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Salon des Amateurs: baile libre

Este pequeño bar de un museo en Düsseldorf se ha convertido en un icono de los sets más aventurosos, desatados de presiones y convencionalidades.

11.01.17
Pau Cristòful

Foto de Petra Warras.

Diseño de flyer por Alicia Carrera.

La primera canción que relacioné con Vladimir Ivkovic fue “Holland Tunnel Dive” de ImpLOG: ocho minutos de pulso Prototechno, actitud No Wave, ecos Kraut, letra distópica, un intenso subidón creado a partir de la grabación saturada de una aspiradora, una segunda parte contrastada por un alegre fraseo de saxo y un final succionado por la amenazadora aspiradora.

No es para nada un tema fácil, más bien podríamos decir que es tirando a muy incómodo.

Por esto sorprende que en su artículo de referencia Salon des Amateurs: The post-kraut Hacienda, publicado en Resident Advisor, Aaron Coultate afirme que:

“impLOG’s “Holland Tunnel Dive,” Richard Wahnfried’s “Time Actor,” an In Flagranti edit of Birth Control called “Heizgas Meter“—have become Salon classics, the kind of tunes that get whistles from the regulars.” 

– Aaron Coultate, Resident Advisor

Si ya es optimista pensar en un club en el que la gente no salga corriendo con las manos en las orejas en sonar “Holland Tunnel Dive“, lo es más aún imaginar que existe un sitio en la tierra en el que la gente no tan solo se queda bailando en la pista sino que silba entusiasmada.

Durante nuestra entrevista por Skype, Vladimir Ivkovic me explica: “ha habido noches en las que hacía tanto frío afuera y había tanta gente bailando dentro que las ventanas estaban cubiertas de vaho y realmente perdías la noción de donde estabas, podría haber sido una burbuja en cualquier otra ciudad de este planeta.”

Sin embargo estamos hablando de un local cuya función diurna es servir como café de un museo de arte moderno de Düsseldorf, ciudad cuyo historial musical acumula nombres como Kraftwerk, Neu, DAF y las perlas en bruto presentes en el inminente recopilatorio “SAMMLUNG: Elektronische Kassettenmusik Düsseldorf 1982–1989” (Bureau B, 2017), que se publicará el 10 de febrero.

Sin duda, es música cercana al espíritu del Salon des Amateurs (de hecho, al hablarle de la compilación de Bureau B, Vladimir me asegura que ha estado pinchando “F” de Konrad Kraft desde que recibió la promo).

No obstante, al preguntarle si cree que hay un espíritu de Düsseldorf planeando por el Salon, me responde que “obviamente contar con esta herencia musical es positivo, pero resulta insignificante teniendo en cuenta que el Salon ha crecido con la música actual producida por algunas de sus caras habituales”.

Se refiere principalmente a la música de Jan Schulte (Bufiman, Wolf Müller), Lena Willikens y sobretodo Tolouse Low Trax, quien fue una de las tres personas responsables de la apertura del Salon des Amateurs en 2004 (estos sí, inspirados por antiguos espacios de la ciudad como fueron Creamcheese a finales de los 60 y Rating Hof en los 70 y los 80).

Una excelente vía para descubrir los artistas cercanos al Salon des Amateurs es con esta selección que Lena Willikens hizo para Electronic Beats.

Foto por Lukas Wiegand

Sin embargo sí parece ser determinante el hecho de que el Salon des Amateurs haya crecido en Düsseldorf y no en una capital como podría ser Berlín o Londres, ya que la ausencia de la actividad frenética propia de estas grandes ciudades ha propiciado una vinculación más estrecha con el local por parte de la gente.

Sin ir más lejos Lena Willikens trabajó sirviendo copas años atrás y el personal de la sala se sigue citando como factor imprescindible de la magia del Salon.

Pese a que en sus inicios tenía más una función de bar, con música agradable, conciertos y alguna fiesta puntual, con el tiempo ha ido mutando de forma natural a lo que es ahora (un bar que se impregna de intensidad una vez se pone el sol, transitando siempre entre un local de copas y un club).

