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El término medio: Spotify y el futuro de los sellos discográficos

La compañía parece plantearse operar como una discográfica tradicional en un futuro a corto plazo.

21.03.17
Frankie Pizá

Spotify no consigue salir a bolsa. Mientras, nos enteramos que Apple dio un cheque de 500.000 dólares a Chance The Rapper para tener su premiado álbum antes que ninguna otra fuente.

Daniel Ek (en la foto) no es un magnate multimillonario porque más del 75% de los ingresos de Spotify van a parar a tres grandes arcas: Universal Music Group, Sony Music Entertainment y Warner Music Group. Al fin y al cabo la música de la que dispone cada usuario del servicio es de su propiedad.

Mientras, la industria de la música odia abiertamente a Apple por tratar de «ir por libre» eliminando los intermediarios, a las discográficas.

Los extremos no son recomendables, y parece que la empresa sueca y principal servicio de streaming a nivel global ha entendido la jugada. Según Josh Constantine, periodista de TechCrunch, Spotify está preparando su propia estrategia para actuar como una discográfica tradicional.

Spotify no mutilará el mercado como puede hacer Apple con sus incomparables desembolsos para retener contenido o artistas concretos (Drake ya parece haberse olvidado de esta fórmula), sino que creará un «ecosistema completo» en el que se beneficiará tanto de derechos de publicación, regalías e ingresos relativos a la música que hayan financiado.

En su artículo, detalla la naturaleza de estos acuerdos:

“These deals could potentially come with exclusivity clauses around when and where the artists could distribute their music elsewhere, but that’s not confirmed. Apple already offers up-front financial compensation in exchange for exclusivity, as Chance The Rapper just revealed he was paid $500,000 and given a commercial to make his album Coloring Book and Apple Music exclusive for the first two weeks. Spotify on the other hand is looking into more inclusive deals that align them with artists’ long-term success.”

En el sector del entretenimiento, Netflix está pagando y generando su propio contenido, amasando cada vez más adeptos en todo el mundo y la sensación general es positiva. Netflix es un éxito.

En la industria musical, las grandes compañías están interesadas en seguir expandiendo la idea de que los servicios de streaming van a «atentar» contra el modelo imperante al no ser justos con el pago de regalías y derechos. Daniel Ek seguramente no piensa lo mismo.

Según insinúa Constantine, los acuerdos de un posible «Spotify Records» querrían imponer una nueva perspectiva en la industria musical: cambiar el paradigma dominante de las tres grandes multinacionales y ofrecer a los artistas un apoyo a largo plazo y con programas de contenido en 360º (grabaciones, conciertos, videoclips, etc).

Aunque se sigue mirando de reojo a los servicios de streaming y su crecimiento, lo cierto es que los datos no mienten. Las regalías en el sector musical «independiente» crecieron hasta un 60% el año pasado gracias a Apple Music, Spotify o YouTube.

La estrategia de las grandes discográficas, con modelos del Siglo XX, se está volviendo contra ellas: empresas como Spotify están pensando en formas para invertir una situación que a pesar de su volumen como compañía es poco rentable a largo plazo.