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¿Es realmente ilegal ripear un archivo de YouTube?

Una demanda global de la industria musical contra el principal servicio web para este fin ha levantado un debate tan confuso como la propia libertad de cualquier usuario a la hora de subir música a YouTube.

11.10.16
Frankie Pizá

La industria musical casi al completo apunta sobre uno de los últimos escollos que, según sus impresiones, está perjudicando los progresos palpables del negocio en el último año.

A nivel global, y aunque se trata de una costumbre muy extendida, la industria ha tardado en tomar conciencia de este supuesto «problema».

Declaran la guerra contra los ripeos de YouTube, una práctica muy extendida y lo hacen denunciando a la página web más transitada en este aspecto, Youtube-mp3.org, con 60 millones de usuarios únicos al mes.

Según SimilarWeb, el portal es el «sitio web musical más grande del mundo» y en la denuncia especifica que es el responsable «del 40% de los ripeos ilegales que se cometen».

Con el auge y buen funcionamiento de los servicios de streaming, y con las discográficas preparando acuerdos con todas las iniciativas de este tipo que vayan surgiendo, parece que el problema de la piratería esté superado.

Nada más lejos de la realidad, como ya explicamos en este análisis: gran parte de los jóvenes de hoy, los principales consumidores, no tienen posibilidades de costearse la cuota de 1 o 2 servicios mensualmente.

En cualquier caso, convertir a otro formato un archivo almacenado en YouTube y trasladarlo a nuestro dispositivo o computadora sigue siendo un hecho confuso.

Usar YouTube es legal, podemos estar seguros de que no estamos infringiendo ningún derecho de autor al reproducir los vídeos, sea quien sea que los haya dispuesto en la red.

Según los términos de YouTube, el ripeo, conversión a otro formato y descarga de contenido con copyright es una «violación» de estas leyes, aunque no existe ningún usuario demandado por esta causa hasta el momento. Tampoco había hasta el momento ninguna amenaza sobre un website de este tipo.

En su momento, YouTube y Google amenazaron con perseguir al sitio web en cuestión, aunque si nos fijamos en los resultados del buscador, parece que no les importa demasiado que siga apareciendo en los primeros resultados.

Los vídeos que no tienen copyright o derechos de autor especificados se pueden convertir y descargar sin problemas legales en Alemania, por ejemplo; aunque en el país YouTube-mp3.org ya fue demandado por esta causa, finalmente ganaron el juicio en la corte federal. Cambiar formatos de contenido sin licencia no es ilegal.

La Recording Industry Association of America (RIAA), principal demandante contra YouTube-mp3.org alega que el servicio está «permitiendo a sabiendas la piratería de obras protegidas». Dicen además, y con razón, que la web se está beneficiando de este tráfico al presentar publicidad a los usuarios que pasan por allí para descargar contenido de YouTube.

Pero ¿saben realmente en YouTube-mp3.org si un usuario está descargando en mp3 un single de Frank Ocean o simplemente almacenando un vídeo de un gato cayéndose en un porche?

Por esta regla de tres, utilizar YouTube para escuchar música también debería ser ilegal. No lo es porque los propietarios lo han permitido: según la ley Digital Millennium Copyright Act (DMCA) (en Estados Unidos), YouTube tan solo debe limitarse a «eliminar un vídeo autorizado en el caso de que el propietario de los derechos lo comunique».

Ésta orden aprobada en 1998 es la razón por la que aún podemos escuchar música en YouTube y resulta tan difícil para las discográficas erradicar la subida de contenido no autorizado. Los usuarios de YouTube tienen la libertad de poder subir cualquier archivo, y la plataforma tan solo lo eliminará si alguien «con derechos» da la voz de alarma.