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John Beltran: El Techno es emoción

Un productor que es una forma de ver el género en sí misma; en su influyente carrera ha demostrado las vías de conexión entre el Techno, el Ambient, el Jazz y los elementos latinos como ningún otro.

24.04.17
Frankie Pizá

La consideración que tenemos hacia la palabra “Techno” no es finita, sino mutable. Cambia según las perspectivas y la percepción del que escucha; también según en las manos que esté y la imaginación que la interprete.

En la música de Juan Atkins veíamos una representación de los posibles futuros narrados por Alvin Toffler; una continuación de la tecnificación de nuestro presente y sociedad que ya ejemplificó Kraftwerk recogiendo y transformando a la vez el enfoque musical de Parliament/Funkadelic.

Él representaba un mundo controlado por las máquinas; en la música de sus contemporáneos, como Derrick May o tiempo después Carl Craig, existía un dramatismo único que de alguna forma armonizaba con el estado de la ciudad de Detroit y las pobres expectativas de futuro.

Desde la primera referencia de Transmat o sellos como Retroactive, el Techno americano ha tenido una carga emocional que lo ha distinguido de otros puntos de vista. A principios de los 90, el espacio y rasgos de la “música inteligente de baile” más presente en Europa comenzó a congeniar con el Techno venido de la ciudad del motor.

El paradigma Techno en manos de John Beltran tiene que ver con la espiritualidad; el productor de Michigan destiló las emociones que impregnaron cortes como “Kao-Tic Harmony” (Rhythm Is Rhythm, 1991) o “Elements” de Psyche y las llevó a un nuevo terreno en el que comenzaban a intervenir disciplinas como el Ambient, el Jazz o folclores como el africano y el latino.

Si tuviéramos que señalar un momento en el que comienza a definirse la etiqueta de “Deep Techno” quizá debería ser con tracks como “Aquatic” (en 1991), “Rainforest” (en 1992) o con un LP como “The Cry”; en ambas referencias, separadas por 6 años, encontramos el carácter a partir del cual se desarrollarían sellos como Delsin o A.R.T. (Applied Rhythmic Technology), centrados en un Techno con más énfasis en las armonías, los acordes, el diálogo con el Jazz y que se alejaba de los márgenes o la eficiencia del club.

La colaboración de John Beltran con Mark Wilson (Open House) como Placid Angels es el comienzo de un discurso que llega hasta nuestros días; Techno que está en contacto con el alma, de estética sublime y que extendió la idea de que el género no tenía unas leyes fijas, sino moldeables.

John Beltran es el primer exponente del sonido que más tarde desarrollarían productores europeos como Kirk Degiorgio o Ian O’Brien, igualmente relacionados con la tradición y evolución del Techno americano.

Melodías de gran sensibilidad y armonías de ensueño que tanto recuerdan al esencial “Selected Ambient Works” de Aphex Twin como al trabajo de Larry Heard a partir de “Introduction” o “Sceneries Not Songs”; en la música de John Beltran el Techno conecta con nuestro espíritu y es capaz de llevarnos a sitios, a fantasías, que no existen.

Desde su excelente “Ten Days Of Blue”, un LP que hoy recuerda a trabajos facturados años más tarde por Actress y Oneohtrix Point Never (voces sintetizadas, coros, percusiones híper minimalistas) su sonido se ha mantenido en la misma dirección, conservando su identidad propia identidad al margen de las tendencias.

John Beltran actuará en la undécima edición de L.E.V. Festival entre los días 27 y 30 de abril.

Placid Angels

"The Cry"

Peacefrog, 1997

En composiciones cono “Scarlett Season” se puede distinguir a The Black Dog, a Derrick May o a 4Hero.

El poder de la música del productor norteamericano fue capaz de traspasar líneas de temporalidad y distintas generaciones; “The Cry” es el pináculo de su carrera, donde desarrolla el proyecto Placid Angels en formato largo y después de éxitos como “Aquatic”.

La nostalgia y la tristeza son sentimientos muy presentes a lo largo del disco, así como las referencias sonoras que evocan otros mundos distanciados del contexto Techno.

