#Best of 2019

Best of 2019: 50 canciones

TIUmag te presenta la mejor música de este año. A lo largo de las próximas semanas publicaremos siete listas con las canciones y los discos de 2019 que no deben caer en el olvido.

27.12.19
Antoni Ripoll
Texto de Antoni Ripoll. 
Diseño de Àlex Basalobre y Antoni Ripoll. 

Diciembre siempre será un mes especial para los medios. Discos, artistas, canciones, vídeos y demás entidades creativas compiten para aparecer en lo más alto de listas jerárquicas y obtener un último push antes de que los algoritmos hagan el trabajo sucio y les arrebaten el estatus de novedad para siempre.

Un año más, TIUmag vuelve a participar en este ritual colectivo y en esta ocasión hemos preparado dos listas fundamentales: las 50 mejores canciones y los 20 mejores discos de este ejercicio, dos categorías insalvables que definen la identidad del medio. Además, también hemos preparado una serie de listas específicas que nos ayudarán a justificar y contextualizar las dos listas principales. Puedes escucharlo todo en nuestro Spotify. Este será nuestro recorrido:

  • Best of 2019: 10 r&b jams 
  • Best of 2019: 10 avant-garde tracks
  • Best of 2019: 10 club tracks
  • Best of 2019: 10 hip hop bangers
  • Best of 2019: 10 canciones nacionales
  • Best of 2019: 50 canciones
  • Best of 2019: 20 discos

Tras las cinco listas publicadas a lo largo de estas últimas semanas, hoy presentamos la lista de mejores canciones de este año a nivel global. Así recordaremos 2019.


50. Abhir Hathi – Jonathan Viera

De todos los focos creativos urbanos de España, Canarias sigue siendo el más excitante hoy por hoy. Ya sea por la idiosincrasia, por su posición estratégica en el mapa o por su inagotable cantera de nuevos talentos, el r&b facturado en las islas nunca defrauda.

“Jonathan Viera” es la carta de presentación de Abhir Hathi al mundo y un ejemplo de cómo iniciar una carrera musical: escogiendo muy bien con quién te rodeas y siendo muy selectivo con el material que publicas. Además, la canción termina con un reprise melódico que saca a relucir el potencial de Abhir como vocalista. Queremos más.


49. TNGHT – Gimme Summn

Lo primero que uno puede pensar ante el comeback de TNGHT es que llegan tarde, muy tarde. El dúo formado por Hudson Mohawke y Lunice lideró la escena trap instrumental / wonky durante el primer tercio de esta década. Pero hoy esta escena está extinta y por eso es normal pensar que su retorno no tiene mucho sentido.

Nada más lejos de la realidad: “Gimme Summn” es un delirio rave que saca a relucir la esencia gabber del proyecto, llevando la euforia al siguiente nivel gracias a una producción impecable. El vídeo es una pesadilla virtual que parece diseñada por Cool 3D World y que lleva al extremo su estética futurista.


48. Otro – Slaves / Angels

Tan solo tres tracks ha necesitado Otro para llevar la esencia de “Be” a otro nivel. El valenciano sigue manteniendo el eje experimental sin sacrificar la narrativa de las piezas, ahora ya con una duración media superior a los de su anterior trabajo. Esto es lo que le pedíamos a la escena nacional de vanguardia en 2019, nada menos.


47. Alizzz – Body

A mediados de este año Alizzz nos introdujo a Pedro, vocalista afincado en Canarias que debutó en Woah Music con “Body”. Este impecable ejercicio de r&b clásico en español es también el release más sólido del sello hasta ahora.


46. Christian Scott aTunde Adjuah – Songs She Never Heard

El post jazz de Christian Scott aTunde Adjuah (él prefiere llamarlo “stretch music”) no podía faltar en esta sección. “Songs She Never Heard” es la pieza más accesible de su nuevo disco y la que más nos ha enamorado a primera escucha.


45. Wale – Love Me Nina / Semiautomatic

El highlight del nuevo disco de Wale es esta slow jam partida en dos, en la que caben tanto un homenaje a Nina Simone como una exaltación de la cultura negra contemporánea. A destacar, sobre todo, la segunda parte.


44. Bad Gyal – Hookah

Si “Santa María” fue el debut de Bad Gyal en una major, “Hookah” es la canción que mejor define el status de la catalana como una de las mejores embajadoras del afrobeat europeo. Por si el audio no fuera suficiente, el vídeo te brinda el vibe ideal para entender de qué va todo esto.


