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Artistas electrónicos como Monolake o Dave Clarke responden a las políticas de Donald Trump

Sevdaliza también muestra su decepción ante el veto musulmán en Estados Unidos con la canción "Bebin".

30.01.17
Frankie Pizá

Con tan solo una semana de mandato, Donald Trump ha dado claras muestras de la dirección que quiere dar a su país; a nadie le ha sorprendido que algunas de sus amenazas se hicieran realidad, y se intuye que detrás de su política, nuevos acuerdos y decisiones hay algo que apenas podemos llegar a comprender.

Detener la globalización y encerrarse en sí mismo para velar únicamente por sus prioridades en una extraña maniobra de nacionalismo económico del que también ha dado suficientes pistas el Reino Unido.

Ante la tiranía que se prevé dominará Estados Unidos al menos 4 años, el mundo de las artes está levantándose más que ningún colectivo, haciendo oír las quejas y respondiendo a las acciones racistas y xenófobas que se han sucedido en los últimos días.

Mientras Brian Eno calificaba a Trump como «un verdadero desastre», algunos artistas europeos están yendo un poco más allá: Robert Henke aka Monoloke ha decidido cancelar todos sus espectáculos previstos en suelo estadounidense y no renovar su visado como músico. Utilizando Facebook, ha dado sus razones:

«I decided to cancel all planned Lumière III , Monolake or other shows in the US. I am not willing to apply for a visa anymore, and I am not willing to pretend i am a tourist when coming for concerts.»

«A word for all my friends & fans in the US: I do everything I can to support you. I know you are as devastated as I am. This is not against you.»

El DJ Dave Clarke lo hizo unos días antes, declarando su descontento con las nuevas políticas empresariales de Trump y negándose a actuar en el país:

«This is a tough one, I have been thinking about this for quite sometime and I just have to put it out there……….I have maximum respect for the influence of American music and some US culture in my life but I will not be renewing my work visa.

I have had bad experiences in the US professionally and that also has some part of this too , I would be two faced if I did not disclose this. An agent from a while ago didn’t look after things professionally , well no big details here and that had shaped my view on things and how things were becoming over there…..but the big picture is undoubtedly political, I simply cannot consider coming to the US professionally when there is a Misogonyst Narcissist Racist President in office, and to be fair maybe my work permit would not be renewed due to his «Hire American» policy.
Donald Trump takes Shapeshifting to an art form……….

This is the process of democracy that he is in power, there is no argument there, but my decision is down to freewill.

This is not punishment for those that love my music but a decision that I base on my intuition.

So all you lovely people that send me requests to come into your beautiful country please do not take this personally. Those of you in the US or born there that make great music I will still support you and book you. Any racist/ bigoted comments will be deleted.»

Si este tipo de reacciones se multiplican, es probable que Estados Unidos quede en jaque a nivel cultural; si este tipo de respuesta se convierte en colectiva, toda la industria musical puede verse conmocionada.

Como ya avisamos, hay una nueva América, y marca el final de la identificación «positiva» de las artes con el presente político. Vuelve a ser tiempo para la protesta.

En los últimos días el agente del productor iraní Ash Koosha hizo públicos los problemas del artista para conseguir actuar en Estados Unidos.

Actualización (31/01/2017): Otra de las jóvenes intérpretes que ha respondido al reciente veto impuesto por Donald Trump (el que impide la entrada a Estados Unidos a inmigrantes venidos de 7 países con mayoría musulmana) es la holandesa de origen iraní Sevdaliza.

Publica «Bebin», cantado en idioma persa, junto con declaraciones que describen sus pensamientos sobre la situación:

“In protest of the inhumane political climate, I could not rest my head in privilege. I wrote ‘Bebin’ in Farsi, to solidify. I stand strong with love. In this case I choose to avoid mainstream media, because I have no interest in part taking in a victimized concept. As I will not be able to travel to the United States for indefinite duration, take this message without lights, camera, action. I am solely a messenger. In the act of love, there is no place for racism nor bigotry.”

Los beneficios de la venta del track irán a parar a las víctimas de la «exclusión racial».