#Crónicas

Así fue H&M Future Beats

C. Tangana y Nathy Peluso encabezaban la primera edición de un pequeño festival en Barcelona que cumplió las expectativas de calidad y asistencia.

29.06.18
Antoni Ripoll

Texto de Antoni Ripoll y Sara Valdés. 

Fotografías de Alba Rupérez. 

Es evidente que asistimos a un momento de emergencia de nuevas propuestas culturales en nuestro entorno inmediato. Un contexto favorable que da pie a que festivales de pequeño formato puedan ver la luz con facilidad.

Los pequeños festivales suelen basarse en un concepto, en unos atributos que determinan su contenido y su continente. Es el caso de Mira, de Lapsus o de Cara•B, festivales de aforo pequeño o mediano centrados en sus respectivas visiones de la electrónica, con una visión muy personal que transmiten tanto en el lineup como en la comunicación.

El pasado sábado asistimos a la primera edición del H&M Future Beats, un festival de un solo día que poco tiene que ver en su contenido con los casos anteriormente mencionados pero que tiene clara su identidad y la forma en que esta debe impregnar todo lo que se ofrece.

El concepto future beats —un cajón de sastre de origen periodístico, igual que música urbana— debe ser entendido en un sentido amplio aquí. El festival se sirvió de esta etiqueta para encapsular una serie de artistas que pertenecen al futuro. Algunos por discurso, otros por posición en la escena, todos merecedores de esa etiqueta.

El emplazamiento escogido era la Plaça Major del Poble Espanyol, un recinto abierto con suficiente capacidad para acoger a las más de 2.000 personas que se acercaron al evento en una calurosa tarde de San Juan.

La jornada empezó con una sesión de house y disco de Arnau Obiols. El residente de Astin (el renovado espacio de Nitsa Club que sustituye la legendaria La [2] de Nitsa) aprovechó su slot de dos horas para dar la bienvenida a los primeros asistentes a base de perlas house a bajas revoluciones y algún destello disco.

La siguente en pasar por el amplio escenario de la Plaça Major era Awwz en formato DJ set. Para entender la visión de Awwz puedes leer la entrevista que le hicimos hace unos meses. Su sesión contuvo gran parte de las influencias de su espectro sonoro, desde Stefflon Don hasta Tyga. Awwz se enfrontó a una franja horaria difícil pero la pista se fue llenando hasta los topes al final de su set. Siguiente parada: Nathy Peluso.

La Sandunguera pasa por un buen momento. Tras la buena acogida de su reciente EP y sus actuaciones en Barcelona (Caprichos de Apolo y Sónar), el sábado vino directamente a brillar. Las canciones y su orden fue similar —sino idéntico— a su show en Sónar (que ya te explicamos en nuestra crónica del festival). Empezando por “Estoy Triste”, siguiendo con su habitual ristra de hits latinos (clímax con “La Sandunguera”) para acabar con algunos de sus primeros tracks para satisfacción de sus core fans.

Entre Nathy Peluso y C. Tangana estuvo calentando la pista Toner, quien fue residente en las noches Trill y Fuego de Razzmatazz. Su hora de sesión pasó rápida entre tracks de Playboi Carti, Skepta, Jay Rock o Kelela. Un interludio uptempo para encajar bien el posterior show, sin duda el highlight de la jornada.

Últimamamente parece no hay show de C. Tangana sin fuegos artificiales, motos de enduro encabritadas o veinte bailarines en el stage. Puede incluso dar la sensación de que Tangana se está escondiendo entre tanto atrezzo. De ahí nuestro interés por el show del sábado, en un escenario técnicamente más modesto que el del pasado Primavera Sound y delante de un auditorio unas cinco veces menor.

Tangana empezó con “Caballo Ganador” y siguió con la mayoría de los tracks de “Ídolo” (2017) y “Avida Dollars” (2018). Lucieron especialmente “Pa Que Brille” y “Cuando Me Miras”, aunque el feeling en pista no fue igual de intenso que su show en el Parc del Fòrum (hay que echarle la culpa al horario, sin duda). El broche lo puso “Bien Duro”, interpretado por primera vez en público, y tema del cual ya disponemos de vídeo oficial.

Cerraba la jornada BeGun, un clásico local que representaba el concepto future beats por su registro sonoro. BeGun tiró de africanismos, house a lentas revoluciones y alguno de sus propios tracks en un DJ set especialmente celebrado en la pista de baile.