#Entrevistas

Sobre espiritualidad, sueños y esencia con BFlecha

"Ir al núcleo, de la esencia misma de lo que somos, donde está el diamante".

22.05.17
Frankie Pizá

«Kwalia», el segundo álbum de BFlecha, se puede interpretar desde varias direcciones.

No es un viaje de ida, tampoco una ruta bidireccional, sino más bien un manual subjetivo en el que la lectura tiene como ingrediente esencial la experiencia del receptor. Te adentras en el cosmos de BFlecha, pero realmente lo haces en tu interior.

Invita a «indagar en los códigos», como dice la misma artista gallega, que para este nuevo disco ha sabido dar un significado y apariencia más profunda a su discurso musical; todo, desde los límites de sus interpretaciones a las temáticas que se tratan, van un poco más allá.

Recuerda en parte al planteamiento con el que Kendrick Lamar ha abordado «DAMN.»: mientras el rapero expone su combate a muerte contra sí mismo y cada canción tiene diversas lecturas, BFlecha representa su toma de consciencia e idea de la realidad impregnando todo de fantasía e influencias que van desde la literatura de ciencia ficción a la mitología japonesa.

«Significa tener una mirada con mayor resolución, más amplitud y esa capacidad de ver así está en los ojos del observador, poder ver el enigma oculto en las cosas».

–BFlecha sobre la espiritualidad. 

De entrada, el universo de Belén Vidal puede interpretarse como una «vía de escape», aunque ella misma confirma que se trata de «buscar una vía real»: encontrar la esencia misma en nuestro interior y una panorámica de lo que somos entre las infinitas posibilidades de percepción.

«Kwalia» es una fantasía en la que BFlecha se conoce mejor a sí misma y lo comparte a través de diferentes historias musicadas: un «artefacto R&B metafísico», como decía la nota de prensa.

Va de «tomar acción por lo que cree uno y en vez de reprimirnos porque no encajamos o no somos como lo que tendríamos que ser, hacer que tu carencia sea tu virtud», según comenta en nuestra charla sobre los conceptos espirituales, influencias y contenido que se integra en el álbum.

A pesar de que en lo musical BFlecha da más espacio a algunos elementos y otros reducen su incidencia, su sonido es el mismo que en el debut; la sustancia difiere en su mensaje, donde la artista es más confidente y sobre todo más universal.

Porque todos podemos vernos reflejados en el arte que surge de su mundo personal.

Una primera pregunta que me viene a la cabeza es cómo interpreta la realidad BFlecha; ya que existen infinitas interpretaciones sobre lo que vivimos y lo que somos, qué significa ese “estado” para la artista?

De una manera subjetiva y única, que es justo de donde se inspira el nombre del disco, de los qualia.

La portada de Raúl Díaz Reyes tiene también mucho que ver con la percepción en función del que observa. En el cine oriental o el anime también se exploran mucho este tipo de puntos filosóficos. Y en este disco hay más referencias a la cultura oriental, verdad (desde Kurosawa a los “guerreros mitológicos” que defienden al Buda)? Háblame de ellas!

La portada es sólo uno de los puntos de vista de los múltiples que verías si la vieses en persona. Pensé que estaría bien que hubiese vídeos de ella girando, para apreciar que es un volumen de distintas caras.

Creo que representa bien como lo que percibimos a nuestro alrededor está condicionado por lo que somos y nuestra perspectiva, por nuestro sentidos. Y eso es algo que quería reflejar en el disco, que hay un espectro más allá del que estamos acostumbrados a movernos en nuestro día a día y que se puede ampliar.

Mucha gente me dijo que pensaba que era un diseño hecho por ordenador, que no se imaginaban que era una escultura de verdad, esa lectura también me parece interesante. Estamos tan acostumbrados a ver replicas de la realidad, que prácticamente acaban por sustituir a los originales.

Para llevar a cabo esa amplitud de miras hace falta una disciplina, una resistencia, una fuerza que te lleve hacia delante. En temas como «Kongô No» está presente eso, aparecen referencias al bushidō, el camino del samurái, del auto aprendizaje.

Contiene un haiku que dice: «Como una gota de rocío situada en una hoja indestructible”. El «Kongô» es un metal mítico, significa del diamante…, indestructible…, representa la sustancia verdadera, lo más puro.

