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Larraskito Club: El Placer de la escucha

Una puerta de entrada al "auditorio subterráneo" de Bilbao, "el espacio el que se muestran propuestas inusuales que requieren una cierta predisposición para la escucha".

06.09.16
Frankie Pizá

Texto y entrevista de Antton Iturbe. 

Larraskito Club es un espacio donde prima la escucha atenta y la predisposición a la experimentación y la sorpresa. Un local autogestionado en Bilbao, que es tanto un auditorio como un taller de creación sonora, libre y sin prejuicios.

Hablamos con uno de sus creadores y artífices principales: Miguel A. García aka Xedh, músico de amplísimo alcance y discografía descomunal, cuya trayectoria está íntimamente ligada al desarrollo y a la expansión de las músicas “difíciles” en Euskadi.

Me gustó mucho la entrevista que te hizo Ibon Rodriguez para Entzun, en euskera, hace un par de años. En ella se dan ciertas claves que me parecen muy interesantes y vitales para entender lo que es Larraskito. Por ello, y aunque podamos repetir algunos comentarios,  me gustaría que nos sirvieran de base para algunas de las cuestiones de esta nueva entrevista, dado que va dirigida a un público diferente y más amplio.

En primer lugar me ha atraído poderosamente ese concepto que planteas de espacio híbrido entre el local autogestionado/DIY y el auditorio, en el que escuchar la música en silencio y desde el respeto al artista. No conozco muchos precedentes ni locales actuales que operen de forma similar, es decir que permitan una escucha adecuada de músicas “difíciles” sin peajes institucionales ni publicitarios. Pero, ¿cómo surge la idea de Larraskito? ¿Quién lo forma en su inicio y en la actualidad?

Sobre los comienzos, me parece importante hablar del Zarata Fest, un festival que empezamos a hacer ya 11 años atrás en el difunto espacio L’mono. En Zarata Fest aglutinábamos propuestas locales de música “rara”, pero casi siempre dentro de un carácter ruidoso-expansivo-festivo.

Al tercer año empezamos a pensar en cómo dar cabida con una cierta regularidad a propuestas que nos parecían chulas, pero que sentíamos que necesitaban un lugar diferente para que cobraran sentido. L’mono era un espacio subterráneo muy guapo, una lonja industrial grande y bien preparada, pero en general estaba más orientado a un esquema rock-espectáculo con bastante gente y bastante volumen, así que la posibilidad de atención era mas dispersa.

Fue entonces cuando Elena Aizkoa y yo dimos con el local de Larraskito, cuya forma lo hacía ideal para montar eventos pequeños para un tipo de atención mas concentrada, mas basada en la escucha. Como curiosidad el primer concierto que organizamos allí fue el 8/8/2008, en una velada que se tituló “Audición de silencios”.

Un par de años después dejamos de montar cosas porque nos fuimos a vivir a Madrid, pero Oier Iruretagoeina y Terri Kakofunk siguieron con el trabajo, y es gracias a ellos que Larraskito adquirió una constancia y se creó una base de público.

Y bueno, en los últimos años Elena y yo hemos vuelto a Bilbao y al espacio y hemos vuelto también a organizar cosas allí. Así que podemos decir que los principales organizadores hemos sido Oier Iruretagoiena y yo, junto con Elena Aitzkoa y Terri Kakofunk, y también una temporada en la que estuvo Hector Rey, aunque también han organizado cosas gente como Jorge Nuñez o Aitor Izagirre.

Pero vamos, Larraskito es primero un espacio de trabajo, un lugar. Está ubicado dentro de un edificio industrial en Bilbao, y es utilizado por varios artistas como taller. Entre estos hay algunos interesados en el tema del sonido y de la música experimental y que, dadas las óptimas condiciones del espacio, organizan eventos en él.


¿Cómo definirías la filosofía de Larraskito? ¿Qué es lo que ofrece diferente de otros espacios?

Pues, en principio, el hecho de ser un sitio donde se puede ir sobre todo a escuchar música, sin que tenga que ser necesariamente dentro del habitual entorno festivo. Mira, a veces parece que la música en directo, al menos fuera de las instituciones, es una excusa para juntarse, charlar, tomarse unas cervezas e ir de fiesta, como que la música es lo de menos.

Tampoco es que esa opción me parezca mal, todo lo contrario, pero este pretendía ser un sitio, aunque underground y autogestionado, al que se viniera principalmente a escuchar. Un espacio el que se muestran propuestas inusuales que requieren una cierta predisposición para la escucha. En cierto modo y a nuestra manera, es una especie de auditorio “subterráneo”.

