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The Life Of… 11 de los mejores discos de la historia

Los artistas y nuestras vidas podrían reducirse a un solo álbum; aquí 11 elecciones que valen el título más grande que podamos imaginar.

18.02.16
Frankie Pizá

La vida está llena de momentos, cambios y errores: ciclos, amor, ilusión y desilusión, pero también de mejores discos de la historia. Un título así rota y se traslada sin miedo durante nuestra evolución personal y musical, ya sea artísticamente o no; tu mejor disco de la historia no es el mismo de cuando tuviste 13 años, o el que con todo a tus espaldas escogerás dentro de 30 años, cuando la música y los formatos seamos simplemente nosotros.

Aprovechando una de las afirmaciones más relevantes del enloquecido Kanye West previo al lanzamiento de su «The Life Of Pablo«, llamamos a 11 de nuestros activos locales para descubrir cuál es para ellos el trabajo o álbum que merece tal insignia. Palabras objetivas o subjetivas, da igual: queremos saber qué disco esconderían todos ellos si la policía entrara en su casa y confiscara absolutamente todo.

Desde Funk brasileño a Hip Hop hecho en Italia, nombres como Abu Sou, DJ Der, Ivy Barkakati, Glue Kids o One Path responden a esta cuestión acercándonos un trozo de su intimidad.

The Life Of Breixo

Abu Sou selecciona «Racional Vol. 1 & 2» de Tim Maia.

Claro está que la devoción por diferentes deidades a lo largo de la historia ha sido uno de los motores de producción artística desde los principios del ser humano. Desde cualquier religión animista con sus cantos y percusiones, a los monjes tibetanos o el predicador afroamericano Ottis G. Johnson, encontramos ejemplos de creación musical con la única premisa de la alabanza a algún Dios, el cual va cambiando según el momento y las coordenadas.

Siendo uno de los cantantes con más éxito en su país y llevando una vida lujuriosa llena de sexo, cocaína y alcohol, Sebastiao Rodrigues Maia se encontró en un mercadillo con el libro Universo Em Desencanto, escrito por un gurú fluminense llamado Manoel Jacinto Coelho que decía que los seres humanos venimos de un mundo perfecto pero que estamos aquí debido a una magnetización, que a su vez es la originaria de todos los problemas en la Tierra y que sólo es posible contrarrestar, como no, leyendo sus obras.

Tim Maia se unió a la secta de la Cultura Racional al instante, y empezó a crear música para que la palabra de Manoel adquiriese más adeptos. Como nadie en su anterior vida, ni su sello, ni su mánager ni empresarios afines le seguían en este arrebato místico, Tim Maia creó su propia discográfica Seroma (iniciales de Sebastiao Rodrigues Maia) para predicar las enseñanzas de la secta por medio de un LP en dos volúmenes que es sin duda, una de las obras cumbre en la cultura brasileña de los últimos cien años.

Aunque lo realmente grande de este asunto es que después de sacar los dos volúmenes de Racional, o sea los menos de dos años que Tim Maia pasó con la secta; el cantante cortó de raíz con ellos y nunca volvió a querer cantar las canciones de esos dos discos, de los cuales intentó destruir el mayor número de ejemplares que pudo, volviendo para siempre a la música hedonista, la farlopa y demás excesos.

Sin embargo, la apropiación de la ideas de la Cultura Racional para limpiarse temporalmente y crear los dos volúmenes de «Racional» supone una vuelta de tuerca involuntariamente situacionista en su forma así como magistral en su contenido y que en mi opinión hacen que sitúe este(s) disco(s) en mi numero 1.

Mención especial para «Guinea Bissau, Mozambique e Angola».

The Life Of Ylia

Ylia Beat selecciona «Black Christ Of The Andes» de Mary Lou Williams.

El título del álbum está inspirado en la figura de St. Martin de Porres, el primer santo negro de la historia, canonizado en 1962. El movimiento de los derechos civiles en EEUU, en el que Mary Lou estaba bastante implicada, se había ido intensificando durante una década. Después de un periodo retirada de los escenarios volvió con este álbum con dos ideas fundamentales: la defensa de los derechos civiles y la importancia de la espiritualidad con el jazz como lenguaje.

