#Route 2016

Un recorrido por las Reediciones del 2016

25 reediciones esenciales que demuestran el valor del formato en nuestros días.

22.12.16
Frankie Pizá

Este año no ponemos numeración. Hemos dejado de creer en los rankings. Nuestra ruta por los grandes acontecimientos musicales del 2016 no tiene jerarquías, tan solo protagonistas y títulos concretos. Rostros y sonidos; una ruta creada a partir del contenido que más congenia con nuestra personalidad como revista.

De todo un año de información, música y análisis surgen 31 álbumes fundamentales; 26 singles y EPs; 12 artistas que han dominado los focos y la industria a nivel internacional y local; 28 nuevas promesas que han dejado claro que seguiremos hablando de ellos; 13 editoriales que siguen enseñando con su labor que los sellos serán siempre necesarios; 25 reediciones esenciales; 17 recopilaciones y 20 canciones que no han parado de sonar en nuestra oficina.

En 2015, los números y cantidades fueron similares.

Tras conocer lo que nuestros lectores piensan sobre algunos de los mejores discos del año, nos toca a nosotros exponer nuestra opinión sobre un año musical en el que a pesar del luto casi permanente, no han dejado de ocurrir cosas.

No hay ni ganadores ni perdedores, tan solo momentos y música; diferentes historias artísticas que han marcado lo que pensamos de este excitante 2016.

Julius Eastman

"Femenine"

Frozen Reeds

Un creativo negro y gay en un mundo dominado por la élite musical blanca; muchas de las obras que Julius Eastman compuso en vida exploraron de una forma constante esa condición, su lugar en el presente artístico de comienzos de los 70.

Las más famosas no lo fueron en su día: “Evil Nigger”, “Gay Guerrilla” o “If You’re So Smart, Why Aren’t You Rich” pasaron prácticamente desapercibidas hasta que en 2005 se realizó la primera recopilación sobre la carrera completa de Eastman en la composición. A partir de “Unjust Malaise” la figura del también bailarín, coreógrafo, actor y vocalista comenzó a ganar relevancia.

Nativo de Nueva York, Eastman pasó sus últimos años en la indigencia hasta su muerte en 1990. Ahora, una nueva obra sale a la luz y será editada por primera vez a través del sello finés Frozen Reeds.

La partituras de Eastaman combinaban elementos del minimalismo y el amplio ámbito de la música popular; acuñado como post-minimalismo (o en ocasiones utilizando términos como “ecstatic minimalism”) por algunos críticos, el trabajo de Eastman se adelantó a los planteamientos que dibujarían Arthur Russell o Rhys Chatham.

“Femenine” se grabó una única vez (que se tenga constancia) el mismo año en el que se creó la pieza, en 1974:  fue interpretada por Eastman al piano y la orquesta de cámara fundada por el neoyorquino y el checo Petr Kotik, la S.E.M. Ensemble.

El encargado de grabar la obra fue Steve Cellum, productor del “World Of Echo” de Arthur Russell; la relación artística entre Eastman y Russell cristalizó en el hecho de que Eastman condujo buena parte de los trabajos orquestales de Russell (“First Thought Best Thought”).

“Joyous, insistent, and immersive, Femenine bathes the listener in surges of tonal colour from intertwining winds, piano, violin, pitched percussion, synthesizer and – uniquely – the composer’s own invention of mechanised sleigh bells, which provide the 72-minute piece with its characteristic pulse.”

La pieza fue inmortalizada el 6 de noviembre de 1974 en Albany. La co-editora del libro Gay Guerrilla, Mary Jane Leach, ha comentado sobre “Femenine”:

Eastman’s stated aim with Femenine was to please listeners, saying of the piece that ‘the end sounds like the angels opening up heaven… should we say euphoria?’

Tan solo se ha comercializado en CD. Al parecer, pronto se sumará otro libro para contar la historia e influencia de Eastman: An End to Downtown: Julius Eastman in New York’s Musical Cultures, 1975-1990 está pendiente de recibir fecha de lanzamiento. (FP)

Arnold Blair

“Trying To Get Next To You”

Gemigo / Soul Jazz Records

Arnold Blair era un cantante de segunda que contribuyó como corista y co-escritor en algún producto lanzado por Curtom (el sello de Curtis Mayfield) en el Chicago de los 70.

Cuentan las fuentes y la diversa información que circula por la red desde hace años que “Trying To Get Next To You” y su grabación fue un premio para el buen hacer de Blair por parte de la compañía.

En la producción y asistencia le brindaron a otro gigante: LeRoy Hutson. El sonido del single, sus arreglos vocales e instrumentación es la perfecta combinación de todos los rasgos que definieron esa época.

Su precio en Discogs ha ido ascendiendo de los 200 euros a los 400/500 en estos últimos 4 o 5 años. A pesar de ser un icono del Soul de Chicago entre los coleccionistas, todavía no existe ninguna fotografía conocida del cantante.

De hecho, todavía persiste la foto de Randy Watson (personaje de El príncipe de Zamunda interpretado por Eddie Murphy) que algún usuario de la base de datos puso en la página del desconocido cantante.

Editado originalmente en Gemigo Records (1975), se reedita por primera vez gracias a Soul Jazz Records, aunque tan solo 300 copias y únicamente adquirible a través de su tienda física o digital.

“Finally Made It Home”, otro de los singles de Blair extraído de las mismas sesiones de grabación con Hutson se han reeditado recientemente. (FP)

Sonya Spence

"Sings Love"

Attic Salt Discs

La temática del romance y el amor siempre estuvo presente en la canción jamaicana; John Holt, Gregory Isaacs, Freddie McGregor, Sugar Minott e incluso Dennis Brown introdujeron en sus discursos importantes dosis de romanticismo.

En cualquier caso, el movimiento Lover’s Rock siguió una ruta inversa a la que en la década de los 70 hubiera sido común: se extendió desde UK hasta Jamaica y no al revés.

Los éxitos comandados por gente como Dennis Harris, de voces como Louisa Mark o Janet Kay, construyeron una estética sonora identificable.

En singles como “Let Love Flow On” hay todo lo que se supone debía tener el Lover’s Rock: honestidad y dulzura.

