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Fresh Talent: ANGEL-HO

Reivindicación, colonialismo, cuestiones de género, ritmos latinos, Ballroom y estética electrónica rabiosa y cibernética se dan la mano en el debut del artista sudafricano, masterizado por Arca e impulsado por el sello de Rabit, Halcyon Veil

10.08.15
Frankie Pizá

Fotos de Jody Brand.

Elementos característicos del Ballroom House, el «cunt» o el «Ha» comunes de cualquier producción de figuras como MikeQ o Divoli S’Vere, también ritmos latinos de explotación urbana extraídos de Sudamérica como el Tresillo o el Reggaeton, ritmos rotos y metralla electrónica que impacta con la sensualidad que, por ejemplo, solo Arca o Lotic saben imprimir a su discurso sonoro.

Es precisamente el venezolano Alejandro Ghersi el que se encarga de masterizar el debut de ANGEL-HO, un EP titulado «ASCENSION» que llega en el mejor momento posible: apadrinado por el compatriota de Lotic (ambos de Houston) Rabit y su sello Halcyon Veil, e irrumpiendo en el ciberespacio a mismo tiempo que Elysia Crampton lanza «American Drift» para la marca de Falty DL o NAAFI reúne una nueva colección de sucios bootlegs, el sonido del asentado en Sudáfrica Angelo Antonio Valerio es mucho más que algo sin sinónimos en la actualidad.

ANGEL-HO está conducido por un estudiante de bellas artes de 21 años que lidera el colectivo NON (al que también pertenecen Chino Amobi de Richmond y Nkisi de Londres), un sello y organización que, según afirma para The FADER, «is a collective of African artists and of the diaspora using sound as their medium to articulate the recurring violence on non-white bodies, by which we mean people of color.»

angel-ho

En su «ASCENSION», ANGEL-HO es capaz de servir de hub conectando sonora e ideológicamente con los acontecimientos creativos más apasionantes del momento electrónico: Janus representado por Lotic, Arca en tareas de definición del proyecto y, por ejemplo, en el corte «Removals», una referencia clara al colonialismo en el país africano con la frase «we were here first» repetida de forma hipnótica (este hecho se puede equiparar a la serie de referencias sonoras lanzadas por Elysia Crampton explorando esta misma temática en forma de reclamo).

A lo largo de los 5 cortes que componen el imponente EP servido en descarga gratuita, se puede notar cierta rabia o agresividad en los arreglos y estética final del sonido, con un aspecto cibernético y metalizado que se contrapone con elementos humanos como los recurrentes samples de voz de Valerio, los sonidos de caballos, ladridos de perro y otras fuentes.

ANGEL-HO es una nueva cara a tener en cuenta dentro de una comunidad de artistas que opta por dar a su sustancia electrónica un fondo reivindicativo, proponiendo un futuro sin las limitaciones y leyes (históricas, morales, sexuales, de género, etc) que han mandado hasta el momento. NON también tiene una interesante recopilación disponible como release inaugural que os dejamos en este enlace. Después del EP al completo, puedes leer el estamento del propio artista sobre el material.

«Ascension – 2015 is somehow an ongoing performance. Ascending is a component of the performance. The term – not necessarily meaning to rise above, but the achievement of a higher consciousness and engagement with technology, in relation to the corporeal. Technology is corporeal and both are mediums and sites of violence and trauma.

These political bodies begin to have shared experiences, traumas which connote histories of bodily violence. These are inherited through our social structures, and conditioning implemented by staged regimes such as democracy. The taxonomy on the anonymous body is what Ascension reveals.

The performance is transitive – in constant flux, transforming, and becoming multi-form through sound and video. I find these mediums become extensions of my performance character, Angel-Ho, which is a state that is inescapable and temporary, a condition that forms the literacy for the sound and visual. These accentuate movement and in turn, consequently reflect, and affect, social political change.

The sonic component of Ascension is largely layered instruments and collages of sound, which are meant to reorientate the consumer. The idea of orientation, not only in terms of sexuality – but more importantly our orientation to, and relationship with, environments and spaces which inhabit mass and cultural construction. It is about revealing binaries – political performance and our performance as communities. Power distribution within the postcolonial state is disrupted through the forms of the soundscapes, defying pattern and synchronicity that is so present in commercial consumption of music. It is this disorientation, which re-orientates the body in relation to these mediums, which supports the questioning of our environments.»