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Entendiendo la figura de Travis Scott

¿Por qué es Travis Scott el máximo exponente de la música pop hoy en día?¿Qué tiene que ver la figura de Kanye West en todo esto? Hoy en TIUmag analizamos a fondo la figura de La Flame y lo que significa para la cultura contemporánea.

07.10.20
Antoni Ripoll

Texto de Ciro de la Encarnación.
Animación en portada de Jon Benet.

El nombre de Travis Scott no es nada nuevo para los conocedores del panorama urbano de Estados Unidos. Desde que firmara con Epic Records en 2012 para pasar a formar parte del equipo de productores bajo el ala de Kanye West ha llovido mucho, y varias maquetas y álbumes conforman el arsenal del tejano.

Tras captar la atención de la audiencia con su primer trabajo, “Owl Pharaoh” (2013), con halos de Kid Cudi y del Kanye más oscuro, Scott se ha consolidado como el principal representante de lo que se viene fraguando desde el último lustro, y que ha culminado con la música urbana accediendo al caudal mainstream como nunca antes lo había hecho.

Y es que la presencia de Travis en todo esto no es para nada casual. A medida que el rap y sus dimensiones comenzaban a expandirse, él ha ido realizando esa misma metamorfosis como artista. Tras “Owl Pharaoh”, Scott volvió en el verano de 2014, presentando su segunda mixtape, “Days Before Rodeo” (2014), con el que se afianzaba como una de las estrellas emergentes más interesantes y prometedoras de los últimos años.

Tras sus dos mixtapes, dio el paso y sacó su primer álbum de estudio, “Rodeo” (2015), en el que contaba con la presencia de artistas de gran calibre como Quavo, Future, Juicy J, Young Thug, Kanye West o Schoolboy Q, que le ayudaron a posicionarse ante el público como alguien ya respetado e integrado dentro de la industria.

Tras su presentación, “Birds In The Trap Sing McKnight” (2016) salió, y este fue el álbum que hizo que el de Houston ascendiera en estatus, ya no solo frente a la audiencia, pero también frente a la visión que las majors tenían de él.

Y es que fue tras este álbum, en 2018, cuando Scott soltó el proyecto que le consolidaría como la cabeza visible de la transformación de los sonidos urbanos en himnos pop: “Astroworld”. Llegando incluso a reabrir el parque de atracciones ya cerrado del mismo nombre de su ciudad natal para poder acoger un festival de música durante unos días, Webster (su apellido original) accedía al ¿trono? de la industria pop.

Es indudable que la figura de Travis Scott es una de las más relevantes a día de hoy a nivel de audiencia, y que ha trascendido a la representación que por lo general los artistas que provienen del rap han recibido por parte de la industria. Sin embargo esto no es nuevo: ya lo vimos antes en dos de las grandes figuras del rap en Estados Unidos, Kanye West y Jay-Z.

Aunque es verdad que la imagen de los artistas que provienen del rap comienzan a ser cada vez más variada (Tyler, The Creator, Childish Gambino, Kid Cudi, A$AP Rocky…), podríamos asegurar que tanto Jay-Z como Kanye fueron los primeros en realmente trascender la figura de MC para pasar a ser iconos culturales a la vez que hombres de negocios (probablemente, otros como Biggie o 2Pac habrían alcanzado ese estatus antes, pero el trauma que dejó la muerte de ambos hizo que ese espacio no fuese de interés hasta tiempo después).

Sin embargo, en este artículo nos fijaremos sobre todo en el paralelismo entre las figuras de West y Scott, sin despreciar la importante relevancia de Jay-Z en el desarrollo de la carrera de ambos, ya que sin él no habría Kanye, y sin Kanye, Travis no se habría desarrollado como lo ha hecho. Sin embargo, las similitudes que tanto West como Scott comparten son mucho más amplias que las que Jay-Z puede compartir con este último.

Podemos afirmar que Kanye es el mentor de Travis. Ya no solo a nivel musical, sino a la hora de desenvolverse en la industria. Es verdad que Webber se aleja del perfil incendiario que el de Chicago tiene, pero este es solo uno de los aspectos del personaje mediático de Kanye. Donde sí se ve una mayor conexión entre ambos es en cómo los dos plantean y venden su música.

En 2004, Kanye fundó G.O.O.D. Music, discográfica que acabó aliándose con Def Jam Records en términos de distribución. Mientras que Roc-A-Fella, la discográfica fundada por Jay-Z, era eventualmente absorbida por Def Jam, G.O.O.D. Music mantenía su independencia en este aspecto, y es aquí donde radica la diferencia con Jay-Z y el enfoque de West y Scott se hace uno.

Travis fundó también su propio sello, Cactus Jack, en 2017, y mantuvo una visión muy parecida a la de Kanye. Ambos conciben su sello como una cantera, una plataforma a través la cual dar voz a artistas menos conocidos. Sin embargo, esto no es lo que los hace especiales. Van más allá. Ya no es solo una cantera, o un sello orientado a la música rap. Es una forma de perpetuar el sonido característico de ambos líderes.

Si observamos los artistas firmados con Cactus Jack, vemos perfiles como el de Don Toliver o Sheck Wes (este es un caso extraño, ya que su contrato es a dos bandas con Cactus Jack y G.O.O.D. Music), que siguen la estela de Webber en su sonido: melodías oscuras, sintetizadores densos, estribillos tremendamente pegadizos y lo que define el género: 808s potentes y hi-hats muy rítmicos.

Por otra parte, los artistas firmados con G.O.O.D. Music ofrecen una mayor diversidad de estilo y concepto: Kid Cudi, Pusha-T, Big Sean, Francis And The Lights, 070 Shake… Aun así, podemos ver como el sonido de West órbita en torno a todos ellos, aunque más claramente en ejemplos como el de Kid Cudi o Pusha-T.

La diferencia palpable de ambos sellos y su propuesta es clara. Kanye apuesta por una mayor variedad en lo que respecta a sus artistas y sus proyectos (por ejemplo, “Speedin’ Bullet To Heaven”, album que Kid Cudi sacó en 2013 y en el que desarrollaba su faceta rockera), lo que hace que su sonido no sea, en muchos casos, la marca que define al sello, sino que es su variedad y los artistas que abarca, de forma individual, lo que lo define.

Travis, aunque con la misma mentalidad de Kanye, plantea desde Cactus Jack un punto de vista distinto: lanzar al estrellato cantantes que profesen y extiendan el sonido que le define, dejando al artista explorar dentro del mismo pero de forma más guiada. La visión de Travis es simple: que el sonido que ha ido cultivando a lo largo de su carrera y que está ahora más en auge que nunca sea el camino a seguir para ya no solo el género urbano, sino para la música mainstream en general. Sin duda, Kanye realizó algo parecido al comienzo de los 2010s, pero terminó al sacar “Yeezus” (2013), volviendo a la rama experimental que tanto domina, mientras que Scott mantiene una línea sonora muy similar a lo largo de toda su carrera. Sin duda, hasta ahora al de Houston le ha funcionado, pero siendo sinceros, ¿cuánto le queda?

Con casi 46 millones de oyentes mensuales a día de hoy, Travis Scott es un éxito comercial, además de ser uno de los raperos más amados por la audiencia. Sin embargo, y en vistas al futuro, cuando lo urbano deje de estar tan en auge, ¿será capaz de adaptarse y hacer que su música crezca en complejidad y variedad o caerá en barrena?

A día de hoy, el planteamiento de Travis funciona. Queda por ver si tanto él como sus pupilos son capaces de, cuando llegue el momento, cambiar su propio paradigma y adentrarse en lo desconocido.

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