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La intromisión de Daddy Yankee en la vanguardia electrónica o cómo el Reguetón acabó con su estigma

Un viaje alrededor del género latino que comienza en Panamá y acaba en "Paleta", el single que ha introducido el riddim Dem Bow y la actitud del Reguetón en la escena alternativa europea

20.10.15
Frankie Pizá

Algunos se habrán preguntado cómo han acabado repitiendo de forma compulsiva el estribillo de «Paleta», el single que encabeza el debut del joven Kamixlo en Codes, sello ahora propiedad de Visionist y Bill Kouligas. La sorpresa aumenta cuando, tal y como comentamos anteriormente, sabemos que la semilla del adictivo corte llega con un sample directamente extraído de un éxito Reguetón firmado por Wisin y Yandel junto a Daddy Yankee.

Dada la mala fama del género y los ya tópicos, clásicos prejuicios sobre el estilo musical de origen latino, es muy probable que poca gente hubiera visto venir este acontecimiento, una anécdota para algunos y un matiz de determinante importancia para otros. Y es que la inserción de ritmos latinos y africanos no comunes en la vanguardia electrónica no ha sido repentina, sino progresiva. Y es posible que el futuro creativo tenga mucho que ver con la validez de los mismos fuera y dentro de la pista de baile

En este análisis proponemos un camino desde los orígenes reales y jamaicanos del Reguetón y su particular camino hacia los clubes europeos y principales marcas editoriales, tales como PAN o Warp Records. Un mapa de protagonistas y referencias clave que sirve para separar los estigmas cualitativos que giran alrededor del Reguetón e ilustrar sobre la importancia de éste en el presente musical.

Reguetón: origen, raíces e intercambio entre Panamá y Puerto Rico

Reguetón es un «Reggae grande». Así quería llamarlo El General, ya que en Panamá, como en muchos países de habla hispana, a algo muy grande le ponemos el sufijo «ón». Este particular e importante detalle ha sido extendido durante las últimas décadas por Gringo El Original (Jamie Davidson), artista al que el mánager de El General, Michael Ellis, transmitió la denominación a principios de los 90; Davidson destacó (antes de su encarcelamiento por asesinato en 1992) por llevar al idioma español algunos éxitos de Shabba Ranks, como «Trailer Load a Girl» (que él convirtió en «Trailer Lleno de Giales»).

Antes de que fuera grande o glorioso, el Reguetón fue simplemente «Reggae en español», situando su gestación en la Provincia de Colón panameña, allí donde los inmigrantes jamaicanos convivían y habían desarrollado su comunidad, a partir de la creación a principios de siglo del Canal de Panamá (dicho acontecimiento trajo a Panamá cientos de miles de habitantes de Barbados, Trinidad y Tobago, las Antillas o Jamaica para trabajar en su construcción). Los extranjeros no solo trajeron mano de obra, también sembraron las semillas de la Soca, la Rumba, el Mambo o el Reggae.

Aunque el Reggae (estilo versátil, cambiante y evolutivo durante sus más de 60 años de existencia) era uno de los menos predominantes, DJs nativos como Wasanga contribuyeron a que el género y su estética contemporánea se hiciera más popular en Panamá, observándose una primera explosión a finales de los 70. Por aquellas fechas se comenzó a promover el Reggae en el país de la mano de promotores como Juan Bass o artistas como Rasta Nini y Calito Soul; fueron los antecedentes de El General o Chicho Man, cantando en español bajo estructuras típicas y primarias del Dancehall jamaicano, que comenzó a brotar más o menos en paralelo.

Nando Boom, panameño, firmó «Mi Mujer Habla Así» en 1984, y éste fue el primer single que catapultó y construyó la identidad del Reggae hecho en Panamá hasta Puerto Rico, país donde evolucionaría y mutaría hasta el Reguetón tal y como lo conocemos. Así, se puede apuntar que el el estilo fue esencialmente un producto derivado del intercambio cultural entre los dos países de América Central; El General lanzó «Tu Pum Pum» en 1988, perfilando la fórmula basada en el famoso riddim Dem Bow popularizado por el ya mencionado Shabba Ranks (Boom ofreció en 1990 la más consistente «latin answer» del track original, con «Ellos Benia (Dem Bow)»).

