en una comunidad cristiana.

¿Producir música sofocante es una vía de escape de tu propia opresión?

Creo que «asfixiante» («stifling«) es una palabra exagerada. Mi música me parece claustrofóbica en algunos casos, aunque es cierto que esta sociedad es totalmente asfixiante y opresiva y que yo me siento como un espejo que la refleja.

En este sentido, ¿crees que lo has vivido en tus últimos años (tocar por todo el mundo, ganar reconocimiento, la mencionada experiencia con Björk, etc.) volverá a cambiar la estética de tu música?

Buena pregunta. Creo que todo en nuestras vidas y cada hora, día, año e interacción nos cambia a nosotros y a nuestra manera de pensar.

¿La nueva música que estás produciendo sigue la línea de tus últimas referencias?

No estoy seguro. Realmente me encuentro en un punto del proceso en el que el resultado puede tomar cualquier dirección.

Toda este escena post-Grime comparte un factor distópico que resuena como un eco del mundo en el que estamos viviendo (marcado por los ataques terroristas, las guerras, el racismo, la homofobia, etc.).

¿Piensas en algún paisaje concreto cuando produces?

Bueno, para empezar creo que a Chino Amobi y a mí nos gustaría atribuirnos parte del mérito de esta tendencia que comentas (risas).

Mola ver a productores que empatizan con lo que uno hace y comunica, y lo adaptan a su propio discurso.

Todos tenemos nuestras razones y puntos de vista únicos para realizar el arte que hacemos y prefiero no extenderme en este sentido.

En algunas entrevistas previas también comentaste que tu relación con el Cristianismo se basaba en el miedo y la vergüenza que esta religión te hacía sentir por el hecho de ser queer.

Sin duda, son reacciones que muchas minorías deben de estar sufriendo ahora que Trump ha ganado las elecciones.

¿Cómo te sientes al respecto?

Creo que el shock que ahora están sufriendo los americanos moderados y liberales es una ínfima fracción de lo que los grupos marginados han estado padeciendo toda su vida.

En América nunca me he sentido cómodo en público y que creo soy totalmente consciente del sentimiento general de represión y supremacía blanca en el que vivimos: ya estaba anticipado por nuestra cultura, obsesionada con el culto a la persona, los móviles, los selfies y los realities.

Te relacionas con la escena Grime, básicamente centrada en Londres, y con el colectivo Janus, de Berlín. ¿Has pensado en mudarte fuera de los EEUU?

Actualmente ya no estoy tan relacionado con la escena Grime. Sigo hablando con Mumdance y Logos pero poco más.

He pensado en venir a Europa pero el proceso es agotador y por otra parte aquí tengo una familia de quien preocuparme.

Realmente no es tan simple.

Has expresado varias veces que no crees que tu música esté hecha para los clubs. ¿Cuál crees que sería el escenario ideal para escucharla?

Creo el contexto ideal para escuchar el 90% de la música es en casa y usando unos buenos auriculares. Allí puedes imaginarte libremente tu escenario, sin estrés.

En este último año has combinado tu faceta como artista con un nuevo papel como curador, básicamente al mando de tu sello Halcyon Veil y recientemente con tu nuevo programa de radio en Rinse.FM

¿Te gustaría construir una escena?

El proyecto de Halcyon Veil es muy libre y creo que irá avanzando de forma orgánica.

Me gustaría llevar el roster del sello de gira por Europa en 2017, por lo que si algún promotor lee esto debería estar atento.

También vamos a editar un par de álbumes en vinilo con diseños bonitos y alguna sorpresa más… Básicamente intentaremos parecernos a nuestros héroes.

¿Cuáles son las políticas de contratación de artistas para el sello? ¿Mediante qué vías te llega la música que has editado?

Básicamente he publicado música de amigos y de amigos de amigos. La gente envía demos y realmente lo aprecio pero la mayoría de las veces ya estamos realizando grandes esfuerzos para lanzar algo de un conocido.

No somos una gran empresa como Warp. No tenemos presupuesto pero a pesar de esto estamos consiguiendo hacer cosas, lo cual creo que es bastante inspirador.

Los primeros discos de Halcyon Veil fueron prensados en vinilo pero últimamente solo han salido referencias digitales y alguna cinta de casete. ¿Cuál crees que será el futuro de los formatos físicos?

Ahora mismo me preocupa más el futuro de la Tierra y de mis amigos.

Algunos de tus últimos trabajos han salido en tiradas muy limitadas. De «Excommunicate» (Autoeditado, 2016) solo se publicaron 50 copias firmadas a mano.

¿No crees que es un planteamiento elitista y que favorece la especulación?

Solo hay una copia de la Mona Lisa.

El de Barcelona será tu primer live. ¿Cómo lo estás encarando?

Hice un live en Houston, por lo que el de Barcelona será el primero de Europa. La verdad es que llevo varias semanas sin salir de casa para poder prepararlo.

Utilizaré una o dos MPC y varias piezas de software.

Por lo que se refiere a la música, quizás se podrán reconocer algunos sonidos de mis referencias pero todo puede cambiar cuando vea el espacio y me impregne de él y de mi emoción del momento.

¿Cuáles son tus planes de futuro?

Seguir con la música y tener presente la importancia del amor y de querernos entre nosotros.

Rabit actuará en el DNIT de Barcelona este viernes 25 de noviembre. Puedes comprar tu entrada aquí.

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