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Dean Blunt: «It’s a moody place»

27.10.14
Frankie Pizá

Ante la nueva actuación del provocador e inclasificable Dean Blunt en Barcelona gracias al ciclo DNIT (31 de Octubre) y la llegada a tiendas del esperado «Black Metal», Fran Martínez explora la surrealista imagen y creaciones del británico con una visión en perspectiva que recorre desde su material en Hype Williams junto a Inga Copeland a sus intrigantes apariciones en directo a modo de performance.

En los días previos a su visita a España y con el lanzamiento de su próximo trabajo titulado “Black Metal”, nos proponemos a realizar un ejercicio de perspectiva sobre la obra de un artista tan inclasificable como Dean Blunt. Inclasificable, no es un adjetivo empleado de manera aleatoria a la hora de valorar su música, también se refiere a su figura moldeada a través de una serie de entrevistas realizadas desde su irrupción junto a Inga Copeland (Alina Astrova) al mando de una formación como Hype Williams, en la que nos deja claro (justo por no aclarar nada) la naturaleza de su personalidad.

Declaraciones que fomentan aún más si cabe la sensación de culto a su figura y potencian, del mismo modo, la sensación de poder estar presenciando la narración de la mayor tomadura de pelo jamás inventada, aunque no son poseedores ni mucho menos de este título ya que en la historia del pop experimental y de vanguardia conocemos una gran cantidad de referentes desde los años sesenta.

Formaciones que tratan de escapar a través de su música, estética (por exceso o por defecto reduccionista) y declaraciones de una realidad implacable, proponiendo una vía de escape desde la extrañeza y la singularidad, lo que tradicionalmente se emplea como una hoja de doble filo para dejar que a un lado caigan rendidos a sus pies un grupo incondicional de este tipo de propuestas y del otro lado, se banalice toda esta cháchara como una tomadura de pelo para justificar una propuesta hueca o sin contenido, digamos “estríctamente pop”.

Entre esos dos polos, sus adeptos asisten fascinados a cada paso y decisión discográfica para intentar resolver un misterio que indudablemente nos tiene atrapados a muchos de nosotros. Este análisis, obviamente, se centra en la faceta de atracción y no trata de cuestionar ni convencer a los menos interesados de las bondades casi paranormales de Dean Blunt, aunque de lo que no se puede dudar es que su propuesta ha ganado la atención de la mayoría de la prensa especializada desde su irrupción en 2009 con una serie de trabajos autoeditados en 2009 como fueron “S.E.A.L / Acid Elle 6”, “High Beams”, “Lophophora Mixtape” o un extraño split junto a Paradise Sisters (posiblemente otro de sus sobrenombres, al igual que Bo Khat Eternal Troof Family Band ) titulado “Crowned Regional Sadat X Awareness Project”, entre otras referencias de difícil rastreo bajo la serie “Tijuana Haze”. En este repaso, nos centramos en trazar una narración entre la descripción biográfica de su figura en Hype Williams y en solitario, unido a una serie de entrevistas y declaraciones realizadas durante estos años que sirven como acompañamiento para puntualizar sobre la extrañeza de su propuesta más que para despejar incógnitas.

Los motivos y senderos en los que se sustenta esta atracción (y repulsión para los que no comulgan con sus postulados) empiezan a cimentarse en 2010, tras esta catarata inicial de singles y ep’s publicados en un contexto en el que las producciones con un acabado más “casero” o “lo-fi” estaban en el punto de mira de la mayoría de medios especializados tras una irrupción a finales de la década pasada de renovada atracción coincidiendo con un período de recesión e incertidumbre que podía encontrar cobijo de ese astío y desconcierto en este tipo de propuestas.

Al mismo tiempo, la irrupción de una etiqueta como “hypnagogic pop” y su posterior popularización les llevó a ser catalogados dentro de estos parámetros por el peculiar y deformado uso de diferentes samples y sonidos en sus composiciones, navegando entre lo sedoso y onírico entre nubarrones tóxicos, creando un patrón sonoro en el que las percusiones aparecían destartaladas y la recuperación en esos tiempos de un referente como DJ Screw para poner referencia al uso de los samples ralentizados atiborrados de humo jamaicano, sobredosis de cafeína en duermevela y decaimiento codeínico.