Vamos, responde a una necesidad que teníamos como músicos, como oyentes y como amantes de una música que requiere una atención un poco diferente a la habitual en los ambientes festivos, así que, ¿por qué no plantearlo? A nivel de músicas experimentales hay pocos espacios similares en el entorno, y hay un montón de músicos que están de gira que no encuentran un lugar adecuado para sus propuestas.

Nosotros se lo damos, les ofrecemos las condiciones mínimas, una cena, un sitio donde dormir y dinero de la entrada, eso sí, procurando darles un buen trato y que la experiencia de Larraskito les merezca la pena. 

No sé si lo ves así, pero todo esto deja, de algún modo, a Larraskito, como un espacio casi único en nuestro entorno. ¿Os sentís así de sólos o hay mayores ramificaciones de lo que parece a simple vista?

En el entorno de Bilbao, desde luego, no. En Madrid hay un sitio con una forma de operar relacionada llamado Espacio Cruce. Está también autogestionado y a los conciertos se va a escuchar, ¡he visto allí un montón de propuestas magnificas! Ya fuera del país pero sin irnos muy lejos, en Francia por ejemplo hay muchos squats, y en ellos la relación con la música es muy distinta de la que conocemos en nuestro entorno.

Por aquí, en los locales autogestionados, seguimos basándonos mucho en el punk y el rock y allí es mucho más habitual mezclar otros géneros. La música, por decirlo así, más “rara”, está además más arraigada en la cultura, y eso hace que estas propuestas resulten menos chocantes, y que los grupos de distintos estilos estén mas dispuestos a mezclarse.

A pesar de su carácter único, podemos trazar algunos precedentes en el entorno, como la plataforma ArtoArtian (su catálogo, filosofía y fiestas). Una iniciativa con la que Larraskito guarda estrecha relación y comparte visión en gran medida. Pero que a decir verdad,  en los últimos tiempos su actividad ha sufrido un “bajonazo” considerable, ¿a qué crees que se debe?

Lo que comentas sobre Arto Artian es cierto, hubo un momento, cuando empezó a ponerse en marcha, en el que se hizo un montón de esfuerzo por acercarse a gaztetxes y similares y ofrecer este tipo de propuestas inusuales, lo que para mí fue super interesante. Pero de unos cuantos años para aquí, Arto Artian ha caído mucho en su actividad y vuelve a ser raro encontrar un concierto “experimental” en estos espacios. Se dan algunos intentos de apertura, por ejemplo en el Matadero de Azkoitia, pero son muy esporádicos.

Yo creo que se debe, sobre todo, a un factor generacional, y a que son prácticas minoritarias que desgastan mucho. La gente se aburre de la falta de respuesta y tiende de manera natural hacia prácticas más conservadoras. Es complicado. Estamos donde estamos, vivimos en un lugar en el que hay escasa tradición musical experimental o “de vanguardia”, como quieras llamarlo, y tenemos que lidiar con ello, aunque si que creo que, gracias a tantos esfuerzos y tantas propuestas, a nivel de integración en la cultura cotidiana hemos avanzado una pizca.

¿Sigues en contacto con ArtoArtian?

Sí, pero, como sabes, están inmersos en un proceso de reflexión interna, y el proyecto está bastante parado. Se han hecho un montón de cosas muy valiosas en el pasado y está en un momento en el que necesita reinventarse para seguir adelante. Ligado a esto, ahora mismo, y solo pensando en el entorno mas cercano, pienso que hay unas cuantas “células” de música experimental en Bilbao, desconectadas de Arto Artian, que, si nos juntáramos, podríamos crear algo realmente interesante.

¿Por ejemplo?

Se me ocurre ahora mismo Joxean Rivas –batería de Killerkume- con su sello Repentino Records –basado exclusivamente en música improvisada-, una persona superactiva y muy interesada en propuestas musicales arriesgadas.

También está Yeray –Radithor ER– y su sello Eclectic Reactions, con background y vínculos con la música electrónica de baile, pero con una mentalidad muy abierta y experimental.

Después hay proyectos muy interesantes con gente muy activa como Magmadam, Aaah o L’ensemble, o Fernando Ulzión… vamos yo creo que hay energía pero está muy desperdigada. A mí me gustaría explorar la posibilidad de asociarnos y crear algo conjunto.

Lo mas interesante en mi opinión sería iniciar una nueva era de ArtoArtian que aglutinara toda esta energía que te he comentado, en lugar de pensar tanto en el pasado. Que sí, por supuesto, fue brutal, pero ya toca pasar página.


