#Entrevistas

Improvisar en los extremos, Monocrom!

Entrevistamos al dúo barcelonés que crea su discurso particular a través de un saxo y manipulación electrónica.

17.01.17
Aleix Mateu

«El diálogo entre música acústica y música electrónica, dos universos aparentemente paralelos, puede ser posible, gracias a la tecnología». Así se presentan Monocrom!, una pareja de artistas de Barcelona que han encontrado en esa unión los elementos necesarios para construir su propuesta.

En su música, la improvisación, la captura de sonido y su posterior manipulación se vuelven elementos de una nueva estética, propia y con su dirección específica. «Al proyecto Monocrom! se realizan piezas donde la estructura está abierta a la recreación en vivo, no se trata de la repetición de un arreglo compuesto de manera rígida», explican.

Las técnicas propias de la producción musical de estudio se contextualizan de nuevo para convertirse en herramientas de construcción en directo. Juegan con loops que uno «caza» en vivo, mientras potencia texturas sonoras a partir del sonido que se genera.

Monocrom! se ha presentado en galerías de arte como Blue Project, o en festivales de Arte Contemporaneo com Konvent Punt.Zero La Mostra Sonora i Visual del Convent de Sant Agustí, entre otros.

Ahora hablamos con el dúo para conocer de donde se desprenden esos sonidos que, entre viento y cable, exploran la polarización y lo monocromático.

¿Cómo nace Monocrom!?

Kulyela: Surge del encuentro entre dos artistas con inquietudes comunes y que deciden unir sus fuerzas para desarrollar una propuesta de performance en directo. El pistoletazo de salida lo dio Dani, ya que decidió cursar un ciclo que imparto de Producción de Música Electrónica.

A raíz de la experiencia ganada con el curso y la química personal empezamos a colaborar en proyectos de música para danza contemporánea. De ese repertorio embrionario nació posteriormente Monocrom!, más o menos durante el otoño de 2014.

Dani: Recuerdo las primeras clases cuando Ramir explicaba las posibilidades técnicas, compositivas e infinidad de instrumentos que habían con la música electrónica dentro de un directo, eran infinitas y casi no lo podía creer, también todo lo que había evolucionado y la facilidad de usarlo en directo.

Así que enseguida me puse a jugar con todo ello y tuve claro que quería montar un grupo para explorar y quien mejor que Ramir que es un (gurú) de la música electrónica y conoce perfectamente sus instrumentos.

Monocrom! es un punto de contacto entre música acústica y electrónica. Qué nexos encontrasteis para poder unirlos?

K: Básicamente la tecnología es la que permite ese nexo. La tecnología existente permite hacer casi cualquier cosa imaginable. En nuestro caso la usamos para capturar y transformar lo acústico (en nuestro caso el saxo y la voz).

Nuestra propuesta parte de bases pre grabadas e imágenes generadas por ordenador (una de las partes electrónicas) y la grabación y procesamiento del saxo y voz de Dani (la parte acústica).

D: Precisamente  ese nexo es el que me alucina, las posibilidades que me da la electrónica pudiendo llegar a esos sonidos extremos y combinarlo con la parte acústica que me da el saxo o la voz, o llevar el sonido del saxo al extremo y todo ello combinarlo, además de capturar y procesar.

Es un mundo que me ha abierto unas posibilidades tímbricas hasta ahora inexploradas para mi y esto me lleva a preocuparme más por el timbre que por la melodía.

¿Y conceptuales?

K: Nuestro principio básico es que la tecnología es un medio para conseguir un fin, está al servicio de la música y no al revés. Teniendo en cuenta eso el procesamiento del sonido es una herramienta clave, dado que permite transformar timbres como la voz o el saxofón en sonidos prácticamente sintéticos.

Ello permite que los temas no sean una mera superposición de elementos acústicos y electrónicos sino que lo acústico se transforme en sintético y lo sintético pueda de alguna manera transformarse en acústico.

El otro elemento importante es la captura del sonido. Ello permite grabar fraseos musicales que pueden ser a su vez transformado, lo cual permite orquestar los sonidos que se dan en directo, acompañando o armonizando, pero en otros casos contraponiendo o enfrentando lo que está sonando en directo.

D: Venía de un trabajo sobre el cero, antes de Monocrom!, a continuación  y de forma bastante natural me interesaba poner la lupa sobre la gama de los extremos, las polaridades. El negro y blanco. De allí el nombre. La electrónica da la posibilidad de llevar un instrumento acústico a extremos inalcanzables. Se puede trabajar en variaciones muy finas y otras muy exageradas que no permite el instrumento de por si solo.

«La tecnología existente permite hacer casi cualquier cosa imaginable».

Cercanos al Free Jazz, la música de Monocrom está más pensada para el directo que para estar enlatada. Qué es para vosotros la improvisación?

K: Es otro de los aspectos fundamentales del proyecto. Queríamos huir de la premisa del directo con ordenador donde todo lo que sucede está atado. En contraposición queríamos incorporar el método más que el lenguaje del jazz en directo, aunque en nuestro caso no usando únicamente la improvisación acústica sino también la electrónica.

La improvisación tiene que tener una parte de impredictibilidad. En mi caso, dado que capturo lo que está haciendo Dani, no se en que momento encontraré una frase interesante como elemento musical, ya que hasta que no ha terminado la grabación no se cual es la frase que se ha improvisado. De igual manera para Dani, él no sabe cuando yo lanzaré frases de apoyo, cuando las invertiré y procesaré, con lo que hay una incertidumbre inherente.

