#Roundtable

Saltando obstáculos: el presente y futuro de los sellos

Los sellos dibujan su propio contexto a partir de la espada de doble filo en la que se han convertido los distintos formatos musicales y las distintas formas de abordarlos.

14.04.16
Aleix Mateu

El 16 de abril, esta semana, vuelve como cada año el Record Store Day, un día dónde el vinilo se convierte en protagonista y en el que todos sus amantes pueden congratularse de la buena salud del formato y la variedad de oferta, con todas las reediciones y nuevos releases que se han ido preparando y anunciando para no faltar en las estanterías de las tiendas de música el día D.

Esta iniciativa comercial ha contribuido a la consolidación de la creciente escena del mercado del vinilo, una oportunidad que aprovechan tanto sellos independientes como majors, que también han sabido explotarlo. De hecho, mucha gente del sector señala que propuestas como esta, y la revalorización del producto en sí mismo, han contribuido a una sobrecotización del formato que, actualmente, asciende a precios desorbitados y que, además, dificulta su uso a los labels más pequeños.

La relevancia del vinilo en el actual abanico de formatos se ha discutido muchas veces, se ha puesto bajo la lupa para ser analizada y criticada, pero sobre todo elogiada. Aun así, reducir las miras al plástico negro en el contexto actual es dejar fuera muchas otras formas y oportunidades y, sobret odo, olvidar las nuevas plataformas que, como se está viendo, pretenden acaparar la gran mayoría del mercado musical. Por lo tanto, los sellos independientes se han tenido que batir con todas estas propuestas y maneras de hacer surgidas de Internet, la herramienta que rige toda la industria.

Intuyendo los cambios y las dificultades por las que un sello debe pasar, hemos querido dedicar nuestro Roundtable a explorar el presente y el futuro de los labels independientes. Para ello, Hemos hablado con 5 personas responsables de sellos nacionales, con distintos perfiles, experiencia y maneras de abordar la música. Desde las reediciones de cassettes de los 80 a música de productores que han nacido en SoundCloud. Desde sellos con 15 años de historia a otros celebrando su primer aniversario. Todos ellos se han encontrado con una industria cambiante y una constante necesidad de adaptación al vaivén de plataformas, formatos y hábitos de consumo.

Por eso, en la mesa redonda en la que nos sentamos esta ocasión, aprovechamos las experiencias de nuestros cinco invitados para conocer las inquietudes, estrategias, formas de relacionarse con los cambios, obstáculos saltados y por saltar y, sobre todo, para ver una imagen global de hacia dónde apunta el futuro de los sellos.

Invitados:

Jordi Serrano: Cofundador y director de Domestica Records, sello especializado en las reediciones.

Abel Galleta: Fundador y director de Galleta Records,«un microsello de discos de Carcelona» con actitud Punk/DIY orientado a la edición de vinilos.

Sílvia Grumaches: Cofundadora y directora de spa.RK Releases y del festival Eufònic. spa.RK es un sello de música electrónica con 15 años de experiencia.

Marc Campillo: Fundador y director de Foehn Records y director artístico del BAM. Foehn lleva 15 años en activo y ha editado más de 70 referencias.

Borja Cuerda: Fundador y director de GoldenHall Records, netlabel creado en 2015 que ya cuenta con 12 referencias.

¿Cual creéis que es vuestro sitio dentro de la industria musical?

Jordi Serrano: Es un sitio pequeño pero bien resguardado.

Abel Galleta: Periférico. La miramos desde el marco de la puerta y la saludamos con la mano: ¡¡Hola industria!!

Sílvia Grumaches: Uno muy pequeño, la verdad. Aunque tengamos una trayectoria de 15 años, no hemos pretendido nunca un «lugar», sino ir haciendo lo que nos apetecía, independiente de modas y vaivenes, con más o menos dificultades.  No hemos tenido nunca planes de dominación mundial ni nada parecido, y al principio de nuestra historia la electrónica no era una cosa masiva como ahora. Y ahora que es más masiva nos pilla mayores para apuntarnos a carros que no sean hacer lo nuestro.

Marc Campillo: Nos consideramos un sello minoritario. Las propuestas que publicamos suelen tener un público bastante limitado, sobre todo en este país, y al final sueles tocar techo y te das cuenta que la única opción para seguir creciendo es salir fuera.

Borja Cuerda: Poder dar la opción a artistas emergentes que otros sellos o plataformas no consideran que cumplan los requisitos para trabajar con ellos.