Los éxitos de El General con «Muévelo» o «Son Bow» actuaron como puente entre Panamá y Puerto Rico, país donde se entonó por primera vez el Rap en castellano, de la mano de Vico C y alrededor de 1985; los puertorriqueños comenzaron a mezclar las características del Reggae panameño con la influencia creciente del Hip Hop norteamericano, desembocando en el Reguetón tal y como lo conocemos. Además de El General, en Puerto Rico destacaron éxitos como «Pantalón Caliente» de Pocho Pan o la propia versión del «Dem Bow» firmada por Nando Boom.

El Reguetón comparte más aspectos con el Reggae y Dancehall original, como la extensión de las famosas tiraeras o «batallas» entre DJs y artistas de Reguetón, un sinónimo tanto de las confrontaciones de toasters en la Jamaica de los 70, las block parties del Bronx o las minitecas caraqueñas. Aún así, se contradice en un punto de crucial importancia: tanto en sus comienzos panameños a principios de los 80 como en Puerto Rico en los 90, pasó por ser un género más bien «clandestino». Los artistas panameños lo distribuían entre coches y autobuses, mientras que en Puerto Rico se comenzó a cultivar su desarrollo a puerta cerrada y en círculos pequeños, dada la inclinación temática violenta y sexual que las letras comenzaron a adquirir.

Fue a partir de 1992/1993 cuando gracias a la llegada del Reggae panameño, en la isla boricua de Puerto Rico se comenzó a explorar el Dancehall original y a experimentar con la ya asentada escena Rap del lugar; surgieron clubes como The Noise y artistas que acabaron por explotar la ecuación, tales como Daddy Yankee, Don Omar o Ivy Queen. Desde Puerto Rico, el Reguetón llegó a Estados Unidos y Europa a partir de finales de los 90 y principios de la década pasada, introduciéndose en las comunidades de inmigrantes como un medio más de expresión, al igual que en su día fue el Hip Hop o la Salsa.

El factor rítmico

Dos bombos y una caja. Es la base del «tresillo» o «triplete» tradicional que se observa en la habanera cubana. Es una figura de percusión clásica que se extendió por todo el globo a partir del comercio de esclavos en la época colonial europea en gran parte de América del Sur y el Atlántico.

Desde su inicio en la tradición proveniente del África subsahariana, el tresillo se ha extendido de distintas formas y en diversos puntos geográficos; desde la base para el Tango a la inspiración para el ragtime de Nueva Orleans o la evolución desde el Dancehall al Reguetón: Su estructura es similar a la utilizada en el Dancehall jamaicano y concretamente el que evoluciona hasta el riddim Dem Bow programado por primera vez por los jamaicanos Steely & Clevie a principios de los 90.

Bobby Digital se encargó de producir para Shabba Ranks «Dem Bow» en su álbum «Just Reality» (publicado en 1991), aunque la primera vez que el patrón destacó como tal fue en «Poco Man Jam» de Gregory Peck, justamente un año antes. En el Reggae panameño y el posterior Reguetón se mantiene ese elemento como fundamental, el pulso 3-3-2 básico aunque complementándolo con bombos en 4×4 y detalles venidos del Hip Hop.

Desestigmatización e inserción en la anatomía club

Debido a su rápido contacto con el mainstream estadounidense, su éxito colosal en las listas de ventas y sus concordancias tanto temáticas como estéticas con el Hip Hop más explícito y caricaturesco, el Reguetón ha desarrollado un estigma social muy singular y que ha dificultado su admisión o inserción en círculos musicales «cultos» (por así decirlo). Sus letras simples y que trasladan una actitud machista inherente, de potente y vulgar carga sexual y un palpable acento violento, así como su relación directa con las minorías e inmigración, han llenado de prejuicios el camino del género en Europa.

Tengo que remontarme a 2005 para recordar el primer punto de encuentro entre la escena de vanguardia y el Reguetón. Hablo concretamente del momento en que Uwe Schmidt planteó bajo sus vestiduras como Sr. Coconut una recopilación de éxitos de Cumbia, Freestyle latino y Reguetón incluyendo singles como «Cambumbo» de Tego Calderón. La llamó «Sr. Coconut Presents Coconut FM» y servía como mapa de influencias del proyecto, gestado a partir de la estancia en Chile del alemán también conocido como Atom TM.

