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«Rude Movements»: El Jazz-Funk que pasó a la historia de la música de baile

25.11.16
Frankie Pizá

¿Cómo «The Bottle», el éxito de Gil Scott-Heron, consiguió hacerse un hueco como clásico de la música de baile? La misma pregunta podría hacerse al observar la trascendencia de «Rude Movements». Un patrón de percusión simple programado en la Roland CR78 y lo demás es historia.

Futurista y retro al mismo tiempo, simple y espacial, sublime en la mezcla y un encanto indescriptible; resulta obvio y a la vez imposible describir a esta jam session que comenzó a revelarse como clásico de baile en The Loft y ha llegado a nuestros tiempos como algo indispensable.

Uno de los primeros en samplear sus acordes de piano eléctrico fue Kenny ‘Dope’ Gonzales en su fundamental “Whew” como The Bucketheads; con su desarrollo hipnótico y el equilibrio de todos los elementos, aún hoy casi 4 décadas después sigue generando devotos e influencia en todo tipo de contextos.

El fotolito de la obra fue concebido por dos músicos del norte de Inglaterra que se fueron a Londres en busca de una trayectoria musical; Mike Collins (guitarra y percusiones) y Keith O’Connell (Fender Rhodes, Prophet 5) se quisieron llamar en un principio Rude Note.

Al finalizar la grabación en un 8 pistas, ambos la titularon «Raw Movements» y observaron el potencial de una partitura que se basaba únicamente en repetitivos motivos de piano y una guitarra eléctrica reclamando gran parte del protagonismo. Grabaron la

Juntos decidieron invertir 4.000 libras en alquilar los Utopia Studios y su consola de mezcla Neve para mejorar y añadir complementos al demo original, com el harpa de Fiona Hibbert. Editado por Passion Records en 1983, como cara B del single «Winning», «Rude Movements» ha pasado a la historia como la pieza Jazz-Funk con más presencia en los clubes de todo el mundo.

35 años después, BBE rinde homenaje a una obra de inusual naturaleza presentando un doble LP con las grabaciones originales y versiones inéditas de «Rude Movements».

La compañía edita este tributo con el nombre de «Rude Movements / Raw Movements» el mismo mes que la música tenía que despedirse del padre de la cultura de club, el mencionado David Mancuso, quien introdujo el track a toda una generación multicultural neoyorquina.