#Sónar 2018

Las fórmulas ganadoras de Sónar 2018 / 3. Hedonismo y bolas de espejos

06.06.18
Antoni Ripoll

Texto de Sara Valdés. 

A menos de dos semanas para el 25 aniversario del festival Sónar seguimos indagando en los nombres que por un motivo u otro más nos llaman la atención.

Después de haber analizado el universo sonoro de las vanguardias y el de la música urbana damos paso a la galaxia disco y house, un imprescindible del festival.

De Octo Octa a Studio Barnhus, de DJ Harvey a Young Marco. Te descubrimos a los artistas del festival que mejor han sabido leer la era primigenia del clubbing.


Despacio

Esto va para todos aquellos que cada año insisten que sí, que aunque el lineup esté muy bien, un festival no es el mejor contexto para disfrutar de la música: Sónar rescata de su edición 2014 Despacio, un lugar donde el protagonista, quien ocupa el rol central, es el público. Los arquitectos del proyecto y encargados de calentar la pista son James Murphy de LCD Soundsystem y los hermanos David y Stephen Dewaele (2manydjsSoulwax), tres pesos pesados que nos recuerdan que la música disco y sus mutaciones nunca morirán. Despacio es felicidad (reza su motto) y quienes lo hemos probado así lo confirmamos.


DJ Harvey

Cada año Sónar concede el privilegio a unos pocos elegidos de llevar a cabo sets de jornada completa (europea). El espacio SónarCar ha acogido a artistas de la talla de Four Tet o Laurent Garnier en el pasado. Este año el encargado de conducir este escenario en la jornada del sábado será DJ Harvey. Genio, figura y leyenda del clubbing contemporáneo. Harvey es la prueba viviente de que son los buenos momentos los que hacen una gran vida. Empezó como batería de punk hasta que en los 80 empezó a usar platos. Su trayectoria (de, ojo, treinta años) le avala como una de las figuras más influyentes de la música de baile. El último año lo ha pasado como residente en el mítico hotel Pikes de Ibiza, una de las últimas esperanzas que pueden volver a dar un sentido a la isla blanca. Su sonido no puede describirse en base a géneros porque los salta y sortea sin esfuerzo: italodisco, house, funk, synth pop, balearic… Sus sets son un ejemplo de su forma de entender la vida: una explosión de felicidad, un viaje entre géneros, una búsqueda del placer a través del amor por la música.


John Talabot

Uno de nuestros DJ y productores más celebrados e internacionales será el otro protagonista del SonarCar. Su amplio horizonte musical y la necesidad de expresarse mediante diversos géneros y rango de bpms hacen que sea uno de los mejores candidatos para conducir un all night long. Captó nuestra atención con “ƒIN”, su único álbum en solitario hasta la fecha, y actualmente está sumido en la grabación de su esperado segundo trabajo. Por su trayectoria y relación con la ciudad, era impensable que Talabot no estuviera en una edición tan especial como la de este año. Abróchense los cinturones para un viaje espacial. Bailes frenéticos, tambores, silbatos y sonidos del espacio exterior.


Laurent Garnier

Si había un nombre que no podía faltar en esta edición del festival es el del Laurent Garnier. Leyenda del techno y uno de los disc jokeys más respetados del globo, por algo será. Su figura forma parte del imaginario colectivo de Sónar, ya que ha actuado casi tantos años como los que cumple el festival. Esta edición protagonizará un doblete único: será el encargado de cerrar la noche del sábado en SonarPub y también de la sesión diurna del jueves anunciada como “Laurent plays Garnier”, una retrospectiva de toda su carrera que va desde su debut en el icónico club La Hacienda de Manchester de los 80 hasta la actualidad.


Octo Octa

Quizás nacer en un cuerpo de hombre fue clave para marcar la evolución del sonido de la productora y DJ Maya Bouldry-Morrisson, (aka Octo Octa). Su primer álbum desde su transición pública y el más autobiográfico, “Where Are We Going”, refleja optimismo y contrasta con su primer “Let me see you”, mucho más oscuro. Su sonido podría definirse como un house exquisito caracterizado por un aura de misticismo. Pero no te equivoques, vas a poder bailar a base de bien. Para los nostálgicos del house más emotivo, bien deep pero con la presencia de sintetizadores. Para los que en medio de la jungla formada por el techno en clave Berghain y la subida efervescente del trap, buscan un resquicio de tranquilidad. Octo Octa actuará en el escenario SonarLab -comisariado por Resident Advisor– la noche del sábado.


Tony Humphries

Si en Historia estudias Napoleón, en Historia del House estudiarías Tony Humphries. La leyenda viviente y residente del mítico club Zanzíbar de Newark aterriza en Sónar para un set especial en que recordará aquellos míticos años 80 en Kiss FM, la época en que más brilló la radio de Nueva York. El festival se marca un back to the classics en toda regla –a Dekmantel ya le funcionó en 2016- y asegura el tiro con este padrino del sonido deep house cuyas fusiones con el góspel o el soul han influenciado a toda una generación. Amantes de la buena música en general: el jueves tenemos una cita imperdible.


Young Marco

El enfant terrible de la escena underground y uno de los mejores selectores del momento. DJ, remezclador y productor. Controvertido y camaleónico, es capaz de pinchar cualquier cosa. Sin barrera de género ni estilos, solo la necesidad de expresar ideas. La típica sesión de Young Marco es la que no suena a Young Marco. Te puede llevar de la jungla tropical al pop psicodélico, pinchar ambient o un himno libanés. Sólo puedes reconocer un set suyo si lo ves detrás de los platos. Estará en el espacio SonarClub el viernes por la noche entre Gorillaz y Bonobo. La sesión promete ser de todo menos aburrida.


Studio Barnhus

We release very nice records by ourselves & friends!“. Así presentan su proyecto Kornél Kovács, Axel Boman y Petter Nordkvist (Pedrodollar). Este trío de DJs y productores suecos lleva desde 2010 refrescando la escena electrónica europea con un sonido extremadamente bailable, toda una oda al positivismo. Los tres alumnos de Red Bull Music Academy nos deleitarán en el SonarDôme del viernes con house, psicodelia, ambient pop, funk, ambient… Una especie de anarquía sonora que acaba teniendo todo el sentido del mundo. Parece que no todos los escandinavos son sad boys y que en Suecia también sale el sol.


Yaeji

Una de las artistas más excitantes que vas a descubrir en esta edición del festival. Su nombre es Kathy Lee, tiene 24 años y viene del futuro. Residente en Brooklyn pero de ascendencia surcoreana, produce, pincha y canta, además de ser artista visual. Es una de las pruebas vivientes de que la estética es parte del discurso, si no, mira su vídeo “Raingrul”. Combina bases de trap y hip hop cantando con voz dulce e infantil, tanto en inglés como en coreano (nos encanta aunque no tengamos ni idea de lo que dice). Ha versionado “Passionfruit” de Drake y “Guap” de Mall Grab, con excelentes resultados en ambos ejercicios. Si aún no te has enamorado lo harás el jueves en SonarVillage.