Aunque no comulgo con la idea religiosa de Mary Lou Williams, creo que eso le da un sentido de transcendencia muy poderoso al álbum. Se entrelazan estilos diferentes de forma muy creativa dando lugar a pasajes que van desde lo emocional y muy intenso hasta estados más relajados que dan aire y dejan lugar a la imaginación. Otros momentos son más juguetones, incluso festivos como en «Praise The Lord”, en el que de repente te encuentras rodeado de éxtasis desenfrenado en una iglesia, o incluso en una noche en un club de jazz rodeado de humo.

El tema que abre el disco es arrebatador. Es prácticamente un acapella con una pequeña parte de piano. El coro canta una melodía sencilla que soporta el peso de unos acordes con armonías muy sofisticadas pero con voicings tan cuidadosamente colocados que prácticamente se van deslizando de uno a otro. Todo el disco tiene un poso blues y en ese sentido está muy conectado a la tradición. Para Mary Lou Williams el sufrimiento son las raíces del árbol y toda la música negra evoluciona a partir de ahí.

En la época del auge del free jazz, Williams se quejaba de la falta de sentimiento llamando “fungus” a las notas sin propósito, al artificio como simple ejercicio de estilo. Ella por el contrario no da una nota de más, y el disco se convierte así en una mezcla equilibrada entre técnica y sentimiento. Me encanta encontrar discos que inspiran sentimientos profundos y que pueden tocarte a diferentes niveles. Esta cualidad como mínimo es la que debería tener el mejor álbum de la historia.

The Life Of Der

DJ Der selecciona «Pacha Ibiza Summer 99” de DJ Pippi.

Vale, a ver. Hay tres discos que han sido de los más importantes de mi historia y que me vienen a la cabeza rápidamente. Dos de ellos serían la banda sonora original de la adaptación cinematográfica de Romeo y Julieta, “Romeo + Juliet” (1996), por Baz Luhrmann y el recopilatorio «Generation Next” (1998) de Pepsi, porque fueron los primeros que pude grabarme en cinta, además de las únicas que tuve y escuché durante mucho, mucho tiempo. Me gustaban bastante y me permitieron experimentar el primer sentimiento de amor por la música que recuerdo. Tendría entre 9 y 11 años respectivamente. Un poco más tarde, con unos 12 años, mi mejor amigo me dejó el tercer disco en cuestión, que es el que he elegido como disco más importante de mi historia. Se trata del recopilatorio «Pacha Ibiza Summer 99”, un doble compacto seleccionado y mezclado por Giuseppe Nuzzo, más conocido en la isla como DJ Pippi. 

Ese disco fue importante por muchos motivos. En primer lugar, fue la primera sesión de DJ que escuché y, literalmente, me abrió los ojos a varios mundos nuevos. Por una parte descubrí la música House y, a raíz de los samples de muchos de los tracks que se pueden escuchar en dichas sesiones, la música Disco y Soul. Por la otra, descubrí que yo también quería ser disc-jockey.

La canción con la que Pippi abre el primer CD, que es más desenfadado y menos oscuro que el segundo, es el clásico de NYC “To Be In Love”, de los Masters At Work. Aquella línea de bajo, la joven y sensual voz de India, el orgánico toque MAW… Pfff. En tan solo treinta segundos ya estaba atrapado. A partir de ahí, continúa desarrollando con más discos de base soulful como el “Rescue Me”, de Brian Tappert, que era una versión de Fontella Bass, o el “Never Forget (When You Touch Me)”, de Hardrive 2000 (aka de MAW) por nombrar algunos. House guitarrero de la gran manzana, Funk troceado, acelerado y recalentado, mainstream pre-dosmiles, toques carnavalescos y una Ibiza a punto de irse a la mierda del todo no es tan mala combinación como a algunos les pueda parecer.

