Javi Bayo y Vampisoul recuperan la conexión Hammond-batería de Bruce And Vlady. "The Reality" es una inusual obra Jazz grabada en Suecia en el año 1970.

#Noticias

Javi Bayo y Vampisoul recuperan la conexión Hammond-batería de Bruce And Vlady

"The Reality" es una inusual obra Jazz grabada en Suecia en el año 1970.

11.11.15
Frankie Pizá

La de anomalías, errores y fugaces encuentros musicales que nos habrá dejado la historia de la música contemporánea y, a pesar de la saturación informativa, seguimos sin conocer. Aunque parezca mentira, y en el terreno del Jazz, es muy poco usual encontrar una formación en dúo que cuente como principal recurso con la interactuación entre el órgano Hammond y la batería.

En 1970 y después de conocerse tocando juntos en Suecia, el organista Bruce Powell y el baterista polaco Wladyslaw Jagiello graban un álbum en Estocolmo para la casa editorial Rune Wallebom (Svensk American Records); la pieza titulada «The Reality» destaca por su cadencia y estructuras, su minimalismo y sublime fusión de influencias progresivas bajo un punto de vista jazzístico.

Aunque en ocasiones parecen tocar cada uno su instrumento por separado (los motivos de Hammond y las secuencias de batería), las composiciones respiran una compenetración muy singular. Imagina a Jimmy Smith tocando a las órdenes de Wolfgang Dauner.

Javi Bayo y Vampisoul son los artífices de que este álbum se reedite por primera vez. En nota de prensa se habla de los sucesos que originaron las grabaciones y su posterior olvido, en voz del propio Powell.

“Había terminado una estancia de ocho meses en Tokyo y decidí volver a Las Vegas, Nevada. Allí me presentaron al trompetista Ernie Englund. Me dijo que necesitaba un organista que supiese leer música y tuviese su propio instrumento. Dije que sí y me contrató para tocar con su banda en el Grande Hotel de Estocolmo. Eso fue en diciembre de 1969.

Mi Hammond B-3 sufrió algún daño en el viaje y Ernie decidió mandarme de vuelta a los Estados Unidos. Pero mi mujer había llegado dos días después que yo, así que decidí quedarme en Estocolmo e intentarlo por mi cuenta. Encontré a alguien llamado Bengt que arregló mi Hammond.

Conocí a Vlady [Wladyslaw Jagiello, un destacado batería polaco de jazz] una noche en un local de rock. Nos había salido un trabajo con un grupo. A los dos nos gustó cómo tocaba el otro. Pensamos en hacer algo juntos y Bengt nos habló de un club de jazz y restaurante (Klub Ernst), así que fuimos a ver al dueño. Nos contrató para varias sesiones.

Un amigo de Rune Wallebom [co-dueño de Svensk American Records] nos escuchó una noche y le habló de nuestra música. Un día Vlady y yo teníamos un concierto en el centro de Estocolmo, Rune vino a vernos y le gustó mucho. Después de la actuación se acercó y me ofreció un contrato de grabación. El trato me permitía grabar canciones compuestas por mí. También me dijo que si el álbum vendía 20.000 copias en Suecia, sería promocionado en Inglaterra (en EMI/Columbia Records) y nos conseguiría un concierto en el Ronnie Scott’s londinense.

No me acuerdo del nombre del estudio donde grabamos pero recuerdo que hicimos cuatro tomas. Tras revisar todas, escogimos las que aparecen en el disco. Hay un par de tomas más por ahí en algún sitio. Tenía las bobinas de las sesiones pero se han perdido con los años…

Vlady y yo tocamos el álbum en Estocolmo, en el Gyllene Cirkeln. Conocía el sitio y sabía que grandes artistas como Jack McDuff, Ornette Coleman y Eddie Harris habían tocado allí. Cuando hablé con el dueño, dijo que había estado contratando grupos para dar conciertos durante dos noches. Sin embargo, nuestra música le gustó tanto que nos contrató para ¡16 noches! Fue un gran éxito.

Poco después, Rune me vino a ver con aspecto apesadumbrado y me contó que su mujer quería divorciarse. Ella era co-dueña de Svensk American Records e iba a disolver la empresa. Esto ocurrió justo después de la publicación del álbum, por lo que ahí se quedó. La promoción y distribución se pararon. Jamás recibí ningún pago o royalties por mi trabajo… Cuando murió mi abuela en septiembre de 1970, decidí volver a Estados Unidos. Perdí la pista de Vlady y nunca pude contactar con Rune para saber qué había pasado con el disco”.

TIUmag solo es posible gracias a tu apoyo económico: suscríbete a nuestro Patreon y accede a contenido exclusivo.