#Entrevistas

Así es como lo hacemos

Una conversación sobre música con Mwëslee: "Vel Satis" es su regreso editorial después de 7 años.

06.07.17
Frankie Pizá

Fotos de Bruno Baw.

De repente me despierto a las 5 de la madrugada y pensando en la charla que ayer teníamos con Diego, aparece en mi cabeza Montell Jordan.

Es el tipo de época, el tipo de música, el tipo de groove que siento que más nos vincula como entidades; a mi como divulgador y a él como creador con un gusto amplísimo pero a la vez muy marcado por unos ideales. En una de esas cosas que suelen ocurrirme, decido titular la conversación refiriéndome al single de más éxito del cantante: “This Is How We Do It”.

Porque al margen de lo artístico, de conocernos en el mismo entorno o habernos visto desarrollarnos mútuamente, con Mwëslee compartimos una misma ética cuando pensamos, trabajamos o simplemente estamos en contacto con música.

Esa conexión se ve reflejada en lo mucho que a los dos nos gusta hablar, precisamente, de música: podríamos estar horas y podríamos llegar a cualquier sitio, sin que por ello queden los temas principales a tratar desubicados o descuidados.

Es lo que hemos hecho aquí: hablar, conversar, aportarnos de un lado a otro y enfocar sobre lo que realmente importa, que son al final los links que compartimos y en los que se pueden observar nuestras personalidades.

“Así es como lo hacemos”, él y yo. Mwëslee lleva trabajando en “Vel Satis”, sobre el reloj, 7 años, pero en realidad lleva toda una vida: porque su música es el resultado de experiencias, de aprendizaje constante y de un objetivo muy claro. Trasladar todo lo que hay en su interior musical a su manera, aportando algo y siendo fiel a esa “ética”, esa “lógica” propia.

7 años y sigue en su propia dimensión, ni más lejos ni más cerca de nadie. Es su dimensión, y no hay nadie más ahí dentro. Su sonido es inigualable porque solo él lo practica; se trata de una visión muy particular sobre la música electrónica, la experimentación, la incorporación del folclore nativo y las influencias dispares que se van regenerando en su cabeza.

Salvo alguna corrección, añadido y mensajes previos y posteriores, la conversación se presenta aquí tal y como sucedió: con él transmitiéndome su pasión por las marching bands del sur de Estados Unidos, yo insistiendo en el dirty south como un niño pequeño y al final tratando temas candentes y temas totalmente subjetivos.

De Buddy a Max Roach, pero conociéndonos un poco mejor los dos por el camino. Así es como lo hacemos.

F: Vale, tío, voy comenzando y así lo tomamos con la calma, nos tomamos nuestro tiempo!

F: Oye, llevo escuchando en loop todos estos días el “Find Me” del chico este, Buddy. Tiene detalles muy sutiles que me hacen pensar en un siguiente nivel, tanto estético como emocional en el Rap/R&B. Y el vídeo con él girando en el Cadillac es simple pero alucinante.

M: Si, yo no lo conocía, pero me moló bastante y me resultó bastante fresh, me recordó al rollo Goodie Mob, sureño y soulful, suena actual pero pilla muchas cosas de antes que están un poco abandonadas. Y el vídeo, aunque como dices es una idea que si se ha visto en otro rollos, pero esta muy bien ejecutada.

F: Sobre lo que dices que coge cosas del pasado, creo que hoy en día los “ejercicios de introspección” en el Rap llevan a confusión. Es decir, para mi lo que habla Buddy es un nuevo espiritual sin duda, igual que hacían Goodie Mob, pero en su contexto y situación. Exponen su identidad y creencias y lo hacen para que sirva a los demás..