Voviendo a 2010, punto con el que empezábamos el párrafo anterior nos encontramos con una serie de trabajos que definitivamente alertan sobre la peculiaridad de Hype Williams, especialmente en la segunda referencia del sello de Manchester, Carnivalis. Un álbum sin título y que volvía a contar en su portada con el imaginario que emplean en diferentes de sus referencias con la hoja de cannabis presente en sus portadas. Su debut en largo, mostraba buena parte de las cualidades que definirían su posterior sonido y casi a entenderlos como una especie de estado de ánimo, en un cruce entre ambient, hip hop, plunderphonics, r&b (su nombre tiene referencia en el realizador de videoclips para Missy Elliott o Busta Rhymes, entre otros nombres del “star system” de los noventa, Harold “Hype” Williams), spoken word, fascinación ghetto, pop psicodélico y world music complementado con la imaginaería incierta, reutilizando el imaginario en sus videos de iconos pop de otra época, característica de perversión que también conocíamos desde el lado norteamericano con ejemplos como James Ferraro, Daniel Lopatin, Pat Maherr, sellos como Not Not Fun, etc.

Propuestas que reutilizaban un imaginario vacío y new wave para enfrentarlos con la ponzoña abstracta, parodiando toda esa pseudo-filosofía consumista y de artificial apariencia. La música de este álbum sin título, era todo un viaje y entrada a una dimensión desconocida con sensaciones decadentes y al mismo tiempo, con suficientes ganchos melódicos que pivotaban entre el exotismo, el ambient, sampledelia e interludios de conversaciones, psicodelia cósmica y el amor a un último corte que recuperaba el “Gentle Persuassion” de Doug Hream Blunt, uno de esos cortes mágicos que nos indicaban los gustos del dúo y su conocimiento de los clásicos eternos de edición privada, un compendio de referencias que se debatía entre el pop experimental y las técnicas del hip hop con las que rastrear todo tipo de influencias para deformarlas a su antojo.

Maniobra que repetirían en “Find Out What Happens When People Stop Being Polite, and Start Gettin’ Reel”, llegando a inventarse una versión imposible del “The Sweetest Taboo” de Sade en el corte “The Throning”, donde Inga Copeland ya mostraba esa particular forma de entonar entre sedosa y humeante viaje triposo. Maravillas completadas con los singles “Han Dinasty” para el sello De Stijl, “Do Roids & Kill E’rything” (sampleando en “Ovrrr” el “Over” de Drake, incluir referencias a Pokemon,…) o el excelente ep “Dior”, que seguían aumentando y alimentando el culto por su obra en los medios especializados, creando una sensación de constante ilusión en su música, una confusión musical indescifrable al mismo tiempo en sus apariciones y entrevistas o los indescifrables vídeos de su canal de YouTube.

En una entrevista a Deena Frances (otro de sus alias, tal vez), acerca de estos vídeos para Dummy Mag, el cripticismo brillaba en sus respuestas y con el proyecto de un filme titulado “kayfabe” junto a ellos en el horizonte. El enigma que proponían, ganó de mayor interés al anunciarse su debut en el sello Hippos in Tanks (Games, D’Eon, White Car o Laurel Halo, siendo sus primeras referencias), uno de los referentes por aquella época de una nueva generación norteamericana buscando la perversión synth y el minimalismo wave, con una nueva iconografía visual reimaginando la estética retrofuturista y sucesora del noise y el folk de la década pasada, en un palpitante y complejo collage.

Con el anuncio de “One Nation”, The Wire publicó un artículo dentro de su serie “Invisible Jukebox” con ellos de protagonistas, Las elecciones siempre tratan de establecer un vínculo con la música de otros artistas que se conectan con la de los protagonistas, con elecciones como Missy Elliott, The Residents, Islaja, Ariel Pink, el clásico de imaginario Lynch con el “In Heaven” de Peter Ivers & Laura Near, The Caretaker, Dj Screw, Toro y Moi, Augustus Pablo, Lil B, Ruff Sqwad y Mentors. En los comentarios sobre la música de Ariel Pink, en la que bromeaban que sonaba a Michael Bolton, Dean Blunt nos ofrece su opinión acerca de la etiqueta de moda aquellos días, “Hypnagogic Pop”, de la que no se siente parte integrante:

“I am really, really into sounds of the UK and I’m really into the darkness and the moodiness of it that no one else can do. It’s in Jungle, it’s in Hardcore, it’s in so many different types of music. It’s in music like Shadow Ring, it’s in This Heat, it’s a very, very specific sound and I don’t find this sound appealing because it’s not me. Just like I don’t find American comedy funny. It’s the same thing, it’s a sentiment that doesn’t really work for me.”