Sonya Spence interpreta un clásico que se ha ido haciendo a sí mismo a medida que ha ido pasando el tiempo; después de despertar un gran interés por coleccionistas de todo el mundo, el LP original de High Note fue reeditado por el sello holandés Attic Salt Discs.

Un disco que representa mejor que ninguno la historia femenina en el Reggae; cantado por Spence y producido por otra pionera en su campo, Sonia E. Pottinger. Un álbum sencillo y tierno que ha trascendido su contexto para convertirse en un icono. (FP)

Eduardo Polonio

“Acaricia La Mañana”

ViNiLiSSSiMO / Geometrik Records

“Es un disco ya clásico y fundamental en la historia reciente de la música electrónica española” comentan, sin exagerar, desde Munster Records, compañía discográfica que engloba al sello ViNiLiSSSiMO y que une fuerzas con Geometrik Records en esta iniciativa.

Se trata de “Acaricia La Mañana”, el trabajo que supuso un punto de inflexión creativo en la discografía y trayectoria de una de las figuras fundamentales de nuestro ecosistema experimental en las décadas de los 70 y 80; pionero de la música electroacústica en España, Eduardo Polonio es aún hoy un artista increíblemente desconocido para la gran mayoría.

El álbum publicado en 1984 es en el que Polonio “reelabora 11 piezas de su llegada a Barcelona grabadas entre 1976 y 1984 en el Laboratorio Electroacústico Phonos y remezcladas para este disco en el Gabinete de Música Electroacústica de Cuenca”.

El artista “utiliza intetizadores como el Polymoog, Minimoog, EMS y un órgano Farfisa” y “los temas son integrados en una especie de suite que ocupa todo el LP. Esta idea de suite tiene para el autor un origen poético: una colección de piezas cortas de músicas de países imaginarios”.

Secuencias melódicas modales que van superponiéndose y progresando dando forma a una “textura heterofónica muy sugestiva, que cautiva con una apariencia fácil y placentera, y que revela un gran refinamiento en el tratamiento rítmico y melódico”.

Polonio contó la historia detrás de esta pieza y época en una entrevista exclusiva en nuestro portal. (FP)

Suzanne Ciani

"Buchla Concerts"

Finders Keepers

La recuperación de estas demostraciones, no fácilmente disponibles en el abundante Internet, es una posibilidad nueva de evaluar el trabajo de Suzanne Ciani en sus inicios, pero más concretamente de ganar contexto sobre una figura indispensable que supo distanciar su trabajo del academicismo y aplicar una propia sensibilidad al uso del sistema electrónico modular más versátil y también más alejado del mainstream.

Desde el sello Finders Keepers hablan en términos de “la primera mujer en la Luna” o un “santo grial electrónico”, aunque una forma más correcta de percibir a las dos grabaciones (tuvieron lugar en la WBAI Free Music Store de Nueva York y en el apartamento del compositor minimalista Phill Niblock) como un manifiesto perdido que contenía varias ideas y factores revolucionarios.

La inconformista Ciani plasmó en aquella inabarcable construcción electrónica una sensibilidad diferente a la que los científicos y expertos tecnológicos como Subotnick implementaban a lomos del Buchla; eran manos adiestradas en la teoría clásica, dispuestas a romper esas constricciones y mostrar a los asistentes que la versatilidad de aquel aparato era sinónimo de un nuevo futuro musical, un nuevo formato y no una adaptación.

“When I first tried to get a record deal for my original music, labels didn’t understand what these instruments were meant to be doing. It got cornered as a keyboard instrument, which was wrong.”

–Suzanne Ciani.

En un momento en el que ni el mundo del arte estaba preparado para comprender qué eran los sintetizadores, estos conciertos (por primera vez disponibles de forma íntegra para escucha) significan no solo la posibilidad de que fuera la primera mujer en poder “domesticar” el radical Buchla 200 tras la mayoría masculina, sino aportar una versión mucho más lúcida que las firmas precedentes.

“Una puerta que no se abrió” dicen en nota de prensa los británicos sobre los “Buchla Concerts”, y aciertan al respecto:

¿Qué hubiera ocurrido si los Buchla hubieran seguido una hoja de ruta para la comercialización parecida a la exitosa de los Moog y no hubieran acabado desvaneciéndose en el underground? ¿Hubiéramos entonces comprendido la valía de las grabaciones de Ciani? ¿Y si algún sello se hubiera interesado hace 40 años (la WBAI Free Music Store solía editar algunos de los conciertos que tenían lugar allí, aunque la única mujer que decidieron impulsar fue a Patti Smith) por el material? ¿Habría ahora otra idea de cómo se utilizaban y a qué posibilidades podían llegar esos instrumentos?

Paradójicamente, aquel “nostalgia boom” que ya vaticinó Laurie Spiegel en un ensayo de 1990 tiene mucho que ver tanto con el hecho de que no hayamos oído hablar antes de estos conciertos, como que hayamos regresado a ellos con la intención de cuestionar la historia, cuatro décadas después.

El carácter y naturaleza inherente de los sistemas Buchla, relacionado con lo “intratable”, la incompatibilidad y la complejidad de un objeto no apto para la “interpretación” empedraron su futuro comercial y expansión, enterrando aún más el legado de Ciani con el instrumento.

El nuevo fetichismo por reintegrar maquinaria obsoleta o “desaprovechada” en la actualidad nos ha dirigido de nuevo hacia él. Hoy sí estamos en el momento adecuado para reubicar estas grabaciones y darles la importancia que se merecen. (FP)

Arthur Verocai

"Arthur Verocai"

Mr. Bongo

Muchos piensan exactamente lo mismo que expresa Madlib: “Podría escuchar este álbum cada día por el resto de mi vida”. No hace falta tomar un contacto especial con el primer álbum de Arthur Verocai para darnos cuenta de su grandeza y propiedades.

Se trata de una de las cumbres en la experimentación musical del Brasil de los 70, unas sesiones de grabación que llevaron la música tradicional del país a nuevos caminos por explorar, desde la integración orquestal del tipo David Axelrod a la intervención del Funk o el Soul.

Verocai, guitarrista, arreglista, compositor y productor originario de Río de Janeiro, comenzó su carrera en 1966 siendo impulsado tímidamente por Leny Andrade; en 1969 comenzó su carrera como músico de sesión y supervisor instrumental para trabajos de figuras como Jorge Benjor, Elizeth Cardoso, Gal Costa, Quarteto em Cy, MPB 4, Guilherme Lamounier, Marcos Valle, entre otros.