Del UK-Funky británico a la revolución Príncipe Discos

Si observamos el ritmo y percusión del Dem Bow, el Dancehall o el Reguetón, podemos establecer cierta consonancia con el UK-Funky o Funky House británico, una genérica derivada del hardcore continuum; posterior al UK-Garage y el Grime, combinó a partir de su origen en la segunda mitad de la década pasada percusiones latinas, House, Dem Bow, soca y R&B contemporáneo. Sus patrones rítmicos oscilan los 130 BPM y la incursión de timbales y elementos de origen africano es muy usual.

El desarrollo del UK-Funky como estilo distinguible comienza en Masters At Work y productores norteamericanos como Karizma, y culmina en su explosión en UK a través de amplificadores como Roska, Lil Silva, la primera Cooly G, el combo Funkystepz o héroes subterráneos como Mr. Mageeka. Su complexión es más cercana al House tradicional, al contrario del Moombahton, que por así decirlo adapta el Reguetón a la pista de baile de una forma más directa.

Dave Nada es el unánime creador de la divergencia, a la que puso nombre en 2009 al ralentizar una composición titulada «Moombah» (de Chuckie y Silvio Ecomo) en una fiesta en Washington D.C.; esencialmente consiste en una combinación de Dutch House con poderoso ritmo 4×4 y Reguetón, operando en un BPM no superior a los 110 pulsos y conservando las señales explícitas y vulgares del género latino. Munchi o Diplo como embajador y colonizador de nuevas acepciones club contribuyeron a su explosión y posterior decaimiento hace unos años.

Hasta la entrada en acción de Príncipe Discos (una noche de club basada en el Music Box de Lisboa convertida en sello discográfico y principal altavoz internacional para la música creada por inmigrantes angoleños en la periferia y barrios más pobres de la capital portuguesa), el carácter o aditivos de procedencia africana en la vanguardia electrónica han circulado en segundo plano.

La erupción de artistas como DJ Marfox o DJ Nigga Fox, con sus producciones austeras, simples y repetitivas basadas en rítmicas con origen situado en Cabo Verde (la Kizomba, la Batida, el Tarraxo, el Kuduro, etc) y preparadas para la pista de baile ha propiciado una atención renovada por este tipo de fórmulas de percusión y estructuras. El matiz exótico ha pasado en unos pocos años de la mera anécdota y gran parte de la escena experimental observa este tipo de conexiones con la tradición urbana latina y los ritmos africanos menos conocidos como una de las posibles vías para la evolución.

Warp Records, «Cargaa» y Future Brown

La etiqueta británica por excelencia en términos de música electrónica protagonizó una transición complicada desde comienzos de década a nuestro presente; Warp Records observó como su imperial catálogo era mermado por algunas malas decisiones y la no total compenetración con las tendencias electrónicas predominantes en la época; en el desarrollo de la hibridación club a partir del Dubstep o la liberación del Footwork, Warp Records no se pudo ni siquiera batir con marcas como Hyperdub o Planet Mu.

Ha sido en este 2015 cuando el sello ha comenzado a integrar una estrategia claramente dedicada a potenciar este tipo de sonidos con raíces latinas o africanas; estancados en la resonancia provocada por artistas como Flying Lotus o Hudson Mohawke, Warp Records pasó en un año de centrar sus esfuerzos en proyectos insípidos como los de Darkstar o Mount Kimbie a apostar por Nozinja, la comunidad Príncipe Discos o Future Brown. Personalmente, observo el renacimiento de la editorial a partir de la llegada de Oneohtrix Point Never a la plantilla.

Mientras la serie de EPs «CARGAA» ha dado un nuevo trampolín a los Marfox, Nigga Fox, DJ Firmeza, DJ Maboku, Puto Márcio o Nidia Minaj, el álbum debut de Future Brown (producto de la unión entre NGUZUNGUZU, J-Cush y Fatima Al-Qadiri) presentó la más firme conexión de la escena electrónica con el «aspecto» y «estética» del Reguetón contemporáneo. Su directo acercamiento al modelo con «Vernáculo» (junto a Maluca) creó una gran polémica tanto por su futurista presentación visual (simulando un promocional de marca de cosméticos con el mismo nombre del proyecto) como por ser la primera intromisión del estilo en el catálogo de Warp.