43. Off The Meds – Belter (Joy O Belly Mix)

Joy O está presente este año en la lista de club tracks de TIUmag por partida doble. Este remix para Off The Meds representa una excitante conexión entre el vibe africano y el groove europeo. El inglés ya lleva tiempo mostrando interés por otras escenas y muestra de ello es la fiesta que montó recientemente con Rosa Pistola. Interesante perspectiva.


42. Danny Brown – Dirty Laundry

El retorno de Danny Brown solo podía ser así, enseñando el personaje sin tapujos: taciturno, lunático y de vuelta de todo. «Dirty Laundry» expone los vicios de Danny mediante un storytelling y un flow realmente originales. ¿Realidad o ficción? qué más da.


41. Fennesz – Rainfall

En “Agora”, Fennesz se toma su tiempo para desarrollar los tracks y usa la repetición como herramienta para moldear la estructura y difuminar los detalles de cada pista. “Rainfall” es el clímax del disco, ambient en desintegración que genera imágenes únicas a cada escucha.


40. Flaccosucio – Lobby

Cuesta bastante seguirle la pista a Flaccosucio estos días. Su ritmo editorial es vertiginoso (tres mixtapes solo en Spotify durante este 2019) y la comunicación oficial es casi inexistente. Si no lo sigues en Instagram estás perdido. Por eso aprovechamos esta lista para destacar “Lobby”, el perfecto ejemplo de por qué Flaccosucio es el rapero español favorito de tu rapero español favorito.


39. ETM – Con Otra Debería Probar

El nuevo single de ETM es una pieza exuberante, cuatro minutos que invitan a imaginar una escena a cámara lenta de éxtasis y pasión en la pista de baile. Una imagen mental que se convierte, además, en uno de los hilos conductores de su nuevo EP, “Progresivo”.

En “Con Otra Debería Probar” ETM le da una vuelta de tuerca al reggaetón, acercándolo a las sonoridades trance, eurodance y lo que en estas latitudes se bautizó como “progresive” a principios de siglo. Un trabajo notable por su originalidad y su visión única.


38. Oso Leone – Vernal Pools

Es de agradecer que en la era de la voluptuosidad sonora (en especial en lo que al r&b respecta), Oso Leone opten por un enfoque clásico, jazzy y balearic. Vienen a la cabeza nombres como Toro Y Moi o Homeshake, pero Oso Leone juegan otras cartas; aquí la recompensa en el receptor es menos inmediata y por eso también más duradera. “Vernal Pools” es el track más accesible del disco y el que mejor expresa la esencia de esta etapa de la formación.


37. Fire-Toolz – Eyewitness Meadow Flyover

Quién nos iba a decir que en 2019 incluiríamos un track vaporwave en las listas de lo mejor del año. Fire-Toolz y su mezcla de chillwave, ambient, metal y drone, bien lo merece. A primera escucha “Eyewitness Meadow Flyover” parece un descarte de Oneohtrix Point Never en la época de “R Plus Seven”, y esa sensación es una muy buena garantía.


36. Jacquees – All You Need

El autoproclamado “rey del r&b” se junta con Quavo y Bluff City en esta joya oculta dentro de su nuevo disco. “All You Need” transmite esa atmósfera hiper-sexual que Jacquees ha demostrado dominar en anteriores trabajos, como por ejemplo “4275”, uno de los mejores discos del año pasado en TIUmag.


35. John Beltran – A Different Dream

Dentro del nuevo disco de John Beltran para Delsin encontramos esta joya ambient que recuerda a los paisajes sonoros que diseñaban los míticos Biosphere a principios de este siglo. Pasan los años y Beltran no modifica su perspectiva: sigue sonando igual que en “Earth & Nightfall” (R&S Records, 1995). Un visionario en permanente auge creativo que merece estar bien arriba en esta lista.


34. Maxo Kream – Brenda

Estaba claro que alguno de los singles de “Brandon Banks” iba a entrar en las listas de lo mejor de este año. Tanto el contenido como el continente recuerdan a los clásicos del rap sureño, con ese inimitable aroma a genuino que desprende quien no necesita inventarse nada. Maxo Kream fluye encima de producciones de Zaytoven o D.A. Doman en el disco más sólido de su carrera, siendo “Brenda” la pieza más poderosa del conjunto.