Me parece una reflexión muy interesante y probablemente, acertada. Sin embargo, voy a escarbar un poco más en el pasado, para hablar del Festival ERTZ. Un referente importantísimo para muchos de nosotros, sobre todo, en lo que se refiere a la actitud y a la forma de afrontar un concierto o una performance sonora. (y muy en la línea de lo que has comentado en tus respuestas anteriores). Pero al igual que ocurre con ArtoArtian, tengo la sensación de que su nivel de actividad ha decaído.

Sí, por supuesto, Ertz es un super referente, he tocado ahí, he asistido numerosas veces como oyente y el impacto que ha tenido en mí ha sido enorme, ha sido un generador de cultura brutal, tanto el festival como todo lo que se ha venido haciendo a través de la plataforma AudioLab.

En esta misma línea, me parece importante mencionar, aunque no sea exactamente lo mismo, a la gente del festival MEM en Bilbao. Están en una onda quizás un poco más orientada hacia el espectáculo, pero son muy abiertos y siempre apoyan propuestas “raras” y experimentales, últimamente han propuestos muchos conciertos interesantísimos en un local llamado Sarean.

En lo que se refiere a la actual baja actividad de ERTZ, ¡bueno!, es que son muchos años, han traído a un montón de gente importantísima, han hecho un montonazo de cosas, yo se que son gente muy activa, y me imagino que ahora estarán más en otras historias.

En aquella entrevista comentabas que se ha creado una clientela fiel y que esto tiene su lado bueno y su lado malo, es decir, sois fieles, pero a la vez, sois siempre mas o menos los mismos. En cualquier modo, ¿Preferís seguir así u os gustaría intentar abriros a nuevos públicos? ¿Supondría eso perder la esencia de lo que es Larraskito?

Es cierto que respondimos eso en la entrevista con Ibon pero creo que desde hace unos meses el tema ha cambiado ¡no sé qué está pasando pero veo muchas caras nuevas, no conozco a muchos de los que vienen y no sé muy bien de dónde salen!

Igual también es cierto que se está programando gente que antes no era tan habitual, la comunidad de músicos experimentales es muy pequeña, tenemos que rascar al máximo para encontrar nuevas propuestas y eso entiendo que atrae a otras personas… pero vamos, por supuesto todo el mundo es bienvenido ¡faltaría más! yo soy del todo contrario a lo endogamia, lo que me pregunto es que ha pasado con los que venían antes ¿porque ahora ya no vienen tanto?

Por otro lado, personalmente opino que en estos tiempos de “espectacularización” y mercantilismo de la cultura, de discursos  estandarizados y vacíos, de obsesión por grabar videos y publicar y exhibirse constantemente, la actitud subterránea de Larraskito y quienes se atienen a sus preceptos es casi subversiva. ¿Cómo lo percibes tú?

Hasta cierto punto, es casual, ha coincidido así. Yo paso un poco del tema de la obsesión con las redes sociales, del youtube, y esas cosas, aunque sea consciente de su importancia actual. Y en general me parece que a nadie de los que estamos en Larraskito le interesan demasiado. Yo uso el facebook como herramienta, para hacer las invitaciones de los eventos y poco más.

A lo mejor, si fuera 15 o 20 años más joven tendría todas estas tecnologías más integradas en mi vida y lo haría de otra manera. Pero como no es así, no le doy más vueltas, es lo que es. Las pretensiones que podamos tener con el proyecto de Larraskito están cubiertas con el modo de trabajar que tenemos ahora.

En otro proyecto, por ejemplo Arto Artian, podría ser diferente y trabajaríamos de otra manera, pero en Larraskito no tiene sentido. Pero si, tengo que reconocer que la información que damos en internet puede parecer un poco críptica.

Es cierto, no es fácil. Vuestra página no tiene un entorno visual amigable como la mayoría. Pero, a veces he pensado que, a lo mejor, es un poco intencionado.

Sí, puede ser. Diría que es un poco a medias entre algo que buscamos y algo que nos vemos forzados a hacer. A fin de cuentas es un espacio underground y tenemos que andar con un poco de cautela para no darle demasiado bombo. No soy un experto en aspectos legales y el hecho de mantenernos a un nivel limitado ayuda a evitar líos. También es cierto que por lo general parece tenemos unos gustos estéticos bastante particulares y según quien los vea puede asustarse, pero vamos, tampoco engañamos a nadie.

