#Artículos

Una celebración del legado club de UK

TIUmag presenta en exclusiva el DJ set Rhythm Rituals Vol. 1 de Lowprofile, centrado en el UK funky y algunos géneros que han derivado de las sonoridades underground de UK, como el gqom. Hablamos con él para conocer el contexto.

23.06.20
Antoni Ripoll
Diseño de portada por Raymond Rojas.
Fotografía de Xavi García.

“Apenas cuatro años después de su explosión, el UK funky dejó de importar y de filtrarse con facilidad en el ámbito mainstream británico, reduciéndose de forma instantánea a un minúsculo entorno y comunidad con cero amplificación. Algo parecido a lo que nos han hecho imaginar cientos de veces cuando se habla del nacimiento y muerte del universo: un gran Big Bang que da inicio a una expansión y que concluirá en un Big Crunch que volverá a comprimirlo todo a su estado original”.

Así empieza el artículo especial que le dedicamos al UK funky en TIUmag en 2016. Se trata de uno de los muchos géneros ingleses contemporáneos que definen una cultura de club tan heterogénea como influyente.

Para los que no estén familiarizados con el término, el mismo artículo que acabamos de citar lo define como “una combinación informal de house con percusiones africanas y adaptación de riddims como el dembow, con una fuerte inclinación r&b en las interpretaciones vocales; una fusión entre el estilismo house de algunos artistas como Masters At WorkKarizmaBlack Coffee y reminiscencias que apuntan al garage inglés”.

Sea como sea, se trata de un género que cuenta con una cantidad notable de sellos y productores que tuvieron su época dorada a principios de la pasada década. Un pico de actividad que cautivó a muchos DJs, fueran o no cercanos a la movida que acontecía en UK.

Es el caso de Lowprofile, DJ barcelonés del colectivo LowKeyMoves, que hoy presenta un nuevo DJ mix centrado en la era dorada de este género y su hibridación con géneros posteriores, como el gqom sudafricano. Escúchalo a continuación:

Además, hemos aprovechado para hablar con Lowprofile para conocer mejor el contexto del mix:

P: Hay géneros cuya influencia en el desarrollo de otros sonidos compite en importancia con su propio legado musical. ¿Es el UK Funky un ejemplo? 

R: Me gusta pensar que el UK funky como género tiene suficiente valor como para prevalecer por sí solo en la historia de la música de baile, pero la realidad es que los patrones rítmicos y recursos sonoros de la primera ola sirvieron de punto de partida para que otros artistas exploraran sus posibilidades, llevándolos por otros derroteros que, en algunos casos, tuvieron mucho más impacto internacional en su momento que el sonido original. Pienso en los primeros tracks de Deadboy o Doc Daneeka, todo lo que iba saliendo desde Palms Out Sounds en Estados Unidos, o los primeros releases de Night Slugs e Hyperdub.

Lo bonito de todo esto, es que tras varios años en que no se estaba haciendo justicia a ese sonido original, desde hace un tiempo voy viendo como aparecen nuevxs productorxs, y otros tantos que vuelven al juego, convencidos de que el UK funky puede tener cabida en el contexto musical actual.

P: Hablábamos de su influencia en lo musical, pero cultural o socialmente hablando también ha tenido su importancia. Los sonidos de la diáspora. 

R: ¡Totalmente! Hay que tener en cuenta que la mayoría de personas que formaban parte de la escena original (productores, DJs, promotores…) eran hijxs de inmigrantes con raíces africanas o jamaicanas. El UK funky en si bebe de géneros como la soca y el dancehall, el house o el azonto, y los mezcla con el amor por los graves típico de UK. Pero lo más importante es que toda esa generación hizo gala de sus orígenes, y convirtieron el género en una forma de reivindicar el valor de sus raíces creando toda una escena musical alrededor. Ahí tienes «African Warrior» de Donae’O, que a día de hoy sigue siendo un himno, por ejemplo.

