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Aphex Twin: la primera vez que vi la sonrisa

Promotores y periodistas revelan su track favorito de Richard D. James a la vez que cuentan anécdotas personales que incluyen peta zetas de Rubí y los hijos del músico disfrazados de superhéroes.

29.05.17
Pau Cristòful

Después de algún tiempo sin actuar en directo no hay duda que una de las actuaciones más especiales de la próxima edición del Primavera Sound será la de Aphex Twin.

El artista ha creado excitación entre el público, tanto para las nuevas generaciones que le podrán ver por primera vez como para los fans que le han seguido desde que revolucionó la música electrónica en los 90.

Es el caso de muchos de los promotores y periodistas más importantes de la música electrónica de nuestro país, tal como demuestra esta lista en la que, además de escoger su track favorito de Richard D. James, revelan como se iniciaron con su música y explican anécdotas personales que incluyen peta zetas de Rubí y los hijos de Aphex Twin disfrazados de superhéroes.

La vasta discografía del productor comprime un heterogéneo catálogo de obras maestras que van desde el Ambient al caos Glitch y el ruidismo terrorista, pasando por el Electro de su alias AFX y otros alter egos como Caustic Window.

Por esto hay tanta variedad a la hora de escoger un track favorito, aunque algo en lo que todos coinciden es en la imprescindible importancia de su figura en la música electrónica, terreno al que algunos se adentraron precisamente gracias a álbumes como el “Selected Ambient Works 85-92” (Apollo, 1992).

Aphex Twin actuará este jueves 1 de junio en el escenario Heineken del Primavera Sound. Es una de las actuaciones más esperadas del festival barcelonés, igual que una de las más misteriosas y seguro que una de las que dividirá más opiniones.

Alberto Nerone (MUTEK.ES / IR)

Descubrí a Aphex en 1997 con “Come to Daddy”.

Tenía 17 años, recién empezaba a pinchar discos y venía por una parte del mundo del Drum’n’Bass y por el otro del Metal, por lo que en Aphex Twin encontré todos los sonidos e ideas que estaba inspirándome transformadas en algo totalmente nuevo.

Luego “Windowlicker” conectó las masas terrestres con el mundo extraterrestre de AFX.

Fue un momento de grandes cambios por lo que se refiere tanto a la música como a la estética.

Por lo que se refiere a sus actuaciones, nunca llegaron a impresionarme: le he visto tres veces y siempre me dio la sensación de que en su caso el directo era un complemento comercial y no una necesidad de expresión.

Fra Soler (Primavera Sound)

Descubrí a Aphex Twin cuando salió el “Selected Ambient Works 85-92” (Apollo, 1992).

Lo escuchábamos de cabo a rabo con Delfín Ramirez en su difunto Fist Bar del Born.

Recuerdo cuando pinchó en el Nitsa por primera vez, en 1998. Decidió montar la cabina de lado en el escenario, es decir, pinchó de costado al público, y de frente a Grant Wilson-Claridge, su socio en Rephlex, haciendo un b2b a 4 platos.

Lo decidió justo antes de abrir el club, simplemente le pareció que esa disposición molaría y nadie había pinchado así en el club antes.

También recuerdo comprarme el “Joyrex J9” (Rephlex, 1993) de Caustic Window en la mítica tienda Ambient Soho.

Venía con una funda de cartón como las que se usaban entonces para enviar vinilos por correo y llevaba dentro una bolsita de Peta Zetas de regalo (Magic Fizz en inglés) fabricado en Rubí.

Lo he visto muchas veces tanto pinchando como actuando en directo: Nitsa, Primavera Sound, Sónar… Recuerdo que en el Melt! Festival en 2006 llevaba un grupo de gente bailando en el escenario con unas sillas de ruedas que llevaban su logo en las llantas. Tremendo.

Colectivo Fium (L.E.V. Festival)

El “Selected Ambient Works 85-92” (Apollo, 1992) nos puso a todos totalmente a sus pies.

Con este álbum, Underworld y el «Go» (Outer Rhythm, 1991) de Moby empezamos a interesarnos de verdad por la electrónica y por la cultura de club.