Centrémonos ahora en el contenido artístico de Larraskito. Al echar un vistazo a los artistas que han pasado por Larraskito en este último año encuentro un impresionante listado de actuaciones que incluye a:

Ulzion+Ibon RG+Joxean Rivas, Phanopticon, Sebastien Branche, Maria Seco & Al Karpenter, Exhaustion, Chavezito EAI Ensemble, Neobot, Jazznoise, Katza, Mudoh, Fernando Carvalho, Radithor, Destruction des animaux nuisibles, Elbis Rever, Jon Mantxi, Edu Comelles…

¿Te atreverías a identificar un hilo conductor entre todos estos artistas?

Uff, lo del hilo es muy complicado de describir, y sería muy fino en cualquier caso. Quizás hay una cierta actitud común en cuanto a experimentación pero estéticamente son cosas muy diversas. Podría decir que en todos ellos hay una particular predisposición hacia la aventura, hacia la experimentación, que se demuestra, sin ir más lejos, en el propio hecho de aceptar tocar en un espacio como este, con una relación público/artista diferente del concierto habitual.

De hecho, el espacio no admite una amplificación sonora excesiva, al nivel de un típico concierto de rock, por ejemplo.

Así es, en nuestro contexto parece que es algo inusual, pero si te lo planteas un poco, ves que tiene todo el sentido. Hay músicos a los que no les interesa tocar tan alto, hay matices del sonido que se pueden apreciar con mucha mayor claridad sin tanta presión en el tímpano. Sí que a lo mejor hemos hecho cierta pedagogía durante estos años sobre el modo de escuchar.

De hecho, al principio éramos muy radicales en cuanto a exigencias de silencio total por parte del público, con los artistas tocando a volúmenes muy bajos. Hoy en día somos un poco más laxos. El rollo es que un concierto así es igual de disfrutable que uno amplificado a todo volumen, pero tenemos esta última opción mas aceptada en nuestra cultura.

¿Cómo es el proceso de selección y de contacto con los artistas?

Normalmente funciona a base de propuestas que nos hacen grupos que están girando por esta zona. Las estudiamos y si nos mola les ofrecemos el espacio con las condiciones comentadas. A partir de ello, pensamos en el resto del evento, combinándolo con propuestas locales etc…

A nivel de criterio de selección, se tienen muchas cosas en cuenta, puede que conecte con nosotros a nivel de gustos-intereses personales, o que veamos que pueda ser interesante para generar contexto, o venga en el momento adecuado… la verdad es que hay épocas que recibimos la hostia de propuestas y tenemos que rechazar muchas de ellas.

Otro comentario de la entrevista que me gusta mucho es aquel en el que dices que el objetivo de Larraskito es poner a artistas de diferentes disciplinas en contacto y con ello atraer a personas que en otras circunstancias nunca hubieran ido a un concierto de música experimental y al revés , a músicos que nunca hubieran ido a determinadas exposiciones o performances.  Esta idea da resultados realmente interesantes que me gustaría que comentaras en mayor detalle.

Tanto Oier como yo tenemos un background en Bellas Artes, la gente que ha estudiado con nosotros y a la que conocemos no se dedica en muchos casos a la música, están en otro tipo de disciplinas, y de manera natural, ocurre que les atrae la actividad que desarrollamos y quieren presentar su trabajo en el espacio, así que nosotros les ofrecemos esa posibilidad y lo integramos en nuestra programación.

Vamos, aunque la música sea alrededor de lo que oscila Larraskito, a la hora de programar no nos planteamos restricciones estilísticas o de disciplinas mas allá de la propia infraestructura del espacio, ¡también han habido exposiciones! El rollo es intentar conseguir encuentros interesantes y que tengan sentido.

Esto me lleva a la idea de que buscáis encuentros inesperados entre músicos y artistas que arrojen resultados improvisados y por tanto frescos y sorprendentes. ¿Se convierte entonces Larraskito más en un vehículo para provocar estas experiencias inesperadas entre artistas y público que en una sala que simplemente programa actuaciones cuyo patrón más o menos conoce previamente?

Si, exacto, no tiene nada que ver con una sala habitual, lo nuestro es otra movida, otro tipo de experiencia que requiere un tipo de implicación muy especial con el público, bueno estas músicas son así.

Por cierto sí que, volviendo a lo de antes, se me ocurre que sí que pasa una cosa curiosa, y es que el grueso del público que venía antes era del entorno de Bellas Artes y, por lo que sea, han dejado de venir o vienen un poco menos, o quizás es que vienen otros que no conozco.

