#Entrevistas

Touchdown: Javi Bayo

Reconocido selector y coleccionista, el madrileño nos abre la puerta a sus secretos y pasiones musicales más íntimas para así tener una idea más profunda de su personalidad como DJ.

22.02.16
Frankie Pizá

Fotos de Café Jazz Populart.

Un selector es técnica, filosofía, percepción, oficio, carácter y gusto, pero también es sus discos. Los momentos clave en la evolución de cualquier DJ pueden ser sonorizados a través de singles, LPs, tracks y escenas musicales de todo tipo; para eso creamos Touchdown en 2015, para conocer la identidad de algunos de nuestros artistas y figuras predilectas detrás de los platos.

Javi Bayo es coleccionista y responsable de redescubrir a nuestra comunidad musical algunas de las figuras históricamente menos reconocidas del panorama nacional; su proyecto «Fetén (Rare Jazz Recordings From Spain 1961-1974)» para Vampisoul y su trabajo detrás de las reediciones de Pedro Iturralde, o recientemente la reedición del clásico perdido de Bruce & Vlady son algunas de las iniciativas que han contribuido a hacer crecer su reputación.

Activo DJ y artista multidisciplinar, el madrileño desvela algunos de sus secretos y pasiones a través de nuestro cuestionario, para así poder profundizar en los rasgos y matices que definen su personalidad musical.

La canción con la que descubriste tu pasión por la música.

No creo que en mi caso fuera una canción en concreto la que marcara mis comienzos en esto. Pero sí recuerdo reacciones extraordinarias las primeras veces que escuché los primeros discos de The Jam y Sex Pistols, y también lo mucho que me impresionaron el «Bad» de Michael Jackson o el primer álbum de Sigue Sigue Sputnik por tener un sonido tan brutal, con un estéreo exagerado y efectos de nuevos aparatos que nunca había oído antes, fue como una experiencia sonora nueva. Hasta ese momento sólo había escuchado bandas clásicas de los 60s (Byrds, Beatles, Yardbirds, Rolling Stones…) y lo que sonaba en la FM.

Tu canción preferida.

Imposible quedarme con una, suelto varias: Family «El bello verano», Moving Sidewalks «99th floor», Massive Attack «Unfinished Sympathy», Love «Andmoreagain», Style Council «Headstart for Happines» (versión acústica), Nolan Porter «If I Could Only be Sure», Joe Smooth «Promise Land», Velvet Underground «Femme Fatale»… podría seguir y seguir…

Una canción que te haya hecho llorar.

No soy de emocionarme demasiado con las canciones, pero sin duda una de las que más cerca ha estado de lograrlo ha sido «Hand it Over» de Chuck Jackson, que es una declaración de amor perfecta, cargada de dramatismo y pasión. Una delicia.

El primer disco que te fascinó como obra unitaria.

Hay muchas obras clásicas que me fascinaron cuando llegué a ellas, probablemente «Forever Changes» o «Da Capo» de Love, y en cuanto a sonidos más electrónicos también citaría dos discos muy sólidos a nivel de «obra unitaria» que se publicaron cuando ya era un concepto bastante en desuso, a partir de los 90: Goldie «Timeless» y DJ Shadow «Entroducing», ambos te envuelven de una forma extraordinaria haciendo que se diluya bastante la importancia de cada corte en concreto.

Tu disco preferido.

Mi álbum favorito, obviando todos los discos eternos que se publicaron antes de que yo naciera o de que empezara a comprar música, es el «Blue Lines» de Massive Attack. Es una obra maestra siendo a la vez un disco repleto de versiones o de referencias muy claras a otros temas del pasado, representa un cambio de era, una especie de clase magistral sobre la música negra de distintas épocas, repleta de soul y también de modernidad que ha logrado sobrevivir magníficamente hasta nuestros días. El «Unfinished Sympathy» sigue siendo un tema enorme que lo mismo podría poner en mitad de una sesión o en la intimidad de mi casa.

Los artistas o álbumes que te hayan ayudad a forjar tu estilo actual.

Al disco «Do Your Own Thing» de James Taylor Quartet le debo mi despertar a los sonidos de club. Supuso mi transición personal desde un background musical clásico con miras en los 60s y 70s hacia una escena que empezaba a cobrar sentido en el contexto de la pista de baile, incorporando bases secuenciadas sin por ello dar la espalda a una evidente carga de Soul.