Como productor, destacaron sus trabajos para Anamaria e Mauricio, Lucinha Lins o la influencia que dejó en el recordado “Agora” de Ivan Lins, un año antes de encaminarse a su esplendoroso disco homónimo.

Aquel trabajo dejó una huella determinante en la canción brasileña para toda la década: los álbumes que Jorge Ben editaría durante ese período de tiempo son también una muestra de los arreglos de cuerda configurados por Verocai, inspirados en parte por otros productores norteamericanos como Charles Stepney.

Tras producir a la cantante Célia para Continental en dos álbumes, en un 1972 donde Brasil estaba sumido por una represiva dictadura militar, Verocai fue invitado por el presidente de la compañía para grabar un disco completo con sus propias composiciones.

“The idea of mixing strings with contemporary sounds came from my desire of searching for new paths. I think this album was very rich in terms of both quantity and quality of musicians.”

–Arthur Verocai.

Reeditado ya en varias ocasiones (Luv N’ Haight lo hizo en 2003, mientras que Kindred Spirits lo hizo en 2011), Rappcats comentan que el nuevo prensado de Mr. Bongo es la “reedición definitiva” del clásico.

El álbum actualizó el diccionario y léxico de la música tradicional brasileña, demostrando nuevas posibilidades y protestando sutilmente sobre la situación política y social que en aquel momento asolaba Brasil.

Algunos de los singles más conocidos del álbum son “Caboclo” o “Na Boca Do Sol”. (FP)

Randomize

"¿Cómo Se Divertirán Los Insectos?"

Equilibrio / Giradiscos

Todavía no tenemos la suficiente información y comprensión de lo que ocurrió en la década de los 80 en los estudios RCA de Madrid. En 1979, Eugenio Muñoz reemplazó a Carlos Martos en aquel “paraíso acústico” raro de ver en nuestro país.

En aquellas instalaciones, y mientras nadie les observaba, tanto Muñoz como Luis Delgado desarrollaron proyectos como Mecánica Popular, uno de los que más relevancia ha adquirido en los últimos años, en parte gracias al interés que sellos extranjeros han mostrado en su carácter sonoro.

La experimentación industrial y formas electrónicas que se asemejan considerablemente a estilos desarrollados tiempo después se dejan ver en “Qué sucede con el tiempo?” (1984) y “Baku:1922” (1987).

En nuestra entrevista con Mecánica Popular, Delgado ya se refirió a aquella época tan fructífera:

“Intentábamos por todos los medios abrir caminos no transitados, andar por otras sendas que no tuvieran referentes. Me imagino que es imposible desembarazarte de las secuelas de la música que llevas oyendo toda tu vida pero sí que intentábamos utilizar toda la tecnología disponible para obtener otra tímbrica y otra organización y otro esquema para el sonido”.

–Luis Delgado.

Entre esos dos esenciales del dúo, ocurrió “¿Cómo Se Divertirán Los Insectos?”, el único álbum lanzado por Muñoz bajo el nombre de Randomize en 1986. Es un disco que se debate constantemente entre el Ambient, la abstracción electrónica sin forma concreta y una versión intrincada del Electro primitivo.

Prolífico y entusiasta de la exploración electrónica, Muñoz es uno de los ingenieros de sonido más relevantes de la época en España. Con Randomize quiso basar su modelo creativo en el sampling y la experimentación, “intentando encontrar la fina línea entre lo aleatorio y el control”, según revela él mismo en la nota de prensa de la próxima reedición. Para ello, utilizó entre otro equipamiento el Greengate Systems DS-3.

“Como ingeniero, siempre se está intentando ganar control sobre las dinámicas de los sonidos que has grabado, sin perder la intensidad y la vivacidad, creando una identidad al mismo tiempo” dice Muñoz. “Con la música electrónica y el sampling, estás luchando contra lo opuesto: partes de sonidos estáticos o “muertos”, y buscas darles movimiento a través de diferentes técnicas”. 

El sello Equilibrio, subsidiario de A Harmless Deed y conducido por Damian Schwartz, junto al apoyo de Giradiscos, se encarga de llevar de nuevo a tiendas una versión remasterizada del álbum, descatalogado y generando altos precios en el mercado de segunda mano desde hace unos años. (FP)

Steve Reich

"Four Organs / Phase Patterns"

Superior Viaduct / Aguirre

El primer release de los sellos Superior Viaduct (San Francisco) y Aguirre (Bélgica) en este 2016 tuvo un nombre propio: el artista de vanguardia y pionero del minimalismo Steve Reich.

Ambos labels, quienes congenian en muchas de sus reediciones o publicaciones siempre enfocadas a la vertiente experimental, se centraron en dos piezas fundamentales del compositor, lanzadas en 1970 a través del sello francés Shandar y que aún hoy siguen sonando reveladoras.

Junto a otros minimalistas del Nueva York de las décadas de los 60/70, los denominados “big four” (Reich, La Monte Young, Terry Riley y Philip Glass), Reich creó un nuevo lenguaje musical basado en los procesos de repetición.

“Four Organs / Phase Patterns” son dos de las composiciones más importantes de la vanguardia sonora de los últimos 50 años, dos piezas definitorias del discurso artístico y trascendencia creativa adquirida por el norteamericano.

Aún suenan futuristas y fundamentales: “Four Organs” es el pináculo de la “música a cámara lenta” de Reich y un declaración casi fundacional para el minimalismo, con Steve Chambers, Philip Glass y Art Murphy sentados junto al músico con 3 órganos idénticos, y con Jon Gibson a las maracas.

La idea de reducir la velocidad de la composición sin que el tono y timbre se vean alterados, llevando al oyente al trance. (FP)

William Basinski

"92982"

2062

“92982” es junto a “The Desintegration Loops” una de las obras magnas del artista experimental neoyorquino llegaba al formato vinilo por primera vez este año (fue editado únicamente en formato CD en 2009).

“This endless repetition […] suggests a coercive process, that the music has entered and subverted a part of the brain, forcing it to fire repetitively and autonomously.” 

–Oliver Sacks en Musicophilia. 

