#Entrevistas

Para Awesome Tapes From Africa la libertad es la mayor muestra de aprecio

Hablamos con Brian Shimkovitz, label manager de Awesome Tapes From Africa, a pocos días de su actuación en el festival Atlas Electronic de Marrakech.

29.08.18
Antoni Ripoll

Introducción de Antoni Ripoll.

Entrevista de Guillermo Estrada-Nora.

Fotografía cedida por el artista.

Hace un par de años publicamos en TIUmag un especial sobre África, recopilando los focos y los actores que configuran su riqueza sonora y cómo esta será uno de los motores de la creatividad de la música occidental del futuro. Frankie Pizá escribió:

[En África hoy] hay miles de voces sonando pero la amplificación tan solo llega a unas cuantas; rastreadores como Brian Shimkovitz o etnomusicólogos como Chris Kirkley actúan como filtro y puente para que nuestros oídos se encuentren con sonidos del pasado o del presente africano en las estanterías de casa; grabaciones perdidas en tarjetas SIM, cintas de casete olvidadas y otros productos musicales de corta vida adquieren un nuevo significado y contexto en manos de los hambrientos mecanismos de la reedición”.

En un presente donde todo parece prescribir de inmediato, la cultura de la reedición es un desafío al consumo automático y algorítmico. Una grieta en el sistema que conecta tiempos y culturas, y que paradójicamente es fuente de inspiración para el mainstream occidental.

Hoy en TIUmag hablamos con Brian Shimkovitz, antropólogo de formación, eminencia en música popular y electrónica africana y uno de los actores imprescindibles en este diálogo cultural entre el continente africano y el resto del mundo.

El hombre al frente de Awesome Tapes From Africa no ha dejado de ejercer como prescriptor desde hace más de diez años, primero desde su blog y luego como label manager de su propio sello de reediciones.

Shimkovitz estará actuando en formato DJ set este fin de semana en el festival Atlas Electronic de Marrakech, un evento con un atractivo innegable, vista su localización y su nada obvio lineup.

Conozcamos a uno de los amplificadores de las músicas del continente desconocido y su particular visión de la industria:

P: Tu afición a los casetes de música africana empezó durante tu estancia en Ghana tras recibir una beca. Los vendedores ambulantes hicieron crecer en ti un gran interés hacia este tipo de material. ¿En qué momento decides poner todo esto en un blog? ¿Hubo alguna situación que lo cambiara todo para ti?

R: Empecé a coleccionar música mientras estaba en la universidad. Luego llegué a Brooklyn y me encontré arruinado y aburrido. Tenía estas cintas y decidí abrir un blog sobre ellas.

No tenía ningún plan, solo era un pasatiempo, pero sabía que había otras personas como yo a las que la música podía fascinarles. Todavía era demasiado pronto en la“internet-based music appreciation revolution” pero hubo un cierta conexión entre personas que sentían curiosidad o buscaban cosas de fuera de Estados Unidos y Europa.

Vivía en un apartamento pequeño y no podía tocar la batería, que había sido un instrumento que estaba aprendiendo a tocar. Necesitaba una salida creativa que tenía y el blog era esto: una forma de mostrarle a mis amigos la música que escuché mientras vivía en Ghana.

P: Más allá del coleccionismo, ¿recuerdas alguna manifestación artística en directo que te marcara durante tu estancia en África?

R: En Ghana pasé mucho tiempo con algunos chicos que pasaban el día fumando hierba y escuchando a un chico llamado Kwame tocar el kologo, un instrumento de dos puntas característico del norte de Ghana.

Él tocaba y nosotros bailábamos. Pasé horas y horas durante muchas semanas allí. Tuve la suerte de presenciar muchos directos de música tradicional en diferentes partes de Ghana, Burkina Faso y Mali. Pero esta música en particular, rítmica, emotiva e intensa, tocada por Kwame fue realmente memorable y me impactó.

[Para conocer más acerca del universo Kologo, puedes leer este artículo sobre el recopilatorio “This Is Kologo Power” editado por Sahel Sounds]

P: Como antropólogo y como extranjero, ¿cómo viviste la desigualdad en África? A grandes rasgos, ¿qué aprendiste como melómano y como persona?

R: La primera vez que fui a Ghana me quedé cuatro o cinco meses y viví con familias de allí. Vivir el día a día desde una perspectiva muy distinta para mi. Para un joven de Estados Unidos que nunca antes había viajado a México fue realmente revelador.

La desigualdad entre la mayoría de las personas en África y los occidentales es muy marcada. Es difícil enfatizar quién define las relaciones y la comunicación cuando eres un extranjero que tiene un negocio relacionado con el arte de los africanos.

Desde conseguir agua hasta enviar dinero, todo es un poco más difícil en la mayor parte de África en la que he estado. Nosotros, en el “mundo occidental” tenemos muy pocos problemas para hacer las cosas cotidianas que pueden requerir tanto tiempo y esfuerzo para muchos africanos. Cosas que nosotros damos por descontado.

La falta de complicaciones que experimentamos al hacer nuestras cosas del día a día en Europa nos ayuda a desarrollarnos a un ritmo más rápido. Tampoco tenemos malaria en occidente, cuyos efectos ralentizan aún más el desarrollo en muchos lugares de África.