Sin contar Internet, ¿habéis notado muchos cambios en la industria a lo largo de vuestra trayectoria como sello? ¿Cómo os adaptasteis?

Jordi Serrano: En los 5 años que llevamos de recorrido, los cambios que he notado son, sobre todo, el incremento en la producción de vinilos y la saturación en las fábricas, con los consecuentes problemas a nivel de coste y de retraso en la entrega que conlleva para los sellos especializados que no hacen producciones muy grandes. También he notado un incremento en la aparición de nuevos sellos discográficos.

Abel Galleta: Sí que ha habido pequeños cambios, aunque la espina vertebral podría decirse que es la misma. Al poco de empezar con el sello (la primera edición salió en noviembre de 2005) ya empezó la cantinela de que volvía el vinilo, y en abril de 2016 todavía se sigue con lo mismo. El primer cambio que tuvimos que afrontar fue el incremento de la tarifa de la fábrica de vinilo de la 1ª a la 2ª referencia. El resto de cambios poco nos han afectado.

Sílvia Grumaches: Como creo que no hemos estado nunca tan claramente dentro de la industria, desde el principio vendimos poco y contamos con pocos puntos de apoyo. Eso sí, notamos cómo los pocos que teníamos – distribución internacional, por ejemplo – caían cuando empezó la crisis si no eras un superventas y demás. Nos hemos adaptado poco, porque somos unos plastas que siguen sacando formato físico, por ejemplo. Pero siempre hemos sido muy poco prolíficos, así que seguimos sacando con amor muy pocos discos.

Marc Campillo: Empezamos en 2001, todavía se trabajaba la vieja escuela, pero seguramente han sido estos últimos 15 los que más han cambiando la industria en todos los sentidos. Obviamente hay que hablar de Internet pues ha afectado a todos los aspectos; producción, fabricación, promoción, management… Hay que anticiparse para que la adaptación sea lo mejor posible.

Borja Cuerda: Nuestra trayectoria como sello es muy corta, ya que apenas llevamos un año en este proyecto, desde que empezamos hasta ahora hemos tenido que adaptarnos a los nuevos géneros musicales que van surgiendo, aunque siempre hemos estado al día de ello.

¿Cómo habéis encajado la irrupción de Internet en el mundo de la música? ¿Realmente os ha afectado tanto como se dice? ¿Qué cambios tuvisteis que afrontar?

Jordi Serrano: Domestica Records ha nacido con y gracias a Internet, y sin Internet no podríamos haber hecho nada de lo que hemos hecho en estos 5 años de vida del sello. Me parece algo obvio y si alguien piensa que Internet es algo negativo para la música, mi opinión es que vive en una realidad paralela, probablemente en la edad media de la industria musical. Internet no es una opción, es una herramienta imprescindible.

Abel Galleta: A estas alturas creo que está claro que a los periféricos como nosotros Internet más que afectarnos ha sido y sigue siendo un apoyo excelente. Para bien o para mal, Galleta sigue funcionando como el primer día.

Sílvia Grumaches: Como sello no nacimos totalmente digitales y ese es el cambio más importante que hicimos. Pero también está claro que sin Internet no habríamos podido dar ni un paso. No sé cómo podría llevarse un sello antes cuando había que coger el teléfono para todo… Es evidente que afecta. Sobre todo cuando el mundo digital no es la promesa que nos vendieron. Que de Spotify recibamos los réditos que recibimos es un chiste y ya. Plataformas más autogestionables como Bandcamp también han acabado poniendo tasas altas. Incluso el peer to peer de Discogs acaba gravando las transacciones europeas. En fin.

Hay una cosa de la que se habla poco y es la desaparición de la escena netlabel, donde había muchas promesas y mucho movimiento y amor al arte, que quedó en apenas nada. Sobre todo por la poca relevancia que acabó teniendo lo del acceso democrático a música, plataformas, etc.

Marc Campillo: Como te decía, ha afectado en todos los sentidos, pero era inevitable y la mejor opción era buscar lo positivo de esta irrupción. Internet acaba marcando todos los pasos, desde la producción de los discos y su promoción, hasta la forma de generar ingresos con cada uno de los lanzamientos.

Borja Cuerda: En nuestro caso la irrupción de Internet en la industria de la música no nos afecta tanto como a un «major», ya que somos un netlabel. Simplemente sin Internet no existiríamos.

Internet es un espacio que permanece en constante movimiento ¿tenéis que ir reajustando estrategias?

Jordi Serrano: Por supuesto, hay que estar al tanto de lo que sucede y siempre hay que tener la mente abierta a replantar estrategias, utilizar nuevas plataformas o canales, etc.