Endless y Janus. Londres y Berlín

Arca integró también el ritmo Dem Bow en su corte «Thievery», extraído del álbum debut «Xen», publicado en 2014; el track puede servir de ejemplo para ilustrar sobre las maneras, medidas y comportamiento de la música de club más avanzada y transgresora practicada en la actualidad. En el ADN y análisis elemental de la composición encontraremos rastros que nos conectan con el colectivo Janus en Berlín, Endless en Londres o NON capitaneado por ANGEL-HO y Chino Amobi.

Janus, como noche de club en Berghain y colectivo integrado por el nativo e iconoclasta de Houston Lotic, Kablam y M.E.S.H. (entre otros), se ha definido durante ya varios años como un sinónimo de lo que GHE20G0TH1K significó en Nueva York; una velada y actitud éticamente y creativamente sin prejuicios estilísticos, caracterizada por la libertad moral y una pasión particular por los sonidos electrónicos dispares de dentro y fuera de Estados Unidos (desde el Jersey Club al Bounce o de la Cumbia al Dancehall).

En la capital alemana, Janus ha introducido como ningún otro colectivo una nueva forma de pensar y estética electrónica, muy lejos de la rectitud, sobriedad y minimalismo que siempre se han presentado como las principales cualidades de la cultura de club en Berlín. Donde todo era perfección y nulo factor sorpresa, Janus ha propuesto fealdad, imperfección y explícita sexualidad; basta observar una de las actuaciones detrás de los platos del artista ahora en Tri-Angle J’Kerian Morgan, su expresividad y provocación, para darse cuenta del matiz de distinción.

Su conexión con PAN es también importante: M.E.S.H. y sus complejos escenarios electrónicos, a medio camino entre Autechre y Mumdance, han sido impulsados desde el principio por la marca de Bill Kouligas, de reputación impoluta y una trayectoria incuestionable. Curiosamente es en PAN donde también se ha gestado el debut de Kamixlo (antes conocido como Krysaor), el chileno asentado en Londres que lidera a la crew Endless junto a Blaze Kidd, Uli K, Lexxi o EndgamE.

Codes y PAN se fijan en el increíble sonido del joven productor Kamixlo. "Demonico" insinúa el nuevo camino a seguir por el sello controlado por Visionist y Bill Kouligas

La puerta de entrada ha sido propiciada por la entrada de Visionist en la ecuación: Louis Carnell ha reinaugurado su ya excelente sello Lost Codes con el nombre de Codes, dando la alternativa a Kamixlo en su primer trabajo en solitario, «Demonico«. El material es el más salvajemente conectado con el Reguetón jamás publicado por la etiqueta PAN y la entrada directa del género en las más excitantes esferas de la música electrónica.

Endless posee desde hace ya un tiempo su propio espacio en la estación NTS (así como el propio EndgamE, que conduce Precious Metals), aunque el contacto de muchos con su realidad llegó después de conocer el trabajo de Blaze Kidd, el MC de origen ecuatoriano venido del sur de Londres; su mixtape debut, «Exclusivo», combina desde un punto de vista tierno y confesional tanto Reguetón como Hip Hop de nuevo cuño emotivo y en continuo debate existencial. Apoyado por sus cercanos en Endless, Lexxi o Uli K, rapeando de forma amateur y en castellano, contó también con la producción de otro sospechoso habitual como es Benjy Keating.

Detrás de Palmistry, el londinense ha pulido un discurso inalterable e inconfundible que ha servido de antesala para proyectos como el de Blaze Kidd o anomalías como Malibu; sensibles, frágiles composiciones Pop que a menudo lanza vía Mixpak (o Presto?!) en las que el Dancehall y su rítmica tienen un peso importantísimo. Su forma de cantar y entonar, sus tejidos electrónicos vulnerables se comenzaron a originar tras su primera colaboración con el MC vietnamita Triad God para Hippos In Tanks.

