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El mercado musical crece por primera vez desde el año 2000

La culpa la tiene el streaming y la entrada en el negocio de Apple Music.

21.09.16
Frankie Pizá

En gran parte, es gracias a Apple Music. El servicio musical, hoy el principal competidor de Spotify, apenas intervino en los preocupantes resultados de la música en 2015: sus ingresos y comportamiento comenzaron a registrarse en junio de 2015.

Los datos de la Asociación de Industria Discográfica de Estados Unidos (RIAA) aportan datos concretos y panorámicos sobre el crecimiento global del mercado musical en este último año: el negocio ha crecido un 8,1% en total gracias a los ingresos de servicios como Apple Music y Spotify Premium, compensando la bajada en las ventas de CDs, vinilo y descargas digitales.

Estados Unidos es el principal mercado musical del mundo después de Japón, y estos datos pueden ayudarnos a tener una idea aproximada de lo que está ocurriendo en otros países de Occidente.

Con respecto a la primera mitad de 2015, los servicios de streaming han crecido un 112%, una subida exponencial debida en gran medida a la llegada del gigante californiano al terreno.

En el mismo período de tiempo, las dos principales compañías generaron más de un billón de dólares. En resumen: han duplicado su relevancia económica en tan solo un año.

En el último curso ha crecido también el número de personas que en Estados Unidos quieren pagar por un servicio de streaming y el montante medio que están desembolsando. Si comparamos el primer semestre del 2015 con el de 2016, el crecimiento es del doble en el total de usuarios de pago (9,1 millones en 2015, 18,3 millones en 2016), quienes están pagando unos 9,23 dólares de media (en 2015, esta cifra oscilaba los 8,77 dólares).

Los servicios de streaming suponen un 47% de los ingresos totales de la industria musical en estos momentos: su crecimiento tan solo en Estados Unidos ha sido del 57%. Hablamos de los servicios premium, ya que los servicios «libres» como YouTube o Vevo han crecido tan solo un 24%, representando unos 195 millones de dólares (una quinta parte o menos que lo que genera la suscripción).

Al otro lado, las descargas digitales «legales» han descendido hasta un 17% en esta primera mitad de 2016, unas cifras que van acorde con un análisis reciente en el que nosotros mismos argumentábamos que las descargas «ilegales» gozarán de una segunda juventud debido a la situación económica del público joven en términos generales.

En cuanto a los envíos e ingresos de música en formato físico, las curvas comienzan a descender tras la tímida recuperación: con respecto al primer semestre de 2015, en este 2016 la compra física ha disminuido un 14%: la venta de vinilo en formato LP y 12″ ha caído un 6,3 %.

Apple Music y Spotify parecen ante estos datos hacerse con la batuta del mercado musical, ya que ambos suponen la mitad de los ingresos globales del mismo. En cualquier caso, su inversión es enorme en cada caso: Spotify paga uno 55% de sus ingresos a las discográficas, mientras que Apple Music está destinando un 57,5%.

Se confirma entonces que el modelo del streaming de pago está avanzando según las previsiones y devolviendo la «rentabilidad» a la industria musical, aunque en las cifras no se explica cómo se ha conseguido que haya un gran porcentaje de usuarios que se estén moviendo a la zona de pago y abandonando la comodidad de un servicio gratuito.

La exclusividad y la comodidad de Apple Music y Spotify están consiguiendo que «virtualmente» se ascienda en la media económica que un usuario destina al consumo musical: en los años 90, un estadounidense de gastaba una media de 50/60 dólares al año en discos, mientras que ahora el ecosistema le obligaría a destinar más de 100 dólares en el mismo período de tiempo.

Hoy por hoy, ninguno de nosotros imaginamos a una gran mayoría global abandonando la libertad de YouTube y las descargas ilegales y moviéndose a un servicio premium: tan solo una mayor elasticidad y ajuste en los precios podría causar este acontecimiento, y es algo que Amazon ya está intuyendo desde hace tiempo.

Spotify es el servicio musical de pago más relevante en cuanto a cuota de usuarios, con 40 millones de suscriptores.