La idea de congelar el tiempo, alargarlo y manipularlo a tu gusto, desfigurando así conceptos como el espacio o la memoria. Es una de las posibles síntesis a su trabajo basado en la manipulación de loops en cinta magnética.

Las orgánicas repeticiones de William Basinski en trabajos como los mencionados simulan recuerdos auditivos que vienen y van, se yuxtaponen y crean una dimensión paralela que nada tiene que ver con la realidad.

1982 es un período clave para el artista neoyorquino: la noche del 29 de septiembre, en su apartamento de Brooklyn, puso las bases de un proceso experimental que seguiría desarrollando años después con la inicial conceptualización del mencionado “The Desintegration Loops” (que se editaría 2 décadas después).

Él mismo lo recuerda así:

“Something from a long time ago… in Brooklyn, 351 jay street… A fruitful evening in the studio… Home at last after a day of work at the answering service… answering phones for calvin klein, bianca jagger, steve rubell, and all the other somebody people… in our space station: home in my studio experimenting live. James is in the adjacent studio painting masterpieces. Roger is in the front, gluing old shoes on canvas and painting them orange… I’m clicking the old norelcos back and forth between channels… all the windows are open. The sound is spreading all over downtown brooklyn mixing with the helicopters, sirens, pot smoke and fireworks…”

A diferencia de su obra magna, “92982” circula entre lo vivo y lo espectral. “The Desintegration Loops” formula capas de sonido que van desmoronándose hasta caer en el vacío y convertirse en detrito magnético, mientras que en este trabajo Basinski moldea una realidad alternativa para los sonidos del presente. Adentrarse en ella hoy revela que la obra sigue conservando su coherencia a nivel estético y transcendental.

Basinski reconstruye el tiempo mientras éste ocurre: pulsos, latidos, pequeños movimientos se amplifican y expanden hasta la dispersión completa, cayendo en un vacío de origen desconocido. (FP)

MF DOOM

“Operation Doomsday”

Rappcats

“Just like The Beatles, if the Beatles came to destroy rap.”

Una de las cosas que más intrigan de MF DOOM es el lapso temporal entre la grabación de “Bl_ck B_st_rds” y disolución de KMD (1994) y su renacimiento inspirado en el personaje de Marvel, Doctor Doom, 5 años después. Daniel Dumile pasó de ser Zev Love X a un rapero enmascarado inmerso en sí mismo tras la repentina muerte de su hermano, DJ Subroc.

A partir de “Operation Doomsday”, todo es historia: un nuevo concepto de MC había nacido y venía “a destruir el Rap”. Un supervillano de gran inteligencia había llegado para reclamar venganza tras una oscura etapa: era la primera vez que un artista relativo al género interiorizaba un personaje de cómic y éste era lo contrario a un superhéroe. La mitología estaba servida y no ha parado de crecer hasta hoy.

El álbum da comienzo a la historia del rapper más influyente de la pasada década y con ella la conceptualización de sus cualidades hasta tener su cenit en el proyecto “Madvillainy” junto a Madlib.

Es precisamente Rappcats, sello conducido por el beatmaker y Egon, el que ponía este año una nueva reedición “oficial” del álbum en tiendas: desde su año de publicación han sido más de una decena de versiones en formato bootleg, CD o packs de lujo las que han estado disponibles.

Rappcats empaqueta las dos ediciones principales del álbum: la original de Fondle ‘Em Records y la que el propio MF DOOM editaría en su sello Metalface Records, contando con un nuevo diseño propuesto por Jason Jagel y Jeff Jank. Ambas llegan separadas en un doble LP prensado en colores negro y rojo, además del complemento de dos pósters, uno por edición.

El álbum alberga cortes como “Gas Drawls”, uno de los singles clave del disco al contener el sample extraído del “Black Cow” de Steely Dan. Otro de los samples clásicos utilizados en el álbum es el que viene del One Hundred Ways” de Quincy Jones y James Ingram. (FP)

Muslimgauze

"Ali Zarin"

Staalplaat

La trayectoria de Brynn Jones tiene mucho que ver con la de, por ejemplo, Madlib o Prince; excepto en la politización de su música e imagen, el misterioso músico británico que se escondía detrás del proyecto de culto era grandilocuente y su productividad era excesiva.

Si hoy nos encontráramos con un archivo a rebosar de demos, casetes y material sin concluir de Muslimgauze, sentiríamos lo mismo que al enfrentarnos a un catálogo de un beatmaker que probablemente crea de 3 a 5 instrumentales semanales.

Staalplaat, el sello que ya condujo la trayectoria de Muslimgauze en vida, debe sentirse entre agobiado y afortunado: rebuscando entre sus tapes, siguen apareciendo álbumes sin terminar y discos sin editar que funcionan como cápsulas temporales y demuestran la versatilidad de un músico comprometido con la causa islámica (a pesar de no haber pisado jamás la zona).

Los de Berlín dijeron al respecto:

“With the massive amount of material Bryn Jones had left in the vaults when he passed away in 1999, it’s hard to assess his progression, stylistic or otherwise, over the years. And his reasons for choosing to release one tape’s worth of material over another’s were sometimes as mysterious as anything else about his work as Muslimgauze.”

Tras su extraña desaparición y las posteriores teorías sobre la misma Jones y su extenso legado sonoro han ido ganando peso gracias a su naturaleza avanzada (musicalmente hablando) y al contexto geopolítico que se ha ido estableciendo en nuestro mundo.

Jones era un simpatizante declarado de la OLP, (la Organización para la Liberación Palestina) y en su músico siempre hubo espacio para la crítica al sistema occidental.

“Ali Zarin” es un nuevo disco que Staalplaat lanzó este 2016 mostrando uno de los perfiles más rítmicos de Muslimgauze: con un track que se extiende hasta los 43 minutos de duración y varios demos, en el material hay varios demos y todo se distribuye en un doble LP.

Recuerda que este año también se descubrió que el proyecto Muslimgauze pudo haberse adelantado al Hardcore varios años. Aquí puedes leer su completa historia sonora. (FP)

Chuck Person

“Chuck Person’s Eccojams Vol. 1”

autoeditado

Oneohtrix Point Never ha puesto a disposición de sus fans una versión completamente remasterizada de uno de sus clásicos de culto: “Chuck Person’s Eccojams Vol. 1”.