Aportando una serie de apreciaciones sobre su música reveladoras:

“I’m making pop in my head, maybe it’s not coming out very well, because I’m not very well equipped, or I’m not a musician in that sense, but that’s what I’m making. Or I don’t know what it is, but I’m making something. But I’m not experimental, I’m just making stuff with not very much knowledge of traditional ways of making music. And that’s it. What someone else calls it is really not relevant in any way. ”

“It’s not like I’m trying to make anything dark, but I have a really romantic thing about the city and to me it’s warm, but I think that’s what I mean. It’s a moody place. England kind of likes being moody. It’s kind of like happy moodiness. It’s dark and it’s dark vibes and it’s moody, but I’m quite romantic about that and I guess it comes out in a quite sentimental warm… ”

“One Nation”, aparecía en marzo de 2011 y su música seguía transitando en ese collage sonoro que había caracterizado sus anteriores lanzamientos, una entrada a un estado de ánimo que Blunt definía anteriormente entre sosegado y romántico deformando todo tipo de referentes en sus composiciones, un álbum que terminó por crear una imagen sólida y a salir de gira ofreciendo una serie de actuaciones bizarras, que en otra entrevista al preguntarlo al respecto contestaba: “We used to fuck up shows, we used to just never show up, which pisses a lot of people off and isn’t a good thing to do”. Así, con trabajos sólidos y el bizarrismo orbitando alrededor de ellos hacían difícil saber que esperar en cada nueva entrega.

“One Nation” establecía su nombre aquel año como uno de los imprescindibles y sus singles y EPs en esa gira seguían apareciendo (autoeditados “S.E.A.L III”, “S.E.A.L IV/Pumplex” y el excelente “Rise Up” para Second Layer) hasta entrar en uno de los sellos referencia de los últimos años en el Reino Unido como Hyperdub, una decisión que parecía alejada de los parámetros del sello aunque en realidad la conexión era lógica. Aunque al preguntarle sobre ellos en una entrevista, en la que decían que sería la última, para The Quietus donde Dean Blunt nos ofrecía la respuesta:

“We had a period of releasing music by Inga sticking USB sticks into apples while she was working on the Brixton mkt. Steve (Kode9) must’ve bought one. Rest is (his)tory. Haven’t heard the records you mentioned, but yeah it makes a lot of sense to me nonetheless. Nothing but respect for them, with the level of respect they have, allowing us to come in and do what we do, with no intention of changing anything about us was bless…”

El EP “Kelly Price W8 Gain Vol. II”, sirvió de puerta de entrada (y volvía a contar con la genial “Rise Up”) para dar paso al año siguiente, 2012, a la obra cumbre del dúo, abandonando el nombre de Hype Williams para publicar el excelso “Black Is Beautiful” bajo sus nombres artísticos, Dean Blunt & Inga Copeland. Decisión lógica, al iniciar en 2011 sus obras en solitario: Inga Copeland estrenando la etiqueta No Label dentro de Rush Hour con un ep de tres canciones y Dean Blunt con una espectral entrada en The Trilogy Tapes con “Jill Scott Herring OST” y el inicio de una de sus series fundamentales con “The Narcisssist”. Así, el movimiento final de “Black Is Beautiful” se convierte en un trabajo que pone un broche esencial a la trayectoria inical del proyecto conjunto y da pistas de la nuevas sensibilidades a explotar en sus obras en solitario.

En 2012, la obra de Blunt también conoce una entrada mucho más definida al pop, en este caso “The Narcissist II” acababa publicándose en Hippos in Tanks después de haber sido colgada por él en febrero, remezclándola y remasterizándola para publicarla en el sello y nos iba preparando para un trabajo como “The Redeemer”, potenciando esa sensación de crooner marciano que le otorgaba una nueva faceta a su obra más allá del rompecabezas sonoro al que nos tenía acostumbrados. En 2012, también compartió título junto a James Ferraro, “Watch The Throne”, uniéndose a otro personaje inclasificable, cuya periodicidad y cripticismo tiene paralelismos con los de Blunt, ofreciendo mixtapes por sorpresa. En conjunto, otra temporada memorable.