F: Ahora está todo imbuido en la estética casi casi…

M: Si, básicamente con “parecer” es suficiente, nadie se preocupa por ser … bueno de todos modos imagino que siempre ha sido así. Yo todavía creo que la música puede hablar por sí sola, pero claro, no a todo el mundo le va a llegar de la misma manera. Quizá ahora es el momento en el que la gente en general está más pendiente de “la música” pero justo por motivos extramusicales … que me parece guay si al final acaban escuchando cosas que si no se quedarían ahí perdidas, si al final la estética puede ayudar a que la gente se acerque las cosas pues fenomenal.

F: Sí, ahora la gente se fija más en tema “místico” y “filosófico” quizá. Creo que tiene que ver con la situación global: cada vez más gente necesita “creer” en la meditación, en el pensamiento de ese tipo, como una vía de escape. Creo que la música está reflejando eso de alguna manera, aunque sea todo muy abstracto para analizarlo…

F: Tu, por ejemplo, a nivel filosófico, en tu música, en lo que creas, persigues algo en concreto? Desde que todo tenga una consonancia con ideales, o lo que sea…

M: Yo en realidad trato de ser coherente conmigo mismo, intento que mi música suene lo más parecido posible a como yo soy, por eso no necesito recurrir a la estética o a la voz para proyectarme, todo lo que soy está reflejado en mis temas. En realidad cómo haces las cosas es una declaración de principios, o al menos debería serlo. No solo la música si no como la editas o cómo lo comunicas etc …

F: Ahora vuelvo con el tema del Rap sureño, que estoy muy muy metido, a un nivel muy profundo últimamente. Pero ya que comentas esto: han pasado 7 años desde tus últimas producciones “publicadas” digamos.

F: Si hablamos de idiosincrasia a la hora de crear, de esa coherencia, explícame cómo creas tu un track? Desde el nivel esencial, ya no técnico, de aquí y de allá, sino más bien cómo funcionan los procesos, la maduración, etc…

M: Pues justo lo comentaba con alguien el otro día, que el modus operandi de mucha gente es sentarse delante del ordenador y simplemente dejarse llevar y que a mi eso me cuesta mucho porque las posibilidades me bloquean bastante, porque podría tirar por cualquier dirección en realidad, porque todo me mola.

M: Así que yo por ejemplo antes de sentarme le doy bastantes vueltas a algunas ideas, o escuchando música empiezo a encontrar elementos comunes en estilos que no tienen nada que ver, muchas veces muy separados en el tiempo y en el espacio, y eso suele ser como el detonante para empezar a desarrollar esa idea, así que cuando me pongo delante del ordenador muchas veces tengo ya ideas apuntadas o notas de audio sobre las que empezar a trabajar, pero casi siempre el punto de partida es una idea previa que he ido barrenando en mi cabeza.

M: Por ejemplo, uno de los elementos recurrentes en “Vel Satis” son los instrumentos de viento, que primero escribí en MIDi y luego me grabó David Rial.

M: Diggeando en youtube estuve muy metido en todo el rollo de las marching bands de New Orleans, HBCU y tal, y alli tienen esta escena super potente de bandas de universidad que tocan en los descansos de los partidos los hits de Rap y Rnb de la radio pero en versión brass band de 30-40 personas.

M: Este tipo de rollos.

M: O las bandas de Washinton Go-Go contemporáneas: https://youtu.be/911O2LV-W84https://youtu.be/tsQ_2VhZjxI

M: Son muchos de mi temas favoritos, pero además al arreglarlos de esta manera toman una dimensión super épica , piel de gallina, que es una de las cosas que suelo buscar en mi música. Me recordaba mucho a su vez al todo el rollo de la banda de pueblo, que era algo que quería incluir en el ep y trazando ese paralelismo entre las dos cosas, pues fue una de las principales puntos de partida del ep. Te estoy hablando de 2011-2012 aproximadamente que es cuando escribí los temas de “Vel Satis”.

F: Brutal tete.

F: Me vienen 3 preguntas o temas que tratar a raíz de lo que me cuentas:

F: 1- La perdurabilidad de las ideas, porque hablas de 2011-2012, y lo publicas ahora. Es algo en lo que nadie cree ahora mismo, sino al contrario.