Abel Galleta: Decir estrategias en un sello de nuestra envergadura y naturaleza creo que nos viene grande, pero creo que con la anterior pregunta ya contestamos esta.

Sílvia Grumaches: Me pillas un poco a traspiés, porque estrategas somos poco. Pero bueno, si hay que estar en todas las redes, se está. Trabajo cuesta también para lo que cunde, pero vamos…. Se intenta reajustar pero dentro de nuestras limitadas posibilidades.

Marc Campillo: Constantemente. Aquí el objetivo es darse a conocer, llegar a cuanto más público posible, y está claro que las redes sociales y las distintas plataformas de vídeo y streaming son más masivas y virales que cualquier medio prestigioso. Es la evolución de todas estas las que acaban marcando las estrategias.

Borja Cuerda: Si, hace que tengamos que estar en constante evolución para seguir manteniendo en el interés de la gente que nos conoce y atraer nuevos seguidores.

Ahora que vuestra música está en la red, cómo habéis vivido la brutal expansión de las plataformas de streaming como Spotify o Apple Music? Qué os parecen sus políticas de royalties y como os afectan?

Jordi Serrano: Nuestra base es el producto físico, y el mercado digital es un complemento. Como te he dicho, nosotros hemos crecido en paralelo a la expansión de estas plataformas, así que lo hemos vivido desde dentro y sin preocuparnos mucho. Para un/una artista que tiene millones de reproducciones y que genera muchos beneficios para este tipo de sitios, quizás tiene una opinión muy formada al respecto de las políticas de royalites, para mi, cualquier iniciativa que ayude a divulgar nuestros discos será bienvenida y la aprovecharemos si nos parece rentable y positiva.

Abel Galleta: Poco puedo decir al respecto, ya que no estamos al tanto de sus políticas de royalties. Nunca nos hemos interesado por tener nuestra música en streaming en dichas plataformas. Primero porque nuestro ritmo de edición siempre ha sido muy lento, segundo porque al principio básicamente desarrollábamos el formato de single 7 pulgadas y nos parece un formato muy poderoso en físico pero endeble digitalmente. Y tercero porque no teníamos la percepción de que necesitásemos estar. Desde la periferia de la industria, todo se ve de otra manera.

Además, desde la irrupción de Bandcamp, la papeleta de poder ofrecer tu música en streaming está más que solucionada, independientemente de que no se moneticen sus escuchas, detalle que, obviamente, no nos preocupa en absoluto.

Sílvia Grumaches: Como he dicho antes, parece mera propina lo que se recibe de ahí. Pero también hay que estar. Dudo que ningún sello pequeño pueda tener la paella por el mango, pero por lo que se lee por ahí sobre artistas grandes y mundiales, también es poco lo que pueden intervenir. Cuando te plantas, es porque directamente eres categoría planetaria.

Marc Campillo: Son terribles, un robo. Pero tampoco creo que se lucren, muchas de ellas no consiguen beneficio. Creo que se planteó mal desde un principio y luego ya no hubo vuelta atrás. A la gente si le das algo gratis difícilmente le convencerás a posteriori de que pague, y si intentas cambiarlo siempre aparecerá otra nueva que vuelva a ofrecer contenidos gratuitos. Pero no te queda más remedio, no aparecer en las plataformas es como no existir.

Borja Cuerda: Nos parece bien la creación de ese tipo de plataformas ya que ayudan a que nuevos artistas y géneros que no son apoyados por la industria lleguen a los oídos de mucha gente. De todos modos no pensamos que eso nos afecte de una manera directa, ya que no estamos al mismo nivel ni enfocados al mismo público. En cuanto a sus políticas de royalties no estamos muy familiarizados con ellas, entonces no podemos opinar al respecto.

Qué dificultades y qué beneficios encontráis respecto una major?

Abel Galleta: Beneficios todos. Hacemos lo que queremos cuando podemos. ¿Dificultades? Pues igual que a nivel de prensa en medios generalistas no te presten apenas atención. Como se puede ver, nada que nos quite el sueño.

Sílvia Grumaches: Ni idea. No sé cómo funcionan las majors. Y yo solo puedo hablar de mi parte del partido. Los artistas supongo que tendrán otra visión. Nosotros somos un sello pequeño, con pocos artistas, con una política de fichaje que ni es política ni es fichaje, que se hace todo con artistas que al final son cercanos y con los que tienes y puedes tener un trato también cercano. Las majors supongo que dinero, para todo, desde la promo hasta los formatos.

