#Entrevistas

Early Bird: el amor de James Grey

El artista se mueve entre las sombras del R&B para construir una personalidad artística propia.

11.01.17
Aleix Mateu

Antes de la renovación y revolución que Internet forzó en el Hip Hop y la música más urbana en España, la sensibilidad R&B se había mantenido siempre en un segundo plano.

Con la influencia que las nuevas formas de entender el género han tenido en la música contemporánea, es innegable que muchos de sus elementos se han incorporado a los distintos sonidos que los artistas más (y menos) destacados han ido dibujando. De C. Tangana a BNMP, pasando por One Path o Dellafuente, por citar algunos.

Pero a pesar de ello, las voces que se identifican exclusivamente con el R&B todavía son pocas. Artistas como John GrvyKYNE o Lÿ han estado explorando los registros más clásicos del R&B, así como Halley ha fijado la mirada en el lado más oscuro y cercano al The Weeknd primerizo.

James Grey es un artista que apuesta en la misma dirección: Love Noir es su máxima y el mínimo común denominador de todas sus canciones. El cantante apuesta por el R&B contemporáneo y su lado más oscuro, aquel que escapa de la suavidad de las sábanas por la mañana y se sumerge en la aventura nocturna sin renegar del lado más sucio.

Su acercamiento a la primera mixtape de The Weeknd es, como en Halley, obvia, pero en James Grey encontramos además espacios que se acercan a PARTYNEXTDOOR o artistas que se dejan llevar por el impulso más Hip Hop.

Una imagen que cuida al detalle y unas instrumentales extremadamente evocadoras que el artista elige con esmero, James Grey ha sabido construir un discurso propio que quedó confirmado con su EP “Stuck In The First Circle” y que ahora, con “307“, parece estar perfeccionando.

Hablamos con el artista para descubrir de donde sale su inspiración y lo que sus atmósferas nocturnas esconden.

¿Cómo definirías tu música?

Love Noir. Un film negro de amor y desamor continuo hecho música. Aunque no me gustan demasiado las definiciones en estos casos, limitan las posibilidades del trabajo.

¿Qué tratas de expresar con ella?

Cuando hago música no pienso por qué la hago, o qué quiero dar a entender. Simplemente la hago, lo necesito, me libera. Cuando estás en un agujero negro no ves más allá de él, ¿sabes? Dejo que quien la escuche saque sus conclusiones, es mejor así.

Se que hay más gente como yo ahí fuera, si intento algo es que no se sientan solos.

¿Cuáles son tus principales influencias?

La principal es lo que vivo, lo que veo, pero siempre he estado rodeado de música, de Hip Hop y R&B americano, desde lo más antiguo a lo más nuevo, pero sería idiota si no mencionase a The Weeknd y esa primera mixtape, “House of Balloons“, me enseñó que el R&B podía ser algo más que canciones de cama alegres.

También “808 & Heartbreaks” de Kanye, cambió el Hip Hop para siempre.

¿Cómo imaginas la localización perfecta para interpretarla?

De noche, neones, humo, en cualquier lugar decadente de una ciudad grande con una chica demasiado bonita para estar ahí.

En tus canciones vemos como potencias la creación de atmósferas muy concretas gracias a las instrumentales y a tu voz. Qué hay en lo nocturno y oscuro que encaja tan bien con la visión de James Grey?

Supongo que soy nocturno y oscuro (risas). Me encuentro cómodo en la oscuridad, de hecho, a veces me lo tomo demasiado literal y grabo con poca o ninguna luz. Me inspira, y por lo general siempre escribo de noche.

Casi todas mis historias ocurren ahí, la oscuridad tiene algo que me atrae.

¿Qué podemos esperar de tu música a corto plazo?

Todo parece apuntar a que va a haber unas cuantas novedades en 2017, no puedo decir mucho más.