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Rabit: “Kim Kardashian y Donald Trump son las flores del mal”

Hablamos con Rabit sobre racismo, patriarcado, Halcyon Veil y su personal visión de lo contemporáneo, anticipando su próximo show en el L.E.V. Festival.

09.04.18
Antoni Ripoll

La gira mundial de Rabit presentando su nuevo disco “Les Fleurs Du Mal” (Halcyon Veil, 2017) pasará por España en breve. Concretamente por Gijón, en el L.E.V. Festival, dónde actuará junto a Cecilia el sábado 28 de abril.

Ha pasado un año y medio desde que hablamos con Rabit por última vez en TIUmag y conocimos sus intenciones creativas. Su nuevo álbum, el más extenso que ha editado hasta el momento y el más ambicioso publicado en Halcyon Veil, llega no solo para documentar sino también para combatir el desasosiego instalado en la américa queer, joven y outsider. Rabit nos cuenta esta perspectiva a través de su disco más mental.

Es posible que Halcyon Veil ocupe ahora mismo el espacio que ocupaba, por ejemplo, Planet Mu a principios de la pasada década: un pequeño sello independiente reclutando a una nueva hornada de creadores, con una visión y unos atributos muy personales. La diferencia es que Rabit ha dotado a su plataforma de un componente ideológico crítico con el establishment cultural estadounidense. Una perspectiva editorial comprometida y única que sin duda es de agradecer en la era del vacío.

En TIUmag hoy hablamos con Rabit acerca de su visión y sus inquietudes en una entrevista extensa.


Las ideas de angustia y opresión social son una constante en tu obra, también en “Les Fleurs Du Mal” (Halcyon Veil, 2017). Sin embargo aquí se intuye cierta luz en algunos pasajes. ¿Qué quiere comunicar Rabit en 2018?

Actualmente en América hay una tendencia a pensar que la autenticidad puede ser aprendida en un curso. Existe la idea de que si uno lee suficientes libros o artículos online puede, de algún modo, llegar a ser una buena persona, un ser humano real, auténtico y realizado.

La sociedad se aleja de la naturaleza a medida que nos convertimos en drones encerrados en nuestros teléfonos y cuentas social media. Vemos a adultos que actúan como niños perdidos, sin brújula ni referencias, sin objetivos reales, solo para sentirse amados y escapar del miedo.

A mi me gusta enfrentarme al miedo porque creo que esa es la única forma de crecer. No puedes crecer si siempre te estás escondiendo de lo inevitable o actuando en función de lo que van a pensar los demás. Mi obra va sobre yo mismo enfrentándome directamente a estos problemas. No hay un mensaje específico para nadie: mi música le habla de cosas distintas a cada persona.

Con “Les Fleurs Du Mal” me interesó esta idea de una esencia desnuda de la naturaleza y de la humanidad, del sentimiento puro a través de la música. Para mí esta es la única autenticidad que existe. Cuando me comunico a través de mi trabajo es simplemente una señal de dónde estoy en mi viaje personal. Y cada vez que publique algo será diferente porque escucho mi instinto y la naturaleza en cada momento, y no a la multitud. La multitud me sigue, no al revés. Si lo que hago es oscuro, tal vez vivimos en una era oscura, difícil e inhumana. Yo estoy dispuesto a reflejar estas verdades. En cierto modo estoy actuando como un espejo.

Hace un par de años, en la última entrevista que te hicimos, comentabas que “en los Estados Unidos nunca te habías sentido cómodo en público”. Mucho ha cambiado desde entonces: tu discurso artístico ha evolucionado, has afianzado tu relación artística con Björk y Halcyon Veil ha crecido. ¿Sigues pensando en Norteamérica como un lugar hostil para tu desarrollo? ¿Necesitas esta hostilidad, de algún modo, para alimentar tu creatividad?

Sigo pensando lo mismo. Soy tan intuitivo que relacionarme con extraños me puede incomodar. Creo que la forma en que me muevo por el mundo es el resultado de mi educación. Tuve un padre que tenía mucho miedo del mundo y otro que estaba muy enfadado con el mundo e intentó controlarlo. He podido cambiar y crecer a medida que aprendo más sobre mí y sobre distintos enfoques psicológicos. Mi aprendizaje no ha sido perfecto, pero creo que si uno es lo suficientemente honesto consigo mismo y acepta que estar equivocado es parte de la experiencia humana, puede crecer y superar estas experiencias traumáticas. Pasé mi infancia escondido a consecuencia de lo que se consideraba socialmente aceptable. De hecho sigo trabajando en superar todo eso.