Aceptado por su estética sonora y diseño retrofuturista como el origen de la genérica Vaporwave, es uno de los discos electrónicos más importantes de los últimos 6 años junto a otros ejemplos como “Far Side Virtual” de James Ferraro.

La primera reflexión ante la decisión de Daniel Lopatin resulta casi obvia: “remasterizar” Vaporwave, cuando ya estamos ante una estética desmejorada a voluntad y que utiliza texturas en baja fidelidad resulta una ligera contradicción. Nada tiene que ver obviamente la estética con la profundidad o compresión sonora.

Aunque como ya el mismo artista comentó hace unos años, en ningún caso ha considerado Vaporwave a la obra y en el momento de su creación ni siquiera se intuía el inicio de este movimiento.

Vaporwave es uno de los primeros movimientos musicales generado a partir de Internet: la cualidad reinterpretativa inherente y asociada a la red es la propiedad principal de una estética audiovisual que ridiculiza una época social y económica inmediatamente anterior a su llegada a todos los hogares.

Vaporwave es una forma sonora irónica y retrofuturista que basa su contenido en la recontextualización de signos musicales y visuales de la década de los 80. Una forma de muzak contemporánea que implica al mismo tiempo una colectiva y crítica nostalgia.

Aunque existe gran amplitud sobre las líneas estilísticas y su carácter “sonoro” no está ni mucho menos cerrado, en cuanto a la representación visual no hay dudas: todo el mundo piensa en lujosas salas de espera y entornos kitsch pasados por un filtro gráfico que recuerda a las primeras computadoras o a las cortinas televisivas de la emancipación del medio en pleno apogeo capitalista.

“I have multiple volumes of eccojams in the cryotank set to defrost in the distant future” dijo Lopatin en una entrevista de los usuarios de Reddit en 2013. Hasta hoy no hemos todavía disfrutado de ningún otro volumen, pero el hecho de reintroducir su primera y única obra como Chuck Person puede ser un comienzo.

El contenido digital se ha puesto en circulación a un precio de 13 dólares y la remasterización proviene directamente de la cinta original. (FP)

Golden Flamingo Orchestra feat. Margo Williams

"The Guardian Angels Is Watching Over Us"

Golden Flamingo

Uno de los singles más venerados del imperio P&P Records, producido por Peter Brown y Patrick Adams, volvía reeditado el mismo año que la patrulla civil de los ángeles guardianes de Nueva York, aquella que inspiró la canción, regresaba a las calles.

Tras incidentes continuados en Central Park y un gran incremento de la criminalidad en los últimos dos años, Sliwa y la patrulla original de los Guardian Angels vuelven a velar por la seguridad de los ciudadanos de Nueva York. El single que cantó Margo Williams y fue instrumentado por la Golden Flamingo Orchestra, se reedita por primera vez en casi 4 décadas.

Llegaba con una nueva imagen, con una portada totalmente roja, del mismo rojo que los guardianes. Con la misma fuerza que conocemos: su percusión pesada y que le hizo ganar la admiración de la entonces incipiente cultura Hip Hop, con es línea de bajo incomparable y las voces de Williams, que relataban la amenaza que se encontraba en el interior de las calles de aquel Nueva York.

Un canto a la esperanza, interpretado por esa “poor people with potentiality” que describían las primeras referencias de P&P Records y su extenso catálogo de sellos subsidiarios (de hecho, Golden Flamingo era una marca derivada de otra submarca hermana, Queen Constance Records).

Hoy, los Guardian Angels están presentes en 13 países, 138 ciudades en el mundo, y cuentan con más de 55.000 voluntarios repartidos entre Sudamérica, Asia y Oceanía.

Aquí contamos la fascinante historia del single. (FP)

Richard Davis

"Methane Sea"

Spanish Mission

Richard Davis y Juan Atkins se conocieron a finales de los 70, cuando ambos asistían al Washtenaw Community College en Detroit; Davis, por aquel entonces ex-combatiente en Vietnam, pasaba por momentos de “confusión e inestabilidad mental”, provocada por las experiencias vividas en la guerra.

El atormentado artista y su sensibilidad fueron cruciales a principios de los 80, al formar con Atkins (y como 3070) el primer proyecto Techno etiquetado a sí mismo como tal, Cybotron.

Tras la llegada de singles como “Clear” o el más importante, “Alleys Of Your Mind”, la figura de Davis se disolvió y poco se ha sabido de su paradero y existencia desde entonces; todos los rumores apuntaban hacia la indigencia, la estancia en hospitales y las dificultades mentales.

En 1978, antes de su unión con Atkins, Davis grabó un único 7″ bajo su alias Methane Sea; fue tan solo 2 días después del “mayor suicidio colectivo de la historia”, el ocurrido el 18 de noviembre de aquel año en Jonestown (Guyana) y en el que perdieron la vida 918 personas. Aquel suceso, según Davis, afectó a su conciencia de forma determinante.

El single, que alcanza grandes cantidades de dinero en el mercado de segunda mano, volvía por primera vez a las tiendas planchado en formato 12″, gracias al sello Spanish Mission.

Aquí se puede leer un análisis sobre la única entrevista que Davis ha realizado en todos estos años. (FP)

Lee Moses

"Time & Place"

Light In The Attic

Hay muchos títulos que valdrían ese galardón: el impecable debut de Willie Hutch, el único álbum de Alice Clark, el directo de Sam Cooke en el Harlem Square Club, el diccionario de Otis Redding o alguna de las obras que Marvin Gaye liberó sin las ataduras creativas de la Motown.

Otro sería el “Time And Place”, el único álbum de un Lee Moses que jamás pudo presenciar la reputación que sus singles adquirían décadas después de ser grabados. Murió en 1997, sumido en la depresión y enganchado a las drogas en su Atlanta natal, allí donde se había curtido a partir de la década de los 60 como músico de sesión y en clubes.

Su voz: en ella hay sufrimiento y una pureza difícil de encontrar. Rasga sus cuerdas vocales como se rasgan los riffs de guitarra que normalmente decoran sus interpretaciones en grabaciones como “My Adorable One” (cover de Joe Simon), “Reach Out, I’ll Be There” (cover de los Four Tops) o “Day Tripper” (cover de los Beatles).