«Kwalia» trata de eso, de ir al núcleo, la esencia misma de lo que somos, donde está el diamante.

En otra entrevista comentaste que «»Kwalia» es el lugar imaginario al que llegaremos tras una expedición a los territorios salvajes de nuestra mente”.

Tiene algo que ver con los procesos vitales que llevan a la espiritualidad y el conocimiento profundo de quienes somos, de nuestro interior? O se trata de una fantasía como “vía de escape”?

Tiene que ver con conocernos mejor, y también pensar que aunque en nuestro entorno parezca que solo dos hay caminos para hacer las cosas, si ninguno te representa puedes hacer uno nuevo para ti.

Al contrario que una vía de escape lo veo como buscar una vía real. De tomar acción por lo que cree uno y en vez de reprimirnos porque no encajamos o no somos como lo que tendríamos que ser, hacer que tu carencia sea tu virtud.

En “Zigurat” se comenta que “solo la fusión de sueño y realidad pueden completar la vida humana” y se hace referencia a la novela de Adolfo Bioy Casares, La invención de Morel.

¿Qué significado tiene aquí “sueño” para BFlecha y cómo imaginas el futuro en el que esto sea posible? ¿Realidad virtual? ¿Inmortalidad?

Ese libro ha sido de una gran influencia en mi otro disco Beta. Es uno de esos que me llevó a enganchar con otros y esos otros a muchos mas, así que es de esos que dejan huella.

La verdad es que no había pensado en en el paralelismo de la historia del libro con el video de «Zigurat», o con «Rutas Circulares», sí veo esa conexión con la repetición en el tema de «Rutas Circulares».

Cuando estaba componiendo los primeros temas del disco recuerdo ir a ver la exposición de El surrealismo y el sueño en el museo Thyssen de Madrid me inspiró mucho la verdad, fue un pistoletazo de salida.

La frase que mencionas es una cita de Georg Christoph Lichtenberg y en el video de «Zigurat» está relacionado justamente con explorar esos territorios desconocidos de la mente, dejando al lado la razón.

Ir a lo más profundo, sumergirse en esas zonas que están relacionadas con nuestro inconsciente, nuestra identidad verdadera. Y ver el sueño como un anuncio de otra posible realidad.

No sé, tendremos que ver por donde tira, dependerá también de como se use las nuevas tecnologías. No tengo la respuesta, solo intento crear un contexto en el que sugerir que existen otras posibilidades.

En “Rutas Circulares” la letra y cómo se expone el single me hace pensar en un símbolo japonés relacionado también con el zen, Ensō (円相). Tiene que ver con el vacío, la “no acción” y de forma conceptual con los bucles que ocurren a lo largo de nuestra vida…

La verdad es que desconocía ese símbolo. «Rutas Circulares» es una representación de la monotonía diaria, y de querer romper con estereotipos y esa rutina que nos hace presos. Habla de tomar acción, de ser pro activo y de no quedarse en tu zona de confort. Si quieres hacer rollos guapos hay que moverse.

¿Qué aspecto tiene Kwalia en la imaginación de BFlecha, cómo lo describirías. A mi me parece que tendría algo que ver con los dibujos de Moebius…

«Kwalia» es más bien un lugar abstracto al que sí seguramente podríamos llegar como Arzak sobre su Pterodelfo jajaj!

Cuando estaba escribiendo el disco estuve muy enganchada a muchas de sus obras, y me llega mucho por que a la vez que muestra un futuro con tecnología muy avanzada, es muy humano. En el mundo de Edena busca esa conexión con la naturaleza, hay una vuelta por parte de sus protagonistas a volverse mas naturales.

Dado el contexto actual en nuestra sociedad y nuevas formas de comunicación, los humanos nos vemos cada vez más con la necesidad de tener una desconexión o lugar en el que los impulsos estén bloqueados.

Observar nuestra mente, meditar o la atención plena son prácticas que se han extendido por todo Occidente en las últimas décadas a raíz de la sobreexposición.

¿Medita BFlecha? Es “Kwalia” también algo terapéutico?

