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Trump cierra el paso a Ash Koosha

El agente del productor relata los problemas que ha tenido para actuar en Estados Unidos.

30.01.17
Aleix Mateu

De actuar ilegalmente en sótanos de Irán a conseguir un visado para girar por Estados Unidos hay un largo camino, y Ash Koosha lo ha recorrido entero. Al menos lo había hecho hasta la nueva orden ejecutiva de Trump y su restrictiva nueva medida anti-migraciones.

Hari Ashurst, manager del artista iraní, ha relatado en un artículo para Dazed la trayectoria y las dificultades que el artista tuvo que pasar y, con su relato, ilustra las dificultades de movilidad en un planeta globalizado y que, además, se han visto dinamitado por las nuevas medidas de Trump.

En Irán las fiestas eran ilegales, incluso las organizadas por la UNESCO. Normalmente se celebraban de forma clandestina en basements pero en este caso puntual, por su carácter institucional, no fue así y se decidió celebrarla a pesar de su prohibición por parte del Gobierno.

¿El resultado? Una redada en helicóptero que llevó a Ash Koosha a una cárcel de alta seguridad durante dos semanas compartiendo celda con un asesino.

Con la relevancia que ganó con la publicación de la película documental No One Knows About Persian Cats, en la que el artista era uno de los protagonistas, Koosha emigró a Reino Unido donde ha permanecido viviendo como refugiado diplomático.

Puedes leer la narración completa aquí.

En el artículo Hari Ashurst repasa la trayectoria artística de Ash Koosha y explica los largos y tediosos procesos administrativos para conseguir un visado de artista para ir a Estados Unidos antes de Trump, un duro proceso que incluía el pago de grandes sumas de dinero, referencias de medios de comunicación, recomendación de personalidades de la industria cultural americana, entrevistas y hasta enviar su pasaporte a Washington sin oportunidad de hacer alguna copia por si se extraviaba.

Con sus antecedentes en la cárcel de Irán y su condición de refugiado el proceso se presentaba más difícil todavía. A pesar de que finalmente consiguió el visado ahora se ha revocado delante de la nueva medida ejecutiva de Trump y ve sus actuaciones en Estados Unidos como utópicas.

Si bien la reacción de Koosha y su equipo delante de los nuevos acontecimientos es una resignación y renuncia a actuar en EEUU, artistas electrónicos como Monolake o Dave Clarke responden a las políticas de Donald Trump cancelando su propio visado. Lee más aquí.