Esos fueron sus primeros singles, lanzados en una serie de singles en 7″ pulgadas desde 1967; fueron todos producidos por el también de Atlanta Johnny Brantley, productor que Moses había conocido cuando ambos coincidieron ayudando a un jovencísimo Jimi Hendrix.

Su historia guarda grandes similitudes con la de Baby Huey: prácticamente al mismo tiempo, ambos músicos y cantantes lanzaros un único álbum (en el caso del de Richmond, fue lanzado de forma póstuma por Curtom tras su muerte en 1970), los dos tuvieron una vida convulsa y sus últimos días estuvieron relacionados con los estupefacientes.

Por si fuera poco, ambos eran semblantes en cuanto a sonido: una fusión rota, austera y virgen, sin apenas artificios o segundas lecturas de Rock, Soul y Funk.

Moses grabó el álbum en 1971 para Maple Records, Brantley le produjo y le acompañaron músicos de los Ohio Players y su propio grupo, The Deciples. Tras varios intentos más de relanzar su carrera, se abandonó en Nueva York y finalmente regresó a su localidad natal.

La reedición de Light In The Attic es la primera oficial en vinilo de lujo desde el lanzamiento del álbum, aunque el contenido ya se ha reeditado anteriormente en CD en varias ocasiones. Llega para aportar algo de luz sobre el que ha sido uno de los grandes enigmas del Soul contemporáneo en el Siglo XX. Con una entrevista a la hermana del músico y notas de Sarah Sweeney. (FP)

Marvin Whoremonger

“The Mark III”

Now-Again Reserve

“Sweet Baadassss Songs.”

Recuerdo observar la portada de “The Mark III” por primera vez en la guía RARE Groove A to Z, de edición japonesa. Allí se clasifica la rareza de un disco por colores, siendo el color rojo el que indica una menor probabilidad de hacerse con una copia.

Hasta hace unos años, la poquísima información que existía sobre Marvin Whoremonger era la que aparecía en la contraportada del vinilo, en posesión de muy pocos coleccionistas.

Dante Carfagna describió el disco de esta forma:

“Whoremonger has everything Uncle Funkenstein lacks: Personality, vision, uniqueness, drugs, hookers, you name it. There are few records out there that sound like the Whoremonger, whereas Uncle Funkenstein resembles any number of mid-70s smooth jazz LPs…”

Se trata de la historia de un joven putero y estafador de Las Vegas traducida en exuberante Funk, letras turbulentas y pornográficas, con una increíble sección de viento y sintetizadores.

El contenido del álbum, lanzado sin apenas resonancia en 1976, fue grabado en una sola toma en el sótano del productor Cholly Willians.

Madman Nate Bizzo dijo del disco que era “the benchmark for local funk LPs.”

Marvin Neroes encabezaba el cuarteto en el que le acompañaban tres hermanos: Richard, Michael y Clifford. Now-Again Records, a través de su programa de suscripción anual Now-Again Reserve lo reeditaba este curso y por primera vez 40 años después. (FP)

https://soundcloud.com/nowagainrecords/the-mark-iii-funky-heaven-now-again-reserve-3

Mor Thiam

"Dini Safarrar (Drums Of Fire)"

Jazzman

Una portada icónica que coleccionistas de todo el mundo se han cansado de ver en revistas especializadas y libros, aunque jamás han podido tocarla. Uno de los originales más preciados en el terreno del Jazz con influencias africanas, se licenciaba por primera vez este año vía Jazzman.

Lanzado originalmente en 1973, en una cantidad limitada de copias, “Dini Safarrar” es una grabación de culto que combina elementos del Funk y el Jazz con la tradición folclórica senegalesa.

Mor Dogo Thiam (pronunciado “chahm”) comenzó a hacerse un hueco en la escena Jazz norteamericana cuando emigró desde su Senegal natal a St. Louis (Misuri); “Dini Safarrar” fue un disco auto-financiado por completo por el historiador, filántropo y percusionista.

Mor Thiam, junto a su hijo Aliaume Thiam (más conocido en el mundo del Hip Hop como Akon) han colaborado activamente junto al sello en esta, la primera reedición oficial.

 

Subtitulado “Drums of fire”, o “Drums of Krakatoa”, destaca por la fusión de elementos, la intensidad de su instrumentación y la emotividad de canciones como “Sindiely (Song For The Black Beauty)”, con Lester Bowie a la trompeta.

Los beneficios de esta reedición irán en parte destinados a una escuela que el propio Thiam construyó en Senegal. (FP)

 

 

Jorge Antunes

“Música Eletrônica”

Guerssen

En 1975, Brasil intentaba sobrevivir a una cruel dictadura militar que había comenzado tras el golpe de estado de 1964 y el ascenso al poder de Castelo Branco. La situación se extendería todavía una década más.

Desde comienzos de los 60, un joven Jorge Antunes de apenas 20 años ya estaba construyendo su propio instrumental electrónico en su propio estudio casero, ubicado en Río de Janeiro.

Un theremin, un oscilador de onda sawtooth, un filtro de frecuencias y un reverb se encontraban entre sus construcciones, con las que hasta su exilio experimentaría creando los primeros trabajos de música electroacústica en Brasil.

Aquellas grabaciones incluían oscilaciones electrónicas, manipulación de cinta o primarios ejemplos de loops y sampling.

“El minimalismo nació en Brasil” dice Claver Filho sobre “Música Eletrônica”, un trabajo desconocido para la mayoría del público internacional y uno de los tesoros experimentales del país sudamericano. Se refiere a la condición sonora del álbum, que entre las grabaciones incluye similitudes con la composición minimalista.

Editado originalmente en 1975, el material corresponde a las creaciones de Antunes entre 1962 y 1970 entre su propio estudio y el Instituto Torcuato Di Tella en Buenos Aires (Argentina).

Guerssen, el sello catalán asentado en Lleida, lo reedita por primera vez desde su edición original a través de su sub-sello Mental Experience, calificándolo como “esencial” para los aficionados a la obra de Pierre Henry, Iannis Xenakis, Ihlan Mimaroglu, Morton Subotnick, Stockhausen y otros contemporáneos europeos.