M: jajaja si lo sé, por eso mismo me empeñé en sacar estos temas, creo que era algo que tenía que hacer para cerrar una especie de ciclo que había empezado con mis primeros eps, justo 10 años desde “Megaplast”. Era la culminación de una manera de trabajar, de una manera de afrontar la producción, de hacer las cosas, y quería que saliese a la luz porque de todas maneras creo que lo único que cambia a lo largo del tiempo son los sonidos y los trucos de producción, las emociones no se pasan de moda, y cuando trabajo en mi música las emociones están ahí.

M: Sí, la peña saca temas cada semana pero se olvidan en a la semana siguiente pues al final es estar dándole de comer al Tamagotchi … yo no tuve prisa por sacarlos hasta que creí que estaban al 100%, creo que el tiempo que inviertes en lo que haces después también repercute en el tiempo en el que perduran en quien los escucha.

M: Además el dejarlos ahí marinando y ver que no sólo no perdían vigencia, si no que sonaban como si los hubiese hecho ayer y me todavía representaban totalmente significaba que era real shit, que no era fruto del momento, eran una pieza importante para poder seguir adelante con mi música y que la historia tuviese sentido a lo que venga después y con lo había hecho antes.

M: También necesité este tiempo para estudiar y experimentar por mi cuenta, aprender mucho de sonido, que para mi era la parte que tenía más floja, porque hasta ahora sólo le había dado importancia a la composición, a las ideas y me parecía que para que estas ideas brillasen al máximo debían estar presentadas de una manera mejor, con más calidad de sonido y un espectro de frecuencias mucho más ampliado, y también necesite estos años para aprender a hacer sonar esos tracks cómo debían sonar en mi cabeza, para lo que me ayudo mucho todos los discos en los que trabajé con BFlecha o Arufe, tanto a nivel producción como de mezcla etc …

F: 2- Aunque creamos que no, entre las culturas musicales hay paralelismos siempre.

M: Por supuesto! a eso me refería, me flipa pensar como gente llega a conclusiones tan similares a la hora de crear cosas estando totalmente distanciados geográfica y temporalmente.

M: Me flipa poder recrear elementos dispares pero que a la vez pueda sonar super local, que es una movida en la que siempre tratamos de hacer hincapié en Arkestra, porque al final una peña de Los Ángeles o Estocolmo no quiere oír algo que suena igual a que todo lo que oye, y la única manera de darle un sabor propio es mirando a lo que tienes más próximo, o al menos la manera en la que tú percibes tu entorno y después lo trasladas a las cosas que haces.

M: La historia es que muchas veces es difícil valorar esas cosas que te rodean, porque el tenerlas ahí siempre te impiden tener perspectiva y darles la importancia que tienen. Es algo en lo que he trabajado también estos años, pensar “qué puedo aportar ya que no esté trayendo todo el mundo??” para mi no tendría sentido hacer música para hacer lo literalmente lo mismo que está haciendo otra gente, aunque respeto que alguien quiera hacer eso, si en vez de relajarte jugando a la play te mola darle al Fruity pues perfect, pero para mi necesito algo más, necesito volcar ahí las cosas que veo y que siento y la perspectiva que tengo yo de la música y del mundo.

F: 3. YouTube como fuente de influencias; quizá cualquier artista puede crearse su propia identidad solo utilizándolo y viajando por todo lo que existe dentro de esa plataforma.

M: Lo veo increíble como fuente de consulta e investigación, dejarte llevar de una cosa a otra e ir descubriendo cosas a las que jamás tendrías acceso. Pero también puede ser peligroso si no conectas todo eso contigo mismo, que es un poco a lo que hacía referencia antes.

M: Al final todo el mundo estamos viendo las mismas vainas y aunque sí existan esas conexiones creo que no molaría que se convirtiese en la típica calle con Starbucks y las mismas cadenas en todas las grandes ciudades del mundo. Por eso hay que tener mucho tacto al acercarnos a las músicas regionales etc … creo que esta genial que lo podamos compartir pero siempre con respeto y tacto.

