#Entrevistas

Lorenzo Senni, a partir del delirio

Una identidad musical y vital que surge a partir del estudio y transformación de un movimiento como el Trance.

26.04.17
Pau Cristòful

Lorenzo Senni es una referencia moderna para la nueva escuela Trance, el autor de uno de nuestros EPs de 2016 y sin duda una de las grandes promesas para la electrónica experimental.

Lo prueban tanto las alabanzas que ha recibido por parte de la prensa especializada como su participación en festivales de referencia como Unsound, CTM, Sónar Festival y L.E.V.

Lo suyo es un paradigma en sí mismo; recontextualiza los códigos de un género en parte estigmatizado, aislándolo y reduciéndolo a su esencia primero para después transformarlo a su antojo.

Lorenzo Senni actuará el próximo fin de semana en Gijón: nosotros le preguntamos por los inicios de su interés por el Trance, por su interpretación del género, por sus planes de futuro y por la puesta en directo que nos espera tanto en el L.E.V. como en el DNIT, donde actuará el próximo 26 de mayo.

Estas fueron las palabras con las que Frankie Pizá describió su EP «Persona» (Warp Records, 2016) en nuestro Recorrido por los EPs y singles de 2016.

«De la codificación del Trance aislando parte de su naturaleza con un propósito estético y conceptual a construir una identidad artística condensando todos esos experimentos; el debut de Lorenzo Senni en Warp Records llegaba este año cumpliendo de largo con la expectación levantada.

En “Persona”, una colección de tracks que extienden las posibilidades musicales de un discurso que Senni lleva cerca de una década desarrollando, convergen numerosos significados y propósitos: desde la precisa captura de un sentimiento concreto y nostálgico a la descontextualización de un género electrónico devaluado.

Senni gana dinamismo y su enfoque se expande con tracks como “Rave Voyeur”: el de Milán esquiva el planteamiento puramente experimental para construir canciones que conserven sus elementos básicos. Finos arpegios y máxima expresividad con los mínimos elementos melódicos.

Senni convierte con este release su fetichismo de esteta a un modelo electrónico accesible y comprensible para todos, sin abandonar la concepción minimalista y cercana al punto de vista científico que siempre ha caracterizado a su obra.

Donde “Win In The Flat World” recordaba a la particular emoción que antaño despertó para el mismo sello británico Rustie, en el mencionado corte central Senni resta algo de impulsividad y moldea una composición perfecta para acompañarnos en nuestro presente hiperconectado y en continua aceleración».

¿Cómo desarrollaste tu interés por la música?

Pese a que mi padre no era rico (trabajaba como mecánico) siempre había coleccionado discos.

De hecho, la habitación que usaba como “discoteca” cuando era más joven acabó por convertirse en el sitio donde dormí los primeros 25 años de mi vida. Siempre digo que si empecé a hacer música fue por las vibraciones de ese cuarto.

Más adelante, a los 12 o 13 años, empecé a tocar la guitarra en bandas de punk, ya que en mi zona de Italia (cerca de Milán) siempre ha habido una buena escena, con mucho movimiento straight edge.

¿Crees que este pasado Punk ha influenciado tu forma de interpretar la electrónica? En cierto modo tu visión del Trance, sin llegar nunca al drop ni al bombo, es provocativa.

Todo el mundo reacciona de una forma diferente. Es cierto que algunos se sienten molestos y ansiosos, esperando siempre el drop. Acostumbran a ser los que no están familiarizados con mi música.

Es algo parecido a cuando uno va a ver una banda de punk realizando un show extremadamente ruidoso, algunos lo encontrarán agresivo y otros una bonita vía de expresión.

Observar las reacciones de la gente me resulta muy interesante.

Tu primer contacto con el Trance y el Gabber fue acompañando a tus amigos en las raves.

Sorprende que nunca hayas tomado drogas teniendo en cuenta el alto nivel de consumo en estos contextos y la estrecha relación entre la música electrónica y las drogas.