33. Denzel Curry – Birdz

Tras una década perfilando su identidad (bendita época Raider Klan), queda demostrado que Denzel Curry no necesita grandes colaboraciones ni beatmakers mediáticos para escalar bien arriba en los tops del año. Pocos álbumes facturados este año desprenden la energía y la frescura de “ZUU”, tu nuevo disco favorito de hip hop contemporáneo. “Birdz” (feat. Rick Ross) es la mejor versión de un artista destinado a trascender.


32. Schacke – Кислотный пипл

Cierra los ojos y transpórtate de inmediato a una rave holandesa de 1999. Así de fácil es con Schackle y este poderoso banger. La euforia por encima de todo, eliminando todos los detalles que puedan interferir. Dopamina sin cortar en formato sonoro.


31. Choclock – Dolores

Choclock vuelve a mostrar su condición de hombre del renacimiento, encargándose de las vocales, la producción musical, los aspectos técnicos y la dirección de su nuevo disco en solitario, “Bruno”. Paralelamente, el artista también ha estado trabajando en los últimos meses con Abhir Hathi en su recién estrenado EP debut. Trabajar duro es esto.

“Dolores” es la slow jam triste del disco pero también la más conectada al presente, con una sencilla instrumental afrobeat cocinada por el mismo Choclock que da todo el protagonismo a la voz. Lo complicado es hacer que todo esto parezca sencillo. Y esta parece ser justamente la especialidad del canario.


30. Frank Ocean – DHL

“DHL” es una hipnótica slow jam producida por Boys Noize que sirve de aperitivo del inminente disco del californiano. Frank Ocean season se acerca y, aunque no ha sido este 2019 (como todos esperábamos), será muy pronto.


29. Oklou – Forever

El pop electrónica de nuevo cuño tiene a Oklou como una de sus máximas representantes ahora mismo. Con un perfil que escapa tanto del mainstream como de corrientes alternativas como la escuela PC MusicOklou es una figura única en su especie.


28. C. Tangana – Para Repartir

«Todo lo que he hecho ha merecido la pena si he llegado hasta aquí».

Este 2019 hemos asistido al encaje definitivo de C. Tangana en la cultura latina contemporánea. Hablamos de la nueva ola de productores de trap y reggaetón latinoamericano, especialmente de Puerto Rico y Colombia. La aproximación de C. Tangana a este foco ha sido gradual, coherente y original. Tal como reconoció hace poco en una entrevista, lleva investigando la música popular latina desde hace un tiempo. Una vez más: no puedes influir en el futuro sin conocer el pasado.

Primero fue el bolero “Un Veneno”, y este 2019 llegó “Para Repartir”, un track con una intención similar pero mucho más ambicioso. Esta vez los arreglos electrónicos de Alizzz convierten un bolero en algo más que un simple tributo a la cultura latina. Por sus implicaciones y su significado en el momento actual, posiblemente es la canción más importante de C. Tangana y la que mejor define su posición en el tablero. El vídeo vuelve a estar dirigido por el artista multidisciplinar Santos Bacana y producido por Canada.


27. Caterina Barbieri – Fantas

Este fascinante festín de sintetizadores fue el primer adelanto del nuevo LP de Caterina Barbieri. Las expectativas estaban bien arriba y el resultado no pudo ser más convincente: “Ecstatic Computation” es el disco del año en TIUmag.


26. Coral Casino – Rally

Whoa Music no descansa. Tras los primeros releases de Alizzz y Paula Cendejas, a mediados de año llegó el turno de Coral Casino, dupla argentina que ya habíamos visto anteriormente en Finesse Records. La excelente producción corre a cargo de los mismos Coral Casino y de Alizzz.


25. Genius Of Time – Peace Bird

Una de las virtudes del deep house es lo sencillo que parece lograr ese vibe melancólico y a la vez nostálgico. Nada más lejos de la realidad. La atmósfera late balearic de “Peace Bird” marca el comeback de Genius Of Time, una de las formaciones estrella de Running Back. Los echábamos de menos.


24. Earl Sweatshirt – El Toro Combo Meal

Quién iba a predecir hace unos años, en la era Odd Future, esta deriva experimental de Earl Sweatshirt. El angelino acaba de publicar nuevo LP (el más breve del game, y quizás el más intenso). “El Toro Combo Meal” es el highlight del disco.


