#Entrevistas

Descifrando a RAMZi

Hablamos con Phoebé Guillemot a pocos días de su actuación en el festival Atlas Electronic de Marrakech.

22.08.18
Antoni Ripoll

Introducción y entrevista de Antoni Ripoll. 

Fotografías de Francis Latreille.

Son las dos de la madrugada de un sábado de agosto en el centro de Barcelona. El termómetro marca 32 grados y la previsión para el resto de noche no pinta bien.

No puedo pensar en un contexto más adecuado que este para procesar las respuestas que me envía Phoebé Guillemot alias RAMZi. Tengo el tiempo y la posibilidad de aislarme. Imaginar las situaciones que me describe, investigar las referencias, encontrar conexiones entre lo que conocía y lo que ella me descubre. Tengo la posibilidad de usar el formato (hablamos por email) a mi favor esta vez.

Lo primero que sorprende de Phoebé es su capacidad para crear y articular su propio imaginario y su propios códigos a través de su avatar artístico, RAMZi. Esta profundidad conceptual no suele verse muy a menudo en los productores y DJs del circuito underground.

De hecho soy incapaz de visualizar a RAMZi en la escena de “música de club”, en un sentido amplio. No está ahí. Aunque parte de sus referencias (discos en Mood Hut o 1080p) y su estrecha vinculación con la escena de Vancouver la sitúen en esas coordenadas, RAMZi pertenece a otro sitio: cerca de las aristas, en tierra de nadie, donde el eco de Jon Hassell, lo tribal y el new age se reinterpretan desde la perspectiva de Hyperdub.

 

Su último disco es “Phobiza Vol. 3: Amor Fati”, un ejercicio de aproximación a su propio mundo, donde conviven la Ibiza ancestral, lo tropical, África y la vanguardia de la música de club.

Al final del día RAMZi es una nómada que tras decenas de viajes entre países y continentes busca un momento para parar y pensar su futuro dentro y fuera de la música.

En menos de dos semanas estará actuando en formato DJ set en el festival Atlas Electronic de Marrakech, un evento con un atractivo innegable, vista su localización y su nada obvio lineup.

Llegados a este punto, dejemos que sea la misma RAMZi quien nos cuente más acerca de su identidad, su obra y su presente.

P: Es difícil explicar qué es RAMZi en dos líneas. Al menos lo ha sido durante mucho tiempo.

R: RAMZi siempre será una criatura/espíritu del bosque con poderes curativos especiales.

Por ahora sé que RAMZi está cansada, necesita esconderse en la naturaleza por algún tiempo, volver a su hogar y olvidarse del mundo humano.

Después de un año viajando por todas partes (Europa, Australia, México), tratando de mantener RAMZi conmigo sin tener un hogar fijo, estoy contenta de que finalmente podamos descansar en Quebec y tomarnos nuestro tiempo en soledad.

P: En otra entrevista comentas que, tras vivir mucho tiempo en Canadá, en un momento te planteaste irte a vivir a Portugal. ¿Crees que tu discurso hubiera encajado en el colectivo Príncipe?

R: No, no lo creo. Me gusta el sello Príncipe y me encantan algunas cosas de kuduro. Pero no creo que mi música esté muy influenciada por el kuduro o pueda situarse cerca de su sonido. No sé por qué la prensa asoció RAMZi con el kuduro.

P: Sin embargo al final te fuiste a Vancouver, y la culminación de esa época es tu EP en Mood Hut. ¿Cuál fue tu máxima inspiración de esa escena? ¿Hay algún artista que deba tener más reconocimiento?

R: Creo que hay una nueva generación de increíbles DJs y productores dando una segunda oportunidad a la escena de Vancouver, como Jamie Enns aka Big Zen, Meghan Handerson aka DJ Donini, y muchos más.

También hay muy buena música publicada en el sello Isla, que lo lleva mi amigo Daniel Rincón.

Y, por supuesto, está Sophie, también conocida como D. Tiffany, que ha influido y sigue influyendo considerablemente en la generación más joven.

No he estado en Vancouver en los últimos meses, así que ya no estoy tan en contacto. Muchos de mis amigos se están mudando a Montreal porque es demasiado caro vivir allí.

P: Tu conexión con África tanto a nivel estético como conceptual es importante. ¿Hay alguna historia detrás? ¿Qué escena local africana te interesa más?

R: No sé si hay una influencia realmente importante en RAMZi a nivel conceptual, pero supongo que sí debe haber una a nivel musical.

En cualquier caso, toda influencia que haya en mi obra será realmente difusa. Incluso a mi me cuesta descifrarlas. Al crecer, escuché mucha música de África Occidental y jazz de Etiopía. También un montón de highlife de Ghana, Nigeria y música pop de Somalia. Últimamente he escuchado bastante kwaito sudafricano de los 90.

P: ¿Hacia dónde va Ramzi ahora? ¿Cómo puede crecer una identidad creativa tan libre y poliédrica como la tuya?

R: Estoy planeando comenzar a estudiar fibras/textiles en la universidad este otoño, en Montreal. Intentaré regresar a Europa el próximo año y seguir estudiando allí. Donde seguro que no volveré es a Berlín, esa ciudad no era para mí, me alegro de que tan solo estuviera cuatro meses allí.

