#Entrevistas

“Este es vuestro ídolo, aquí lo tenéis”

30.10.17
Frankie Pizá

Foto de portada de Javier Ruiz. 

“Y yo, en lo que sea pero seré el primero”.

–Crema, 2007.

A mi me suena como una premonición. Pura auto-sugestión también valdría. Un mantra, una repetición, un deseo que se hace realidad ante la insistencia. La ley de la atracción. O incluso más simple: se trata de tener claro donde quieres llegar.

Esa frase de un joven Crema gana significado y nuevos matices 10 años después de que se emitiera porque la trayectoria siempre es recta. Siempre se va hacia delante. La maquinaria no se detiene y lo que importa no es llegar, sino el camino. Todo forma parte de un proceso vital, que es comparable y similar a un proyecto artístico o musical.

En ese contexto específico, para C. Tangana tener el control de sus objetivos e identidad musical es el símbolo de éxito. Todo importa y está al mismo nivel dentro de su “performance artística”: desde una entrevista a un single concreto. Lo importante no es conseguir dominar el mainstream de este país, sino mantener la integridad en todo momento.

Todo tiene que ver con la sociedad de la comodidad, del confort, allí donde cada vez menos cosas nos llevan la contraria. Todo nos obedece, empezando por nuestro smartphone. Se nos acompaña para después acabar diciéndonos lo que tenemos que hacer, decir o condicionar nuestro comportamiento lejos de unos principios o valores. Poco a poco se está degradando la posibilidad de controlar nuestras decisiones.

Darse cuenta de esta grieta es una filosofía de vida dentro y fuera de su arte para Antón, un artista al que entrevisté por primera vez hace más de ocho años. No lo recuerdo porque él lo haya subrayado, sino porque recuerdo que dijo exactamente lo mismo junto a todos los Agorazein en aquella tarde de 2009/2010.

Hoy, herramientas de consumo como Spotify son también las que están atrofiando nuestro criterio. Están diciéndonos poco a poco lo que debemos escuchar, como en su momento hizo los 40 Principales.

Ahora insisten en que escuchemos a C. Tangana, ya sea su nuevo disco o su último single aislado en el que sigue dando forma a un nuevo sonido Pop, actualizando el contexto urbano y latino de aquí y de fuera de nuestras fronteras.

C. Tangana está ahí, manteniendo el equilibrio. Lo ha conseguido, como predecía en 2007, antes incluso de llamarse así. Ha construido una especie de ídolo, que para mi significa simplemente “actuar como ejemplo a seguir”, “consciente o inconscientemente”, con todo lo que este título supone. Él dice que no, que se trata de un “falso ídolo”, “algo religioso”, referenciando la “idealización y el culto” que conlleva también esa posición.

Y este nuevo disco es una forma de mostrarse con transparencia a todos los que escuchan su música o quieren descubrirla ahora. Con inteligencia, se somete a un ejercicio de exposición inaudito en este escenario, mostrándose simultáneamente como una figura tan positiva como negativa. Con dos caras de la misma moneda. Sincero y sin tapujos: esto es lo que sucede cuando llegas a este punto, escrito y narrado en mayúsculas y negrita.

“Ídolo” es un concepto que forma parte de una obra completa en continua transformación y aumento. Una obra llamada C. Tangana. Una obra en el mundo en el que el arte ya no es la imagen sino los que las producen.

Es un capítulo más que documenta esta etapa. Una parte más de un artista que está enseñando cómo se debe funcionar en el Siglo XXI, con la horizontalidad necesaria y a la vez seguir haciendo dinero sin perder el control o la noción de ti mismo.

Es una figura que esencialmente debe interesarnos porque ha tenido el control de lo que le está pasando en todo momento. Porque ha sido el único responsable. Y lo es desde el primer día que le conocí, en aquella tarde de 2009/2010.

El “Ídolo”. Al margen de conceptos filosóficos, para quién eres es un “ídolo” C. Tangana? Eres un “ídolo” para tus amigos? Para tu familia? Para tu novia?

Yo no soy un ídolo para nadie. Pero en esa carrera de ambición: decir que lo he petado, tener un tema en el mercado internacional, fichar por una multinacional, ese éxito, a mi como personaje público y como artista yo notaba que estaba construyendo un ídolo.