M: Yo puedo estar escuchando footwork, Bmore Club o lo que sea y fliparme e incluso incluir pequeños matices o trucos, pero creo que les corresponde a sus creadores beneficiarse y hacer usufructo directo de él y que cada uno busque en lo que tiene alrededor para aportar y compartir.

M: No sé, tampoco tengo la respuesta ese tema de la “apropiación cultural”, porque creo que lo más guapo de la cultura es poder “apropiarse” de ella, compartirla y al ir pasando por diferentes personas va mutando e incorporando nuevos matices que hacen que las corrientes evolucionen y se mantengan vivas, si no se convierte en un objeto de museo y termina muriendo.

M: Pero siempre con respeto, es una cosa que me preocupa bastante cuando incorporo elementos de otros sitios, por eso nunca los utilizo literalmente, intento hacer una versión lo suficientemente personal para que no interfiera.

M: Me acabo de enrollar jajajajajaj!

F: Super tío, pero ahora me toca a mi separar todo lo que te tengo que preguntar… jajaja!

F: A ver, tu imaginas a una banda de pueblo aquí tocando de esa manera éxitos de ese tipo? Y digo yo: no podría nuestro producto, nuestra música urbana, tener el mismo destino?

M: Bueno, en realidad es una versión de las orquestas de pueblo, comentaba también con alguien el otro día que creo que en Galicia es el sitio donde es más común, en lugar de llevar a grupos o a un dj, viene las orquestas tipo “Panorama” y te tocan todos los hits, creo que incluso hay que gente que prefiere la versión de la orquesta que las originales jajajaj mmm supongo que es posible, porque no??? si la gente lo conoce, esta peña lo tocará … o sea, es cuestión de tiempo.

F: Parece mentira además, que haya tenido que ser un productor gallego que haya visto el potencial de esa “épica” ahí, y no ningún norteamericano…

M: Bueno yo creo que si esos recursos se han utilizado mil veces en el rap, mismamente Outkast o cosas más recientes tipo esto. Yo simplemente he tratado de traérmelo al contexto que conozco que es la banda del pueblo los días de procesión.

F: Outkast. Bien. Estoy ahí dentro con todas las consecuencias y, después de años escuchando los mismos discos, me parecen más modernos y sobre todo más honestos que cualquier cosa que ocurra ahora mismo en el Rap.

F: Fuera de tema emocional o conceptual, el dirty south me parece quizá lo último realmente “real” en el género, mucho antes de que las proyecciones se disparan con Internet, etc. Son los últimos en hablar realmente de lo que estaban sufriendo y darle una poética única.

F: Tengo la sensación de que las nuevas generaciones, aquí y allí, están repitiendo y repitiendo e Internet, el entorno, no les hace darse cuenta.

M: Es que la movida es que el “entorno” de mucha gente ahora mismo es internet, es donde hacemos amigos, donde “quedamos” para compartir y hablar de las cosas que nos gustan, incluso encontrar gente afín a ti lejos de tu hábitat natural físico.

M: No entro a juzgar si esto es malo o bueno, pero esto es así, es una realidad, por tanto es normal que para mucha gente los mismos memes, los mismos tracks etc .. sean su entorno. Esto no tiene siempre porque traducirse al mundo “real”, pero si vemos muchos casos en los que el viaje se hace de “dentro” a “afuera” y aquí es donde aparece lo realmente novedoso, esto es un contexto que nunca había sucedido antes en la historia, y como dices puede convertirse en que vayas a donde vayas todo acabe siendo igual.

M: Por eso quizá ahora afloran a la superficie y se le está dando más visibilidad a músicas como el Gqom o el Funk brasileño (2 o 3 ola ya) porque es peña que, aun tomando cosas de internet y utilizando la herramienta como método de difusión, todavía conservan y ensalzan señas de identidad propias y únicas de sus contexto reales.