P: De todo el abanico musical que estuviste recolectando y subiendo al blog, hay un momento que decides publicar determinados trabajos. Entre tanta variedad, ¿cual es tu criterio editorial?

R: No publico nada en el blog, lo hago todo en casetes. He eliminado algunas publicaciones cuando la gente ha venido a decirme que alguien lo está vendiendo legalmente en alguna parte. No discuto ni siquiera investigo, simplemente elimino cualquier cosa que alguien me indique para evitar confusiones.

P: Algunas de las ediciones que han tenido mejor acogida son trabajos como “Obaa Sima” de Ata Kak o “Shaka Bundu” de Penny Penny. ¿Cuál crees que la clave para que una edición enganche al público? No creo que haya una fórmula exacta pero ¿crees que hay ciertos factores que sean determinantes a la hora de conseguir que la gente lo consuma?

R: Mis publicaciones en el blog han sido guiadas principalmente por mi criterio y mis gustos personales. Pero también refleja una preocupación por intentar mostrar una variedad de estilos y enfoques musicales, de regiones que no siempre llaman la atención.

Por ejemplo, Penny Penny proviene de una parte de Sudáfrica que la mayoría de la gente de afuera no conoce y habla un idioma que muchas personas en Sudáfrica no hablan. Sin embargo, su música ha trascendido. Me encantan los artistas que representan un lugar específico con su sonido. He seguido mi olfato en este sentido y a veces he notado que otras personas han sentido lo mismo que yo.

En general, intentar que algo se vuelva viral no funciona. Lo mejor es tener tu propio estilo, ser persistente y ver cómo las cosas crecen de forma natural. Si la gente se queja de lo que estás haciendo o dice que es una mierda, probablemente estés haciendo algo único, continúa.

P: Ahora que la música de Nigeria y de otros países se ve representada en el afrobeat, y que el dancehall jamaicano ha llegado al mainstream por otras vías, ¿estarías dispuesto a involucrarte en estas nuevas escenas occidentales o simplemente quieres seguir con una línea editorial como la que hemos visto hasta ahora?

R: Durante mucho tiempo fui muy insistente con la idea de que artistas africanos colaboraran con artistas occidentales para hacerse más famosos o tener más audiencia.

Pero cada vez creo menos en eso porque no dejo de escuchar cosas lamentables que salen de esta unión. Los artistas africanos a veces acaban proyectando una identidad que no les corresponde, deformada, por culpa de los colaboradores occidentales. Esto, para alguien como yo que ha estudiado etnomusicología, es impactante en un sentido negativo y me deja desanimado.

En mi caso la mayoría de veces no trato de controlar nada. Tan solo dejo que los músicos hagan lo suyo, de manera que pueda llegar a aquella audiencia que realmente le gusta eso, sin importar cuán grande sea esa audiencia o dónde se encuentre.

Si Kanye me llama y quiere una pista para samplear, eso será increíble. Pero definitivamente no es algo que busquemos y el 99% de este tipo de historias me resulta aburrido de todos modos.

P: La última publicación que has hecho como sello ha sido “Our Garden Needs Its Flowers” de Jess Sah Bi & Peter One. ¿Cuales son los planes de Awesome Tapes From Africa a medio plazo a nivel de releases, tours, proyectos, ediciones, etc.?

R: En este momento tenemos planeado otro gran release este año. La mayoría de tiempo estaré ocupado con los conciertos de Jess Sah Bi y Peter One. ¡Estoy trabajando en otros trabajos futuros que serán muy divertidos! Todavía no podemos decir nada pero seguiremos intentando reflejar el blog en un formato físico y seguiremos intentando encontrar músicos increíbles para compartir con nuestros amigos de todo el mundo.

P: A parte de editar y recolectar estas joyas también haces sets como DJ para representar el sonido del sello. ¿Cómo esta siendo la acogida de estas actuaciones? A la hora de desarrollar los sets, ¿sueles utilizar los cassettes como hemos visto en tu set para Boiler Room o utilizas también otro tipo de formatos?

R: Siempre hago DJ sets usando casetes de mi colección. Es muy divertido y algo raro cuando lo ejecutas correctamente. ¡Puede confundir a la gente! Normalmente la idea es crear un ambiente de pista de baile, ya que estoy tocando en muchos festivales y raves o lo que sea. Intento pinchar todo tipo de música de toda África, desde diferentes estilos y enfoques. Lo mejor de DJing para mí es tratar de encontrar el punto en el que las personas acaban bailando lo que nunca hubieran pensado.

P: Para acabar, ¿qué podemos esperar en tu show del festival Atlas Electronic?

R: Desde el año pasado no he dejado de decir que Atlas es el mejor festival en el que he estado. Esto ha generado mucha presión en mi mente para hacer algo especial, lo que significa profundizar en mi colección y pinchar cosas que no había pinchado antes, tratando de mezclar canciones de formas nuevas y sorprendentes, ya que no quiero que sea demasiado similar a lo que hago normalmente.

Atlas es una experiencia loca en un lugar muy especial, la música que todos pinchan allí tiene que reflejar esto de alguna manera. Espero que pueda hacerlo realidad.

Para ser sincero, también voy a intentar sorprenderme a mí mismo, ya que pinchar con cintas es un desafío interminable en el que siempre estoy trabajando para mejorar.

Nos vemos en Atlas Electronic, Brian.