#Entrevistas

Foehn: 15 años de belleza sosegada

El sello celebra sus 15 años este sábado 29 de octubre en Fabra i Coats.

27.10.16
Pau Cristòful

Conocí a Marc (Campillo, director de Foehn) precisamente en el concierto con el que celebraron sus 10 años de existencia: era en La [2] de Apolo y contaba con Balago, Emilio José, Úrsula, etc. Un reflejo del enfoque del sello: encarado sobre todo en los primeros años al Ambient, la indietronica y el Folk y el Pop más delicados.

Cuando me vio con mis últimos cinco euros en la mano e indeciso entre comprarme una camiseta o un vinilo que desconocía, me dijo que me regalaba la camiseta y que comprara «Hasta que la soledad os separe» (Foehn, 2010), último disco de Úrsula por aquel entonces (y que fue de mis primeras incursiones serias en el Ambient tras intentarlo con varios discos de Stars Of The Lid).

Este gesto creo que define muy bien el espíritu de Foehn, el del amor por la música y la intención de darla a conocer por sobre de cualquier interés monetario.

Un planteamiento a priori utópico que sin embargo celebra sus 15 años de existencia este próximo sábado con una jornada de conciertos en Fabra i Coats que juntará artistas icónicos del sello con nueva sabia: el Folk Pop de Oso Leone (sin duda la banda más internacional de Foehn), el Ambient de Balago (autores de la primera referencia del sello y que llegaron a su clímax creativo con “Darder” (Foehn, 2013) o el discurso outsider de Emilio José (que bascula a su gusto entre la música brasileña, la Psicodelia ligera y el Rap).

También estarán presentes el Rock libre de expresión superlativa de Seward, el Folk íntimo de Bedroom, la mezcla entre electrónica y Post-Rock de Boreals, las delicadas texturas de Santiago Latorre, el Folk ligeramente psicodélico de Miquel Serra y el Pop electrónico marcadamente lisérgico de Ocellot.

Cada actuación estará limitada a 25 minutos por razones obvias de tiempo.

Es por esto que nos reunimos con Marc para repasar la evolución del sello, las fuentes de subsistencia, el presente y futuro del vinilo y los planes de futuro de este sello que, sin hacer mucho ruido, se ha convertido en una de las discográficas más personales y especiales de nuestras tierras.

Además, al final del artículo encontraréis una selección comentada de temas que hemos elegido entre Marc Campillo y el equipo de TIU.

¿Cuál fue el pretexto de la creación de Foehn y cómo fueron los inicios del sello?

Al principio éramos seis personas: Mónica Garrido y Natalia de Jesús de K Industria, Pablo Polite (periodista y crítico de música), David Crespo (miembro de Balago, autores de la primera referencia) y luego mi amigo Toni Ulled (director de Fotogramas) junto a mí.

De estos seis, Mónica, Natalia y Pablo pretendían vivir del sello, mientras que el resto éramos solo socios.

Fue precisamente ante la negativa de otros sellos a la hora de publicar el disco debut de Balago, “Erm” (Foehn, 2001), que decidimos formar nuestra propia discográfica para lanzar este tipo de referencias.

A principios de los 2000 se crearon también otros sellos como Bankrobber, Sones, Mushroom Pillow y también el festival Primavera Sound. ¿Fue por el efecto 2000 que todo el mundo se animó a montar sarao o bien es que esa fue realmente una buena época para las discográficas?

Creo que desgraciadamente fue el final de esa época (risas), en gran parte por expansión de Internet. A pesar de que ahora Foehn sea más conocido vendíamos más discos en los primeros años, aunque por suerte actualmente mucha más gente llega a la música de nuestros artistas.

Desde el principio yo ya sabía que no podríamos vivir de esto, pero se tenía que intentar. Además, creo que al principio teníamos una estructura demasiado grande por lo que era Foehn, aunque el fin principal del sello era y es dar salida a nuestro amor por la música. Si no hubiéramos creado el sello en 2001 habría sido unos años más tarde.

En mi caso, no me sentía realizado con el trabajo que me daba de comer y quería dedicarme a lo que quería por otro lado.

