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La extinción del jack de 3.5 mm

Los nuevos auriculares sin cables de Apple, los AirPods, son el tipo de producto que vuelve a confirmar la filosofía de la compañía.

08.09.16
Frankie Pizá

Una de las cosas que no han cambiado de Apple es la imposición de cambios que desde la compañía creen y observan «esenciales» o «necesarios»: primero fue la desaparición del CD/DVD en sus portátiles, después la disminución de la presencia del USB y ahora la decisión de eliminar la entrada para auriculares más común y estandarizada.

Dentro de ese patrón se encuentra visible la filosofía principal de Apple en cuanto a diseño de producto: simplificar, eliminar cualquier cosa que no sea esencial. Este tipo de obsesión por el minimalismo tiene ya una abundante lista de víctimas, funcionalidades establecidas que han visto en el rechazo de Apple el comienzo de su fin.

El eslogan en la página web de Apple dice sobre los nuevos auriculares AirPods «sin cables, sin líos, como por arte de magia». Sobre todo, sin cables: la deliberada opción de eliminar ese tipo de conectividad revela dos cuestiones entre perjudiciales y beneficiosas para la empresa.

En realidad son exactamente iguales que los anteriores EarPods, aunque éstos tienen una batería de hasta 5 horas y se pueden utilizar por separado o juntos, ya que detectan automáticamente cuando los introduces en tu oreja. Se presentaron ayer como el complemento estrella para los nuevos iPhone 7 y iPhone 7 Plus.

Al igual que en otras ocasiones, este movimiento de Apple se complementa con un conector especialmente destinado a aquellos que se resistan a ver el futuro tan claro. Aquellas personas, quizá algunas aficionadas a la producción musical, tendrán que conformarse y comenzar a utilizar el adaptador de lighning a minijack si quieren seguir conectando su dispositivo a una tarjeta de audio.

Apple consigue así dar vitalidad a un nuevo mercado y de paso crear un subproducto igual de necesario que los propios auriculares. Algunos ven beneficios, como Jesús Gallego, que nos comentaba por Twitter que «si incorporamos este nuevo cable al iPhone antiguo, aún con conector jack, tendremos dos salidas libres para poder mezclar canciones con nuestro dispositivo».

El vicepresidente de Apple Greg Joswiak se ha referido al conector jack de una forma un tanto despectiva en una reciente entrevista con BuzzFeed: dice que el conector «recibió su última gran innovación hace 50 años» y lo ha tachado de «dinosaurio».

Ciertamente, y como ha comentado Phil Schiller en la misma entrevista, «nadie echa de menos ahora los teclados en los smartphones». Ante las obvias y previsibles acusaciones de que la imposición e «innovación» de Apple en este sentido es una nueva forma de blindar sus productos y cuasi-obligar al usuario a no utilizar otras marcas, Schiller ha dicho:

«Hemos eliminado el jack de audio porque hemos desarrollado una mejor manera de transmitir el sonido, no tiene nada que ver con la gestión de nuestro contenido o productos. Eso es pura paranoia». 

Los AirPods costarán alrededor de los 150/160 €, un precio alto pero estándar para el sector de los auriculares wireless. Además de un «mejor sonido», de ellos también se destaca la facilidad de comunicación a través de comandos de voz con Siri.

La cuestión principal no es el precio, sino la necesidad real: ¿en qué posición deja este nuevo producto a los usuarios que quieren seguir utilizando sus auriculares? O dan el paso a desembolsar los 160 € o incluyen el mencionado adaptador en su día a día. El resultado siempre beneficia a Apple.

«Te los pones y empiezan a sonar al instante. Hablas y tu voz suena con toda claridad. Así son los AirPods: simplicidad y tecnología unidas en unos auriculares que son pura magia».

Actualización (12/09/2016): Hemos aclarado que el adaptador de lightning a minijack está incluido con cada nuevo dispositivo móvil de Apple.