El tema que más veces ha sonado en tus sesiones.

«Safari-Hari» de Digi Once, creo que no ha salido de mi maleta desde 1998!!! Recuerdo que lo descubrí escuchando el programa de radio de Gilles Peterson y aluciné cuando lo oí, pero aún más cuando al terminar de sonar dijo que era de mis amigos de Novophonic!! Encaja en todo tipo de sesiones, se basa en un par de temas de Fela Kuti y, como bien demuestra Theo Parrish, ese ritmo es compatible con house, disco, tecno o bien con sonidos más orgánicos. Siempre funciona.

El corte que más has pinchado últimamente.

El white label con los dubs que John Talabot ha hecho para Jamie xx. Aunque ya respetaba a ambos artistas, no había encontrado el disco que encajara en mis sesiones. Hasta que escuché estos dubs… Increíbles, tienen un desarrollo demoledor usando muy pocos elementos. Un bombazo. También me tiene enganchado el pack de remezclas de Young Marco que ha sacado en su propio (y nuevo) sello: «Sorry for the Late Reply».

Una canción que no sea un hit obvio pero que siempre funcione.

«Planetary Dance» de Sombrero Galaxy.

Un tema que te fascine pero que nunca te atrevas a pinchar.

«Black Mahogani» de Moodymann. Sus discos esconden temazos, pero sus producciones son complicadas, con estructuras repletas de altibajos inesperados, me cuesta meter muchos de sus temas en una sesión.

El tema ideal para cerrar una sesión de club.

Me encanta ese momento y creo que permite tomarse ciertas licencias, especialmente si has logrado ese punto en el que la comunicación con el público es buena y hace posible ir dando giros a la sesión. Para cerrar me gusta recuperar algún tema incontestable aunque ello suponga un salto de estilo radical y bajar por completo el ritmo, me gusta matizar que es el último tema y crear con él un nuevo mood. Por ejemplo podría caer el sublime «Didn’t I» de Darondo o el temazo de Nolan Porter que comentaba antes: «If I Could Only be Sure».

La canción perfecta para cerrar un festival.

No recuerdo haber cerrado un festival pero al ser normalmente espacios más amplios que los de un club, resulta también más complicado lograr una comunión tan intensa como la que se daría en una sala pequeña. Creo que arriesgaría menos y buscaría un tema algo más bajo de tempo que el resto del set pero que fuera envolvente y mágico como el «Could Heaven Ever Be Like This» de Idris Muhammad.

El tema con el que abrirías un after por todo lo alto.

Sería muy divertido recuperar al gamberro de DJ Assault y su bombazo de ghetto electro «Ass-N-Titties», y de ahí para arriba!

Un tema con el que reanimar una pista de baile.

Wink «Higher State Of Consciousness» (Tweekin Acid Funk) es devastador pero súper obvio… Otro que he usado mucho los últimos años fue el edit que firmó Kon del tema de Cerrone «Hooked on You». No soy muy amigo de los re-edits pero es que éste funciona mejor que el original. Sir Own «Hooked».

Un artista o productor del pasado que encuentres infravalorado o que quieras reivindicar.

Muchos productores de la escena londinense de broken beats: Seiji, Afronaught, Kaidi Tatham, Mark Force… Los discos que publicaron durante los primeros años, antes de que se convirtiera en una escena muy endogámica y perdiera el interés, han envejecido increíblemente bien. Estoy seguro de que son discos que buscarán dentro de no mucho tiempo a pesar de que todo el desarrollo de la escena de bass music posterior, con el dub step y derivados, relegó al olvido el magnífico trabajo de muchos de estos productores. Temazos como el «Gypo» de Mark Force funcionarían bien hoy en una sesión junto a novedades de 2016.

Un artista o productor actual que nos quieras descubrir.

Moon B Seguramente a estas alturas todo el mundo con un interés en el «slo-mo» house o en el modern funk se habrá cruzado con alguno de sus discos, pero no quiero dejar de reivindicarle porque pienso que sus producciones hacen de puente entre mundos muy diferentes y funcionan igual de bien en ambos. Tiene un pie en la electrónica y otro en la música con más soul, más orgánica, sus temas son envolventes y profundos, como para disfrutarlos fuera de un club, pero a la vez rítmicos y potentes, dirigidos a la pista.