F: Quizá es un problema de “identificar” emociones o simplemente que el cambio de un entorno a otro, ya que el digital tiene ahora más protagonismo en nuestras vidas, hace que estemos adaptándonos a esos cambios.

M: No había leído esto, pero creo que es un poco lo que te comento arriba ajjajaj. Para mi que he vivido los dos sistemas, ahora mismo necesitaba desconectar un poco de la realidad ”internet” y buscar más en mi y mi realidad “pre-internet”, creo que es un diálogo necesario, por eso aparecen todos elementos de las bandas, las gaitas de “Callope”, que ya aparecían en “Eurocarne” y que están muy inspiradas en la melodía de las fiestas de mi pueblo y a la sensación que me provoca toda eso, me lleva a esa época en la que no estaba todo a un click y tenía que imaginar las cosas sin ni siquiera saber si realmente existían o como serian realmente, si no mi representación mental de ellas.

M: O el artwork del Ep también, esas estructuras florales que para los niños es su primera noche de after, porque tienes que pasarte la noche cogiendo flores y naranjas para construir el “Maio” que es como se llaman estas estructuras. Es una fiesta que se hace una vez al año en mi pueblo y que para mi es normal pero si lo extrapolo y lo observo desde una perspectiva externa es una movida super guapa.

F: Entonces, evaluando un poco lo que está ocurriendo hoy en el terreno de la música urbana, en nuestro país. Creo que salvo vosotros y alguna excepción, Arkestra Discos, y sin entrar en si es en parte una obligación, una forma de expresión o vuestra idiosincrasia, vuestro proceso al hacerlo, nadie está integrando elementos folclóricos propios a un discurso actual, sea cual sea.

M: No creo que nadie esté obligado a hacerlo y nosotros tampoco lo hacemos con ningún interés etnográfico ni nada por el estilo, simplemente es hacer la movida con un sabor diferente, porque al final todos bebemos de la misma fuente, así que tratamos de incorporar elementos que puedan ser más distintivos o no estén tan manidos.

M: Pero yo sí creo que la peña está incorporando elementos super característicos de nuestras culturas, por ejemplo Dellafuente y Maka lo han traído muy bien en ese aspecto, no es un pastiche, está guay integrado, porque se nota que han interiorizado las dos cosas por igual y tienen el mismo papel a la hora de construir su identidad musical, o por ejemplo toda la escena de Canarias también tiene unas características super definidas por su identidad, su slang e incluso los factores climatológicos y geográficos.

F: No hablo de incorporar melodías, ni tampoco del acento de un determinado rapero. Hablo de algo más. Es decir: nuestra escena, generalizando, se está regenerando a partir de una reconstrucción del sistema basándose en el éxito y relevancia en Internet, a base de influencias como el Dancehall, el R&B contemporáneo o los ritmos latinos/africanos (londinenses más bien). El Flamenco sería lo único “nuestro” en esta lista.

M. justo era un poco lo que estaba poniendo mientras lo escribias ajjaja, no lo habia leído.
pero por ejemplo, yo escucho a Judah o a la peña de Banana y si hay algo de galicia en su música, el cielo gris, la lluvia y el mar están presentes en esa música, y no hablo de letras, hablo de la propia música, quizá es algo demasiado sutil pero yo lo percibo, aunque la influencia de EEUU y de internet está clara, hay algo diferente de lo que se está haciendo en otras partes.

F: Hay la “sensación” de algo nuevo, sin duda, En Canarias, en Granada, en Barcelona, en Madrid, pero creo que se está “exagerando” por una parte y por otra se está descuidando lo más importante: al final parece que está ocurriendo todo lo que ya ocurrió, como un ciclo, pero ganando poco por el camino.

F: La revolución no es musical, sino de otro calado. Y la sensación de “independencia” que da Internet es totalmente virtual: al final lo del contrato de C. Tangana ejemplifica muy bien eso, de forma muy gráfica: hemos dado una pirueta y aterrizado en el mismo sitio que hace 15 años.

