#Entrevistas

People You May Know: la vida es una jam

06.03.18
Carles Novellas

Ylia (Susana Hernández) y Phran (Fran Mejía) llevan ya tres años trasteando juntos en un pequeño estudio de Poblenou, improvisando con sintetizadores, teclados, efectos y cacharros varios. Ellos lo llaman “jamear”, ese es el verbo y eso es lo que hacen la mayor parte del tiempo cuando se juntan.

Por fin ahora llegan los primeros resultados oficiales de sus experimentos: “One Hand Clap”, un EP de cinco temas de house y electrónica analógica y cálida con su punto freak, que aparecen en el sello madrileño Hooded Records.

Aprovechamos la ocasión para quedar con ellos en su estudio y hablar del disco, de como trabajan esas jams, de lo que se traen entre manos para el futuro y de la posibilidad de que los monos se convirtieran en humanos gracias a la ingesta descontrolada de setas alucinógenas.

¿Como es eso de que los tracks del disco son de 2016? ¿por qué han tardado tanto en salir?

Fran: Bueno, lo sacamos en Hooded, que es un sello pequeño, y solo pueden editar de vez en cuando, así que tuvieron que esperar un poco. Se ha hecho en la medida de las posibilidades de todos, pero siempre con un trato muy cariñoso y respetuoso hacia nosotros.

Susana: Mientras tanto nosotros hemos seguido haciendo jams, tenemos un montón más. De hecho, podríamos haber hecho un álbum doble, de hecho hubiéramos querido, pero para empezar pensamos con el sello que quizás mejor dejarlo en un EP.

O sea que tenéis ya posibles nuevos discos a punto para salir en cualquier momento…

Fran: Sí, varios. Hace poco subimos unos snippets precisamente, con cuatro temas que para nosotros ya podrían formar parte de un EP listo para publicar. A ver si algún sello se anima.

Susana: también hemos pensado en algún momento, sacarlo nosotros mismos, quizás planchando unas copias en vinilo, o en cassette… pero bueno, acaba de salir este, así que primero vamos a esperar un poco.

Me imagino que os gusta el formato vinilo especialmente… lo digo porque también encaja con vuestro gusto por los sonidos analógicos…

Fran: Sí, claro. Los dos somos coleccionistas de vinilos además.

¿Qué os da el analógico que no os de el digital? ¿Es la calidez del sonido el motivo principal?

Susana: Bueno, también el hecho de que cuando hacemos nuestras jams podemos tocar físicamente los intrumentos y no tenemos que estar pendientes de una pantalla. Procuramos que todo sea muy manual, que te pueda dar opción a hacer locuras. Uitilizamos mucho la mesa como instrumento también.

Fran: Sí, con la mentalidad de los productores de dub, con el delay y los filtros que tenemos a mano.

Susana: de hecho, muchos de los sonidos de este disco son propios feedbacks de la mesa, son sonidos que no se puden generar de otra manera. Son como errores en realidad, que nosotros aprovechamos.

Todo esto después no se puede reproducir en directo de la misma manera

Susana: No, nunca va a quedar igual. Pero no importa.

Fran: Lo importante es que la gente lo disfrute y que nosotros también. Es el reto este año, montar los directos. Será un set-up muy sencillo. Muchos de los directos que veo van con modulares y propuestas muy complejas, y nosotros vamos por otro lado, no tenemos esos instrumentos de alta gama, es más una cosa lo-fi. Pero ahí está la gracia.

La limitación técnica es una forma de estimular la creatividad…

Fran: Totalmente. De hecho esa es la premisa del proyecto: con estos cinco o seis cacharros que tenemos a ver qué podemos sacar.

Volvamos al tema de las jams. ¿Cuanto rato estáis normalmente con cada una de ellas? ¿Como sabéis cuando terminan?

Susana: solemos estar unos 40-45 minutos quizás. Luego descansamos y volvemos a ello. Es algo bastante orgánico. Lo primero que solemos hacer es configurar la paleta de sonidos y ecualizar. Cuando vemos que el sonido ha tomado forma, ya empezamos a trabajar más la estructura; pero sin hablar, va fluyendo. A partir de ahí generamos ideas, y siempre surge algo que nos gusta, y suele ser más al principio. Normalmente llega un momento, sobre los 30 minutos quizás, que ya percibimos que esa idea ya se ha agotado, y ahí es cuando hay que parar.

Fran: a veces un jam se convierte en dos archivos guardados en dos nombres.

¿Y como se reducen 30 minutos a 5?

Fran: Ese es el desafío. Al final tienes que coger las mejores partes, que normalmente son 2 o 3 tijeretazos, no son muchos. A veces es buscar una entrada, un desarrollo guay que sea fácil de pinchar, y un cierre. Pero no siempre es para djs, a veces son difíciles de pinchar. “Fritz”, por ejemplo, no es un tema muy friendly para pinchar. Solo un dj al que le gusten los temas muy raros, jaja.