El DJ que más te haya sorprendido en los últimos tiempos.

Abu Sou. No es fácil encontrar a un DJ que se mueva con la misma soltura en sonidos tan distintos como los que combina Breixo en sus sesiones, tiene muy buena visión de la pista y técnica. Muchas veces no hace falta fijarnos en DJs de fuera cuando tenemos tanto talento local.

Tu club favorito.

Ya no existe, pero a lo largo de los años nada ha logrado superar los recuerdos que guardo del mítico Blue Note de Londres. Estaba en Hoxton Square antes de que ese barrio se pusiera de moda, los alrededores eran una zona industrial bastante inhóspita pero ir a ese club merecía la pena todo el esfuerzo. Tenía varias plantas con pistas de tamaños diferentes y nunca olvidaré una noche en la que Squarepusher hizo un directo atronador tocando el bajo en vivo y soltando breaks asesinos con el secuenciador… El siguiente en la lista sería el famoso Plastic People, muy cerquita del anterior, también en Londres. Jamás he escuchado un sonido así en un club, increíble.

Tu tienda de discos predilecta.

Para comprar discos antiguos me encanta visitar rastros. Siempre que visito una ciudad que no conozco busco su rastro y sus tiendas de segunda mano. Pero si tuviera que ir a una tienda, mi favorita es Diskunion en Tokio, en concreto una que hay en el barrio de Shinjuku que tiene varias plantas especializadas en diferentes estilos y donde siempre hay buen material a precios interesantes si le dedicas tiempo a explorar en sus cubetas. Para comprar novedades, actualmente me quedo con la selección de Sounds of the Universe o Phonica en Londres.

El libro que nos recomendarías.

«Adiós luz de veranos» de Jorge Semprún. Lo estoy acabando ahora y me ha gustado mucho por lo que tiene de retrato de una época, la inicial del exilio español en Francia tras nuestra guerra civil, y de relato de una experiencia que se acerca mucho a lo vivido ahora mismo por refugiados y emigrantes económicos de otros países que vienen a Europa. Además Jorge Semprún era un gran intelectual, con una cultura y una formación que hoy en día resulta inaudita entre nuestros políticos.

Tu película preferida.

No se si es mi favorita, pero desde luego «Sueños de un seductor» y otras pelis de la mejor etapa de Woody Allen están en lo más alto. Es un director que insiste siempre en la misma temática y personajes, pero me sigue pareciendo genial, al menos en lo que rodó aquellos años.

Tu artista plástico favorito.

De nuevo me cuesta mucho dar nombres y tampoco voy a ser muy original… Supongo que Velázquez está en el top de cualquier lista que pueda hacer sobre arte. Si hablamos de creación plástica incluyendo diseño, me gustaría citar también a El Lissitzky, un auténtico visionario, también Depero, con un estilo muy moderno y una sensibilidad compositiva increíble. En el ámbito local tendría que destacar a Daniel Gil, Jordi Fornas o Javier Aramburu. ¡Ah! otro artista local y contemporáneo que me encanta: Manuel Franquelo.

Uno de esos vinilos de los que no te importa/importaría tener más de dos copias…

Hay varias cosas de las que tengo copias extra. Desde discos rarísimos de los que tengo el original y la reedición, como uno de Bobby Hamilton o los LPs de Elia y Elizabeth, hasta otros que me suelen acompañar a las pinchadas y de los que tengo copias de repuesto por si un día se daña la que uso o que incluso compro para regalar cuando me cruzo con una a buen precio: «Safari-Hari» de Digi Once, «Transcend me» de Afronaught, «Set Fire to me» de Willie Colon

El disco más caro por el que has pujado o pagado

Siempre trato de olvidar con rapidez el precio que he pagado en las pocas ocasiones en las que me he pasado del presupuesto, pero como me hizo muchísima ilusión conseguirlo, todavía tengo presente lo que me costó hacerme con una copia original del LP de Carsten Meinert Kvartet «To You»… Es un disco de jazz espectacular, de esos que sobreviven a modas, sólido de principio a fin. Lo conseguí a través de un cambio con un coleccionista escandinavo (el disco es danés). Él se llevó a cambio un disco argentino rarísimo del que yo tenía una copia extra, el «Cuasares», y además algo de dinero para cerrar la operación…