Desde entonces, el Salon ha servido como escuela de prueba y error a sus DJs, que con la ventaja de contar con un espacio pequeño (y un aforo de 120 personas) se han visto capaces de experimentar con mezclas aparentemente imposibles, alteración del tempo (algo muy propio de Vladimir), etc.

En una entrevista realizada por Lewis Barnes y Daniel Hallström y publicada por Trax, Jan Schulte lo ejemplifica:

“I remember playing one of Achim Reichel’s guitar looping records that was 160 BPM, but if you just pull it out in the right moment… the whole Salon was jumping to a krautrock record.”

–Jan Schulte.

Salon des Amateurs se caracteriza por este espíritu libre, independiente de modas e incluso del propio hype que la sala parece experimentar en los últimos años.

Esta libertad es a la vez el mayor atractivo de cara a los DJs de fuera que rebajan su caché y viajan a Düsseldorf para poder pinchar en el Salon despojados de la presión de los grandes clubs: es el caso de los residentes del club de Hamburgo Golden Pudel, de Jorge Velez o de los DJs holandeses Orpheu De Jong, Young Marco y Tako Reyenga, este último responsable de Red Light Records.

Estos selectores prueban el vasto conocimiento musical que transpira el Salon des Amateurs, sin que esto suponga para nada una actitud altiva ni elitista por parte de los artistas (Vladimir me repite varias veces que es precisamente todo lo contrario).

Sin necesidad de ir lejos: en alguna de sus sesiones Vladimir Ivkovic incluye “El vell rei de la serp” del álbum que el valenciano Pep Llopis dedicó al poema La nau dels argonautes de Salvador Jofer en 1987 y uno de los discos base del Salon des Amateurs desde sus inicios ha sido “¿Qué sucede con el tiempo?” (DRO, 1984) de Mecánica Popular (muchos años antes de que el mundo lo redescubriera con la reedición en un subsello de Finders Keepers).

Pese a que se relaciona el Salon des Amateurs con estilos como el Synthwave, la Kosmische, el Kraut y la EBM, según la mencionada entrevista a Jan Schulte publicada en Trax la libertad se extiende a la paleta sonora:

“Young people are growing up with an appreciation of a huge range of different styles, so I can really play whatever I want, as long as I play it correctly. You can play fucking jungle, you can play 60s… freakbeat, you can play 2017 trap… Whatever [laughs]. If you do it correctly, anything goes.”

–Jan Schulte.

Por suerte, no hace falta viajar a Düsseldorf para disfrutar de parte de la esencia del Salon des Amateurs ya que ellos mismos se encargan de esparcirla con los showcases que realizan alrededor del mundo.

Este viernes tendremos uno en el Moog que contará con dos personajes esenciales del Salon, Vladimir Ivkovic y Tolouse Low Trax, y con el precalentamiento de Sano.

Tanto este artículo como la fiesta de este viernes no se deberían entender como un aparador de lo que sucede en el bar de un museo de Düsseldorf sino como una fuente de inspiración para crear aquí algo similar, como puede proponer Alicia Carrera con sus fiestas Zauberstab zine o como se podría plantear alguna noche en espacios como El Pumarejo o el Freedonia, bar cuya sala interior debe tener un aforo similar al del Salon des Amateurs.

Parece que el Dabadaba de Donostia lo consiguió con esa fiesta Paraleloan en la que pincharon Vladimir Ivkovic y Alicia Carrera, que terminaron haciendo un b2b.

En palabras del propio Vladimir:

“Es imposible definir la noche del Paraleloan mediante 10 de las canciones que sonaron en las últimas 2 horas, pero si tienes imaginación igual te puedes hacer una mínima idea: Hard Techno heads levantando las manos durante temas sin prácticamente beat, punks narcotizados con Riechmann y freaks del Garage Rock de los 60 bailando al son de Bauhaus a las 5.32h de la madrugada.” (Vladimir Ivkovic)

No se trata del espacio en sí sino de lo que sucede en él.