M: Si, a ver, yo tengo casi 40 tacos y he visto pasar muchos ciclos en la música ya y al final todo se va repitiendo cada cierto tiempo, cambian las herramientas, los sonidos y las pintas, pero todo viene dado por una reacción frente a lo que existe previamente. Está claro que todo esto que está pasando en España no ha sido de repente ni un solo grupo a causado este cambio de paradigma.

M: Cuando encuentras un camino en medio del bosque y caminas por el, nunca te paras a pensar que ese camino no existia, pero alguien decidió abrirlo, cortar las silvas y la maleza, se pinchó, se cortó para crear ese camino que luego otros van a transitar cómodamente, creo que cuando se avanza por esos caminos hay que ser consciente que otros muchos pasaron antes por ahi.

M: Durante años ha habido pequeños movimientos a nivel individual que han ido confluyendo en todo lo que está pasando ahora, y me da rabia un poco eso, que algunos medios se salten capítulos (obviamente no vinieron a clase cuando estaba pasando) y mucha peña se queda ahí en el limbo, por ejemplo, sin Chirie Vegas y Gamberros Pro, Flavio Rodriguez o la última etapa de Griffi y Del Palo no estaríamos donde estamos ahora, y nunca se les hace referencia, parece que todo pasó por arte de magia, y lo que pasa ahora ha sido fruto de muchos años de trabajo poco a poco de muchas personas en cambiar el rollo y traer nuevas influencias al rollo aqui en españa (a menudo comiéndose muchísimas críticas) a maneras de incorporar de manera coherente las influencias de USA a nuestra idiosincrasia, y eso no se consigue en 3 años.

F: Una cosa más que me vienen a la cabeza a raíz de esto.

F: Nuestra música está viajando a Latinoamérica con más frecuencia, lo que es normal, pero no creo que con la agilidad que debería.

F: Alizzz por ejemplo, vinculado con Arkestra Discos, está perfilándose como un productor con potencial aquí y el mismo allí, en América Latina. Tu ves aquí un nuevo futuro para la música de nuestro país? Te ves, por ejemplo, a ti en esa situación?

M: Nosotros lo de América latina siempre lo vimos claro desde el principio, sobre todo con proyectos como el de BFlecha, siempre hemos recibido mucho support con sus discos allí y creo sinceramente que entienden y valoran mejor proyectos de estas características, tienen una sensibilidad diferente. Además hay proyectos super interesantes allí, no entiendo porque no hay más feedback entre los dos continentes, supongo que sigue habiendo prejuicios, aunque últimamente se empiezan a ver avances en este campo.

M: Yo por mi parte estoy abierto a cualquier cosa y me encanta producir y colaborar con otra gente, pero mi proyecto como Mwëslee desde luego va a tirar cada vez más a una vertiente más experimental, creo que es la idea desde el principio, que sea un espacio para la exploración, que no siempre va a a ser cómodo para escuchar o integrar con otras cosas que estén pasando.

M: Por otro lado estoy muy cómodo trabajando con otros artistas en llevar sus ideas al máximo nivel, y me encanta trabajar en esa vertiente, nunca he tenido ningún prejuicio al respecto. Creo que precisamente por eso necesitaba sacar este ep, para cerrar ese ciclo en el que quizá me encontraba un poco a caballo entre dos cosas. Mis temas siempre han sido demasiado raros par pinchar en un club pero demasiado estructurados para un contexto puramente experimental, donde prima más la abstracción pura y dura, sin estructuras o la oscuridad en el ambiente.

M: A partir de ahora quizá esas facetas estén más compartimentadas, o quizá no jajajaj porque mi intención siempre ha sido esa y realmente es donde me gusta estar, combinar la música más “comercial” como el RnB con historias más experimentales, creo que esa dualidad es la que mejor refleja cómo soy yo y mi manera de ver la vida, demás no me gustan los extremos, y parece que ahora se trata de polarizar todo porque saben que es lo que hace que la gente reaccione, “o lo amas o lo odias” y las cosas para mi no son así, hay que saber apreciar todos los matices que hay en el medio.

