#Roundtable

Discogs y su nueva aplicación a examen

Con la nueva app de la compañía estrenada el pasado 29 de febrero y tras su 15 aniversario en 2015, es posible que estemos ante una nueva evolución de la herramienta y plataforma que ha revolucionado el coleccionismo y lo que se genera a partir del mismo.

07.03.16
Frankie Pizá

En la última semana de febrero, a mi correo ha llegado la información de que Discogs ultimaba los detalles de una nueva app oficial para iOS desde tres fuentes distintas: las tres ligadas directamente a la plataforma y suponiéndose portavoces de las diversas agencias de comunicación que la empresa ha contratado para un estreno de esta categoría.

Este dato, junto a la constante aparición en medios y magazines desde que celebraran con varias nuevas iniciativas su 15 aniversario, evidencia que Discogs ha cambiado y su nueva ideología dista mucho de parecerse a la de sus inicios.

Justo en el cambio de siglo, Discogs era una simple base de datos creada en Oregon por el ingeniero de IntelKevin Lewandowski, una configuración básica y colaborativa que se ha convertido en uno de los sitios de referencia para cualquier aficionado a la música, a la misma altura que Wikipedia o eBay, fundiendo además ambas características en un modelo único que ya está siendo duplicado y adaptado a otros mercados susceptibles de ser dominados por el coleccionismo (cómics, libros, películas, etc) por la misma compañía.

Durante años, Discogs permaneció como una herramienta informativa silenciosa a disposición de artistas, sellos discográficos y aficionados, con la única intención de catalogar; cuando sus funciones para la compra y venta de artículos comenzó a popularizarse o estandarizarse (hasta hace muy poco, las transacciones estaban exentas de impuestos), Discogs se convirtió en un vehículo perfecto para que aflorara no solo un mercado totalmente independiente relacionado únicamente con la tienda, también la universalización de malos hábitos especulativos seguidos por coleccionistas y que ahora es capaz de adoptar con más o menos éxito, cualquier vendedor.

Desde que se modificara su modelo de negocio (antaño inexistente) y se instaurara que muchos de los discos y tiradas limitadas a la venta en las tiendas «reales» tendrían una segunda vida y posibilidades de reventa dentro de Discogs, la plataforma ha adquirido una nueva dimensión y está, junto al Record Store Day, en el centro de la supuesta «burbuja del vinilo». Su número de transferencias y acuerdos entre usuarios crece anualmente, así como sus ventas y producto catalogado.

El paso natural era instalarse en nuestro dispositivo móvil, después de más de un año en el que esa necesidad de consulta en movimiento ha recaído en aplicaciones no oficiales y limitadas como Milkcrate. Y ese paso debía darse con un gran estruendo, justamente lo que chirría con la hasta hace poco modesta política y expectativas de la compañía. Una excesiva campaña de comunicación para un lanzamiento que, tras un análisis detallado de la aplicación, esconde disimular que probablemente éste no aporte gran cosa al modelo ya definido de Discogs.

Discogs es tan solo una empresa con una plantilla alrededor de los 30 trabajadores en la que hasta hace poco tan solo había programadores y diseñadores; ni rastro de expertos en la experiencia de usuario, según me reveló Gerard Sanchis de Discos Paradiso en una charla a micro cerrado. Y esa es la misma empresa que pretende llevar un paso más allá el cómo nos comportamos con la base de datos y al fin y al cabo, cómo consultamos, cómo compramos y cómo vendemos nuestras joyas en vinilo.

A través de 4 invitados, en mesa redonda y con el pretexto de analizar y valorar la nueva aplicación dispuesta por Discogs en nuestros teléfonos, debatimos sobre el concepto y evolución de la herramienta, el mercado alternativo que se ha generado a su alrededor y cómo va a afectar a éste las posibilidades y crecimiento de la empresa en un futuro a corto y largo plazo.

Invitados:

Gerard Sanchis: Programador, desarrollador y coleccionista, en el equipo de Discos Paradiso y Canela En Surco.

Luishock: Diseñador y productor extremeño afincado en Barcelona, miembro de Post Club y de TIU.

Rumore: Productor italiano asentado en Barcelona, miembro de Discomaths y Pitch Down Records.

Orphidal: Programador y productor de Donostia ubicado en Barcelona, miembro de Soulless Lab Records y Pitch Down Records.

TIU-roundtable-discogs-app-examen-3

Discogs nació como una simple base de datos, y ha permanecido hasta hace varios años como algo más bien «arcaico» en cuanto a funcionalidad y estética. Cuál crees tu que es el verdadero potencial esencial de la web, vista como un gigantesco archivo que evoluciona gracias a la colaboración?

Gerard: El principal potencial que tiene la web ahora mismo, para mi, es el mercado de compra-venta entre usuarios.