El segundo CD, como os comentaba antes, es menos amable y está más inspirado en la noche que en el día. “Get Get Down” de Paul Johnson es el único tema reconocible en la distancia, para la inmensa mayoría, de esa segunda parte. El resto de la selección se ha convertido con el paso del tiempo en house de cubeta de “a euro”, pero del que mola encontrarse. Temas profundamente enterrados que están esperando en las tiendas de vinilo más normales de la ciudad a que un nuevo DJ los rescate del olvido y repita la historia, aunque solamente vaya a ser por un momento. Y esa es una de las cosas que a día de hoy aún respeto de aquel DJ Pippi: el hecho de incluir temas que no escuché (ni he escuchado) a ningún otro DJ nunca y que a día de hoy suenan igual o más frescos que entonces. Recordemos que estamos hablando de un recopilatorio de Pacha Ibiza.

Menudos dos mixes. De esos que se hacían con sentido y que, si los escuchas con atención, hasta te cuentan una historia. Desprendían una personalidad tremenda y la técnica de Pippi era tan sorpresiva en algunos momentos como incesablemente sutil. Los desentrañé al completo, hasta el punto de conseguir los temas originales, escucharlos hasta la saciedad para memorizarlos e intentar entender el cómo, cuándo y porqué de aquellas mezclas que tanto me fascinaban. Sin duda fue mi mayor influencia, tanto musical como técnica e incluso filosóficamente, durante toda una época y, seguramente, es algo que se refleja en mi carácter y sonido como DJ aún a día de hoy.

The Life Of Luis

Luishock selecciona «Endtroducing» de DJ Shadow.

Nunca me había visto en la situación de tener que elegir el disco más importante, para mí, de entre toda la música escrita. Si lo piensas durante un momento, tengo que revisar aproximadamente, 3400 años de historia para seleccionar uno sólo… imposible!!!

Este álbum no marcó un antes y un después en mi manera de entender la música, sino que más bien fue una transición musical normal a la edad en la que descubrí este disco, gracias a esos amigos mayores con los que paraba.

Inmerso en plena adolescencia skater, cantaba en un grupo de Hardcore y lo único que consumía era ese tipo de música, hasta que alguno de esos días en los que llegaba tarde a casa por estar con los mayores, escuché por primera vez “The Number Song” de DJ Shadow. En ella identificaba una batería, un sonido similar al de una guitarra, voces… pero no de la manera en la que estaba acostumbrado a escuchar esos sonidos normalmente.

Me pareció una simbiosis perfecta entre música orgánica y música creada con máquinas, luego descubrí los samples y al señor Joshua Paul Davis. Así que puedo decir, que «Endtroducing» de DJ Shadow puede ser el disco más importante en mi vida, cada tema es una historia distinta que me atrapaba entonces y me seguirá atrapando para siempre.

The Life Of Tres

Glue Kids escoge la banda sonora del film KIDS.

No sabemos cuál es el mejor disco de “la historia”. Ni idea. Este es el mejor disco de nuestra historia. Eso sí lo podemos decir y contar.

Es la banda sonora de una película de los 90 llamada KIDS y ha sido una de las principales influencias en toda la música que hacemos, aunque cueste entenderlo. Tampoco hace falta que lo entienda nadie. Pero nos han preguntado y nosotros contestamos.

Aunque aparecen temas de otra gente como Slint, Lo Down o Daniel Johnston, el mayor peso del disco lo lleva Low Barlow, que fue el que dirigió, con Larry Clark, esta banda sonora. Lo gordo del disco está en sus composiciones, algunas originales y otras rescatadas de sus discos como Sebadoh o the Folk Implosion.

Es una colección de música abordada desde ópticas muy diferentes pero que siempre transmite una intensidad emocional muy bestia que nos gustaría poder alcanzar siempre con la música.

Si hubiera que elegir, dos canciones, favoritas por siempre jamás: “Spoiled” es uno de los temas favoritos de todos los tiempos, las últimas lágrimas con el Sol de cara; por otro lado, “Raise The Bells” es la belleza infinita en la melodía, la textura y el sonido. Podríamos hablar también de “Simean Groove” o “Jenny’s Theme”, cada una de las canciones tiene un sentido dentro y fuera de la película, pero mejor no hablar de más.