F: A veces, el otro día escuchando el EP, pensaba en cómo sería la música de Mwëslee como una experiencia total en directo. Es decir, los vientos allí, presentes, las percusiones, todo moldeado en formato live. Tu lo has imaginado alguna vez? Es obvio que sí, pero molaría escucharlo con tus palabras.

M: Esa es en realidad la idea, pero es una producción un poco costosa y compleja, pero desde luego si es el plan que tengo en la cabeza, replantear todo mi repertorio desde esta perspectiva y reinterpretar los tracks en ese formato, porque de hecho creo que muchas de las piezas antiguas ganarían con ese formato.

F: Antes, cuando llegó “Megaplast” o “Eurocarne”, la realidad era que tu música iba a ser más apreciada fuera que dentro. Ahora, productores como el mencionado Alizzz o Noaipre, los dos muy cercanos, dicen estar muy cómodos con lo que está ocurriendo.

F: ¿Te pasa lo mismo?

M: Bueno por un lado si pero en realidad yo no veo en qué sitio encaja mi movida en toda esta historia. Nosotros en Arkestra preferimos mantenernos en la “resistencia”, en la línea de fuego, en la parte incómoda, en la sala de máquinas; si por lo que hemos estado luchando estos años ya está totalmente normalizado, pues toca trabajar otros frentes, por que si no puedes acabar convirtiéndote en lo que has estado intentando cambiar todo ese tiempo.

M: Por un lado veo que estilos que llevamos muchísimo tiempo predicando han cuajado en la peña y prejuicios que hacía tiempo que intentamos quitar están desapareciendo poco a poco, pero por otro lado noto que estamos en un punto similar al de antes pero con esta música, las últimas veces que he pinchado la gente solo reaccionaba cuando sonaba rollo rap actual, igual que antes pasaba que sólo reaccionaban al 4×4.

M: Creo que la actitud es la misma pero con otra música y seguimos sin aceptar una sesión en donde saltemos de un tema de ambient a Pharoah Sanders y luego Lil Uzi Vert y luego Mariah Carey… yo es por lo que siempre he apostado y aunque me mola ver que al final la gente ha entendido una parte del rollo espero que no se queden solo en eso y la apertura sea real y completa.

F: Jjaja. Espera que intento sintetizar una cosa que quiero preguntarte.

F: Voy con ello:

F: A raíz de todo lo que comentamos, tu proyecto es una búsqueda en la dirección de “ser tu mismo”, “fiel a lo que hay dentro y te representa fuera”. Bien, pero no crees que ahora, tal y como están las cosas, no se educa para que un proyecto artístico sea precisamente eso? Un proyecto musical ahora mismo es, de cara a la galería, mucho más que música. Siempre lo fueron, hubo cuestiones sociales, situaciones, éticas distintas, contexto político y emocional…

F: Pero ahora un proyecto musical necesita de un discurso que deja a un lado lo más importante. Un discurso con raíz en nuestro sistema de consumo, nuestra sociedad hoy, que solo consume (desde relaciones a cosas, o contenido).

F: Qué hacemos para volver a poner delante lo que es realmente importante. Ya seamos canales de comunicación, artistas o lo que sea.

M: mmm… a ver es que yo creo que es meter todo en el mismo saco. Claro que es igual de lícito que alguien se dedique a la música como medio de vida y fuente principal de ingresos y en base a eso oriente su propuesta, como quien prefiera utilizarlo como una vía de expresión, más o menos particular e individual. Hay que analizarlas desde el mismo punto de vista? ahí ya entramos en un debate que da para otra entrevista.