Quiero volver a Europa y tener bolos los fines de semana, pero tengo estudios en marcha y trabajo en mi línea de ropa Houti Couture. La música no puede ser el centro de la vida por mucho tiempo. Cuando eso pasa empiezo a sentirme vacía y sin inspiración. La música debe ser parte de una conversación con otros medios.

También quiero centrarme más en las colaboraciones en los próximos meses con mis talentosos amigos de Montreal (los chicos detrás del sello NAFF, Francis Latreille aka Priori y Adam Feingold), Brian Piñeyro aka DJ Python de Nueva York y Sophie aka D. Tiffany de Vancouver.

P: Acabas de estrenar tu propio sello, FATi Records. Cuéntame tu visión y tus intenciones, conceptuales y estéticas.

R: Empecé este sello porque me cansé de tratar con los sellos y no controlar todos los aspectos del lanzamiento. Incluso cuando la mayoría de las veces los label managers eran amigos míos.

Me di cuenta de que tratar directamente con un distribuidor es mucho más fácil y gratificante. Me di cuenta de que repartir las ganancias al 50/50 con el sello es injusto y no debería ser así hoy en día.

Si eres un sello, publicar un disco se trata básicamente de intercambiar algunos correos electrónicos entre la distribución y el artista, a menudo incluso sin hacer el artwork. ¿Por qué dar el 50% del beneficio al sello? Incluso si este ayuda a darle mucho más reconocimiento, no debería cobrar tanto.

Mi sello evolucionará de forma natural. No sigo ningún plan estratégico. Principalmente quiero publicar música de RAMZi y colaboraciones con mis amigos.

P: A pesar de que tus producciones son orgánicas y orientadas al club, se nota que estás interesada y conectada a la escena experimental y de vanguardia. ¿Cuáles son tus tótems en este campo? ¿Algún disco favorito? ¿Qué escucha RAMZi ahora?

R: Esta pregunta se me hace difícil de responder. No puedo decir lo que estoy escuchando actualmente sin olvidarme muchísimas cosas. Así a bote pronto, estoy escuchando mucho minimal wave japonés de los 80 desde hace un tiempo.

Hay un par de discos que me han influenciado mucho en el pasado reciente: “Sonanze / Sonances And Other Works 1972 – 1975” de Roberto Cacciapaglia y “The Portable Archive” de Sub Loam.

Algunos de los sellos que escucho hoy en día: Lillerne Tapes de Chicago, West Mineral, Gost Zvuk de Moscú, City-2 St. Giga y muchos más me estoy olvidando.

También tuve una fase en la que me interesaba mucho el UK bass, cuando el dubstep comenzó a definirse como un estilo.

Creo que cualquier género puede ser experimental al principio cuando surge, y luego se normaliza a través de algunos códigos específicos.

En mi caso estoy tratando de evolucionar el mundo de RAMZi mientras mantengo sus propios códigos/sonidos que son específicos de él. La narración detrás de RAMZi tiene muchos más factores que mis influencias puramente musicales.

P: Aquí en España hay mucho debate sobre la apropiación cultural. Cierto sector de críticos considera que es una falta de respeto adoptar la estética y los códigos de otras escenas genuinas. Estoy pensando en el ejemplo de Rosalía, una cantante pop española que utiliza la estética y los códigos de la música flamenca tradicional española, ¿la conoces? ¿Qué opinas de todo esto del apropiacionismo?

R: No la conocía, gracias por el descubrimiento. Me gustó lo que escuché/miré de ella. Creo que ella usa la tradición y le da una visión personal. Esto no deja de ser el curso natural de la evolución de la música.

No veo ningún problema en que ella use la estética y los códigos del flamenco tradicional español, y más cuando ella es española y parece bastante conocedora de esta tradición.

P: Al contrario que tu ultimo disco, “Phobiza Vol. 3: Amor Fati”, “Pèze-Piton” es un disco con una paleta de sonidos y un mood muy concreto. A ratos me recuerda al disco “We Stay Together” de Andy Stott por su concepto.

R: “Pèze-Piton” representa las viejas tierras del reinado de RAMZi y “Amor Fati” la nueva dirección de RAMZi, el futuro. Pero puedo predecir dónde nos llevará. Normalmente suelo ver algún parecido con todos los artistas con los que la prensa trata de asociarme. Pero con Andy Stott no lo veo.

La música de RAMZi siempre vendrá del mundo de RAMZi, por lo que siempre permanecerá viva y orgánica. Porque viene del interior de este mundo misterioso y reconfortante.

P: ¿Cual es tu plan para salir del underground y llevar tus producciones a otro nivel?

R: Quiero pasar más tiempo en los estudios para hacer tracks y aprender nuevos skills con mis amigos. Todavía no tengo equipo para mí, solo uso Midi. Así que con suerte pronto podré compartir estudio con algunos amigos en Montreal. Sé que debería invertir en hardware en algún momento pero aún no estoy segura de qué equipo necesito. De momento tengo una Midi Flute. Debería comenzar a usarla bien en breve.

P: ¿Qué podemos esperar en tu show en Atlas festival?

R: Gran parte del nuevo material en el que estoy trabajando en este momento. Seguramente también alguna de mis colaboraciones recientes.

También se supone que haré DJ set. Ahí seguramente acabaré pinchando mucha música mucha música de mis amigos de Canadá, tanto publicada como no publicada. Estoy impresionada por el nivel de producción de mis amigos allí. Me siento realmente inspirada por ellos actualmente.

Nos vemos en Atlas Electronic, Phoebé.