Es esa emoción brutal –a veces contenida y a veces soltada a saco y sin mirar atrás– lo que hacen de este disco uno de los mejores de nuestra historia.

The Life Of Diego

Orphidal escoge «Bad» de Michael Jackson.

En mi caso me resulta imposible quedarme con un solo disco.

Digamos que éste quizás ha sido el mas significativo, el génesis, donde empezó mi curiosidad por la música. Principalmente atraído por el videoclip de «Smooth Criminal», su energía, su voz y esas danzas me llamaban mucho la atención …

Recuerdo que  me ponía el disco una y otra vez junto con el «Thriller». Es posible que gracias a el en el futuro me atrajera tanto la música negra y sus derivados.

The Life Of Andrea

Rumore escoge «Novecinquanta» de Fritz Da Cat.

Estos son los tipos de preguntas que te dejan callado y te llevan atrás en el tiempo dejándote en un estadio de constante incertidumbre respecto a la respuesta que estas a punto de pronunciar, flotando entre recuerdos y visiones de lo que eras y eres. Las clásicas preguntas muy jodidas.

En Venecia había muy pocas tiendas de discos y con mis colegas éramos habituales de Parole E Musica, 15-20 metros cuadrados de local y una buena sección de CD y tapes de Rap de importación ademas de material nacional. Allí podíamos encontrar desde Gang Starr hasta el Colle Der Fomento.

Escuchábamos sobre todo Hip Hop italiano y, aunque no se hable mucho de esto, había una escuela muy buena de MCs y productores a mitad de los 90. Sin duda uno de los discos que más me ha influenciado mi visión musical fue el de Fritz Da Cat, «Novecinquanta».

Este disco fue realizado utilizando únicamente un sampler Akai 950 y contaba con la participación de la crema del Hip Hop italiano, una verdadera maravilla.

Algunos de estos llegaron a pegar el golpe a comienzo de los ‘00 en la que fue la onda mala del Rap nacional italiano, mientras otros quedaron en el olvido o acabaron dedicándose a otros géneros o proyectos. La forma en la que Fritz cortaba samples fue algo que me afectó mucho en la primera fase de acercamiento a la música, sin duda unos de los discos más importantes que he vivido.

The Life Of Ivy

Ivy Barkakati escoge «Diamond Life» de Sade.

En 2010 salió la mixtape «BLVCK Diamond Life» del rapero californiano Droop-E que está hecha exclusivamente con samples del «Diamond Life» de Sade. Siempre había escuchado a Sade por coincidencia o de manera accidental, pero con esta mixtape me di cuenta de lo realmente bueno que era el disco original.

Después de eso intenté saber más sobre su persona, lo cual es realmente difícil porque siempre se caracterizó por llevar su vida personal de manera muy privada, algo que me causó más atracción aún si cabe de su persona.

Respecto al contenido del disco, sólo puedo decir que desde que lo empiezo lo tengo que escuchar hasta su final sin interrupción, algo que hoy en día no me pasa con casi ninguno. Además se publicó un mes antes de que yo naciese.

The Life Of Chelis

DJ Chelis escoge «Blue Lines» de Massive Attack.

Tener que elegir el mejor álbum de la historia es una de esas putadas en las que te mete Frankie.

Aunque me resulta muy difícil elegir uno y objetivamente puede que hubiese elegido otro me quedo con el álbum de debut de Massive Attack; por un lado porque es una colección de hits que cuenta con un equipo artístico y técnico brutal y por otro porque puede ser junto al «Protection» y «No Protection» uno de los discos que más veces habré escuchado de cabo a rabo en mis tiempos mozos.

The Life Of Katza

Katza (Paraleloan) escoge «Fun House» de The Stooges.