Cuando actualmente se habla de los sonidos de la diáspora surgidos en UK, se hace mucho hincapié en el afro bashment, el UK rap o el UK drill, pero para mí, y hablo desde el punto de vista y el conocimiento de alguien que vive a miles de kilómetros del núcleo donde ocurrió todo eso, esta fue una de las muchas semillas que hicieron que muchos artistas venideros no tuvieran reparos en expresar abiertamente el orgullo por sus raíces, y trataran de encontrar su voz y espacio en la escena musical de su país. Hoy por hoy puede parecer obvio, pero hablamos de que esto comenzó a gestarse hace más de diez años.

P: ¿Cómo llegaste tú al género? 

R: En 2009, junto a unos cuantos amigos, me fui a Londres a pasar un verano con la típica intención de trabajar y, de paso, traerme una maleta con discos de drum & bass, que es lo que pinchaba por aquel entonces. Nos alojábamos en un hostal en Kensal Green cuando, en una de las noches, se celebraba el cumpleaños de uno de los trabajadores. Así que básicamente se montó una fiesta en el hall principal a la que vinieron dos DJs a poner música.

De repente me vi escuchando algo que no había oído antes, ¿era soca?, ¿dancehall acelerado?, ¿grime lento? La cuestión es que después de aquello me decidí a investigar qué era exactamente lo que estaba sonando, y acabé llegando a Donae’O, Crazy Cousinz y el término UK funky.

A finales de verano volví a casa con la maleta llena de vinilos de D&B, pero el germen del UK funky ya estaba metido en mí para siempre. Cambió mis intereses musicales a la hora de pinchar, y desde entonces hasta el momento actual.

También fue genial ver que ya había gente en España explorando el género y todo lo que iba surgiendo de UK por aquel entonces: David M, Noaipre, Woodhands, la gente de Brrrrrap antes de que se juntaran como colectivo… Gracias a ellxs, incluso antes de conocer en persona a la mayoría, fui pudiendo explorar qué estaba pasando por allí fuera del drum & bass.

P: ¿Por qué decides sacar este mix ahora? 

R: Nunca he sido muy amante de los mixes “monogénero”, pero de alguna manera me sentía en deuda con el UK funky. Además, me apetecía hacer un mix del género que no fuera 100% nostálgico. Mi intención desde el principio fue que sonara al presente, pero que también sirviera para ver que hay todo un legado por explorar.

Obviamente, es imposible abarcarlo todo en una hora, y aunque hay momentos para el “revival” puro y duro, también los hay para contextualizar con tracks DJ Gregory o Mike Dunn. En general, aunque muchos de los tracks ya tienen bastantes años, quería que sobre todo se sintiera como un sonido vigente y conectado -directa o indirectamente- con movimientos que están surgiendo en la actualidad, como el gqom o el hard drum.

P: Para acabar, ¿a qué artistas bajo estas sonoridades tenemos que tener el ojo echado? 

KG

Probablemente uno de los regresos más sorprendentes. KG fue una de las pioneras del UK funky, y gracias a la reedición de unos de sus primeros tracks vía Goon Club Allstars, ha vuelto al panorama. Lo mejor para mí es que sus raíces africanas y el sonido funky está patente, pero sabe recoger de muchos otros lados para crear temas que pueden funcionar en contextos muy diferentes. Mención especial a sus colabos con Scratcha DVA, también.

DJ POLO

Uno de los nombres más destacados de la última hornada de productores haciendo progresar el género. Aunque sus temas abarcan influencias de todo tipo, se nota que el UK funky es la raíz de todo.

Bamz

Bamz es DJ y productora de Nadia Rose, pero en solitario su principal seña de identidad es el UK funky. Sus mixes también son una buena forma de entender lo amplio que es el espectro y las raíces de este género.

Hagan

En el caso de Hagan, su música no es UK funky con influencias africanas, sino al contrario. Eso hace que su sonido ahora mismo sea único en el panorama. Muy interesante también el documental sobre su último EP.