Aunque hay otros potenciales que no los tienen trabajados para nada.. Un buen sistema de recomendación (Filmaffinity, last.fm..), un buen sistema de búsqueda, a veces me es mas fácil buscar referencias en google poniendo el nombre del disco más discogs en google, que usando su propio buscador.

Luishock: Más allá de la compra, venta o intercambio entre usuarios hay algo más profundo, gracias esa participación colaborativa se está almacenando el legado musical de la humanidad.

Rumore: Quizás discogs sea la base de datos mas fiable que conozco. Es increíble ver como la gente le dedica tantas atenciones. Supongo que será debido al hecho de que las personas que suelen comprar discos tienen también la necesidad de catalogarlos no solo según un orden físico en sus propias casas, también a nivel digital, favoreciendo un control constante sobre lo que tienen.

Orphidal: La clave de Discogs es la posibilidad de comprar discos que no se venden en ninguna otra plataforma o tienda digital. Si no fuese por esta comunidad sería muy complicado comprar ciertos discos. Tendríamos que adquirirlos a través de medios muy especializados, digamos que aquí está todo “centralizado” casi diría que un 98% de los casos: si el disco existe, está en Discogs.

El modelo se ha replicado recientemente en otros objetos dados al coleccionismo. Veis con futuro la implementación de este modelo en cualquier cosa catalogable?

Gerard: Sí, perfectamente, mientras haya una forma de catalogarlo eficaz y fácil.

Luishock: Absolutamente todo es coleccionable, desde un punto de vista individual, y en internet hay un espacio para cada uno de nosotros sean cuales sean nuestras aficiones. Algunos de estos espacios serán más populares que otros, por ejemplo, Comicogs.

Rumore: Pues, la verdad es que lo veo como algo necesario, sobre todo en estos tiempos donde todo es tan efímero.
Es necesario centrarse, filtrar y catalogar par no perder de vista lo que realmente merece atención, tu atención.

Orphidal: Sí, por supuesto. Todo lo que sea catalogar cultura lo veo positivo.
 
La incursión de las posibilidades de venta y compra de discos significó un punto de inflexión para Discogs en el pasado, y gracias a ese recurso ascendió exponencialmente su popularidad. La entrada de la app puede significar un nuevo cambio? Para bien o para mal? Necesario o innecesario?

Gerard: No creo que la nueva app signifique un punto de inflexión en cuanto a usuarios, no creo que la gente se vuelva coleccionista de discos por una app de una web ya existente de hace año.

Luishock: En un principio si, es la evolución de una archivo que como has dicho anteriormente, era “arcaico” a un entorno más acorde con la época en la que vivimos. Aún les queda mucho por hacer, pero supongo que todo vendrá.

Rumore: No creo sinceramente que cambie mucho el asunto. Simplemente cambia el formato, la esencia es la misma.

Orphidal: La app nativa de Discogs si puede suponer un cambio positivo, siempre y cuando aporte más al usuario que la versión web. En estos momentos aporta menos que la versión web, así que espero que inviertan más en desarrollo.

Anteriormente han surgido otras aplicaciones capaces de trasladar parcialmente la experiencia Discogs a smartphone. Habéis utilizado alguna? Milkcrate ha sido la más popular, por sus posibilidades y estética casi idéntica.

Gerard: No, nunca he utilizado ninguna, siempre he entrado desde la web de discogs en el smartphone, no veía que me aportase nada más que la propia web.

Luishock: No. Nunca he utilizado ninguna app similar, no he tenido tanto nivel de adicción como para no poder esperarme a llegar a casa o a mirar en mi teléfono la web de Discogs, esto último si era estrictamente necesario.

Rumore: No solía utilizar milkcrate, siempre he preferido utilizar la web de discogs en chrome.

Orphidal: Nunca utilicé otras apps, entraba directamente desde el móvil. Las otras alternativas tampoco ofrecen nada diferente y la versión responsive de Discogs es aceptable

Qué sensaciones iniciales habéis tenido con la aplicación oficial de Discogs?

Gerard: Lo primero de todo, es que desde hace tiempo, la gente esperaba que la app de Discogs fuera la hostia, pero sinceramente no entendía ese “hype” de que fuesen hacer una app, una app será como mucho un reflejo de lo que tienen en la web, así que más de eso no creo que hiciesen y así ha sido.

Luishock: Me instalé la app esperando tener una experiencia de usuario distinta a la que tengo cada día utilizando la web pero al testear la app mis expectativas se vinieron abajo. ¿Te acuerdas de cuando eras pequeño y abrías algún regalo en Navidad esperando encontrarte aquel juguete deseado y eran unos calcetines?