Marc Campillo: Creo que los cambios afectan más a una major. Obviamente siempre es más complicado cuando cuentas con pocos recursos, pero todos estos cambios constantes de la industria son mucho más manejables para un indie. Adaptarse siempre es más complicado cuando estás sujeto a estructuras tan grandes, y los cambios siempre son una oportunidad para los más pequeños.

Borja Cuerda: Entre las dificultades destacaría la falta de apoyo y seriedad en ocasiones de algunos medios o el no poder trabajar con algunos artistas con los que nos gustaría.

El trato personal y cercano con el artista es uno de los principales beneficios, ademas de la posibilidad de arriesgar más que un major.

¿Cuáles serían o deberían ser las nuevas formas para editar música? ¿Y para consumirla? ¿Y para hacer compra-venta?

Jordi Serrano: Las nuevas formas, a mi modo de ver, son las mismas que las antiguas. Es decir, tener algo que decir, aportar algo con un sentido, con una razón, transmitir un mensaje que crees que se debe divulgar porque nadie, excepto tu, lo hace. Esto se puede aplicar a la música y a cualquier campo. Convicción de ofrecer algo nuevo y aportar algo positivo, en definitiva.

Respecto el consumo, esto va ligado a la evolución de la tecnología y a los hábitos de consumo, y es algo que está totalmente fuera de mi control. Tampoco me siento con ningún derecho a decir cuales deberían ser la nuevas formas de consumo digital, me parece muy pretencioso. Esto es algo que decidirán los consumidores y los que hacen discos se tendrán que adaptar, como la vida misma.

Abel Galleta: Somos un poco viejunos. Las viejas formas siguen teniendo vigencia para nosotros. Como consumidores todo nos parece bien. Que los sellos hagan lo que quieran que si nos interesa la música ya nos acercaremos, sea el formato que sea. Para compra-venta en una sociedad globalizada e interconectada, suponemos que el contacto directo con los sellos pequeños y artistas sea cada vez mayor y el principal cauce.

Sílvia Grumaches: Para consumirla está claro que no hay reglas y todo vale. Sería de desear que siempre se pagara por ella, porque es una forma de que la rueda siga girando, porque el gratis total no existe o que se lo digan a los músicos y al sudor y lágrimas que meten en sus creaciones.

Marc Campillo: Obviamente la música empaquetada tiene su fecha de caducidad. Al CD no creo  que le quede mucho, se mantiene el vinilo por puro romanticismo y la necesidad de poseer por parte de algunos, pero al final la forma de consumirla, como quieras y donde quieras, acabará eliminando cualquier formato posible y dejando toda la música en la nube.

Borja Cuerda: Aunque formatos como el vinilo o en menor medida el cassette estén volviendo, no deja de ser en círculos muy específicos… El formato digital tiene un coste de producción menor comparado con cualquier otro, por lo tanto opino que este formato es el futuro de la industria, aunque también es cierto que a todos nos encantaría tener editado en formato físico, ya de una manera más romántica.

Hemos visto gente que se está fomentando cada vez más la creatividad en los formatos musicales. Dispositivos wearables, USBs o tarjetas SD, etc. Lo veis como innovaciones necesarias, inevitables, o simples maneras de llamar la atención? Habéis barajado la idea de desarrollar proyectos en soportes no convencionales?

Jordi Serrano: Ni necesario, ni inevitable, ni llamar la atención. Lo veo como algo creativo y positivo para la industria musical. Por supuesto que hemos barajado esta posibilidad, y lo seguiremos “barajando”. Esto va de imaginación y pensar en como hacer atractivo un producto que quieres vender, y me parece muy triste que se ponga la etiqueta de “llamar la atención” en sentido peyorativo cuando aparecen nuevas fórmulas de venta. Gracias a estas personas que piensan en como innovar y hacer algo nuevo la industria evoluciona y se transforma.

Abel Galleta: No creemos que editar en dispositivos wearebles, USBs, etc… sea más creativo o se esté fomentando la creatividad. Nos parece que la elección de estos formatos está más supeditado a una estrategia de marketing que a una creencia firme y sólida por dichos formatos. Editar en USB’s fue una de las primeros formatos (en plena eclosión y desarrollo de Internet y los formatos digitales) no convencionales por parte de la industria en ser utilizado y tras años de su aparición ya se ha comprobado que su uso no ha cuajado y es básicamente residual (si es que hay alguien que todavía edita discos en USB). Por nuestra parte, sí que hemos pensado en formatos curiosos para hacer alguna edición, pero básicamente porque nos encanta jugar, montarnos una película conceptual y desarrollar algo alrededor de ello. Pero hasta el momento solo han sido ideas que no han llegado a ningún puerto.