23. Tyler, The Creator – Earfquake

Con Tyler ya se sabe: expect the unexpected. “Igor” es un disco maduro, sin hits evidentes (a excepción de “Earfquake”, que en principio fue escrita para Justin Bieber, nada menos) y con una coherencia interna y un magnetismo fuera de toda duda.


22. Rosalía – Aute Cuture

El Guincho compuso la base de “Aute Cuture” hace un par de años, durante el periodo de gestación de “El Mal Querer”. Y no es extraño que el track no pasara el filtro entonces, pues se trata de un artefacto pop alejado del halo conceptual de “El Mal Querer”. De hecho parece diseñado para sacudir estadios, como pudimos comprobar hace poco en Primavera Sound. Himno (otro).


21. William Basinski – 4(E+D)4(ER=EPR)

Hace mucho (muchísimo) tiempo dos agujeros negros muy distantes entre sí y situados en otra galaxia iniciaron una danza gravitatoria, girando entre ellos, cada vez a una distancia menor. Después de miles de millones de años atrayéndose, los dos cuerpos llegaron al punto de colisión cuando viajaban a la mitad de la velocidad de la luz.

A consecuencia de las masas y de la velocidad de impacto, el espacio-tiempo se deformó por unos instantes, emitiendo esta distorsión por todo el universo a través de ondas gravitacionales. En 2015 esta distorsión del espacio-tiempo fue detectada en la Tierra por un observatorio de Estados Unidos, demostrando por primera vez la existencia de agujeros negros.

William Basinski parece haber comprendido las implicaciones de este evento y lo ha usado como concepto para “4(E+D)4(ER=EPR)”, una excelsa pista de largo desarrollo 100% Basinski.


20. Metrist – Closer The TV

Siguiendo la estela de las escuelas Livity Sound y Hessle AudioMetrist diseña un slow burner deep techno vanguardista sin fisuras. Música de club que resistirá el test del tiempo porque no pertenece a nuestra línea temporal.


19. Juice WRLD – Make Believe

Juice WRLD se fue demasiado pronto, evidenciando una vez más los graves problemas de salud mental que dominan el stardom de la música popular. Por eso parece irónico que a principios de este año el de Chicago entregara un disco extenso y variado, plagado de colaboraciones pero sin perder su esencia, siguiendo la estela de Lil Uzi Vert y su trap de cadencia emocional. Cerraba el LP “Make Believe”, con un glorioso sampleo de The Pharcyde (prod. J Dilla) incluido. Descansa en paz, joven estrella.


18. Safe – Paid In Full

La presencia de Playboi Carti y Mike Will Made It en los créditos es un indicador directo de la contundencia del track. El banger certificado que Safe necesitaba para trascender la escena de Toronto de una vez por todas.


17. Loft – That Hyde Trakk

Seamos claros: Loft siempre nos ha parecido un superdotado. Cualquiera de sus numerosos releases destila un talento incontenible, salvaje. Además su nuevo disco, “and departt from mono games”, está editado por Tri Angle. Señales.


16. FKA Twigs – Daybed

«Magdalene» ya está aquí y cumple con lo prometido: llevar la estética y el discurso de FKA Twigs a otro nivel. Tras un hiato de cinco años nadie daba por hecho que la que la diva del pop de vanguardia fuera capaz de igualar su LP debut. Pero FKA Twigs se ha vuelto a rodear de la élite experimental para dar forma a un cosmos único, lleno de paisajes que nadie más sabe dibujar, o al menos no con este nivel de definición e intensidad. Además, es de las pocas artistas que ha publicado los créditos completos de las canciones en sus redes sociales (ArcaOneohtrix Point NeverNicolás Jaar), poniendo en valor el capital humano y el trabajo en equipo, imprescindibles para entender un artefacto tan complejo como «Magdalene».


15. Mike – Ain’t No Love

El rapero del Bronx compila una veintena de tracks de apenas dos minutos de duración cada uno, en un disco musicalmente tan maduro que parece imposible en alguien que acaba de cumplir veinte años. Una de las sorpresas de esta temporada.


14. Lifted – Near Future

Free jazz espacial y luminoso en esta nueva entrega de PAN. El sello de culto siempre es un aval, no puede haber fallo. “Near Future” es la prueba de que este tipo de música no tiene por qué perderse siempre en la sofisticación formal, y que no hace falta ser un connaisseur de la experimentación y de la vanguardia para disfrutar la abstracción sonora. Inexplicablemente accesible y, a la vez, indescriptiblemente compleja.