Por su parte, EndgamE ha propuesto uno de los EPs más ilustrativos en referencia a la introducción del ritmo del tresillo o el Dem Bow en un decorado experimental: su debut homónimo en el sello portugués Golden Mist (fundado por Gonçalo Salgado y Diogo Lima) contiene piezas como «Unlikd Riddim» o «Snipper Riddim», a rebosar de armonías extrañas e intrigantes, pero también explotando de una forma inteligente el ritmo característico del Reguetón. Mencionado EP contiene una reconstrucción de Dinamarca, fundador del sello Staycore.

ANGEL-HO, Elysia Crampton y la crítica al colonialismo

«ASCENSION» es otro punto clave de la progresiva inserción de ritmos de procedencia latina en la práctica club actual. Se trata de la mixtape debut de Angelo Antonio Valerio aka ANGEL-HO y el despegue definitivo de Halcyon Veil como identidad editorial (con MYTH o WHY BE en el roster, una de las sensaciones de 2015); en ella el asentado en Sudáfrica y cabeza del colectivo NON (junto a Chino Amobi y Nkisi) configura un acercamiento creativo muy parecido al de Arca pero con un punto más de rabia y cólera. El ritmo del triplete está muy presente y la marca de agua del propio Ghersi se distingue al ser él mismo el encargado de la mezcla y masterización final.

El trabajo además contiene un mensaje crítico en algunos de sus puntos, por ejemplo en el corte «Removals«, en el que se repite la frase «we were here first». En este sentido, ANGEL-HO y su comentario indirecto sobre la segregación en Sudáfrica (la que confirma en esta entrevista) y el colonialismo coinciden con los recientes experimentos del artista antes conocido como E+E, Elysia Crampton.

Boliviano y de naturaleza outsider desde sus primeras transmisiones en formato collage experimental, Elysia Crampton desarrolla su reciente discurso sobre una temática que también reflexiona sobre el colonialismo, en este caso el ocurrido en Norte América:

“A concept study that follows Virginian American history, exploring brownness as more than culture or othering, as geology. As mud, dirt and mineral, enmeshed in lithic, vast time scales. American narratives are re-examined on this level: narratives of colonized and colonizer, slave histories, impact events and fern spikes, two-spirit and queer indigenous histories. Trans-ontologies are given voice and resonance.”

Es la descripción para sus Shenodah Series, que ha distribuido entre Boomkat Editions y su excelente álbum en el sello de Falty DL, Blueberry Recordings. «American Drift» resta densidad a su propuesta y juega con patrones rítmicos latinos, apuntes tribales y deslices Folk realmente extravagantes.

EXTASIS RECORDS

NAAFI, Staycore y Extasis

Son los tres sellos o familias que se han encargado de dar voz al underground electrónico latino fuera de sus límites geográficos. Primero la Noche de Sonidos Periféricos en México, hoy conocida como N.A.A.F.I. (o NAAFI) y que fue fundada en 2010 por Tomás Davó y Alberto Bustamante (Mexican Jihad) y el chileno Paul Marmota, como columna vertebral, ayudando a extender y amplificar proyectos que funden el folclore del país con la cultura de club europea. Uno de los primeros proyectos en destacar fue Javier Estrada, quien con su concepto «Tribal Prehispánico» conjugó por primera vez ritmos aztecas con destellos cercanos a la EDM.

En NAAFI también operan productores como Lechuga Zafiro (recientemente con una incursión en el catálogo de Her Records), LAO, Imaabs, OMAAR o DJ Smurphy. La relación con Staycore ha sido evidente siempre, aunque ha tenido su punto más inspirado en la recopilación esencial del sello de Cristian Dinamarca y Ghazal, «Summer Jams 2K15».

Por su parte, Extasis Records (que reutiliza de forma brillante el símbolo de Internet Explorer) cultiva una llegada muy próxima a la de estos dos sellos precedentes, aunque con un punto mucho más weird; releases como «Homínido» de Spaceseeds (muy cercano en cuanto a planteamiento del EP homónimo de EndgamE) o «Echoes EP» de Abyss X hablan por sí solas de la personalidad más alternativo del sello también ubicado en México.