Fue cuando vi que todas estas canciones mantenían un hilo común, me di cuenta de que todo el álbum iba a enfocar sobre estas obsesiones. De repente veía todas mis inseguridades, eran todo temas muy rappers, todo el rato yo contra el mundo, individualista y hablando mucho del dinero (parece un disco de Migos esto, solo faltan las pistolas, jaja).

Pero debe un ídolo realmente ser un “ejemplo”? Debemos replantearnos este concepto en el contexto que tu has delimitado?

Yo tomo el concepto de la deidad falsa, más cercano a lo religioso, como el becerro de oro. Un objeto de culto: algo que se adora y que tiene ese lado pagano, una imagen falsa que sustituye a lo que se debería adorar realmente.

Yo consideraba que estaba creando algo así con toda la estrategia de márketing, con el uso de mi imagen y con la forma en la que estaba planteando toda la performance artística. Fue cuando me di cuenta que esas “malas intenciones” estaban muy presentes en muchas de las letras, además de estar vinculadas a los excesos, la competitividad, etc.

Para llegar a este estadio en tu carrera, esta posición desde la que puedes observar y observarte con este tipo de lente, cuán importante es la “auto-sugestión”? Aquello de “creérselo”?

Para mi lo más importante es haber tomado las riendas de mi propio proyecto. Haberme puesto yo los objetivos. Es lo más importante para haber llegado tan lejos.

Porque el impulso que coges cuando eres tu el que determinas tu camino es muy distinto, la responsabilidad que asumes es muy distinta que la que asume la gente que se deja llevar un poco por lo que hay.

Para mi es muy importante el autogobierno: para mi ese es el sentido de la libertad. Ser responsable de lo que a ti te sucede, no ser una víctima de lo que te sucede.

Existen cosas que pasan en el mundo, circunstancias, pero la culpa de lo que a ti te sucede es tuya en un 95%. Puedes conocer las condiciones que tienes alrededor, puedes saber si llueve o no y puedes decidir coger o no coger un paraguas. La culpa de mojarte siempre es tuya.

Lo más importante es darse cuenta de que es uno mismo el que debe tomar las decisiones y ponerse sus objetivos.

De primeras, la audiencia a nivel mayoritario percibe una connotación negativa en tu forma de expresar el concepto de “Ídolo” y relacionarlo con tu situación dentro de la industria y la música. Lo entienden antes como fanfarronería que como un autoescrutinio al que tu te sometes…

A mi me da igual todo eso. A mi me parece de las cosas más viscerales que me han pasado este año. Y me parece interesante juntarlo todo en un conjunto. Todos los singles tienen un matiz distinto sobre lo que estoy contando; a medida que vas escuchando vas comprendiendo más y más la idea del personaje…

Todo gira alrededor de lo mismo, del mismo ejercicio y del mismo círculo: todo este éxito es porque vosotros me lo habéis dado, pues ahora mirad lo que es construir un ídolo, mirad lo que es el éxito, mirad lo que es toda esta mierda.

Es un ejercicio de transparencia…

Lo hay, lo hay. No tanto en el contenido, pero sí en la forma. Mira lo que le pasa a un individuo. No son discursos que te gustaría oír. A que te gustaría oír otro track de Reguetón? Pues esto es lo que es.

Últimamente en el espectro de la música urbana se está desmitificando el rol de ‘rebelde’ o ‘desconsiderado’ que antes funcionaba de forma más coherente. Ahora predomina con fuerza el modelo Kendrick Lamar o el de Beyoncé: usar toda tu influencia y éxito, toda tu celebridad, para hacer el “bien”. Dar buen ejemplo. 

Yo lo entiendo. Pero para empezar, por ejemplo: a mi todo el arte que me apasiona es el arte decadente. Me gustan los antihéroes. Me gusta Nirvana, me gusta William S. Burroughs, me gustan los beatniks originales…

Ahora que has dicho lo de “antihéroe”, pienso en el concepto aristotélico del “antihéroe”, ese hombre que se representa con la fuerza y la presión del “mundo a cuestas”. En ti, no solo en el contenido, también en algunas fotos, se transmite en tu rictus, en tu expresión. Como si estuvieras sosteniendo algo…

Me gusta mucho la contradicción y las contradicciones. Que alguien solo se quede con algún detalle o de repente se de cuenta de otros matices más arties, o en las letras. El disco tiene diferentes capas de lectura, y hay diferentes formas de interpretarlo. Y mucha gente los capta.