El patriarcado es el verdadero infierno. Ser un hombre es un infierno creado por la sociedad actual. Así lo vivo yo. Por ejemplo, solo los hombres están detrás de los tiroteos masivos. Y esto lo podemos comprobar en la América de Trump.

Siempre lo he sentido así y mi arte es una derivación inevitable de estas ideas. Si bien es cierto que he hecho muchos progresos profesionales y personales en los últimos años, esto no ha cambiado la forma en que me siento. De hecho no me gusta ser conocido porque, entre otras cosas, me convierte en un objetivo, en un blanco para el poder establecido. Prueba de ello es que hace poco la policía canceló algunos shows de House Of Kenzo en Texas en los que yo tenía que participar. Parece ser que para ellos somos los N.W.A. de la música electrónica, demasiado conflictivos.

Con tu último trabajo te has alejado definitivamente del grime y las construcciones club para instalarte en la vanguardia y la obra conceptual, situándote en el mismo campo que Tim Hecker o Rene Hell. ¿Has pensado en volver a tus orígenes, aunque sea con un pseudónimo? ¿Echas de menos una producción más física?

Hace unos años creamos una escena. Fue cuando Lotic publicó “Heterocetera” o yo mismo “Communion”. Fue bonito formar parte de ello. Pero ¿qué sentido tenía seguir con eso? ¿Por qué hacer el mismo álbum dos veces? En este sentido soy como David Bowie. Seguiré el impulso creativo hacia donde este me lleve, independientemente de otros factores. Mi obra sigue siendo física pero ahora es también es más intensamente mental.

La última vez nos comentaste que la mejor forma de disfrutar tu música es con unos buenos auriculares y con mucha imaginación. ¿Has pensado en algún formato para llevar tu obra al directo de forma satisfactoria? Quizás mediante instalaciones o A/V lives. 

Estas ideas están muy bien. Ahora mismo estoy pensando en expandir mi música de distintas maneras. Me ha costado un tiempo llegar a esta decisión pero este tour será mi primera ocasión de llevarlo a cabo.

No obstante, estas ideas cuestan dinero. Dinero que generalmente va a parar a manos de artistas blancos, heterosexuales de familias adineradas. A personas que tuvieron el privilegio de ir a buenos colegios y que siempre recibieron apoyo en todo momento.

Si sigues mi trayectoria verás que cada paso que di fue complicado. Nunca tuve apoyo constante, y por ello fabriqué mi propio sistema de apoyo, materializado en Halcyon Veil.

Tu obra está directamente ligada a las circunstancias sociales y políticas de nuestro tiempo. ¿Qué hechos de actualidad específicos fueron la semilla de “Les Fleurs Du Mal”?

Wow, pues absolutamente todo. Todos y cada uno de los aspectos que configuran la América actual. Kim Kardashian y Donald Trump son las flores del mal.

El racismo es probablemente el mayor problema en América. Nos enfrentamos a un monstruo que surge de un sistema social no resuelto, un estado del bienestar construido sobre la supremacía blanca que todavía no ha pagado las reparaciones de la esclavitud y la segregación. El sometimiento de las mujeres es también un problema obvio en los Estados Unidos (y en todo el mundo). Además la policía es la mafia más rica del país. América es un país maldito y construido sobre tierra robada.

Has nacido y crecido en Texas, un estado en el que Donald J. Trump ganó holgadamente. ¿Cómo vives la era Trump y el resurgimiento del fascismo? ¿Qué noticias te han afectado más?

En realidad nací en Filadelfia, donde se firmó la Declaración de Independencia. Creo que todo sobre Trump es repugnante y a su vez perfecto para América. Lo único sorprendente para mí es que haya ocupado todos los puestos del gobierno y la administración con personas blancas igualmente asquerosas, egoístas y hambrientas de dinero, y nadie pueda hacer nada al respecto.

¿Cual es tu relación con Baudelaire y los poetas malditos de la Francia del S. XIX? ¿Es tu disco una posible forma de ilustrar ese tipo de poesía?

El nombre de “Les Fleurs Du Mal” llegó a mi por casualidad una noche, sin haber realizado una lectura previa o investigaciones de la obra de Baudelaire, y encajó instantáneamente con mi obra.

Hablando de poesía, ¿alguna debilidad en especial? Tanto de clásica como de contemporánea. ¿Qué otra literatura te ha acompañado en la creación de “Les Fleurs Du Mal”?