De su música lo que más nos flipa es su capacidad para pasar de la delicadeza, la luminosidad y la armonía a su megacaos ruidoso y desquiciante, sin dejar nunca de ser hermoso, hiriente, anárquico y genial.

Richard D. James sobrepasó todo lo establecido hasta entonces para encontrar ese sonido mágico, quizás posible en parte gracias a su sinestesia.

Junto a otros artistas como Squarepusher y Autechre puso patas arriba nuestro mundo y el de muchos de nosotros.

Todo en su personaje fue trascendental: su iconografía, su imagen, su logotipo, sus excentricidades… Todo cambió para no volver a ser igual.

Más allá de sus facetas ambientales y experimentales, Aphex Twin también es autor de algunos de los mejores tracks de baile que he oído, como “VBS.Redlof.B”.

Es una de las canciones que siempre pinchamos cuando nos juntamos con los amigos para celebrar algo y tanto este como otros temas de Aphex han sonado en mil bares, clubs y afters de aquí, aunque es cierto que había gente que no llegaba a entender su música.

En el L.E.V. lo programamos en 2009 para unas 1.700 personas.

Actuó en directo con un equipo Dolby Surround 6.1 y Florian Hecker fue el encargado de procesar todo su sonido en vivo desde el escenario.

Es sin duda la contratación más compleja que hemos tenido nunca y aprovecho para agradecer la colaboración de ese gran visionario que es Mateo Feijoo, que en ese momento lideraba el proyecto de Laboral Escena de Gijón y que no dudó en apoyar el festival.

Como ha hecho frecuentemente en los últimos años, Aphex Twin vino acompañado de unos visuales apocalípticos que le ayudan a generar esas atmósferas opresivas y asfixiantes que tanto apreciamos en él.

También se vino con toda su familia: su mujer y sus hijos, que llegaron disfrazados de superhéroes.

Por su parte, Richard D. James nos pareció un tipo genial: muy educado, callado y profesional. Un pelín inquietante, cierto, pero más que nada porque estábamos todos muy emocionados.

Su concierto nos dejó a todos con el pelo para atrás y una enorme sonrisa en la boca. Como no, hubo gente a la que no le moló o que no lo entendieron, pero si no hubiera sido así no sería Aphex Twin, ¿no?

Manu González (Go Mag)

Aunque ya había escuchado algunos temas de Aphex Twin en alguna rave o local de la Barcelona post-olímpica, mi primer acercamiento a la música de Richard D James en mi casa fue con la adquisición del recopilatorio “Trance Europe Express” (Volume, 1993): una compilación bastante potente con cortes de Orbital, CJ Bolland, Moby, Bandulu, Sabres of Paradise y muchos más.

En él había una nueva revisión de su famoso “Analogue Bubblebath” (llamado misteriosamente “3”) de apenas seis minutos de duración.

Era un track muy ambiental y oscuro que no pegaba para nada con las canciones más dance del recopilatorio. Para entonces apenas tenía 20 años y no le pillé el rollo para nada.

Al año siguiente se publicó el “Selected Ambient Works Volume II” (Warp, 1994) y el “Surfing On Sine Waves” (Warp, 1993) de Polygo Window, que alegraron mis noches solitarias en un cuartel militar de Lleida junto con los primeros discos de Orbital y Tindersticks.

Marc Ventosa (Last Tour)

Aunque sea una opción obvia, “Windowlicker” es una obra maestra.

Como muchos otros, llegué a Aphex Twin con el «Selected Ambient Works 85-92” (Apollo, 1992), aunque para entonces ya era muy fan de Autechre y todo lo de Warp.
Después de intentarlo por 6 o 7 años, le programé en el Razzmatazz en 2010: para convencerle le dejé organizar la noche entera, decidiendo los otros artistas de la misma, que fueron un live de DMX Krew y un set de Luke Vibert.

A diferencia de otras ocasiones más esquivas que le he visto, en el Razzmatazz llegó de muy buen humor e hizo una sesión increíble.

