#Fresh talent

Fresh Talent: INGA

Nunca la oposición a la progresiva deshumanización fue expresada de forma tan sutil, elegante y psicodélica; Sam Gendel crea Jazz sin restricciones huyendo del metrónomo y la postproducción.

11.02.16
Frankie Pizá

Foto de Matt Hayslett.

Apenas se atendió en 2015 a «en», álbum debut el pasado mes de abril del particular proyecto de Sam Gendel, INGA. El saxofonista y guitarrista de Los Ángeles comenta en una entrevista que el «metrónomo es artificial», «no bueno o malo, simplemente artificial», haciendo poco después una comparación con el sentimiento cada vez más extendido de extraña «desilusión» con todos los recursos digitales para la comunicación e información a nuestro alrededor:

«Just like people can become disillusioned with computers and social media if they lose themselves in those interfaces, with music people can become disenchanted if they lose the sense of continuity in the sound.”

La mayoría de la música del instrumentista no lleva ni edición ni es un producto que llegue tras reiterados ensayos; Gendel y sus acompañantes, el baterista Kevin Yokota, el guitarrista Adam Rather y el bajista Daniel Aged (50% de inc., proyecto al que Gendel devuelve el favor tanto en sesiones de grabación como en directo), se dejan llevar de forma natural por la comunicación entre sí y la improvisación, dando forma a una orgánica formulación de Jazz psicodélico, delicado y evocador.

Los apuntes Folk de la guitarra recuerdan a Matthew Larkin Cassell, su forma suave y ligera de entonar y frasear sobre las notas al Edu Lobo de «Zanzibar» (o a Pat Metheny más bien), y los vientos y sus desarrollos al Jazz espiritual de Pharoah Sanders; la suya es una mezcla rara de ver en la actualidad, con un diseño genuino y potencialmente accesible para el gran público.

Gendel incide en cada una de sus actualizaciones en el estado actual del sistema y la pérdida de humanidad/realidad en la música y, por ende, en la sociedad actual computerizada; finalizó el 2015 con «peaking», un single de dos canciones tituladas en castellano en el que apuntaba: «RECORDED LIVE, UNEDITED, NO GRID. TRUE FORM. FOR YOU.»

«People are psychedelic. My music is about people, made by people, live and raw for the listener to experience and become.»

Recientemente, INGA acaba de lanzar su última creación: «Volunteered Slavery», una singular versión y adaptación del clásico universal del insólito y genial saxofonista Rahsaan Roland Kirk, llevando a la salvaje y trascendental composición original a un tono refrescante y meditativo, sin perder ni un ápice de propiedades hipnóticas.

«Volunteered slavery got me on the run /  Volunteered slavery is somethin’ we all know.»

El suyo es un proyecto injustamente poco valorado, la forma de oposición a la actual y progresiva deshumanización más sutil y elegante que vamos a poder escuchar actualmente.

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