¿Cómo viviste este primer contacto con las raves? ¿Cómo algo hedonístico o bien de un modo más analítico?

Es cierto que nunca he tomado ninguna droga, así que empecé a salir porque mis mejores amigos iban a las raves.

Una vez allí lo pasaba bien de todos modos, no era el típico que les acababa esperando en la salida.

Obviamente era más analítico y racional que la mayoría, ya que podía estar pensando que alguien iba muy pasado o que me gustaba una canción o alguna chica de las que había bailando.

También me servía para desconectar de mi vida durante la semana, más relacionada con los estudios y con otro grupo de amigos más bien interesados en el Punk y el Hardcore.

Algo gracioso que contar es que la chaqueta bomber servía como nexo entre las dos escenas, de modo que mi estilo no desencajaba en ninguna de ellas.

Es curioso que te obsesionaras con el Trance no durante este período sino después, momento en el que empezaste a comprar los discos viejos de tus amigos.

Es cierto que al principio escuchaba trance de una forma muy pasiva, sin reconocer las canciones ni los artistas. Para aquel entonces yo aún estaba metido en el Punk.

Empezó a interesarme a partir de 2010 y 2011, momento en el que producía Computer Music y en el que había estudiado con la carrera que había estudiado: musicología en Bolonia, centrada en el análisis de la música.

Entonces empecé a estudiar el “funcionamiento” del trance, de toda su emotividad y de las fases de crecimiento de las canciones.

A la vez me di cuenta que la mayoría de sonidos utilizados provenían de un sintetizador que Roland lanzó justo antes del auge del género: el JP8000.

De hecho has limitado todas tus producciones a este instrumento. ¿Por qué?

Empecé utilizando solo este sintetizador porque era el que mejor me funcionaba para tratar mi idea sobre el crecimiento y la expansión en el Trance, aplicándola inicialmente a desarrollos de unos 15 minutos cuyas modulaciones son casi imperceptibles.

Recientemente sí que me he estoy empezado a abrir: de hecho en mi último EP hay algunos sonidos que no son del JP8000 sino de otro sintetizador que se inventó como una expansión del mismo, el Virus TI.

Creo que seguiré abriéndome en mis próximos trabajos, aunque me basaré en el JP8000.

Ciertamente tu último EP, editado en Warp, es el más accesible. ¿Es la vía que piensas seguir?

No lo sé. No es que Warp me condicionara: cuando se mostraron interesados ya estaba trabajando en estas producciones.

Mi próximo lanzamiento será un álbum, por lo que tendré más minutos para explorar nuevos terrenos e incluir cortes más largos.

No creo que sea tan accesible como este EP, ya que para “Persona” (Warp Records, 2017) quise basarme en patrones propios de una canción (verso, estribillo) y no creo que sea así en el álbum.

¿Qué hay de Stargate? ¿También estás trabajando en nuevo material?

Sí, de hecho estoy bastante volcado en ello, trabajando con diferentes músicos que tocan instrumentos “reales”.

Realmente ahora mismo sonamos como una banda, por lo que si acabamos girando en este formato sería una alegría para mí ya que siempre me ha gustado tocar con más gente.

El último EP fue lanzado en 2012 y a pesar de que es un proyecto secundario es igualmente importante para mí.

Miraré de lanzar algo este mismo año, igual tres nuevos temas otra vez que seguramente se editen en Milán: en Hundebiss o Presto?!, mi propio sello. Ambos son de Milán, creo que es importante mantener la relación con la “familia”.

¿Qué podemos esperar de tus presentaciones en Gijón y Barcelona?

Actualmente estoy contento con mi directo. He estado rodándolo durante muchos meses en Italia para tenerlo a punto para los festivales internacionales.

Será una mezcla entre el estrés de mis trabajos anteriores y mi material más reciente y accesible.

Además, cuento con un show visual con un juego muy dinámico de luces y con un banner de PVC que cambia a cada actuación y que sirve como guiño a mi pasado Hardcore, en el que a veces este logo era la única forma de saber quien estaba tocando en cada momento.