Sílvia Grumaches: No nos gusta mucho. Hay cosas muy cucas pero no dejan de ser muy muy pasajeras. Cuando la moda de los USB, a saber dónde quedan todos los que sacaron un montón de sellos. Supongo que son pijadas que se pueden hacer para llamar la atención, pero además de romperte los cuernos para dar con la «idea», cuesta horrores posicionarla y que llegue. Al final está volviendo el vinilo y por algo será.

Marc Campillo: Como decía, creo que la música empaquetada está muerta. Olvídate de buscar un formato nuevo, la música estará siempre en la red. Lo que evolucionará son los dispositivos para acceder a la red desde cualquier lugar y en cualquier momento. Queda el tema del vinilo, pero es puro romanticismo. Nosotros ahora editamos solo en digital y vinilo, pero es más por el cariño al formato. Aun así es deficitario, no da beneficio, los costes son altísimos, sobre todo para tiradas pequeñas. Al final se acaban vendiendo todos, pero no hay beneficio.

Borja Cuerda: Llevamos un tiempo viendo ese tipo de propuestas y realmente me parecen bastante interesantes, es la evolución de grabarle un cassette a un colega y este a otros, lo cual hace que tu radio de difusión sea mayor.

¿Qué me decís de la promoción de los discos? ¿Creéis que son necesarias nuevas fórmulas? ¿Y a la hora de encontrar nuevos artistas?

Jordi Serrano: Si no vendes según las perspectivas, es obvio que tendrás que inventar nuevas formulas. Seguro que hay sellos que no venden lo que tenían previsto, por lo tanto, aparecerán nuevas fórmulas, y esto sucederá siempre. Respecto los artistas, por suerte, tenemos muchísimos músicos y proyectos por escuchar y descubrir. Lo que necesito es una nueva formula para encontrar tiempo suficiente y escucharlos a todos.

Abel Galleta: La mejor promoción de un disco debería ser la calidad de la música. El resto se nos escapa.

Sílvia Grumaches: En eso también hay que reinventar mucho. Se hunde la prensa tradicional desde hace tiempo y no creo que la prensa online haya sabido ocupar un espacio preeminente. Hay demasiadas revistas y no todas mantienen continuidad, interés, profesionalidad, etc. Está claro que trabajar desde posiciones underground te lleva a unos sitios y a veces esos sitios son super apasionados, pero también hay que bregar para que no sean flor de un día. O sí, yo qué sé.

Hay muchos sello y cada uno funciona a su manera respecto a los «fichajes». Entre comillas porque en nuestra vida hemos hecho un fichaje: es otra cosa, un hablar de qué se puede hacer y ponerse de acuerdo en hacerlo. Ahora hay poquísimos casos en los que no encuentres producciones fantásticas y casi perfectas, pero encontrar joyas que salgan de la norma cuesta mucho.

Marc Campillo: Cada vez es más complicado. Da la sensación de que los medios ya no tienen apenas repercusión, y al final un buen vídeo en Youtube acaba generando más ruido que cualquier otra cosa. De que sirve lo que pueda contarte un medio influyente si uno mismo puede escuchar antes el disco y sacar sus propias conclusiones. Por eso ahora la promoción empieza muchos meses antes de la publicación.

En cuanto a artistas, de momento nos llegan muchas propuestas, más de las que podríamos publicar. Más que preocuparnos recibir nuevas propuestas, nos sabe mal no poder publicar todo lo que nos gustaría.

Borja Cuerda: Nosotros al trabajar con singles tratamos de operar con diferentes plataformas, como revistas o blogs para su promoción. A la hora de encontrar nuevos artistas solemos seguir shows de radios o blogs, aparte de plataformas como Classical Trax, Narco Polo o Stock71; y redes como SoundCloud o YouTube para llegar a ellos, pero mucha gente nos contacta, lo cual nos facilita el trabajo.

Muchos sellos acaban por labrarse una identidad que suele funcionar como valor añadido. Se convierten en una especie de colectivo que, aparte de música, quieren garantizar o reivindicar ciertas cosas. En vuestro caso, qué opinión os merece esto como estrategia y, ¿lo habéis aplicado vosotros mismos en el sello?