El otro día un periodista de la Rolling Stone, de Argentina, me hablaba de “POP UR PUSSY” como si hubiera tenido acceso a los correos electrónicos que nos mandamos entre los creativos cuando ideamos la pieza audiovisual, todo el arte y la forma que lo movimos posteriormente.

Por ejemplo, para mi, el mejor escritor de la historia de la literatura hispana es Borges, ¿por qué? Por que lo puede leer un paleto y puede ver una fábula, un cuento precioso. Luego se lo lee un matemático, y encuentra referencias a la disciplina y cosas que adaptar a las matemáticas.

Hay gente que escucha “Intoxicao” y ve muchas cosas. Luego el disco lo escucha un rapero y simplemente ve un disco de Rap. A mi eso me gusta. Que haya esas contradicciones.

“Intoxicao’ por el poder
No se
Quien maneja de los dos
Si yo o el
Un talento desperdiciao’
Ya vees
Pero aun me sabe tan dulce esta miel en mis labios…”

–C. Tangana, 2017.

Hace unos días tiraste un comentario en Twitter muy gráfico sobre tu situación y el concepto del disco. “Ahora no me digáis nada porque cuando era underground no escuchábais lo que decía”. En el disco también se repite en ocasiones una frase similar: “Ahora escucháis lo que digo”. 

Para mi no eres ningún ídolo, pero sí eres un “paradigma”. Creo que eres el primer artista contemporáneo rodeado e integrado en Internet que consigue convertirse en una obra en sí misma, el artista y no la producción de contenido. “Tu eres la obra” según mi propia reflexión. En los tiempos que vivimos ya “apenas cuenta la imagen en sí sino quien la está produciendo”. Y creo que en ese sentido estás dando un buen ejemplo.

Yo no diría que yo soy la obra, pero sí todo lo que hago tiene que ver y forma parte de la performance artística. Hay tracks míos que quizá no forman gran parte de mi obra, pero a lo mejor hay entrevistas que sí pueden serlo. O colaborar con alguien concreto sí se convierte en algo muy relevante. Y el discurso, que a veces es más importante que tres o cuatro canciones que haya sacado…

Lo vivo de esa forma. Y tampoco tengo la obligación de introducir todo lo que hago, pienso o disfruto en mis canciones. Quizá cuando hago una canción solo me apetece vacilar.

Un par de detalles técnicos: ¿crees que tenías algunas canciones mejores para meter en un “disco”? Algunas que no se correspondieran con todo lo que vertebra el álbum…

Sí, si que los hay. Por ejemplo una composición R&B muy buena que no hemos metido, hay un par de singles de baile que probablemente saldrán en el futuro pero que no están aquí. Digamos que sí, tengo temas mejores que no han entrado en el disco.

Entonces podemos decir que algunos de los singles a pesar del hilo conceptual son descartes…

Descartes del todo, no. Porque los descartes de verdad se han caído. No te puedo decir que son descartes porque Alizzz me mata, sabes lo que te digo?

Todo el disco es una construcción a posteriori. Yo observé que había un montón de ideas en común y lo convertí en una sola cosa.

Volvamos a lo del paradigma. Un artista hoy en día se debe adaptar al medio de distribución que es Internet y a las formas de consumo. Debe ser horizontal: abarcar en ancho y no en vertical, aglutinar colaboraciones, otras disciplinas, ser lo más completo y diverso que pueda ser. 

¿Crees que estás acariciando ese estado o crees que hay mucho más por hacer?

Creo que hay muchísimo más. Creo que no he hecho casi nada. Solo he visto donde lo puedo hacer y sentado las bases este año.

Realmente es esa horizontalidad la que busco. La gente no está muy acostumbrada a verlo en la práctica: entrar en el mundo de la moda o del arte, de entrada es difícil, porque eres un rapero y se preguntan ¿qué haces aquí? Es muy difícil llegar a algunos sitios.

Este año y para este disco hemos conseguido algo, hemos construido algo: con los vídeos, con las fotos, etc. Pero hay mucho más por hacer.