Lo normal sería decir que es imposible elegir el mejor disco de la historia, pero siendo sincero, este tipo de afirmaciones me encantan y las hago muy a menudo (para después cambiar de opinión sin mayor problema). Últimamente suelo decir que el mejor disco de la historia es “Fun House”, el segundo de los Stooges.

Me parece que es el golpe de gracia definitivo a los sesenta; Aquí no hay sensiblería ni sofisticación, «Fun House» es puro peligro: Iggy pop dejándose las cuerdas vocales berreando sobre asuntos terrenales, Ron Asheton tocando la guitarra con abandono opiáceo y sobre todo esa combinación bajo-batería, con esa propulsión casi Krautrock que a ratos me recuerda al «Tago Mago». Especial mención tanto a los tremendos solos de saxo de Steve Mackay, como a la mezcla tan Reggae que lleva el disco; hay tanto espacio entre los instrumentos que casi se puede andar entre ellos.

Bastan tres compases del “Down on the Street” para contagiarse de la urgencia que desprende «Fun House». Van con prisa, pero algo lentos, porque van muy ciegos. Iggy coge el micro, y tras unos cuantos alaridos suelta: “Down on the Street where the faces shine, floating around I’m a real low mind”. Iggy, ponte las gafas de sol, último aviso.

Y el disco avanza así, turbio e implacable, como la ría de Bilbao los días de temporal, con una media de 7 gritos desgarradores de Iggy por canción, oscilando entre la paranoia («T.V eye») y la lujuria («Dirt»), hasta llegar a “1970”, donde Iggy termina la canción gritando tantas veces “I feel alright!”, que ya no sabes si se está intentando convencer a sí mismo, o si lo dice en serio. El disco termina (o más bien desfallece) con «LA Blues”, un autentico delirio de noise free jazz que se sacan de la manga no-se-muy-bien-cómo. Llevo unos 15 años escuchándolo y nunca me canso de esta locura.

The Life Of JB

One Path escoge «Bump Radio» de Yako Muñoz.

El mejor disco de la historia es «Bump Radio» de Yako Muñoz porque me lo pongo con mi hermano y me flipa. No es un disco de esos perfectos pero que ya no te pones porque te aburre, you know what it is, «la verdad está ahí afuera». …Él mismo te lo dice: «el sistema es igual para todos nosotros, cogemos nuestra movida, entiendes? No le comemos la olla a los niños». Así de simple, música para bumpear.

Es como si Yako tan solo hubiera sido el mesías, el mensajero que pilló lo que había y lo metió en un disco, pero tan bien pillado que es como si él no hubiera tenido que hacer nada, como un ultralight beam. Como si Kanye hubiera invertido el billón de dólares de Mark en hacer un disco de Rap en español.

Yako sabe eso, él dice: «ando por las calles con prudencia y respeto y todo esto se devuelve en más respeto», porque la verdad llega a todos y nada tiene que inventar, solo transmitir la palabra, «yo no soy un madero, yo no soy un chivato, pero estoy dando información a las calles, son (…) quieres saber cómo va la movida? Asómate a la ventana, it’s like that», porque él es «el relaciones públicas de todos los barrios», porque en el siglo 21 se hacen mixtapes y no evangelios.

Que no te la cuenten, «Bump Radio» es real storytelling, asistido en su mayor parte por el gran Sholo Truth. Verdaderas parábolas para la humanidad, deja de seguir a DJ Khaled:

«Esto es vida, quiero decir, cualquiera de mis reales puede cantar mi mierda para sí, entiendes? (Real) Nada ya tengo, tú te lo quedas, es mi talento, aha. Y así lo hago, son, todo está bien, aún en esta mierda de por vida, si me preguntas, yo estoy guay, damn it feels good to be a gangsta, gangsta. Sí, hermano estoy guay, mientras me levante todos los días estoy bien porque amanece otro día, son, y si me acuesto también guay porque ha terminado otro día. Y yo soy lo que tú, playboy. Vas a tener que amarme».

Más claro imposible. ¿Cómo puede ser que Lil B esté dando charlas en universidades americanas y Yako no? This is a God dream, palabra de Yeezus.