No me habéis contestado del todo como se reducen esos 30 minutos en un track, y como se encajan las mejores partes… Armáis pequeños puentes que os ayuden a encajar secciones de un mismo tema a posteriori?

Susana: No, nunca hacemos nada después. Las jams no las editamos al momento, las dejamos respirar. Y crear algo a posteriori que suene igual es casi imposible. Así que trabajamos con lo que hay. Y si tenemos una parte que mola pero no podemos engancharla porque no coincide o no queda bien pues la deshechamos. Es la parte más difícil del proceso.

Fran: Pero así es como nos gusta trabajar, así es como lo disfrutamos.

Susana: También es verdad que con el tiempo cada vez somos más conscientes cuando “jameamos” de que después viene esa parte de edición, así que cuidamos más los detalles, domamos un poco esa locura.

Foto: Ikram Bouloum

¿De qué forma ha afectado a vuestro sonido y vuestra manera de trabajar en solitario este proyecto?

Susana: Yo siempre he partido de jams, así que el método no cambia tanto. Es el hecho de trabajar con alguien el que cambia las cosas. Por ejemplo había hecho jams con Lost Twin, pero no era lo mismo que con Fran. Cada persona es un mundo.

Fran: Yo igual con Ivy Barkakati, también la experiencia con ella es muy distinta que la que tengo con Su. Para mi el gran cambio es que ella me ha enseñado a darle más color a la música, con ella he ganado a usar los pads con más delicadeza, y a dialogar más con la parte rítmica.

Tal como lo contáis, se podría decir que vuestra música es experimental

Susana: en el método sí, sin duda. Las jams lo son un poco por definición. Nos dejamos llevar por una idea que toma fuerza y nos acoplamos uno al otro, así que sí, experimentamos.

Fran: También en lo del dub, esa manera de producir a mi me gusta mucho, de tocar efectos y meter cosas según lo vas sintiendo.

En la nota de prensa de Hooded se habla de humor… aunque no sé yo si se percibe muy claro. Quizás en el primer tema, que es una intro corta que termina de una forma abrupta. ¿donde está el humor en el disco, donde lo veis vosotros? 

Susana: Me empeñé mucho en ese track, porque me gusta el sonido y porque me gustaba esa idea de empezar con algo que parece un error, esos treinta segundos raros de dub sucio. Se puede considerar humor, pero en todo caso es un humor torcido y muy particular nuestro.

Fran: Hay momentos en el disco en el que aparecen sonidos que son como errores o que suenan mal y que dejamos adrede; sí, son chistes internos, muy nerds en la mayoría de los casos

Susana: también hay un poco de humor en el artwork, que es de Luishock, con esa mano sola que ilustra el título del disco, que viene también de un chiste de Bill Hicks, en el que contradice a Confucio y dice que sí que se puede aplaudir con una sola mano.

Otro de vuestros héroes es Terence McKenna, un pensador contracultural de los sesenta ¿no?

Susana: Yo soy muy fan, sí, me gusta porque lo que dice está muy fuera del pensamiento de estos días; habla sobre etnobotánica, atropología, psicodelia, conciencia, una mezcla de pensamientos muy interesante que resuena mucho conmigo. Lo he escuchado mucho y me puedo pasar horas escuchándolo. La teoría del “mono colocado” por ejemplo es muy interesante, según la cual el paso del mono a un nuevo estado de conciencia más cercana a la del hombre actual podría tener que ver con las setas alucinógenas.

Fran: el proyecto está influenciado un poco por estos intereses, son cosas de las que hablamos entre jam y jam, para relajarnos o para salir un poco de los sonidos. Vemos videos a veces entre un tema y otro; hay uno que pone algunas frases de McKenna en boca de los muñecos de Barrio Sésamo que nos encanta, en gran parte porque le quita trascendencia a todo el discurso. Tiene que ver también con nuestro propio planteamiento.

Las jams invitan de alguna manera a que puedan entrar voces en vuestros temas. ¿Lo habéis probado?

Susana: Aún no, pero es verdad lo que dices. Y de hecho lo hemos pensado…

Fran: Es curioso porque Susana está trabajando con Ivy por su cuenta, y yo también, y en lo que hacemos juntos ella pone voces, así que quizás podría ser un paso natural para los tres, que se pasara por aquí y probáramos. Nos ha dado un poco de vergüenza hacerlo nosotros mismos, pero quizás alguien que sepa más o lo tenga más por la mano. Es otro de los pasos más que vamos a dar en algún momento; ahora que ha arrancado el proyecto todo lo demás vendrá por si mismo.