Si tu ya tienes esa intención aglutinadora digamos, ese objetivo de crear o generar una comunidad alrededor tuyo, desde artistas a periodistas. En ese punto, una multinacional en qué te ayuda?

Una multinacional ha sido muy importante. Lo primero para que toda la prensa rancia de este país y todas las estructuras más viejas me abran la puerta.

Sin una empresa grande no hubiera podido decir lo que yo quiero decir; justo parece que tuviera que ser al contrario, que una empresa como Sony vaya a condicionarte o ponerte una coartada, pero es al revés. Me han permitido decir lo que yo quiero decir.

Con “Antes de Morirme” solo puedes picar a la puerta de Sony y Universal. A pesar de la repercusión, a nivel prensa por ejemplo, sigues siendo un ‘nini’ de Internet. Solo te respetan cuando viene de otro señor mayor con el que ha estado de vacaciones o que un día le regaló un jamón, etc.

Veo que hay un nuevo paradigma en ti y veo que hay una multinacional que te está apoyando y ofreciendo “libertad” creativa para decidir sobre tu proyecto, etc. Pero la cosa entonces no ha cambiado tanto: las grandes empresas siguen estando ahí y todo está volviendo al mismo estadio que cuando comenzó el proceso de adaptación de la industria a Internet. 

La historia se repite: el líder de la manada firma con una multinacional. 

No es lo mismo tener el poder que no tenerlo. Antes, el mainstream de este país, no decidía nada: ni lo que iban a cantar, ni lo que se iban a poner en las actuaciones, nada. Entonces algo hemos conseguido, vamos a ir pasito a pasito.

Esa vía creo que sí se está abriendo: la posibilidad de que haya artistas que tengan todos sus recursos disponibles y con transparencia. Que no haya productores en la sombra y todo sean campañas de comunicación. Que haya gente que quiera hacer música. Ese para mi es un cambio y matiz importante.

Me acuerdo de lo que un día comentó Dellafuente, que tiene muy clara su opinión sobre esta cuestión: “se puede hacer dinero de forma íntegra” o alguna frase parecida. La idea de que una multinacional no te coja por los cuernos, no actúe como un parásito. 

¿Qué va a venir ahora? Vas a seguir conservando esa libertad? O te irán minando tu espacio poco a poco en función de la repercusión o éxito que tengas?

Yo no te puede enseñar el contrato que tengo, pero si tu lo vieras estarías muy tranquilo. Estarías de hecho nervioso y expectante para saber qué más va a venir. No se sabe que va a suceder.

Sony ha hecho un esfuerzo increíble. Sony también es una estructura antigua, también es una empresa con muchos años, y saben lo que ha pasado en estos últimos 15 años. Y están viendo las oportunidades que ahora se están abriendo. Sony ha hecho un esfuerzo muy grande para ponerse en esa situación y contexto.

Recuerdo una conversación previa con José María Barbat en la que llegué a la conclusión que el cambio para un artista como tu estando o no en una discográfica tan grande era “disponer del mejor equipo humano” para conseguir los objetivos. 

No solo el equipo humano. Es la infraestructura global también. No es solo la gente que tiene trabajando Sony en España, no es solo las oficinas de Sony en España. Es la experiencia de una empresa como Sony. Joder, que hacían putos walkmans. Es una maquinaria diferente.

Los artistas no son tan profesionales como para crear una vía de negocio grande y eso es verdad. Una multinacional tiene todo eso mucho más claro y domina mucho mejor los tiempos, el lenguaje, etc. Cosas que un artista no puede o no debe porque tiene que estar haciendo música.

No es solo ponerle soldados. Es toda la técnica ancestral de esa empresa.

Oye, volvamos a lo más personal. Sientes que has conseguido lo que querías? Ha sido “terapéutico” de alguna forma este proceso hasta aquí?

El otro día, cuando fui al médico, me comentó: “oye, tu has tenido un período de estrés últimamente?” (risas).

Ahora mismo puedo tener momentos de estrés, pero tengo una seguridad en mi mismo, una tranquilidad, que no tenía. Hay un check muy importante ya hecho. Estoy en una posición en la que puedo mirar el mundo y decidir dónde me quiero dirigir.

Este momento es… Doy putas gracias a Dios.