Esa incertidumbre en nuestro caso puede producir una agradable sorpresa, ya que de pronto emerge algo interesante, que retroalimenta tanto lo que Dani toca como lo que yo proceso o capturo. En ese sentido es un poco como imitar la creación estocástica de Xenakis, salvando las distancias.

La improvisación tiene como efecto colateral que las piezas nunca suenen del todo igual durante las actuaciones. Hay un cierto guión, es cierto, pero en el transcurso del directo las cosas suceden de formas nunca planeadas. Además los visuales se generan también con patrones reconocibles pero a la vez aleatorios, de manera que incluso la imagen nunca es la misma.

D: A mi, además de todo lo dicho por Ramir, lo que me atrae de la improvisación es ese momento justo antes de no saber que va a pasar, es una milésima de segundo, es como tirarte al vacío, un estado de suspensión. Además como dice Ramir, con la captura y el posterior lanzamiento de dicha captura, nunca se sabe lo que va a pasar y jugar con ello es un placer.

No solo el placer que ofrece la improvisación sino también me interesa avanzar y aumentar mi capacidad como músico y artista pudiéndome comunicar mejor con un público. Y también a manejarme dentro de un margen  tan amplio como ofrece la improvisación y la performance.

¿Qué importancia toma el espacio físico en una actuación de Monocrom!?

Los visuales delimitan un marco de referencia. Nos gusta que dichas imágenes se proyecten encima nuestro para quedar inmersos en ellas y a la vez formar parte del espectáculo, más que ser meros intérpretes musicales disociados del aspecto visual, aunque en ocasiones dependemos de las posibilidades del espacio en el que actuemos.

Si no dependiese de las posibilidades del espacio lo que realmente me gustaría es que se proyectase sobre el lugar íntegramente, tanto a nosotros como al público que viene a ver y escuchar como la sala en su totalidad, que la inmersión tanto acústica como visual sea un todo para todos.

Lo visual da apoyo a la parte auditiva, es una forma de escuchar, de sentir, de sumergirte, de entrar en ese paisaje. Es una forma más de escuchar y sentir la música. Y más en esta era tan visual en la que vivimos.

Realmente no hay espacios adecuados o no tenemos por el momento acceso a ellos donde nos gustaría llevar a cabo nuestra idea de live que tenemos en mente y poder escuchar desde dentro de nuestro cuerpo.

En el caso de Dani Molina, tu experiencia como músico es muy amplia y también más clásica. Qué encuentras en Monocrom! que no encuentres en tus otros proyectos?

La posibilidad que me da Monocrom! a diferencia de mis otros proyectos (clásica, jazz, contemporánea) es el timbre llevado al extremo, libertad de improvisar, de crear tu propia música, tu propio lenguaje, tus propios paisajes, de explorar, de gritar sin complejos y sin que esté todo tan hecho…

De utilizar las posibilidades que nos da la electrónica y no ignorarla, sino ver hasta donde nos lleva. Buscar el equilibrio entre lo electrónico y lo acústico. También de utilizar mi voz como una herramienta más y porque no, cualquier cosa emita un sonido y que podamos capturarlo y jugar con ello.

Igualmente para Kulyela, tu trayectoria como productor ha pasado por muchos estadios. Qué te aporta la vertiente acústica del saxofón en tu directo electrónico?

K: En realidad siempre he trabajado con elementos acústicos, eléctricos y electrónicos, ya que mi experiencia en bandas siempre ha tenido esa cualidad mixta. De hecho, antes de Monocrom!, con mi proyecto Kulyela, ya había experimentado con la captura de sonido, en aquel caso con voces en directo.

En el caso de Dani, el reto es trasladar el sonido del saxo, que es un instrumento-icono de la música popular con un timbre muy definido, a un territorio distinto. Por otro lado el método de improvisar sobre lo que el está creando en directo es para mi una forma nueva de aprendizaje de la tecnología, ya que en estudio estás ante todo en un entorno de control: puedes grabar algo, repetirlo si no ha quedado bien, editarlo, corregirlo… mientras que en directo estás ante cualquier cosa menos control: todo sucede solo una vez, no hay posibilidad de corregir, tienes que tomar lo que llega y capturas y juegas con ello. A veces haces un completo «churro», pero a veces sale algo increíble. Igualmente nos sirven las dos, no buscamos la perfección, sino la espontaneidad.

La música que creáis, además llevada a cabo de forma improvisada, puede tomar una infinidad de formas. Qué caminos nos queréis hacer recorrer con vuestra música?

Nos gusta componer de una forma cada vez más visual… intentar sugerir con la música espacios sonoros que realmente sean inmersivos, que te sumerjan en los temas. Yo diría que intentamos crear más paisajes sonoros que canciones en el sentido tradicional de la palabra. Dani siempre habla del ‘viaje sonoro’ y creo que define muy bien algunas cualidades de Monocrom!

En qué estáis trabajando ahora? ¿Cuáles son los próximos pasos de Monocrom!?

Estamos en la segunda fase de tres trabajos. Durante 2015 desarrollamos Monocrom!, que lo vemos como un estudio del blanco y negro, un trabajo en el que nos hemos ceñido a una forma bastante austera de hacer música y visuales.

En este 2016 y 2017 estamos con Policrom, un estudio en el que trabajamos los timbres o colores. El primero de los temas, «Deep«, lo estrenamos en directo en la X mostra del Convent de Sant Agustí y vamos a editar en breve. Estamos preparando los dos siguientes que conformarán el grueso de un repertorio completo que presentaremos después del verano.