“The Redeemer”, aparecía en 2013 en el sello creado junto a Inga Copeland, World Music, y también en Hippos in Tanks, convirtiéndose en otra maniobra de escapismo potenciando el aire pseudo-crooner y jugueteando con postulados pop, en una portada de clara referencia al blues marciano de Otis G Johnson y a su trabajo “Everything – God is Love” de 1978, otra perla perdida en el tiempo y que posteriormente acabó reeditando Numero Group ese año. Cada uno de los cortes, tenía un acabado que parecía acercarle a un territorio más convencional y empleaba en algunos de sus cortes los acompañamientos de Joanne Robertson (preciosista su disco en solitario para el sello Textile en 2009, titulado “The Lighter”) al igual que la presencia de su compañera Copeland.

En “The Redeemer”, se perdía la sensación de estar enfrentados a una sensación confusa y donde se solapaban sonidos y se estructuraban en constante decadencia amorfa (dicho en todo momento como un cumplido), estructurando un universo mucho más pulido en la línea de otros nombres de pasado lo-fi y adentrándose en una producción mucho más pulida y una sensación de madurez clasicista como la de Ariel Pink y , cada uno a su modo, iba pasando con otros referentes como Peaking Lights, Ferraro, OPN, Sun Araw, Dylan Ettinger, Matthew Mondaline… “The Redeemer”, proponía un viaje (juguetando obviamente con el tono paródico) por las distintas fases del amor y del romance, moldeándose entre interludios a una mayor presencia y énfasis en estructuras tradicionales de “canción”, sonidos de cuerdas, piano,… “The Redeemer” puede ser su visión del gospel y de la espiritualidad, del mismo modo pero finalmente se revela como otro documento que revela una sensibilidad única.

Después de un trabajo tan cristalino, volvió a colgar otra de sus obras marcianas de manera sorpresiva titulada “Stone Island”, colgada en el portal ruso Afisha y una entrevista para la prensa rusa (en la que el periodista mantenía correspondencia con él por Skype) que volvían a potenciar el carácter singular de Blunt. “Stone Island”, acompañaba el aura de “The Redeemer” aunque obviando el acompañamiento de las guitarras en las composiciones de aquel trabajo y buscando nuevas vías a través de los arreglos que empleaba en “The Redeemer”, potenciando el aura crepuscular entre coros y cuerdas, con la única salvedad de la perla folk “Heat” de nuevo contando con la voz de Joanne Robertson. Dean Blunt, se sigue manejando como pez en el agua ensayando con métodos de prueba y error, se muestra más evasivo pero su arte sigue en crecimiento sea dónde quiera que vaya. En una entrevista surrealista concedida para FACT Mag, Dean Blunt se muestra evasivo en todas sus respuestas, buscando un perfil excéntrico y apático, pero del que encontramos alguna divagación acerca del futuro del proyecto Hype Williams:

“Hype williams hasn’t ended, inga just isn’t there but she wasn’t the only other person involved in the project. Sometimes to work with someone ,you need to consume each other to realise things.and unfortunately once that consumption has run its course,things may change but the child remains.”

Este año, nos preparamos para recibir su nuevo trabajo titulado “Black Metal” para Rough Trade del que ya hemos ido conociendo algunos pequeños adelantos como son las composiciones “50 Cent” y las previas “Mersh” y “Grade” editadas en single, junto a una nueva mixtape titulada “Skin Fade”, colgada de nuevo en su cuenta de soundcloud “@jesuschrist3000ADHD”. De nuevo, parece establecer un nuevo punto de partida a explorar por parte de Blunt a la vista de estos cortes, del que “50 Cent” me recuerda de algún modo la inclasificable figura de una formación cmo Disco Inferno y su visión particular del pop.

Este año también participó con el Institute of Contemporary Arts londinense con la exposición “Urban”, fue portada de The Wire en su número de septiembre y actuó recientemente en Madrid dentro del Festival Villamanuela (del que se puede encontrar un vídeo colgado en el portal vimeo en la cuenta de Julián Callejo Ruiz) y del que se podrán seguir conociendo nuevas pistas de su nueva obra el próximo viernes 31 de octubre dentro del ciclo DNIT en el Hall de Caixa Fòrum junto a Planningtorock. Cita obligada para seguir adentrándonos en su particular visión musical.

Por Fran Martínez

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