13. Joy Overmono – Bromley

Teníamos la sensación de que este año había faltado ese hit techno underground que aparece cada cierto tiempo para erigirse como el himno de la temporada en materia de música de club.

Pero en tiempo de descuento apareció “Bromley” de Joy Overmono, apuntalando el que posiblemente haya sido el mejor año tanto en la carrera de Joy Orbison (sin tener en cuenta sus pletóricos early years) como en la de Overmono.


12. Kanye West – On God

Acumulando un retraso mucho más largo de lo previsto y un montón de pistas falsas y cambios en el tracklist (Kim K mediante), el nuevo álbum de Kanye West vio finalmente la luz este año. No se trata de un disco de gospel, a pesar de que así lo anunció el artista, pero el concepto es claramente religioso y la música se nutre de un gran número de samples y códigos de la música popular religiosa norteamericana. “On God” está producida por Pi’erre Bourne, el beatmaker favorito de tu beatmaker favorito.


11. Octavian – King Essie

Parecía que “Endorphins” iba a ser un release menor pero ha acabado siendo el mejor disco de Octavian hasta la fecha. “Bet” o “Lit” ya suenan con poder en sus directos, tal y como pudimos comprobar hace nada en Sónar. Sin embargo es “King Essie” la pieza que se lleva la palma, en gran parte por la alucinante base de Karma Kid, un peso pesado de los future beats en este último lustro. Imbatible.


10. Rema – Dumebi

Rema está opositando seriamente para ser uno de los grandes nombres en el nuevo pop de 2020. El vocalista de 18 años ya es capaz de facturar bangers de pop nigeriano como “Dumebi”, con un flow que tanto recuerda a Swae Lee como a Wizkid. Por muchas más como esta.


09. Floating Points – Anasickmodular

Quién nos iba a decir que, además de ser un maestro en las disciplinas clásicas de la música de club, Floating Points sería también un auténtico orfebre de IDM, braindance y música electrónica horizontal. “Crush” es uno de los discos del año y «Anasickmodular» su highlight absoluto.


08. Frank Ocean – In My Room

A juzgar por las siluetas de la parte inferior del artwork del single, parece que Frank Ocean está a punto de soltar un nuevo LP de 17 tracks. Tras publicar “DHL” en su fiesta PrEP+, el californiano presentó hace poco un superlativo segundo single, “In My Room”. Habrá que estar muy atentos a lo que se viene a principios de 2020.


07. JPEGmafia – Beta Male Strategies

El rapero experimental vuelve a desplegar su personal discurso sobre relaciones personales en la posmodernidad con un innegable talento. La instrumental(oscura y cálida a la vez) crea una atmósfera distópica que encaja a la perfección con su identidad de alumno díscolo de la escena estadounidense. Una combinación arriesgada y perfectamente ejecutada que sin duda merece estar bien arriba en el podio de 2019.


06. Octavian – No Weakness

Parecía que “Endorphins” iba a ser un release menor pero ha acabado siendo el mejor disco de Octavian hasta la fecha. “King Essie” o “Lit” ya suenan con poder en sus directos, tal y como pudimos comprobar hace nada en Sónar. Pero es “No Weakness” el track que realmente nos ha cautivado: una slow jam melancólica no tan accesible como parece a primera escucha y que gana interés a cada nueva reproducción.


05. Caterina Barbieri – Closest Approach To Your Orbit

Escribe James Rhodes en “Instrumental” (Blackie Books, 2015): “Me metí en la cama. Me puse los auriculares. Madrugada. Todo oscuro y silencioso a más no poder. Le di a la tecla de reproducción y escuché una pieza de Bach que no conocía, que me llevó a un sitio de tal esplendor, de tal abandono, esperanza, belleza y espacio infinito que fue como rozarle la cara a Dios. Juro que en ese preciso instante viví una especie de epifanía espiritual”.

La psicodelia synth de Caterina Barbieri suena más poderosa que nunca en “Closest Approach To Your Orbit”. Piensa en un huracán de líneas de sintetizador (algunas de inspiración trance, otras herederas de la new wave) que transporta al receptor a ese paisaje que describe Rhodes y que con tanta precisión ha sabido plasmar Ruben Spini en el artwork y las visuales para Barbieri.


