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La música de David Axelrod atravesó ideas y generaciones

El influyente compositor y productor ha muerto a los 83 años de edad (1933-2017).

06.02.17
Frankie Pizá

«Soy el Oscar de la Hoya de Capitol Records, yo era el chico de oro, podía hacer cualquier cosa que se les pasara por la cabeza». La huella de David Axelrod en Capitol Records puede notarse todavía; sus arreglos orquestales y combinación de elementos del Pop barroco, el Rock o el Jazz lo convirtieron en el productor más singular de la primera mitad de los 60.

La frase con la que comienza este artículo se la dijo a Egon (Stones Throw/Now-Again) en una entrevista que se realizó entre 1999 y el 2000, en la que cuenta algunas de las anécdotas que marcaron su extensa carrera musical. Desde su entrenamiento leyendo música, a su convivencia con afroamericanos en el sur de Los Ángeles o su descubrimiento del Jazz.

Axelrod cuenta como se convirtió en el hombre orquesta de uno de los sellos discográficos más importantes del momento. Algo así como Charles Stepney fue para Cadet y Chess en la misma época, aunque en Chicago y dejando su influencia en discos para Marlena Shaw o Earth, Wind & Fire.

Antes de ingresar en Capitol Records con la función de «desarrollar» el sonido y carrera de nuevos artistas negros (para la recién estrenada sección dedicada al Jazz dentro de la editorial), Axelrod comenzó su trayectoria como productor en «The Fox», un álbum de patrón Hard Bop del saxifonista Harold Land.

En aquel álbum se daba un nuevo protagonismo a las baterías mediante el propio diseño de microfonía de Axelrod, característica que se convertiría con el tiempo en una de sus señas de identidad. Las percusiones parecen desarrollarse al margen; su sensibilidad es mucho mayor y la claridad con la que suenan también.

Fue en 1963 cuando Axelrod ingresó a Capitol Records y comenzó su trabajo junto a la joven voz de Lou Rawls, un nativo de Chicago que años más tarde despuntaría gracias a su incursión en el sonido Filadelfia y la unión con Gamble & Huff en álbumes como «When You Hear Lou, You’ve Heard It All» (1977).

Desde el disco en directo «Live», la relación entre Rawls, el también influyente arreglista H. B. Barnum y Axelrod gestó los fundamentos de un carisma instrumental único; el diálogo entre las melodías clásicas e incluso con apuntes folclóricos con los gestos del Funk y el Jazz, desde las baterías sincopadas a la intervención del vibráfono.

Axelrod diseñó el lienzo en el que años más tarde reinterpretarían desde RZA a DJ Shadow. Algunos de los breaks de batería en sus producciones en solitario se pueden distinguir en clásicos del Rap y éxitos como «Love Is a Hurtin’ Thing», «Your Good Thing (Is About to End)» o «Dead End Street» son recordados como uno de los pináculos del R&B de los 60.

El saxofonista Julian «Cannonball» Adderley grabó «Mercy, Mercy, Mercy! Live at ‘The Club'» dirigido por Axelrod, aunque no en el Club DeLisa de Chicago, sino en los estudios de Capitol en Hollywood.

El disco, grabado en 1967, fue otro de los grandes acontecimientos de la carrera de Axelrod; la composición principal, escrita por Joe Zawinul, llegó al número 11 en Billboard y acabó de definir un estilo que el productor continuaría en su carrera en solitario.

La dinámica con la que van apareciendo todos los elementos, la progresión de las armonías y el espacio vital de cada instrumento. Zawinul al Wurlitzer eléctrico, Adderley al saxofón alto y todo en su justo equilibrio.

Piezas como «Holy Thursday» o «Song Of Innocence» son vitales para el desarrollo del sampling y el Hip Hop en la década de los 90. Extraídas del primer álbum como compositor único de David Axelrod, suponen el primer paso en la conversión del productor en artista original.

Es probable que su debut en 1968 sea su disco más idealizado; por intensidad melódica y belleza instrumental, pero también por ser el primer gran productor estadounidense que consigue depurar su sonido para convertirlo en una entidad diferenciada de cualquier otra estética.

Después vino su particular homenaje a William Blake, «Songs Of Experience» (1969) y «Earth Rot» (1970), uno de los primeros álbumes «protesta» que no tenían las voces como recurso principal.

Él mismo definió como «música contemporánea que trata una temática tan antigua y moderna como la ecología»; una «cantata» que incluía narraciones basadas en el Libro de Isaías o en una leyenda de los indios navajos y que denunciaba la contaminación y la degradación del medio ambiente.

Axelrod trató antes que ningún otro artista relacionado con el Jazz y el Rock temáticas como las deficiencias mentales o la ecología en álbumes conceptuales que hoy por hoy todavía consiguen resonar.

A lo largo de su carrera, David Axelrod ayudó a definir el sonido de otros artistas como la voz sudafricana Letta Mbulu, David Rose o los grupos The Electric Prunes, The Common People o Hardwater.

Fue honrado en vida por toda una nueva generación de músicos, tal y como ha expresado en Twitter el propio DJ Shadow, quien escribió las notas del álbum homónimo de Axelrod en Mo’Wax (2001) y construyó su mayor éxito, «Midnight in a Perfect World», apoyándose sobre «The Human Abstract».