¿Cómo evolucionó el sello desde entonces?

Al cabo de tres años de funcionamiento estuvimos a punto de cerrar Foehn, pero finalmente y ante la insistencia de mis amigos tomé las riendas (con la ayuda de Toni y David).

Lo planteé todo de otro modo, sin pensar en ningún momento que mi trabajo en el sello me sería suficiente para vivir.

Por contra, renuncié a la oficina y pasé a trabajar desde casa e hice otras reducciones que permitieron que Foehn fuera más sostenible.

Así pues, ¿con qué profesiones combinas tu trabajo en Foehn?

Al principio era comercial bancario. Me ganaba muy bien la vida pero como te he dicho no me sentía realizado.

Actualmente soy director del BAM y también tengo una empresa de acondicionamiento musical junto con la gente de Cd.Drome (proponer música a hoteles, restaurantes, marcas, …).

Ahora que hablas de la ambientación musical: tengo entendido que una de las principales fuentes de ingresos de Foehn son las licencias para que la música del sello suene en televisión, películas, etc.

Cuando empecé a llevar Foehn por mi cuenta lo planifiqué de modo que el sello se retroalimentara.

Es cierto que la mayor fuente de ingresos de Foehn proviene de las licencias para que la música suene en televisión, anuncios y cine, ya que sobre todo al principio nuestros grupos no eran carne de los grandes festivales y por otra parte no se vendían discos.

En cambio, creo que gran parte de nuestro catálogo comparte un factor cinematográfico. Ha sido de este modo que se ha mantenido el sello y la mayor vía de ingresos para las bandas.

¿Recibís subvenciones?

Después de 15 años, ahora nos estamos espabilando en este tema. La verdad es que es muy complicado y tienes que ser un experto para conseguir rascar algo.

Si nos dan algún dinero lo invertiremos en dar a conocer internacionalmente nuestros artistas, ahora mismo es nuestro principal objetivo.

En algunas de las entrevistas que realizaste como previa de la celebración de los 10 años de Foehn (en 2011), comentabas que preferías limitarte al CD porque cada vez desaparecían más tiendas especializadas (fue más o menos entonces que cerraron los Cd.Drome de Madrid y Barcelona). En cambio, ahora cada vez hay más tiendas focalizadas, como las de electrónica, Ultra-Local, Bcore, Bankrobber, …

Por otra parte, últimamente estáis publicando más vinilos que nunca. ¿Cómo ves el futuro del formato?

El vinilo siempre ha sido un capricho y una forma de darle una alegría al grupo, al que siempre le gusta este formato, pero teniendo en cuenta que el número de vinilos que imprimimos ronda entre las 300 y las 500 copias es prácticamente inviable. Cada unidad te sale por unos 7 u 8 euros solo de precio de coste. Sacar beneficio de esto es impensable.

Sin embargo, cada vez tengo más claro que los formatos físicos acaban siendo para los amigos y fans y lo que finalmente interesa es promocionar el grupo en sí para que toque, que es lo que da de comer a los músicos. Por esto siempre pienso que igual sería mejor invertir en promo los 2.000 o 3.000 euros que cuesta la edición de los discos.

Si los vinilos se mueven entre 300 y 500 copias, ¿cuáles son los números para los CDs?

Al principio imprimíamos 1000 copias e incluso en algunos casos se agotaban y teníamos que hacer reediciones, algo sorprendente teniendo en cuenta que se trataba de grupos de Ambient como Balago.

Con los años la cosa ha ido en detrimento, también porque los usábamos como medio de promoción y ahora ni los medios los escuchan ni las radios los usan porque consiguen la música de Internet.

Ahora la edición en CD también se mueven entre las 300 y las 500 copias y de hecho en algunos casos incluso nos hemos limitado al vinilo.

Por contra, a diferencia del vinilo los CDs son muy rentables: cuestan un euro y puedes venderlos por entre ocho y diez euros.

¿Cuáles son los que se venden mejor?

Más allá de Oso Leone, te tengo que decir que los discos más “focalizados” son los que más se venden: el Ambient tiene un público limitado, fiel y concreto y en cambio si editas un disco de pop no puedes competir con el mercado establecido.

