#Crónicas

Vatican Shadow en Nits d’Estiu: del Berghain al museo

Dominick Fernow hizo retumbar las paredes del CaixaForum con una hora de Techno Industrial a piñón fijo

29.08.16
Pau Cristòful

Foto de Eduard Sánchez Ribot.

No han sido pocas las ocasiones de ver en Barcelona a esa encarnación de Dominick Fernow llamada Vatican Shadow. En estos últimos años, los escenarios tanto de las salas Miscelanea y Apolo como de los festivales Nitsa y Sónar han crujido al ritmo trepidante de su desquiciado Techno industrial.

En estas ocasiones, Fernow dedicó más esfuerzos a su rabiosa performance propia de un brote psicótico que a lo musical, por lo que entre algunos amigos le habíamos apodado como “el Skrillex del noise” (sin ir más lejos se dice que en el Miscelanea disparaba su música con unos iPod para luego únicamente distorsionarla con un reproductor de casete).

No fue tan exagerado en su paso por el ciclo Nits d’Estiu (versión veraniega del ya conocido DNIT). Vatican Shadow ofreció allí la mejor actuación que le recuerdo en la ciudad, a pesar de desmarcarse completamente del contexto en la que estaba programada.

Noelia Rodríguez, programadora del ciclo, me comentaba horas antes que desde hace unos meses los agentes de contratación de Vatican Shadow han pasado a ser la gente de Ostgut Booking. Este sello es conocido por ser también el responsable de la programación del Berghain. Sin duda, si uno cerraba los ojos durante la hora que duró su actuación podía imaginarse perfectamente bailando a altas horas en un club berlinés. Sin embargo, el público tendió a permanecer inerte, lo que probablemente fue la razón por la que esta vez Fernow no se recreara con sus provocaciones (sacudidas extremas de cabeza y brazos, gritos, parones en seco, etc.),

Vatican Shadow actuó en el DNIT

La mayor parte del live estuvo protagonizada por un Techno industrial lineal guiado por un beat profundo que cabalgaba a tempo acelerado por sobre de unas ambientaciones que desprendían épica y tensión mística.

Este componente espiritual apocalíptico encajaba con los fragmentos bíblicos que se proyectaron durante la actuación: en las pantallas, partes del Antiguo Testamento se alternaron con planos de construcción de aviones y armas, conectando con el terrorismo que ha estado devastando el mundo estos últimos años y que ha marcado la nomenclatura de la obra de Vatican Shadow desde sus inicios.

También a esta temática hace referencia el título del último álbum del productor, «Media In The Service Of Terror» (Hospital Productions, 2016). Como en el disco, en la actuación no hubo ni rastro de distorsión: el sonido fue limpio y con un volumen adecuado (a diferencia de algunas citas anteriores del CaixaForum).

El problema fue que prácticamente tampoco hubo ningún índice de experimentación ni de variedad: el concierto se desarrolló a piñón fijo a excepción del primer tema del bis, en el que Dominick Fernow recurrió acertadamente a rítmicas Electro y aires noventeros mediante unos breaks propios del Jungle y el Hardcore Rave que discurrieron en segundo plano.