Pero mi sensación es que la gente que viene ahora tiene quizá una relación más directa con el mundo de la música. Supongo que los de Bellas Artes se han hartado, tuvieron su etapa de curiosidad en plan “wow, que interesantes esos ruidos raros” pero ya son unos cuantos años y se han aburrido.

Será que el ruido ya no es vanguardia artística…¿?

Bufff es un tema complejo, hay un montonazo de cosas ahí. Yo tampoco creo que eso del ruido de por si sea vanguardia artística, ni muchísimo menos. Entre otras cosas, creo tiene mas que ver con que vivimos en una cultura en la que la mayoría de gente, Bellas Artes o no, sigue entiendo y disfrutando la música dentro de unos parámetros muy limitados, por lo general canciones, la armonía tonal occidental en versión basic y ritmos cuadriculados, lo que no digo que no tenga que molar, pero es eso, muy limitador.

En una actuación de estas características entonces suelen atender a la relación que se tiene con la música “estándar”, y hacia los aspectos mas visuales-performativos, o como mucho textuales-conceptuales, y si lo mas relevante de la propuesta no va hacia ninguno de esos sitios, por ejemplo se basa en nuevas formas de percibir u organizar el sonido, debe resultar en una experiencia frustrante. Pero bueno, es un tema complejo, estoy generalizando muy a lo bruto.

¿Hay alguna de estas actuaciones de la que guardes un recuerdo especialmente destacable?

Para mí es difícil decirlo, porque suelo estar concentrado en que todo tire para adelante y no puedo meterme tanto en los conciertos, pero mira, una actuación que recuerdo gratamente es la de Exhaustion, la manera como estructuraban los materiales era muy personal, muy abrupta y precisa a la vez, con intervenciones breves como islas entre silencios, mezcla de sonoridades muy bellas y cosas que rallaban el absurdo, todo con instrumentación acústica. Igual sí que se acercaban a cosas de música clásica contemporánea bastante marciana, pero nunca había oído algo así en este contexto.

Vamos, en Larraskito nos gustan mucho las sorpresas inesperadas, descubrir cosas nuevas que no habíamos oído-sentido antes. Es lo que nos mola, no tanto traer a alguien concreto o algo así, como dijiste esto no es una sala normal, no es un contexto “pop” en el que traemos una estrella en plan “soy un fan”, sino que es mas un lugar donde descubrir cosas.

Como programadores jugamos mucho con eso, proponiendo formaciones inéditas y combinaciones de actuaciones inusuales. En ese sentido con el Zarata Fest llevo esta idea al extremo, al haber bastantes propuestas, de duración muy medida, y sin tantas restricciones de espacio-volumen, puedo hacer un montón de experimentos con la programación, por ejemplo creando contrastes bestias de intenciones o volúmenes entre propuestas.

Aprovechando el comentario, no quisiera pasar por alto la excelente edición del libro sobre el ZARATA fest. Cuéntame por favor cómo surge la idea y qué es lo que ofrece este libro.

Pues que eran 10 años ya de un festival que se ha ido haciendo sin demasiada pretensión, uno tras otro, hasta que ¡paf! de repente ya ha pasado un montón de tiempo y se llegó a esta cifra redonda. Así que decidimos conmemorarlo, de alguna manera dejar constancia de que ha sido algo que ha existido, y se nos ocurrió que la forma mas sencilla y directa era hacer un libro.

Además, como este año no hemos hecho el festival, pensamos que el libro debía ser el contenedor de este, vamos, lo que queríamos era una mezcla entre celebración de ediciones pasadas y nuevo festival en formato libro.

ZARATA FEST BOOK recoge fotos de todas las ediciones y testimonios de artistas que han participado hablando de su experiencia, y además incluye a un montón de artistas que no han tomado parte, pero se sienten identificados y han querido hacer aportaciones de diferente tipo (poesías, dibujos, fotos..).

Dado que en el festival se da carta blanca y se invita a los artistas a hacer lo que quieran, el libro lo hemos hecho funcionar de la misma manera. El CD que lo acompaña también tiene ese espíritu y hay un poco de todo (desde grabaciones en directo de ediciones pasadas a aportaciones nuevas de artistas que no nunca han tocado, pero tenían un espíritu afín al festival).

El trabajazo fue la organización de todos esos materiales de una manera que tuviera sentido y fuera afín al espíritu fresco y libre, pero currado, del festi. Es una edición muy cuidada y limitada de 300 ejemplares. Lo distribuye Belleza Infinita, estará en la librería Anti de Bilbao.

La fiesta de presentación que hicimos en Larraskito, por cierto, fue brutal.

Visita el sitio en Tumblr del Club Larraskito.