En “Lavinia”“Everything Under The Sun” se samplean voces y cánticos africanos, y en partituras como “Her Elements” o “Now And Always” vemos el punto de conexión que faltaría entre BFC (Carl Craig) y proyectos como el de As One (Kirk Degiorgio).

 

Open House feat. Placid Angels

"Aquatic"

RetroActive, 1991

Las colaboraciones con Mark Wilson con John Beltran como Placid Angels definieron de alguna forma el sonido que perseguía RetroActive, un label de corta vida pero inmensa influencia en la evolución del Techno hecho en Detroit.

Las cuerdas de sintetizador y el desarrollo de “Aquatic” recuerda al mejor Mr. Fingers, mientras que “Resonance” samplea el Italo Disco de Naif Orchestra para crear un clásico Techno de su tiempo.

Muchos de los títulos lanzados por el sello fueron simultáneamente editados en Bélgica a través de Buzz; en su catálogo aparecen también los primeros discos de Carl Craig bajo el alias de Paperclip People.

John Beltran

"Sun Gypsy"

Ubiquity Records, 2002

El momento de esplendor de Ubiquity Records; en el año 2002 el sello se traslada a Costa Mesa desde San Francisco y su identidad sonora ya tiene un valor propio.

Por aquel entonces Ubiquity ya estaba especializado en la conversación de música electrónica con genéricas latinas, el Jazz y otros estilos, pero en su catálogo se puede encontrar Hip Hop adelantado a su tiempo, Funk y reediciones nunca antes planteadas.

“Sun Gypsy” surgió al mismo tiempo que brotaron proyectos como Beatless o los alemanas Jazzanova; rasgos del Jazz latino o la Bossa Nova adaptados al escenario electrónico, siguiendo o actualizando lo que ya insinuó el propio Carl Craig con Innerzone Orchestra.

Tracks como “Felicidad Nova” suponen un antes y un después; a raíz de su planteamiento llegaron las remezclas de Carl Craig para Johnny Blas o los proyectos de As One más orientados a esta fusión.

John Beltran

"Ten Days Of Blue"

Peacefrog, 1996

“Gutaris Breeze (6000 km To Amsterdam)” es muy similar a lo que años después presentaría Larry Heard en “Love’s Arrival”; lúcida, melancólica, minimalista y en la que todos los elementos funcionan como percusión.

Si en “Sun Gypsy” John Beltran perfecciona la integración de rasgos latinos y deja atrás las normas de la funcionalidad para centrarse en las melodías y acordes, “Ten Days Of Blue” es el comienzo de esta fórmula.

Al parecer creado en una época de profundo desconsuelo sentimental, es el álbum más completo de Beltran; la armonía central del track que da nombre al LP, la brillante “Collage Of Dreams” o la sutileza de “Soft Summer” son algunos de los momentos álgidos.

Todo el álbum suena a Terrence Dixon moldeando un gran foco de luz brillante a su antojo.

John Beltran

"Earth & Nightfall"

R&S Records, 1995

Un clásico del Techno americano en la primera mitad de la década de los 90.

Escuchando atentamente cortes como “Blue World” podemos ver desde a un joven Model 500 al Oneohtrix Point Never de “R Plus 7”; Techno atmosférico en su máxima expresión de belleza y control musical.

Una de sus mayores influencias está en “Bytes”, el clásico del proyecto The Black Dog, y las similitudes son evidentes.

Resultó el debut de Beltran en una R&S Records en el apogeo de la expansión de la música electrónica en Europa y un ensayo de lo que depuraría en su entrega para Apollo Records (“Moving Through Here”) un año después o en “Ten Days Of Blue”, su álbum más representativo.

Indio

"Indio"

Transmat Records, 1999

Melodías que parecen extenderse hasta el infinito, bleeps, complejos arreglos y programación de percusión más presente que en otros álbumes del artista.

La única referencia del proyecto Indio fue uno de los últimos momentos brillantes en el catálogo de Transmat antes de entrar en el estado de enfriamiento que persiste hasta nuestros días.

Beltran comparte aquí escena con Seth TaylorSam McQueen, creando composiciones conmovedoras como “I Need You In The Fall” o “A Thousand Storms”.