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Spotify y Universal Music Group: «Unidos para que el streaming alcance todo su potencial»

04.04.17
Frankie Pizá

Una alianza sin precedentes: la mayor multinacional del entretenimiento musical y el mayor servicio de streaming se unen para un «nuevo acuerdo de licencia internacional» mirando al futuro a largo plazo.

Lo más interesante que saca a relucir el acuerdo es la reflexión que existe inherente en esta explicación: «ambas empresas impulsarán su alianza para asegurar que el streaming alcanza todo su potencial transformador para artistas, discográficas y fans al proporcionar un amplio abanico de experiencias musicales, facilitando más flexibilidad a los nuevos lanzamientos y colaborando en campañas de marketing innovadoras sobre la plataforma de Spotify».

Es decir, la primera gran editorial a nivel mundial da un paso de gigante hacia la normalización definitiva del streaming, confirmando que estamos ante un «poder transformador» para la industria y sus actores.

Lo que dice Daniel Ek, CEO de Spotify, es igualmente digno de atención:

“Esta alianza se asienta sobre nuestro mutuo amor por la música, creando valor para los artistas y proporcionándoselo a los fans. Seguiremos trabajando juntos para ayudar a que despunten nuevos artistas, así como para conectar a estos, junto a los más consolidados, con un universo cada vez mayor de seguidores de formas que asombrarán a ambos. Somos conscientes de que no todos los álbumes de todos los artistas deben presentarse de idéntica forma, y hemos trabajado duro con UMG para desarrollar una nueva y flexible política de lanzamientos».

Spotify está ganando terreno a Apple Music en una estrategia que el gigante de Cupertino emprendió a su manera, bruscamente, enfadando a Lucian Grainge, el presidente de UMG y que ahora permitirá que sus artistas «anticipen» contenidos a los miembros del servicio.

«A partir de hoy, los artistas de Universal pueden elegir el lanzamiento de nuevos álbumes bajo modelo premium durante sólo dos semanas, de manera que anticipen a los suscriptores la posibilidad de explorar todo su trabajo creativo, mientras que los sencillos siguen disponibles en Spotify para disfrute de nuestros oyentes». 

El CEO de la editorial también ha hablado sobre el acuerdo:

“Hace ocho años, cuando el streaming era una fuente de beneficios bienvenida pero pequeña, UMG recibió con los brazos abiertos a partners como Spotify como forma de ayudar a la música a volver a situarse en un emocionante futuro que beneficie a todo el ecosistema. Trabajar codo con codo con estos servicios digitales proporcionó a la industria el primer crecimiento real en casi dos décadas».

«En la actualidad, el streaming representa la mayoría de nuestro negocio. Nuestro reto es transformar ese incremento en un crecimiento sostenible. En un mercado de semejante dinamismo, que evoluciona más rápido de lo que lo ha hecho nunca antes, el éxito necesita una reevaluación creativa y continua acerca de cómo acercar la música de los artistas a los fans».

«En UMG, no sólo hemos reimaginado los modelos de distribución y las tecnologías, sino todos los modelos de negocio. Lo único permanente debe ser buena música y una compensación justa para artistas y creadores».

«Para ello, el éxito a largo plazo de Spotify y de otros semejantes es fundamental para la salud perdurable del ecosistema».

Es interesante que Grainge admita que la mayor parte de sus beneficios llegan desde el consumo musical online, una circunstancia obvia y lógica a estas alturas.

En una de las indicaciones que pueden pasarse por alto en la nota de prensa, se comenta que «el nuevo acuerdo permitirá a UMG un acceso sin precedentes a datos, lo que establecerá las bases para el desarrollo de nuevas herramientas para artistas y sellos discográficos para expandir, conectar y construir relaciones más profundas con los aficionados».

Las pistas sobre qué lanzamientos elegir y qué bandas funcionan mejor están ahí, en los datos que manejan empresas como Spotify.

La conclusión general es que las discográficas siguen conservando sus bisagras, aquellas que actúan como intermediarios entre los artistas y los servicios de streaming, bloqueando una evolución natural y comunicación «más directa y transparente».

Después de la sequía, las grandes corporaciones siguen teniendo el poder sobre el contenido; ahora más que nunca, cuando la industria vuelve a ser rentable, no piensan soltar todo aquello que les ha costado tanto sujetar.

En cuanto a Spotify, es probable que la empresa sueca se planteé ahora retomar su salida a bolsa; en los últimos meses había corrido la voz que el aplazamiento de esta estrategia se debía a la «poco sostenible situación a largo plazo» de este mercado.

Los artistas por su parte, los que figuran en el catálogo de UMG, se verán favorecidos ante su situación de «preferencia» en Spotify, al fin y al cabo la base de datos más grande de usuarios que consumen música a diario.