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“Lo que hice no fue por mi. Fue por el 922 y por el 928”

Cruz Cafuné publica su nueva mixtape justo en la primera luna llena del año.

13.01.20
Antoni Ripoll

“La gente mira a la luna, desde que el mundo es mundo. Ha sido una linterna en la noche. Ha sido un calendario para los granjeros. Ha sido una brújula para los marineros”.

El tiempo no perdona. Ya han pasado más de dos años de la aparición de “Maracucho Bueno Muere Chiquito”, LP debut de Cruz Cafuné. Lo que se dejó entrever en ese disco —una especial preferencia por los pasajes melancólicos y el desasosiego plasmado en barras explícitas y melodías nostálgicas— cristaliza en una nueva mixtape que brilla con especial intensidad.

La frescura sigue ahí pero ya no hay espacio para los pasos en falso ni la ingenuidad. Cruzzi se vuelve a rodear de su entorno y de unos cuantos featurings vocales (a destacar Abhir Hathi en “Tentaciones” y Alba Reche en “Moonlight, dos pistas de marcado corte 2-step garage), logrando su discurso más rico, honesto y genuino. Al final del día esta es la única forma de hacer las cosas bien: en familia y siguiendo tu propia intuición.

La mixtape contiene los cinco singles que Cruz Cafuné ha ido liberando durante las últimas semanas en su canal de YouTube, incluyendo la pletórica “Mina El Hammani”, con un memorable twist melódico al final del track.

Si hace cuatro años en TIUmag publicábamos un especial titulado “El despertar canario”, hoy, observando a Cruz Cafuné, Abhir Hathi, Sofi de la Torre o Don Patricio), podemos hablar de la era dorada del nuevo pop canario. Larga vida al 922 y al 928.