Esta reedición se corresponde con la visión inicial que Antunes tuvo del disco: incluye la versión original de “Auto-retrato sobre paisaje porteño”, con un collage de audio creado por el mismo autor criticando las dictaduras militares que asolaban su país y el de Argentina en aquel momento.

Ésta pieza, que desde Guerssen llaman un “primerizo ejemplo de turntablism”, se desechó en 1975 para evitar problemas de censura. (FP)

SunPalace

"Rude Movements / Raw Movements"

BBE

¿Cómo “The Bottle”, el éxito de Gil Scott-Heron, consiguió hacerse un hueco como clásico de la música de baile? La misma pregunta podría hacerse al observar la trascendencia de “Rude Movements”. Un patrón de percusión simple programado en la Roland CR78 y lo demás es historia.

Futurista y retro al mismo tiempo, simple y espacial, sublime en la mezcla y un encanto indescriptible; resulta obvio y a la vez imposible describir a esta jam session que comenzó a revelarse como clásico de baile en The Loft y ha llegado a nuestros tiempos como algo indispensable.

Uno de los primeros en samplear sus acordes de piano eléctrico fue Kenny ‘Dope’ Gonzales en su fundamental “Whew” como The Bucketheads; con su desarrollo hipnótico y el equilibrio de todos los elementos, aún hoy casi 4 décadas después sigue generando devotos e influencia en todo tipo de contextos.

El fotolito de la obra fue concebido por dos músicos del norte de Inglaterra que se fueron a Londres en busca de una trayectoria musical; Mike Collins (guitarra y percusiones) y Keith O’Connell (Fender Rhodes, Prophet 5) se quisieron llamar en un principio Rude Note.

Al finalizar la grabación en un 8 pistas, ambos la titularon “Raw Movements” y observaron el potencial de una partitura que se basaba únicamente en repetitivos motivos de piano y una guitarra eléctrica reclamando gran parte del protagonismo. Grabaron la

Juntos decidieron invertir 4.000 libras en alquilar los Utopia Studios y su consola de mezcla Neve para mejorar y añadir complementos al demo original, com el harpa de Fiona Hibbert. Editado por Passion Records en 1983, como cara B del single “Winning”, “Rude Movements” ha pasado a la historia como la pieza Jazz-Funk con más presencia en los clubes de todo el mundo.

35 años después, BBE rendía homenaje a una obra de inusual naturaleza presentando un doble LP con las grabaciones originales y versiones inéditas de “Rude Movements”.

La compañía editaba este tributo con el nombre de “Rude Movements / Raw Movements” el mismo mes que la música teníamos que despedir al padre de la cultura de club, el mencionado David Mancuso, quien introdujo el track a toda una generación multicultural neoyorquina. (FP)

https://soundcloud.com/bbemusic/sunpalace-palace-strut

Mary Clark

“Take Me I’m Yours”

La Shawn Record Corp.

Tras escuchar “Take Me I’m Yours” la sensación es de plenitud; algo parece haber liberado levemente lo que hay en tu interior, pareces haberte entregado parcialmente a la música en su sentido más poético y abstracto. Es al mismo tiempo simple y realmente complicado adivinar de dónde procede esa energía.

Un single sin apenas historia pero con una vitalidad y emoción inimitables; la misma que nos dirige hacia el productor más brillante de cuantos tuviera la música Disco en la década de los 80, Patrick Adams.

La creatividad instrumental de Adams primero y junto a Burgess después marcó la transición entre los 70 y los 80 en la música Disco neoyorquina. Una estética que se remontaría a los primeros pasos de Adams en su Harlem natal, transitando cerca del Teatro Apolo donde finalmente consiguió un trabajo nutriéndose y acostumbrándose a los vibrantes arreglos de la orquesta local dirigida por Rueben Phillips.

Una personalidad reconocible en diferentes referencias que fue sostenida por el pequeño imperio que el propio Adams levantó ladrillo a ladrillo y sello a sello junto al dígito que falta en la ecuación: Peter Brown.

Fue Brown el que convenció a Adams para, después de abandonar su trabajo en Perception Records como arreglista, escritor y productor (1975), fundar P&P Records y editar un single titulado “Atmosphere Strut” (Cloud One), un himno Disco a base de singulares fraseos de sintetizador que cambiaría para siempre el formato e inauguraría el sonido distintivo y tendencia “experimental” del sello.

Adams sería reconocido por su implementación pionera del sintetizador y particularmente por la energía que estamos intentando detallar entre el numeroso tejido editorial que incluyó su nombre en los créditos. Aunque su firma va ligada de forma indisociable con P&P Records, la segunda “P” del nombre del sello no tuvo que ver con él, sino con la mujer de Peter Brown, Patricia Brown.

Juntos crearon una red de sellos que dio sustento a todos aquellos proyectos repartidos en hasta 28 sellos, los que compartieron entre Adams y Brown, destacando Tyson Records, Golden Flamingo, Land Of Hits o La Shawn.

Ubicado en el 663 de la Quinta Avenida (no en el número 503, como los primeros bootlegs imprimieron en su galleta en 2005), La Shawn Record Corp. tuvo una vida corta y el prensado de su single más relevante tan solo alcanzó unas 200 unidades.

El plástico original de “Take Me I’m Yours” pasó completamente desapercibido en un año 1980 en que las grandes discográficas y sellos más potentes planchaban hasta decenas de miles de copias de sus éxitos y 12″.

La canción fue escrita por Adams junto a Bobby Whitehead y Billy Nichols, éste último componente de B.T. Express y que seguiría su carrera en West End Records. (FP)

Claude Rodap

“Syn-Ka”

Granit Records

Son excelentes tiempos para la música, aunque algunos estudios digan lo contrario. Sobre todo dentro del terreno de la reedición: superpoblado de ediciones limitadas que ponen continuamente a los aficionados contra la espada y la pared. Calidad o cantidad, justo o sobrevalorado, necesario o innecesario.

Al igual que otros campos, el mundo editorial dedicado a la reinserción y descubrimiento de música fuera del alcance del gran público también se guía por tendencias: una de las más recientes es explorar las primeras conexiones de los folclores caribeños con la experimentación electrónica.

Heavenly Sweetness ya lo ha explorado este año con “Digital Zandoli” y su Zouk electrónico recuperado de las zonas de Guadalupe y Martinica.