Rumore: Que me sigue pareciendo mejor la web-app. Tuve la posibilidad de ser beta tester desde el comienzo y la verdad es que la utilicé muy poco.

Orphidal: No me esperaba gran cosa, sinceramente hablando. Los desarrollos que ha ido implementando Discogs a lo largo de su trayectoria tampoco han sido muy novedosos. Debido a esto no me esperaba que en su app fueran a integrar grandes desarrollos. Aunque las posibilidades que haya hoy en día a nivel experiencia de usuario sean infinitas…


 
Qué pros y carencias habéis percibido en su funcionamiento?

Gerard: Como pro, tener tu colección y wantlist offline.

Como carencia, que no aporte nada más a tener tu colección y wantlist en offline. Si se hace una app, es para aportar algo más, si no, es tontería teniendo una web responsive de una database.

Luishock: Al intentar comprar cualquier disco soy conducido a la web en su versión mobile, como experiencia de usuario me parece algo nefasto, ni siquiera puedo revisar los mensajes con los usuarios con los que tengo relación o a los que acabo de hacer un pago.

Lo único que puedo hacer es buscar una referencia, consultar mi colección y mi wantlist, eso si, de manera offline, algo muy útil cuando estoy en una tienda de discos fuera del país y quiero buscar algo concreto que haya en esta.

Lo único que ofrece una experiencia de usuario diferente es la búsqueda de un disco gracias a la captura fotográfica del código de barras en la funda de un disco o cassette, algo que no tienen la mayoría de los discos que compro hoy en día.

Rumore: Los filtros y la forma de catalogación son mucho mas débiles que la version web, esto en mi opinión la hace inutilizable o de poca utilidad.

Orphidal: Como cosa positiva, el tener acceso a tu wantlist Offline y la posibilidad de poder insertar ciertos discos a través del código de barras. (por poner algo positivo). Veo muchas carencias, la más visible es ofrecer al usuario menos que la versión web llevándote en muchos casos de la app a la versión web, eso implica una mala experiencia usuario.
 
Qué incluiríais vosotros a una app ideal de Discogs?

Gerard: Todas las funciones que tiene la web de Discogs, así como un geolocalizador que te informe si estas cerca de alguna de las tiendas de discos de Vinylhub, tamiéen estaría guay un reconocedor de imágenes como google images, donde hicieses una foto de la portada de un disco y ya te saliera automática la ficha del disco.

Luishock: Para mi, como mínimo, al lanzar la app me debería haber ofrecido las mismas posibilidades, o casi, que hay la versión desktop. Así, que de momento me conformaría con poder consultar el estado de la compra/venta o comprar y vender dentro de la misma app. Tampoco existe la opción de añadir o modificar una referencia que no se incluye en la base de datos. Incluiría un sistema de notificaciones de lanzamientos o de nuevos ítems en el wantlist filtrados por los intereses de cada usuario.

Rumore: Mejoras en la forma de consultar tu colección, mayor accesibilidad a información externa y también ampliaría las fuentes de escuchas a otros canales.

Orphidal: Wantlist ordenadas por geolocalización. Implementar algoritmos que localicen vendedores y tiendas relacionados con tus gustos, también con geolocalización. Push notifications cuando un disco de tu wantlist vuelve en modo de repress. Push notification cuando un disco baja de precio, así como poder hacerte tus propios filtros de notificaciones.
 
Es una aplicación pensada para la compra/venta y el «mercado» o también para los que únicamente disfrutan archivando su colección y consultando?

Gerard: Ahora mismo, es una aplicación para coleccionismo, en el momento que quieres acceder al market, te redirige a su web. Creo que esto es solo una fase y la app irá aumentado en cuanto a utilidades, si no pasa esto, la app no aporta nada o al menos a mi.

Luishock: De momento es una app para consultar, archivar tu colección y engrosar tu wantlist.

Rumore: Como decías antes, Discogs ha nacido como aplicación destinada a gente que quiere disfrutar archivando su colección y ha acabado transformándose en la más grande herramienta de compra/venta online de discos. Quiero que las dos cosas vayan juntas.

Orphidal: Imagino que un poco las dos cosas. Yo lo veo más bien como una database maquetada visualmente al mínimo. En mi caso disfruto haciendo ambas cosas. Me gusta tener controlada mi colección y mi wantlist. Y me paso horas navegando en ella, es como una wikipedia musical. En muchas ocasiones hay información de gran interés detrás de cada disco.
 
Creeis que una aplicación para móviles puede mejorar los números de ventas de Discogs en este 2016 con respecto al crecimiento del año anterior o más bien su éxito se encuentra en factores externos? La comodidad de poder comprar, valorar o vender desde cualquier sitio ayudará al impulso de este mercado «al alza»?