No, no medito. En realidad lo veo más como no tanto frenar esos impulsos sino como ir a ese lugar donde se producen, y pensar por qué los tenemos.

La música en general es terapéutica, a mi me hace sobrellevar mejor la vida. Tiene esa capacidad de cambiar tu estado de ánimo, de unir a las personas, ya lo decía Lil Wayne en una entrevista, que en sus conciertos no existía el racismo, había gente de diversas razas.

El discurso musical de BFlecha es fantasía e invita a ella.

Pero ¿cómo se trasladan imágenes visuales, historias, a tu propio sonido? ¿Cómo se comienza esa proceso? Además, como se puede escuchar en canciones como «El Sueño de Chuang Tzu”, se combina música popular gallega con técnicas de producción muy actuales.

Comienza como un latigazo o una descarga eléctrica, cuando descubres algo que te llama la atención, puede ser desde una conversación, una linea de un artículo o un dialogo en una peli. A partir de ahí construyo la letra, y luego lo encajo sobre la música, que normalmente hago antes.

Al vivir aquí en Galicia, estás escuchando la música tradicional constantemente en tu entorno, ademas trabajé como técnico de sonido de grupos de folk gallegos durante varios años. Es como que al final uno quiere buscar en sus raíces, hay una atracción para buscar ahí.

También veo un paralelismo de los ritmos gallegos con los ritmos del rap, el tempo, las tripletas, incluso en el baile, esas conexiones también son las que te hacen querer explorar.

En tu anterior disco ya se hacía congeniar Hip Hop, House de los 90, R&B y detalles de otros géneros. ¿Cómo ha evolucionado tu sonido desde “βeta”? Existe alguna diferencia en cuanto a planteamiento “musical”?

Sí que hay una evolución, sobre todo en querer mejorar mi sonido, de diluir todo es esos géneros que comentas en un mismo fluido, llámale una sensación, de integrar todos esos ingredientes en un todo.

También he estado probando a estirar un poco más allá mis limites con la voz. A la vez que está más presente, también he probado a generar más efectos, jugando con la modulación o estirando el rango vocal y en temas como «Kwalia» a utilizarla como si fuese un instrumento, buscando esa parte más instintiva.

La parte que te comentaba antes de explorar en música tradicional y luego el tema conceptual que también ha tenido mucha importancia, como transcribir todos esas ideas a la música.

Por ejemplo representar las estructuras laberínticas en «Rutas Circulares» o el final de «Apnea» en que la misma música acaba diluyéndose. Si te fijas casi todos los temas terminan con outros, siempre diferente de como empiezan, como si cada canción tuviese dos caras. Y hacer esto pero a la vez manteniendo la estructura de canción pop.

Me gusta enfocarlo como un disco con varias lecturas, para disfrutar de simplemente de la parte musical y para las personas que quieran ir mas allá, como un bonus donde pueden tirar del hilo e indagar en los códigos.

Algo que sigue conservándose en tu planteamiento artístico es “crear la música con la que te identificas”. Pero en una entrevista incides en que existe mucho trabajo todavía que hacer en cuanto a la “discriminación geográfica, por edad, orientación sexual, etc” en la música.

¿Qué retos te has propuesto con este disco? A nivel de llegar a una mayor audiencia y otro tipo de públicos?

Quizá más que llegar a más número de público, que por supuesto que me encantaría, busco llegar más al oyente, es decir, más profundamente.

Ahora la música se lanza a las redes y es todo más efímero, y creo que es un disco que necesitas sumergirte en él.

Volviendo a los temas más conceptuales sobre el disco; la espiritualidad es una búsqueda continua que tiene que ver con la sabiduría, estar en paz con nuestro interior.

Es por eso que veo este disco como una metáfora sobre ese proceso: “buscar en nosotros mismos”.

Para ti qué significa espiritualidad y cómo has buscado retratarla en este segundo disco?

Significa tener una mirada con mayor resolución, más amplitud y esa capacidad de ver así está en los ojos del observador, poder ver el enigma oculto en las cosas.

Y saber que aunque estemos dentro del cuadro, existe una perspectiva desde el exterior y aunque nunca podamos ser espectadores desde ese lugar, pensar en grande y ser conscientes de que nuestras percepciones son engañosas y que no sólo es lo que parece.

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