04. DaBaby – Intro

Si vendieran acciones de DaBaby, en TIUmag recomendaríamos hacerse con un buen puñado de ellas.

Energía, ímpetu y un carisma desbordante: estas son las cartas de DaBaby. “Kirk” es el segundo disco que publica en 2019, tras el esencial “Baby On Baby”. La intro del disco es también su highlight y un excelente ejemplo de que la potencia sin control no sirve de nada (y él va sobrado de las dos).

Además, “Intro” es la prueba de que va en serio: DaBaby no va a seguir explotando la fórmula que le haría subir más rápido (“Suge” entró este año en el Billboard Hot 100), sino que pretende ir un paso más allá, dominar un espectro más amplio en el nuevo pop y competir con pesos pesados como Future o Drake. Escuchando “Intro” uno se da cuenta de que irremediablemente esto va a suceder.


03. Blood Orange – Dark & Handsome

“Angel’s Pulse” fue anunciado por el mismo Dev Hynes como una colección de descartes de su reciente LP “Negro Swan”. Pero, ¿qué pasa cuando un trabajo presuntamente menor acaba superando ampliamente otro que ha sido presentado como principal?

Blood Orange parece haberse librado de toda la presión que supone un “regreso” editorial y “Angel’s Pulse” aparece como su disco más completo desde “Cupid Deluxe”. Funk moderno, sonido Memphis, r&b hipersexual (y también melancólico), bedroom pop, todo fluyendo de forma orgánica y justificada. Poesía negra contemporánea.

En este nuevo universo de Dev Hynes brilla con luz propia “Dark & Handsome”, una pieza atmosférica y nostálgica que cuenta con featuring de Toro Y Moi. Según el propio Blood Orange, contiene algunas de las mejores letras que él mismo ha escrito durante su carrera.


02. Barker – Utility

Imaginar el futuro siempre ha sido un recurso habitual en la producción de música electrónica. Intentar adivinar cómo va a sonar ese género que nos gusta dentro de treinta o cincuenta años, con otra tecnología, con otra sensibilidad. Una fantasía abstracta que puede guiar todo el proceso creativo.

Pero lo cierto es que en muy pocas ocasiones la realidad acaba superando nuestra imaginación. Es lógico: no podemos construir un artefacto del futuro con los medios y la perspectiva del presente.

Por eso, cuando uno escucha “Utility” por primera vez se da cuenta de que está delante de algo especial. El enfoque ambient-techno de Barker es único porque no hay nadie más pensando de este modo ahora mismo. Podríamos trazar un paralelismo con los interminables build-ups de Lorenzo Senni pero, a diferencia de este, Barker no se sirve de ningún concepto ni referente estético: aquí la música está completamente al servicio de la imaginación del receptor. Y el resultado es inevitablemente intemporal.


01. Rosalía – A Palé

La construcción de una identidad artística es un proceso largo y complicado. Hace falta mucho tiempo y mucho presupuesto para generar una sensación homogénea en los públicos. Literalmente todo es decisivo: una patinada del estilista, una Story confusa, un silencio sonoro delante de una injusticia; cualquier acción es susceptible de alterar este intangible castillo de arena. Y cuanto más amplia la audiencia, mayor el riesgo.

“A Palé” es directamente una patada a este mindset. La esencia de Rosalía sigue estando ahí pero no hay ninguna preocupación por gustar, ni en la forma —dos partes en dos minutos, siendo la principal una intensa pero cristalina construcción bass que bien podría haber firmado en su momento Baauer o Hudson Mohawke— ni en la estética —más cercana a la nueva feminidad de FKA Twigs que a un tibio homenaje a Frida Kahlo— ni en el contenido.

Rosalía por fin nos dice qué siente al estar en la cima. Ya conocemos esa sensación porque Cardi B o Megan Thee Stallion no hablan de otra cosa. Pero pocas veces nos lo han contado así. Aquí la exaltación de la riqueza no tiene matices cómicos (“Milionària”) ni el diseño de sonido obedece a un hit de estadio (“Aute Cuture”).

No hay miradas atrás. Todo es visceral y nada invita a la reflexión. “A Palé” es una celebración de su ahora, una oda a la superficie y a la vanidad como motor creativo. Pocas cosas tan liberadoras como saber quién eres y mostrarlo sin esperar validación.