También el enfoque es diferente: con las bandas más “Pop” vamos a buscar actuaciones, mientras que los artistas de Ambient no tienen tantas posibilidades en el circuito y tienen que potenciar las ventas.

En este sentido, los primeros años de Foehn están muy vinculados al Ambient y la Indietronica, mientras que posteriormente os acercasteis al Folk y actualmente está editando algunas bandas de Pop independiente (Nothing Places), electrónica bastante bailable (BeGun), etc.

¿Esta apertura de miras ha sido necesaria para la subsistencia del sello?

No, más bien ha sido una opción personal. Al final acabo publicando aquello que me gusta y escucho todos los tipos de música, lo que pasa es que como me limito a lo nacional cuesta encontrar artistas de Afrobeat, música latina o Hip-Hop a la altura de lo internacional, por ejemplo.

Nuestra intención nunca ha sido limitarnos a la música minoritaria.

¿Has pensado nunca en editar bandas internacionales?

Nunca. Entiendo Foehn como una plataforma para dar a conocer los artistas y en este sentido siempre he tenido claro que tenía que limitarme a lo local.

En su momento incluso decliné una oferta para distribuir a José González (antes de que hiciera el anuncio para Sony, todo sea dicho).

Si lo que realmente da dinero son los conciertos, ¿por qué no os planteáis pasar a ser también agentes de contratación?

Al final buscamos conciertos a los artistas porque nos interesa que toquen, pero a día de hoy aún no nos hemos quedado ninguna comisión.

El mundo del booking es muy desagradecido y tampoco tenemos tanto tiempo, por lo que acostumbramos a buscar managers y agentes de contratación externos para las bandas.

En los festivales los grupos nacionales están muy mal pagados: grandes eventos pagan entre 200 euros y 1.500 euros en el mejor de los casos, por lo que un 15% o 20% tampoco nos daría tanto dinero teniendo en cuenta que tendríamos que restar gastos, desplazamientos, etc. Nos interesa que los artistas estén allí por la promoción que les da, incluso más que aparecer en los medios.

El día que consiga que una banda cobre 2.000 o 3.000 euros ya me plantearé empezar a quedarme esa comisión, pero mientras no sea una forma de vida para las bandas no me planteo que lo sea para mí.

¿Cuáles son los planes de futuro de Foehn?

Desde hace años nuestro objetivo es dar a conocer nuestras bandas en otros países, que los artistas fichen por sellos más importantes que les catapulten.

Por otra parte, en 2017 editaremos los nuevos discos de Oso Leone, Marina Gallardo y GAF y la Estrella de la Muerte, entre otros.

Santiago Latorre

"Eclíptica"

Este disco me lo pasó José Luis Cuevas (de Born! Music) y desde un primer momento me enamoró por su belleza aparentemente sencilla pero altamente cautivadora.

Oso Leone

"Mokragora"

Oso Leone tenían que estar sí o sí. «Ficus» (Foehn, 2013) fue un punto de inflexión tanto para el sello como para la banda.

Construyeron una visión tan personal y única del Pop que incluso he leído críticas internacionales a otras bandas en las que se dice que «se parecen a Oso Leone«.

Emilio José

"Agricultura Livre CD2"

Emilio José representa mucho para Foehn. Ha estado ligado al sello desde sus comienzos con Apeiron, pero sin embargo creo que ha sido con «Agricultura Livre» (Foehn, 2015) que ha llegado a su cúspide… de momento.

Balago

"Extractes d'un diari"

Balago son otro de los referentes clásicos de Foehn. Podría haber escogido un tema de su primer álbum, «Erm» (Foehn, 2001) o de su último y excelente «Darder» (Foehn, 2013), pero he finalmente me he decantado por «Extractes d’un diari» (Foehn, 2012).

Espero que puedan seguir sacando discos mucho más tiempo.

Iñigo Ugarteburu

"Back & Forth"

Iñigo Ugarteburu es otro de la vieja familia de Foehn, ya que anteriormente participó en los discos de Café Teatro.

Este tema forma parte de la banda sonora que compuso para la película «Loreak» (José Mari Goneaga y Jon Garaño, 2014).