M: Aunque entiendo que los números son un baremo para valorar ya que se pueden contar (seguidores, plays, etc) y se supone cuanto más mejor, pero no siempre pueden ser indicadores de éxito. A mi a veces cuando la gente destaca que tal o cual artista “tiene x plays en youtube” o “x seguidores” o “va x gente a sus conciertos” es algo que me parece fenomenal, pero no son criterios para evaluar la calidad de la música, sobre todo desde el momento en el que puedes comprarlos en una granja de clicks en China … no se puede caer en eso. A nivel sociocultural y profesional por supuesto que está habiendo una revolución en nuestro país, eso es indudable y algo super positivo para todos.

M: En ningún momento estoy diciendo que sea incompatible la calidad artística con el éxito comercial (sobre todo cuando desde el principio nuestra principal fuente de inspiración ha venido de esa esfera). Simplemente creo que hay que saber diferenciar entre ambas cosas, que algunas veces se darán simultáneamente pero una cosa no implica la otra y viceversa.

M: En mi caso, si yo lo que me planteo es, por ejemplo, llegar a combinar de una manera coherente nuevos elementos en mi música, o lograr plasmar a nivel sonoro ideas que tengo en mi cabeza, innovar al menos en lo que a mi trayectoria se refierie, pues para mi he tenido “éxito” aunque tenga una mierda de plays, ya que era el objetivo que me había planteado inicialmente, si tu objetivo es sonar en radio y lo consigues pues has tenido “éxito”, encontrar el equilibrio entre ambas cosas quizá es lo ideal y sí veo avances en ese sentido en España, antes para la gente era impensable un equilibrio entre ambas cosas y parece que se está avanzando en ese aspecto y nosotros desde Arkestra y muchos otros amigos es por lo que hemos estado trabajando, por un espacio intermedio, un nuevo nivel que quizá antes no existía y que gracias a internet y el los esfuerzos de mucha gente poco a poco se está asentando.

M: Pero bueno, está claro que cada música tiene su sitio y su función y cualquiera es legítima, simplemente tener perspectiva y saber diferenciar las cosas.

F: Para el final: ¿Qué te representa de lo que estás escuchando y dime si estás también otra vez metido en el rollo sureño y nos está pasando lo mismo a los dos jajajajaj!

M: El rap ha sido, es y será la columna vertebral de mi música, por tanto siempre estoy pendiente de todo lo que va saliendo y redescubriendo cosas que en su momento no pillé 100%, así que si, el sur (aunque el sonido del sur es el sonido del rap ahora mismo) es una máquina constante de nuevos sonidos y estéticas con una capacidad increíble de regeneración: SahBabii, Carti, Thugger, Ripp Flamez, Jacquees, etc …

M: De todos modos lo que más estoy escuchado este año es Visible Cloaks (que he de decir que descubrí gracias a TIU) y sobre todo sus mixes, donde crea esos puentes de los que hablábamos antes. Quizá al venir del mundo del DJ tengo esa obsesión como productor de mezclar cosas y incorporar elementos de unos y otro estilos, de tender esos puentes.

F: Con diferencia el disco que más he escuchado en los últimos meses es la suite de Max Roach, “We Insist!”. Que fue grabado en 1960 y aún hoy parece mucho más transgresor que cualquier otro grito “social” o expresión artística/sonora…

M: Ese es un gran disco, como dices es super transgresor y respondía a su contexto, al igual que quizá otros discos actuales lo hacen al contexto en el que vivimos, eso precisamente es lo que nos hace conectar con él, a pesar de no haber vivido en esa época ni en esas circunstancias, creo que ese es el indicativo de una obra de arte, cuando trasciende el tiempo y conecta con las siguientes generaciones es porque representa esas sensaciones que al final se van repitiendo siempre, aunque cambien algunas características.

M: Eso es lo que a mi me gustaría que pasase con mi música, por eso me la suda esperar 5 o 7 años para sacar un disco, porque creo que de lo que se habla ahí son cosas humanas con las que cualquier persona puede identificarse.

Con Mwëslee ya hablamos cuando se cumplieron 10 años de “Megaplast”.