Como anécdota puedo contar que aunque no pida nunca fotos con los artistas, con Aphex Twin no me pude resistir: mi sorpresa fue cuando me dijo que dejaba que nos hiciéramos una foto con su móvil a cambió de que él también pudiera tomarnos una con el suyo.

Pere Martí (MIRA / Razzmatazz)

Recuerdo que descubrí a Aphex Twin bajando música en Audiogalaxy cuando disfruté de mi primera conexión a Internet, allá por el año 1999 o 2000.

Me pilló bastante fuerte, la verdad. Me compré el CD del “Selected Ambient Works Volume II” (Warp, 1994) y me lo llevé a una salida de fin de semana con los colegas. Ese día lo escuchamos por primera vez a la vez que probamos las setas. No hace falta decir mucho más.

La primera vez que lo vi en directo fue en un Primavera Sound en el Poble Espanyol y recuerdo que él estaba sentado en el suelo al final del escenario con su portátil y casi ni se le veía.

Roger Roca (El Periódico / Rockdelux / In-Edit)

Escuché por primera vez a Aphex Twin durante un Erasmus en Irlanda.

Acababa de publicarse el EP «Girl/Boy» (Warp, 1996), las dos chicas más sensacionales de mi curso lo trajeron a la facultad y me lo enseñaron. No había escuchado nunca nada parecido, tan infantil y a la vez tan retorcidamente divertido.

Hasta entonces pensaba que la música electrónica era otra cosa. Creo que en realidad Aphex Twin, más que cualquier otro artista, fue quien me hizo entrar en la música electrónica. Luego me di cuenta de que muy pocos artistas me resultaban tan estimulantes como él.

A lo que íbamos: cuando acabé el Erasmus, como despedida esas dos compañeras de clase me regalaron el «Richard D. James Album» (Warp, 1996) en CD. Me lo puse en repeat desde que subí al avión de vuelta y no sé cuándo paré, me lo sabía de memoria. Me parece un disco muy emotivo.

De ahí fui hacia atrás en su discografía para descubrir quién era ese tal Richard James, y también hacia adelante, pendiente de todo lo que sacó en los años siguientes.

De lo más reciente, el EP «Computer Controlled Acoustic Instruments pt2» (Warp, 2015) me parece de lo más potente que ha hecho: te puedes perder en él pero al mismo tiempo no intenta emocionarte, no te induce a sentir nada en particular, es como un espacio en blanco para que tu sientas lo que quieras.

En el 2015, con tanta emotividad barata en circulación, hacer esto me parece ir muy a contracorriente.

Otra cosa que me fascinaba era todo el juego de identidades, las historias que circulaban sobre él: que si vivía en un antiguo almacén, que si tenía un tanque… Nada de eso ocurría con los músicos que me habían interesado hasta entonces.

No sabías nunca si esos rumores eran ciertos o no porque apenas daba entrevistas y nadie parecía tener información de primera mano.

Una de las personas que para mí mejor escribe sobre música, David Toop, incluyó una entrevista con él en el libro Ocean of Sound (Serpent’s Tail, 2001).

Le vi pinchar en el Sónar pero no recuerdo en qué años, me crucé con él en la zona de prensa del festival bebiéndose una cerveza y bailé “Windowlicker” todo lo que pude cuando la ponían en las discotecas. Lo volvería a hacer pero ya no la ponen.

Vicent Fibla (spa.RK)

En 1994 (año del primer Sónar) me compré el “Trance Europe Express” (Volume, 1993) en una tienda de Gracia.

Allí hubo un corte llamado “Analogue Bubblebath 3” que me llamó la atención. Tiré del hilo y llegué al «Selected Ambient Works 85-92” (Apollo, 1992) y, seguidamente, al «Selected Ambient Works Volume II” (Warp, 1994), disco que contiene una de sus canciones más perfectas: “Blue Calx”.

Le seguí hasta su disco homónimo y a partir de allí desconecté bastante, quedándome con sus extrañas remezclas y fascinantes, sus colaboraciones, etc.

No le he visto nunca en directo y la verdad es que tampoco tengo un interés especial por hacerlo.