Gerard: Tal como está diseñada esta app, no, para nada. En mi caso, yo no compraría más por una app, el uso que le doy es totalmente distinto, más como database para saber que discos tengo.. En Japón por ejemplo, estaba todo el día conectado a discogs en las tiendas ya que ahí no puedes escuchar los discos, y tenía que tener alguna referencia para saber qué era lo que tenía entre las manos.

Luishock: De momento creo que la cosa seguirá igual, la gente que compramos música lo seguiremos haciendo independientemente de que Discogs haya lanzado la app. Evidentemente si implementan esta opción en la app, será mucho más fácil para los usuarios hacerlo desde cualquier sitio con lo que seguramente el tráfico de compra/venta será mayor.

Rumore: No es la app la que mejora los números de ventas, sino quién utiliza este canal de compra/venta y cómo. Últimamente estamos en frente a numerosos fenómenos de “sharkismo” que suben mucho los precios de algunos discos, sobre todo los que reciben muchas visibilidad online.

Se está generando un mercado alternativo basado en precios ficticios y guiados por el feedback de medios internacionales vinculados a doble hilo con sellos y empresas que mueven el dinero en el music business actual. Gracias a Dios seguimos teniendo tiendas locales para las novedades.

El mercado crecerá, pero a ver por cuanto tiempo y de qué forma.

Orphidal: Una app si se desarrolla bien puede hacer que la marca se dispare. Ahora bien, visto la carencia de la app respecto a la web dudo que los números mejoren en este 2016. Si mejoran las ventas, no creo que sea gracias a la app. Necesitaría una buena inversión en desarrollo a mi modo de ver.
 
Personalmente, qué pensáis sobre las ventajas y desventajas del ecosistema de especulación generado alrededor del formato vinilo? Discogs puede ser fácilmente identificable como el epicentro de esta «revolución» con algo de fetichista, algo de consumista y también algo de virtual.

Gerard: La ventaja y desventaja, va unida, Discogs te da acceso a un gran mercado, pero como a ti, también se lo da a todo el mundo y esto hace que los precios están muy fijados a oferta y demanda.

En este ámbito, hay dos tipos de especulación el del disco que ya no se encuentra a la venta por la última edición es del 76 y quieras o no, el precio sube si hay pocas copias, después está la especulación que más asco me da, que es la de un disco que acaba de salir y al día siguiente la gente ya lo vende a 50€ en discos, véase el último Golden Teacher (SOTU 13), ayer me pillé el repress o sellos como Bandulu.

En este caso el principal problema está en los sellos, hay sellos que saben que X release, van hacer sold out fijo, véase el caso del Berceuse Heroique («BH 0.5» con los temas de Loefah), la gente hacía cola en Idle Hands en Bristol para pillarlo, incluso llegaron a poner un cartel delante la tienda, que no querían gente haciendo cola hasta el día que llegase, era una situación bastante surrealista como si estuvieran comprando Supreme o unas Yeezy, esto se hubiese solucionado haciendo una tirada más elevada, como 1000 o 1500 copias.

Luishock: Soy totalmente contrario a la especulación en cualquier ámbito. En un mes aproximadamente lanzaré Hooded Records junto con Xpb1, miembro también de Post Club, editaremos, solo en vinilo, unas 300 copias aproximadamente. Si una referencia funciona y se venden todas las copias, con una herramienta como discogs sabremos cuanta gente se ha quedado sin ella y la quiere; ¿Por qué no hacer un repress y así de paso fastidiar a toda esa gente que especula con el precio de los discos? La música como cultura es algo que debería ser asequible a todo el mundo, se me revuelve todo cuando veo discos por 150€ que han salido a un precio inicial de 10€, simplemente no lo entiendo.

Rumore: Discogs ha vivido el crecimiento de interés por el formato físico en primera persona y ha transformado su visión del “universal sharing” a una visión más económica porque no había alternativa, no se puede vivir de usuarios. Igualmente Discogs no deja de ser un medio, no tiene ninguna culpa sobre la especulación que se genera en él, es quién lo utiliza que marca la diferencia.

Orphidal: No me parece negativo que piezas de coleccionismo valgan cantidades elevadas, al fin y al cabo detrás de esos discos normalmente hay una historia detrás, han aportado o significaron algo.

Ahora bien, se está inflando a la vez una burbuja de novedades a precios desorbitados, que no lo valen y creo que esto si es negativo. Cada vez es más normal pagar 20 € por un maxi a precio de salida, cuando no deberían de valer más de 9 – 10 €. Gran culpa de este problemas lo tienen grandes distribuidoras como Rush Hour, que fomentan la especulación en novedades. Por no hablar de novedades que a la semana ya valen 40 – 50 €. Muchos de estos problemas se solucionarían planchando más copias.