Justo pensaba que con otro compañero el otro día reflexionábamos sobre si el “mainstream era terapéutico”. Para los que lo hacen y para los que lo escuchan. 

Llegar a eso. El mainstream siempre tiene aspecto de objetivo, de “goal”. Siempre se posiciona en esa dialéctica vertical del éxito. Y cuando llegas ahí qué ocurre?

Mi meta no es llegar al mainstream. Mi meta es tener las posibilidades, estar en una situación de poder y control como para poder hacer cosas muy grandes. Para poder pensar en mi vida creativa más allá de la música. Poder hacer proyectos a largo plazo porque no tengo que pensar en ganar dinero para mañana mismo.

Son cosas que tienen que ver con estar en ese “mainstream”. Pero estar ahí para mi no es la clave. Yo no estaba pensando eso. Yo estaba pensando: “oye Pucho, vas a poder vivir de tu cerebro y de tu creatividad?” Y ahora mismo estoy en ese momento dulce de que tengo la tranquilidad de preguntarme qué quiero hacer. Voy a plantearme objetivos a 3 años, a 5 años… Y tengo las herramientas, tengo la influencia, etc.

El proyecto de “Caballo Ganador” ejemplifica muy bien todo esto. Colarle a toda España ese proyecto como un single, con el vídeo, el tipo de vídeo que es, etc. Para mi eso es el sueño.

Estar en esta situación tiene todas esas cosas y virtudes que comentas, pero a nivel estratégico hay que andar con mucha cautela. Tu has ido arañando un poco de aquí y de allá, has ido desarrollando tu perfil y sonoro más cercano a lo latino, pero sin perder el equilibrio. Ahora sacas un disco que es básicamente Rap, reintegrándote donde algunos te creían ya desaparecido. 

¿Tienes miedo a perder ese equilibrio?

Sí lo tengo. Tengo miedo de no tener una identidad musical. Ese es un miedo que lleva acompañándome toda la vida. Por eso siempre he intentado que todos los discos tengan un sentido muy cerrado sobre sí mismos.

Todos los discos de Pop en España, la mayoría, están producidos un poco con… despreocupación. De repente ves una guitarra Reggae, un bombo House, una guitarra Folk, un sintetizador barato… etc. Para mi eso es no tener identidad musical. Es no saber lo que quieres. Para mi eso es el símbolo de malo, no tener identidad. No sabes hacer lo que quieres hacer.

Se habla del “nuevo Pop”, a partir un poco de la combinación de influencias que está proyectando tu sonido y tus últimas canciones. Crees que ese sonido, productores como Alizzz, van a expandir eso con otros artistas? O más concretamente: os van a copiar?

Alizzz ahora mismo está recibiendo ofertas… Bueno, te voy a adelantar: yo por ejemplo mi intención es generar en España un grupo de gente que nos dediquemos al songwriting, trabajar en esa parte. Porque eso en España no existe a un nivel muy alto. Y porque desde aquí podríamos exportar a otros sitios del mundo. En Estados Unidos se hace desde hace décadas.

En esa situación Alizzz será el primero que saltará seguramente. Mucha gente del Pop, no te imaginas quién, le está picando a la puerta ya. Creo que como productor que maneja todas esas herramientas, sí que está diseñando un sonido propio y su propia fórmula. Es muy difícil llegar a eso y espero que lo consiga.

Hablas del mercado internacional, concretamente el norteamericano. El link con el remix de French Montana es obvio. Haber salido en webs como Highsnobiety es otro. Nadie a nivel nacional creo lo había conseguido. Tu te ves en ese mercado realmente?

¿En Estados Unidos? Sí. Es donde quiero llegar.

No tanto por el mercado sino por la música que hago yo, creo que es mi sitio. El “latino cool”. Al latino le faltan todavía toques de cool, sigue siendo un poco hortera. Los grandes nombres de la Salsa se Nueva York eran cool, eran vanguardia. Todo el entorno de Fania, aquel momento. Aquello era popular pero además era íntegro e innovador.

Yo creo que en el contexto de ahora, el urbano latino, falta esa sofisticación. Ese es mi perfil y mi objetivo.

“Yo solo sé, que de orgullo moriré el primero. 

Yo solo sé, que antes que doblarme roto entero”.

–C. Tangana, 2017.