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La cultura de club pierde a David Mancuso

15.11.16
Frankie Pizá

Allí, en The Loft, encontraríamos el germen de lo que más tarde estallaría en el legendario Paradise Garage: la vía de escape que se encontraba en aquellas congregaciones, la puerta hacia un mundo de unidad, igualdad, separado de las injusticias del mundo real, el racismo, la homofobia o los problemas del día a día.

Aquel sentimiento, aquella sensación de “amor universal” proporcionada por un buen ambiente, LSD y una arriesgada y cuidada selección musical, se extendió hasta las primeras salas de fiesta parecidas a lo que hoy consideramos una sala de fiestas, tales como el Arthur, el Sanctuary o el Salvation, y más tarde a The Gallery.

“Love Is The Message”, la música era el vehículo para llegar a una comunión generalizada, una segunda realidad que una vez probada, se convertía en una tímida adicción que convirtió aquella tendencia en una demanda. Larry Levan, Frankie Knuckles o Nicky Siano fueron algunos de los jóvenes que acudían a The Loft.

Francis Grasso, Michael Cappello, Steve D’Acquisto (Loose Joints), Vince Aletti, DJ Terry Noel y otros fueron los primeros exploradores de las verdaderas posibilidades de la unión y el baile, los primeros en componer una selección nada homogénea que más tarde desembocaría en la “escena Disco”. De entre ellos, David Mancuso fue el primero en conceptualizar y popularizar este diseño de entretenimiento en el que se incluía una «liberación» personal y colectiva.

Hoy lo llamamos cultura de club. En un principio, Mancuso tan solo se preocupaba de dar una narración a su viaje, conectar cada disco entre sí para que, aún siendo muy diferentes entre ellos, consiguieran algo de coherencia.

El sonido Filadelfia, Soul clásico, Afrobeat, Rock, Funk, Latin, Jazz, R&B, cualquier cosa estaba invitada, al igual que cualquier raza o condición, las pocas restricciones en ese sentido chocaban de lleno con lo que ocurría fuera de aquel apartamento. Los discos que solía incluir se comenzaron a extender entre las minorías y escena musical de Nueva York, comenzando a crear un movimiento que ha trascendido hasta nuestros días.

En una entrevista concedida este año, Mancuso recordó el principal valor tanto de sus fiestas como del incipiente principio de la cultura de club:

«People just want to have a good time. They want to feel safe and have a good time. That’s always rule number one for a place, to be safe. … Don’t forget, you had the civil rights movement going on, you had gay liberation going on. You had all these movements going on. All this music that was coming from all different directions, it was all over the place. As long as you had a neutral place where people could come and just enjoy themselves, there was such incredibly good music.»

David Mancuso seguía frecuentemente cultivando su fórmula de baile y reunión gracias a Lucky Cloud Sound System, una fiesta periódica que tenía lugar en Londres con el propio DJ como anfitrión y con el sistema de alta fidelidad presente en las noches del Loft original. Allí seguían sonando algunos de los clásicos cada 3/4 meses: Ashford & Simpson, la MFSB, Candido o Barrabas, entre otros muchos.

David Mancuso ha muerto a los 72 años de edad, según informa Billboard.