#Crónicas

Varg y Croatian Amor: “looking for a partner”

La primera sesión de las Noches de Verano del Caixafòrum nos acercó dos exponentes de la nueva electrónica experimental del norte de Europa.

01.08.17
Pau Cristòful

Para su primera fecha de las Noches de Verano, la promotora tras el ciclo DNIT del Caixafòrum apostó por dos de los principales nuevos valores de la electrónica experimental del norte de Europa.

Varg y Croatian Amor son, respectivamente, representantes de los sellos Northern Electronics y Posh Isolation.

Sobre todo este último es conocido por tratar la electrónica de forma artie, editando tanto cintas de casete de Ambient como producciones más ruidosas e incómodas.

Sin embargo, Croatian Amor es uno de sus artistas más particulares.

Este proyecto personal de Loke Rahbek, uno de los comandantes de Posh Isolation, es conocido por esbozar ambientaciones abstractas de una íntima belleza digital, algo aquí potenciado por la melancolía artificial que aportaban la pantalla-termómetro del museo y las escaleras mecánicas en funcionamiento que había a banda y banda del escenario.

Este intimidad parece ser una constante en el trabajo del artista, llegando en una ocasión a pedir a sus fans un selfie desnudos para poder recibir a cambio su cinta “The Wild Palms” (Posh Isolation, 2014), ya que Rahbek consideraba que compartiendo su música también quedaba desnudo e indefenso ante el oyente.

Este honesto despojo quedó también plasmado en sus acertadas visuales, que en su mayor parte superpusieron fragmentos de anime y grabaciones de revoluciones callejeras a un fondo en el que se veía a Loke bucear por una sala de videochat, trasmitiendo una melancolía moderna cada vez que en la pantalla aparecía la frase “looking for a partner…”.

Del mismo modo que las visuales favorecieron el acabado final también lo hicieron las luces, impregnando de rojo intenso la neblina que cubría el escenario en momentos de tensión.

Por lo que se refiere a la música, Loke Rahbek partió de voces tranceras para seguidamente ir fundiendo emotivas ambientaciones sin inicio ni final aparente.

Sorprendió que la gente siguiera una propuesta tan abstracta incluso cuando no había beat que la guiara. No obstante, el concierto ganó enteros cuando en el tramo final resonaron pseudohits como “Love Means Taking Action” y “Finding People”.

Si en su actuación Croatian Amor “buscaba una pareja”, la intervención de Varg reflejó claramente que él ya la ha encontrado.

Su paso por el Caixafòrum sirvió para estrenar su colaboración con la cantante Anna Melina, con la que Varg se aleja del Techno experimental para tratar tendencias urbanas como son el Trap y sobretodo el R&B.

Teniendo en cuenta nuestra sobreexposición a estos estilos siempre es de agradecer una perspectiva más personal y con unas ambientaciones densas más conseguidas que la mayoría.

A pesar de esto, tras la gracia inicial finalmente todo se quedó en una anécdota que algunos llegamos a comparar con una suma entre Rihanna y las ambientaciones de fondo de Linkin Park.

Algo que por esta descripción podría prometer mucho, pero a lo que sin embargo le falta rodaje.

La próxima cita será el miércoles 9 de agosto con el productor de Ambient Drone Lawrence English y Babyfather, proyecto del siempre incómodo e impredecible Dean Blunt.