No leo mucha poesía. Neruda, Bukowski. Cuando era más joven escribí durante algún tiempo e incluso llegué a ganar un premio. Pero ahora mismo estoy más interesado en otras formas de literatura. Por ejemplo en Carl Jung y Rollo May. También he leído recientemente “The Teachings of Don  Carlos” de Víctor Sánchez, “The Quickening” y “God’s Gladiators“ de Stuart Wilde o “Illuminata” de Marianne Williamson. Además también me he interesado por obras sobre la experiencia extracorporal, rituales, fetichismo, cultura druida o arte grotesque.

¿Cómo es trabajar con Björk? ¿Qué singularidades tiene su proceso creativo? ¿Cómo te ha inspirado?

Cada nueva colaboración con ella es única porque es casi un proceso químico. No se trata simplemente de unir dos visiones. Aquí se mezclan las experiencias vividas, las esperanzas y los sueños de cada uno, ¡es bastante intenso! Cuando nos juntamos nunca sabemos si podremos acabar el trabajo o si, en caso de que lo acabemos, este valdrá la pena.

Al entrar en la fase de “Utopia” (One Little Indian, 2017), hubo un poco de presión, pero toda provenía del hecho de que cualquier cosa que hiciéramos sería juzgada y analizada minuciosamente. También quería dar espacio a Björk y a Alejandro (Arca) para que pudieran desarrollar su propio diálogo creativo y luego complementarlo yo.

Yo ya conocía a Alejandro, así que sabía que Björk estaba en buenas manos. El proceso fue algo mágico y me enseñó algunas cosas que me guardo para mí, como persona y como creador.

Una de las cosas que aprendí y que puedo compartir es que el proceso de crear es una forma de conectar con el mundo y analizar cómo lo estamos procesando, cómo nos gustaría cambiarlo o crecer con él, y hacerlo. Siendo honestos, crear es una forma realinearnos con los valores que decimos que defendemos. Para mí esta es la lección dentro de “Utopia”.

Hablando de Björk, ella es una figura única en la escena: lejos de buscar una producción que la acerque al mainstream, en los últimos trabajos ha reclutado a la vanguardia experimental, como Arca, The Haxan Cloak o tú mismo. ¿con qué otras figuras pop te gustaría trabajar?

Dije no a mucha gente. Dije no a Kanye, por ejemplo. las colaboraciones perfectas, como “Losss” [track del último álbum de Björk que cuenta con la producción de Rabit] vendrán con el tiempo.

¿Qué productores actuales de vanguardia te inspiran ahora mismo? Fuera de la electrónica experimental, ¿qué otros géneros escuchas?

Los creadores que me inspiran son aquellos que están en Halcyon Veil actualmente o que han publicado con nosotros en el pasado: House of Kenzo, Cecilia, Mhysa, Jesse Osborne-Lanthier, Chino Amobi, Angel-Ho, City, IVVVO, Naked, Abyss X. Esta es la vanguardia de la música electrónica en este momento. También me gusta Faka, de hecho masterizé su disco “Bottoms Revenge” en NON Worldwide. Manchester tiene productores con mucho talento como Croww y Acre. También me encantan Lexxi, Nkisi y Endgame. Tengo muchos nuevos proyectos que estoy desarrollando en Halcyon Veil, pero estas cosas llevan su tiempo.

¿Cuales son tus planes de futuro a nivel personal y editorial?

Respecto a mi obra, hay un tercer LP este verano en Halcyon Veil titulado “Life After Death”. Creo que es el trabajo que mejor suena hasta la fecha. Antes de eso, el 4 de mayo, publicaremos el LP de Cecilia, “Adoration”. Es una de las mejores cosas que he escuchado jamás y estamos muy emocionados de ser nosotros quienes la presentemos.

Para finalizar, hablemos de tu directo en el L.E.V. Festival. La última vez que hablamos contigo (2016) estabas a punto de tocar en directo por segunda vez en tu vida (en DNIT, Caixafòrum Barcelona). ¿Cómo ha cambiado tu directo desde entonces? Qué podremos ver en el L.E.V. Festival?

Mi setup en los directos ha evolucionado un poco. Cecilia viajará conmigo para interpretar “Les Fleurs Du Mal” y expandir de algún modo el álbum, desdibujando los conceptos y dejando que las canciones tengan su propia vida, que cambien y crezcan en directo. Lane Stewart, que ha hecho todos mis videos musicales hasta ahora, creará una película especial de todas nuestras secuencias originales. Estamos ansiosos por dar los siguientes pasos y continuar nuestro viaje juntos.