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Ahora sí son una buena idea los servicios de streaming

Donde todo era desconfianza ahora hay esperanza. Tras escupir a la cara al streaming, Radiohead hace sigilosamente disponible todo su catálogo en Spotify.

22.11.16
Frankie Pizá

El streaming es el presente más fiable para la música; lo dicen los datos y lo dicen los hechos. El streaming supone más de la mitad del beneficio global para la industria en el último año y tanto a las discográficas como a los artistas les ha desaparecido de la cabeza que distribuir su música en Spotify o Apple Music suponga una mala idea.

No era así en 2013; en aquel momento, Thom Yorke y Nigel Godrich se sumaron a la lista de artistas en descontento permanente con ese nuevo modelo incipiente diseñado a la imagen y semejanza de Spotify.

Aunque más adelante se rumoreó que detrás de esta supuesta desconfianza de la banda Radiohead estaba su propio interés, en ese momento Yorke se escudó exclamando sobre el «trato a los artistas» de este tipo de alternativas.

«You cut all of it out, it’s just that and that. And then all these [expletive] get in a way, like Spotify suddenly trying to become the gatekeepers to the whole process. We don’t need you to do it. No artists needs you to do it. We can build the shit ourselves, so [expletive]. But because they’re using old music, because they’re using the majors… the majors are all over it because they see a way of re-selling all their old stuff for free, make a fortune, and not die. That’s why to me, Spotify the whole thing, is such a massive battle, because it’s about the future of all music. It’s about whether we believe there’s a future in music, same with the film industry, same with books.»

En sus palabras se puede intuir de forma clara que para él la industria musical no tenía ningún futuro, al menos en cuanto al punto de vista equitativo se refiere. Llamó al modelo «el último respiro de un cadáver moribundo».

La historia de Yorke en cuanto a su relación con los servicios de streaming tiene una coincidencia: la de Neil Young. Hace poco que el artista canadiense puso toda su música disponible en todos los servicios tras abandonar su cruzada contra la baja calidad de sonido de los mismos y perder la esperanza con su alternativa, Sonos.

Radiohead lanzó en mayo su último álbum, «A Moon Shaped Pool», y lo hizo en todos los servicios musicales menos Spotify; un mes más tarde, el disco apareció y sigilosamente lo ha hecho toda la discografía de la formación.

Las ventas pueden haberse resentido y no tener el álbum disponible en el servicio con más cuota de usuarios suscritos puede haber sido una mala idea (sin contar además con ninguna exclusividad).

Desde hace 2 semanas el catálogo al completo de Radiohead puede disfrutarse en el servicio sueco (al contrario, no hay ni rastro de la obra de Yorke en solitario), incluyendo las caras B del clásico «The King Of Limbs». Radiohead era uno de los grandes ausentes en Spotify junto a, por ejemplo, Prince.

Al parecer, Radiohead ha comprado todo su catálogo a Warner a través de XL Recordings, por tanto gran parte del beneficio recaería en los propios artistas.

Otro síntoma de que el streaming es una buena idea, a pesar de que más de la mitad de dinero que desembolsan Apple Music o Spotify se vaya directamente a pagar regalías a intermediarios o discográficas, rara vez directamente a los artistas (salvo casos como el de Frank Ocean, que operó por su cuenta para lanzar material vía Apple Music en exclusiva).

Si los grandes empiezan a ceder es que algo va bien (o muy mal).