Un nuevo sello llamado Granit Records aporta más contexto a esta desconocida época reeditando el único álbum de Clude Rodap: “Syn-Ka” o “Pierre Placid”.

De nuevo se documenta la adaptación y entrada de instrumentación electrónica en un contexto tradicional de las Antillas francesas: la música de esclavos Bélé, el Gwo-Ka de Guadalupe o el Biguine son aquí reinterpretados bajo los parámetros del Jazz-Funk de tintes cósmicos.

Editado en 1982, este LP contó con Roger Frousse a los sintetizadores y en los créditos aparece la Fregate Orchestra como acompañamiento oficial. La misma banda grabó otro interesante LP en 1986, “Golden Gate”. (FP)

Pedro Santos

"Krishnanda"

Mr. Bongo

Trascendencia espiritual, un viaje rítmico sin igual y una sensibilidad única. Un álbum celebrado por músicos de toda clase durante décadas.

“Krishnanda” es un relato sonoro y filosófico sobre la auténtica esencia de nuestra vida y nuestro lugar en el mundo; las temáticas que se filtran sobre su decorado levemente psicodélico y con elementos de la samba, el Folk o el Jazz son el ego, la percepción, la moralidad o la existencia.

Pedro dos Santos, figura de culto en Río de Janeiro, recibió el sobrenombre de ‘Sorongo’ en honor al ritmo que él mismo inventó; el percusionista trabajó con músicos e intérpretes como Baden Powell, Elis Regina, Maria Bethany, Elza Soares, Sebastião Tapajós, Roberto Ribeiro, Milton Nascimento, Clara Nunes, Paul Simon o Arthur Verocai.

“Krishnanda” fue su único intento para brillar en solitario y dejar su huella en la era más fructífera y creativa del Brasil musical; fue producido por Hélcio Milito, el baterista de los Tamba Trio, y conducido por Joppa Lins. (FP)

 

Arthur Russell

"Tower Of Meaning"

Audika

Un álbum que significa muchas cosas; una obra de más extensión de la originalmente editada, un álbum que puso en el mapa de la composición contemporánea a un joven de Oskaloosa que ya llevaba tiempo lanzando innovadoras producciones de música Disco bajo diferentes pseudónimos y proyectos, la colisión de dos virtuosos como Arthur Russell y Julius Eastman, quien condujo la orquesta encargada de dar vida a “Tower of Meaning” en una sesión de grabación en 1981.

Tan solo 320 copias se editaron en 1983 del álbum, una pieza en 6 desolados movimientos de orquestación ultraminimalista, trascendental y transparente que fueron concebidos inicialmente para la ópera Medea de Gavin Bryars y el director Robert Wilson.

Cuando el material fue rechazado, “Tower Of Meaning” se volvió a mezclar y se editó en un modo reducido por Chatham Square Productions.

El debut en largo de Russell ha estado 33 años sin reeditarse oficialmente; Audika lo hacía realidad en 2016 conservando el diseño y artwork original en formato LP. (FP)

V.O.

"Mashisa"

Invisible City Editions

Desde que Awesome Tapes From Africa enfocó sobre el Tsonga Disco del artista sudafricano Penny Penny, el interés por la música Dance hecha con recursos mínimos en el país ha aumentado considerablemente.

Tanto genéricas como el Kwaito o el SA House, movimientos con gran peso y productividad en Sudáfrica en los 90, no son ya desconocidas para el público europeo.

Invisible City Editions es una tienda y sello discográfico canadiense especializado en este tipo de rarezas y material exótico asociado con la pista de baile.

Este año reeditaron el título “Mashisha” de V.O., un LP editado en 1990 por el sello Roi Music y que cuenta con una adictiva versión Dub que ha sido habitual en sets de DJs internacionales como Ben UFO. Los precios en Discogs siguen oscilando entre los 100 y 150 Euros para la versión original. (FP)

Final Cut

"Deep In 2 The Cut"

We Can Elude Control

En la colaboración con Tony Srock, asistimos a la transición entre lo que fue The Wizard y lo que más tarde sería Jeff Mills.

Es interesante prestar atención a los primeros movimientos creativos del ágil y espigado Jeffrey Eugene Mills, porque en los puntos de convergencia con otras figuras artísticas podemos encontrar algunos de los primeros indicios de su carácter dominante y también algunos de los secretos todavía no demasiado explorados de su carrera.

Antes de impulsar Underground Resistance o ser miembro efímero del proyecto de House con espíritu positivista y potencial R&B Members Of The House, Mills asistió a Tony Srock en su proyecto Final Cut, que ambos fundaron con una intención claramente enfocada al club. De hecho, su primer single editado por Paragon, llevó en los créditos a True Faith, alias que Jeff había elegido para ayudar a Srock en la canción de clara inclinación Garage “Take Me Away”.

Era 1989, un año en el que también se dejó ver su sensibilidad de cara al patrón New Beat europeo, concretamente en el proyecto de poco alcance y corta duración junto a “Mad” Mike Banks, Midi Mechanixx, y todavía lejos de su debut para Tresor en 1992.

Fueron tiempos de definición, y Final Cut, propuesta que Mills invadiría con su personalidad tras concederle Srock el permiso, puede divisarse una apasionante coincidencia entre el presente y el futuro sonoro que seguiría el de Detroit.

Fue Chris Connelly (Finitribe) el que animó al dúo a acercarse un poco más a la estética europea y rasgos industriales, provocando sin saberlo una unión que ayudaría a cristalizar la identidad creativa de Mills; combinando las características del primitivo Techno/Electro hecho en Detroit, EBM y asperezas industriales, “Deep In 2 The Cut” suena a la antesala y primer molde a partir del que el productor puliría su idiosincrasia sonora.

En los cortes de “Deep In 2 The Cut” se puede adivinar perfectamente el cianotipo de Mills: esa cadencia entre militarizada y pesada que más tarde encontraríamos en X-101 (junto a Banks y Robert Hood), los matices esotéricos que luego ganarían en presencia, la sensibilidad nihilista y elegante malignidad de los desarrollos.

Todo se aplica de forma más rotunda, más cruda y más salvaje, sin el sentido, concepto y compenetración que años más tarde desembocarían en el Minimal Techno de Mills y los Hood, Dixon o Hawtin. (FP)