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La apreciación del cambio: Mans O libera su obra

Estuvimos en la presentación de los nuevos trabajos de Mans O, “Three Stages Of Change Appreciation”, un evento abierto de tres jornadas que daba a conocer los tres nuevos discos del artista barcelonés.

12.04.19
Antoni Ripoll
Texto: redacción TIUmag.
Fotografías: Anxo Casal y Nacho G. Riaza. 

Mans O está volviendo y lo está haciendo por la puerta grande. Una puerta grande, nada convencional, por la que pueden entrar más cuerpos y mentes.

Hace unos días el productor barcelonés presentó su nuevo trabajo “Three Stages Of Change Appreciation”, tres álbumes que toman forma en un USB creado por el colectivo Sociedad 0. Durante el último fin de semana de marzo las mentes de Mans O y Sociedad 0 confluyeron creando la instalación sonora que acogería la presentación del USB y trasladaría el imaginario de Roman Daniel –nombre real de Mans O– a la Capella del Convent de Sant Agustí de Barcelona.

La presentación oficial tuvo lugar el jueves 21 de marzo y los asistentes estaban citados de 18:00 a 22:00. Así poco a poco la tarde avanzó y cada vez era más evidente la expectativa que Mans O había ido creando a lo largo de esa semana con la información que fue filtrando de forma muy cuidada por sus redes.

La instalación estaba formada por tres habitaciones en la planta superior y un espacio creativo en la inferior. Cada una de las habitaciones superiores estaba dedicada a uno de los álbumes que conforman “Three Stages Of Change Appreciation”.

En cada habitación se podía escuchar en primicia uno de los álbumes que conforman el proyecto. A pesar de que la inauguración atrajo más personas de las deseadas en un espacio de esas características, la paz que emanaba la Capella era contagiosa y cuajó al instante en los asistentes. Todas las personas de cada habitación estaban unidas por la música que liberaban los USB. Y las velas y el resto de elementos espaciales que fundían lo orgánico con lo tecnológico creaban el nido perfecto para esa unión.

A parte de los tres espacios, una intervención a modo de performance ocurría en el sótano de la Capella, donde Sociedad 0 se dispuso a crear parte del proceso que conforma la materialización del pendrive y Mans O en la habitación contigua, encerrado por una puerta que permitía verle creando sonidos e interpretando a su neurona gracias a una ventana cuadrada.

La primera habitación presentaba “Observing Boundaries From Within” el álbum raíz del proyecto, en el que el espacio integraba al oyente a la intersección entre cables, luces colgantes, material técnico desnudo y los splitters para los auriculares, con un ordenador portátil en el centro con el USB conectado y su pantalla indicando únicamente la canción en reproducción con la delicada tipografía creada por José Alcázar, impregnada en todo el proyecto.

En el segundo espacio, un ordenador de mesa acompañado por un conjunto de semillas de cemento y pequeñas intervenciones con goma, termo-cola en el suelo y minerales quedaba abrazado por dos altavoces mirándose entre sí. Sonando a un volumen delicado, “A Visit On Diverse Mind Garden”, el álbum semilla del proyecto, llegaba sutilmente a todos los espacios gracias a la reverberación que los techos altos de lo que fue una iglesia producían. Entre los tres, se trata de el más largo y sosegado de los trabajos, 22 canciones grabadas directamente desde improvisaciones con hardware que apelan al potencial eléctrico de la naturaleza.

La tercera sala presentaba el trabajo más desenfadado y cantado: “In Surface Expression” el álbum planta del proyecto, con voces modificadas de Mans O, Nathan Ridley y Max Grosse repitiendo conceptos o creando geometrías entorno a ideas. En la sala una caña de pescar conformaba una flor del mismo tono plástico que la representación del álbum dentro de la pieza del pendrive, rodeada de un cable ethernet con ruedas al lado del ordenador reproductor, que otra vez, esparcía la señal sónica por la sala hasta los splitters, donde el público podía regular su volumen, usar los auriculares de la sala o conectar los suyos.

La intimidad compartida por el público que pasó los cuatro días que estuvo accesible la instalación hizo marca a través de la experiencia, proporcionando al oyente un espacio delicado que invitaba a una escucha presente de un trabajo que ha estado perfilándose durante casi tres años.