Jordi Serrano: Esto no va de sentarse en una mesa y definir una estrategia tipo “vamos a ser así porque esto va a funcionar”. Desde mi punto de vista, esto va de tener un mensaje y una personalidad, y una filosofía de trabajo. El valor añadido al producto es algo que el consumidor valora, y es algo que viene después. Me parece que es como debería ser siempre, para mi, un sello nace para transmitir un concepto, unas ideas, un universo sonoro y visual propio, un discurso único y suyo.

Abel Galleta: Empezaríamos por remarcar que la identidad no tendría que ser un valor añadido, tendría que ser unos de los principales valores de un sello. Nosotros, tan poco dados a estrategias, nos parece que nuestra identidad no es una moneda de cambio a la hora de promocionarnos. De hecho, creemos que nuestra identidad puede hablar mucho más de nosotros que cualquier estrategia que podamos construir alrededor de ella.

Sílvia Grumaches: Muy a favor. Si no tienes una identidad, no tiene mucho sentido montar nada. Lo más importante creo que es no caer en la irrelevancia, que es lo que puede pasar en el magma de discos que salen ahora cada día. Está bien llevar las cosas más allá, sobre todo porque si no las haces tú, ¿quién las hará? Nosotros en una época promovimos muchos conciertos y fiestas, y ahora estamos implicados en un festival. Supongo que esa es la forma de dar trascendencia a lo que haces y establecer también redes, con públicos, artistas, etc.

Marc Campillo: Siempre he visto a Foehn como una plataforma para dar a conocer nuevas propuestas nacionales, apostando por la vertiente menos tradicional del pop, rock, electrónica… Nunca vi el negocio en esto, y tampoco he visto ningún grupo que viva de ello. Al final tenemos que remar todos, los grupos colaboran más que nadie a la hora de promocionarse, es fundamental.

Pero si creo que es interesante crear una marca, una imagen de calidad, que de confianza a público y medios, que la gente esté expectante con cada movimiento que hagas. La promoción de un nuevo lanzamiento se hace mucho más fácil si tienes esa imagen de calidad y prestigio.

Borja Cuerda: Nosotros reivindicamos el apoyo a nuevas promesas como decíamos en la primera pregunta. Tratamos de abarcar diferentes disciplinas que nos interesan, como la moda, la creación de eventos y cuidar una estética en cuanto a la imagen de la marca.

También desarrollamos la faceta de colectivo a raíz del recopilatorio “#INTERNETISFAMILY”, que fue creado a través de una red de contactos entre diferentes productores y artistas; el cual dio como fruto una pequeña “familia” que va creciendo cada dia.

¿Qué futuro creéis que depara a la industria? ¿Y a vosotros mismos?

Jordi Serrano: Ni idea, ni me importa demasiado, la verdad, porque no puedo hacer nada para cambiarlo. Soy un sujeto totalmente dependiente de esta industria y me llevará por dónde quiera ir, yo lo único que puedo hacer es intentar adaptarme, o se acabó. Nosotros seguiremos como hasta ahora y ya veremos que pasa.

Abel Galleta: A pesar de no editar Punk, siempre nos hemos considerado un sello Punk. Con esto queremos constatar la profunda pereza que nos da pensar en el futuro de la industria. Si somos sinceros, nos da absolutamente igual ahora mismo. Mientras sigamos disfrutando y haya músicos dispuestos a dejar su música en nuestras manos, seguiremos editando música de la misma manera que lo hemos hecho hasta ahora: con pasión y honestidad. Por lo demás, no hay futuro.

Sílvia Grumaches: La industria no desaparecerá porque por eso es industria. Si la industria es poder y dinero, ahí seguirá. Otra cosa son los pequeños sellos al margen de la industria e incluso los que están al margen de escena alguna. Ahí sigue valiendo el romanticismo y quizá es más importante la música y ya. Como muchos músicos, que no trabajan ni para sacar discos ni para venderlos ni para petarla en escena alguna.

Marc Campillo: La industria discográfica en general está muerta. Todo se focaliza en el management y la editorial, en conseguir que tus grupos toquen en todos los festivales y cobren bien por ello, o en conseguir que su música sea la banda sonora de terceros; anuncios, películas… De momento es necesario publicar un disco para poder gestionar lo otro, no siempre un sello gestiona el management o la editorial de sus grupos, pero querer montar ahora un sello sin contar o gestionar esas dos patas es morir en el intento.

Borja Cuerda: La industria seguirá evolucionando al igual que nosotros, lo cual hay que estar preparados para todos los cambios que vayan llegando. Adaptarse o morir.