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Cloud-Rap es el género que tardó cuatro años en morir

La agonía de uno de los movimientos más determinantes de la última historia Hip Hop termina con la bella culminación, ese merecido cierre de círculo o quizá renacimiento que supone la llegada de "808s & Dark Grapes III" de Main Attrakionz junto a Friendzone.

01.07.15
Frankie Pizá

El bautismo del Cloud-Rap como tendencia no está claro, como nunca ha estado demasiado claro su identidad y características comunes. Sabemos que Cloud-Rap es cualquier instrumental de Friendzone (foto central), aquel basado en el Ambient de Gigi Masin o cualquiera de su ignorado álbum debut «DX». Sabemos que Cloud-Rap era irremediablemente Clams Casino y que el movimiento nació justo al mismo tiempo en que Lil B decidió auto-proclamarse con su siempre presente dosis de banal comicidad, «I’m God».

Personalmente recuerdo el año 2011 como el año del Cloud-Rap, el curso en el que estalló esa manera de hacer e invadió el Hip Hop al mismo tiempo que A$AP Rocky comenzaba a despuntar internacionalmente; fue el tiempo de los ahora extinguidos proyectos como Silky Johnson (aquel «Hater Of The Year»), la escuadra Green Ova en Oakland (AHYVE, Shady Blaze, etc), otros productores ligados a The Based God como fueron Keyboard Kid o Beautiful Lou (compañero tejano de andanzas de otro MC drásticamente infravalorado, como fue Western TINK) y más activos que se propagaron y desaparecieron con la misma rapidez que desaparece el vapor de agua.

Cloud-Rap fueron, casi de forma única, Main Attrakionz: ellos, el dúo formado por Squadda Bambino y MondreM.A.N., dieron con el ejemplo básico y forma mejor aceptada de lo que tenía que ser el «estilo». Lírica que parece levitar, con cierto punto decadente y esa melodía inherente de su tono a la hora de rimar, su perfecta combinación con beats de arpegios románticos, ligeros y evocadores, tales como «All In Your Hands» o «Bossalinis & Fooliyones, Part 2».

friendzone

Xela, el fundador y director de Type Records lo tuvo claro en su día: reeditó en vinilo la pieza clave para entender aquella derivación Hip Hop relajante y estéticamente superior que comenzaba a predominar, «808s & Dark Grapes II», una obra (lanzada originalmente por Mishka NYC) producida casi íntegramente por la pareja de producción Friendzone y que de forma imprevisible, marcó el comienzo de agonía del Cloud-Rap como tal.

Una agonía que se ha extendido cuatro años y que ha culminado en una muerte que no es una muerte literal, es más bien uno de esos cierres de círculo que acaban bien, de forma coherente. Hoy por hoy y con la tercera parte de ese trabajo eternamente retrasado como ha sido «808s & Dark Grapes III», podemos afirmar que el Cloud-Rap es ya tan solo un recuerdo y Main Attrakionz, un tándem que ha regresado para cerrar la puerta que una vez abrieron desde su residencia californiana.

Main Attrakionz han pasado los últimos tres años madurando este trabajo, codo con codo junto a Friendzone y que otorga una muerta al género devolviéndolo a su mejor estado, el más puro y original; mientras, se han tenido que recuperar de un batacazo como fue su major debut, aquel descafeinado «Bossalinis & Fooliyones» que les demostró a ellos y al mundo del Hip Hop que uno no puede, así como así, pervertir sus valores sonoros.

Un período de sequía en el que tan solo algunos singles y vídeos aislados han calmado la sed de los amantes del Cloud-Rap, quienes todavía deben estar esperando el nuevo material prometido de Clams Casino (el productor italoamericano de Nueva Jersey Mike Volpe) con Tri-Angle; Main Attrakionz y su nuevo álbum no es solo un soberbio documento en el que tanto ellos como la producción vuelven a relucir, es también el mejor ocaso, la mejor defunción posible para una tendencia que se reduce a ellos, tan solo a ellos.

En realidad, los 12 cortes que se incluyen en «808s & Dark Grapes III» parecen piezas rescatadas de algún momento de 2011: esos acabados luminosos y ligero decaimiento de todas las percusiones, esos loops de sintetizador somnífero, las notas de piano melancólicas, el controlado delay de todos los elementos conjugando al 100% con el mood de los dos MCs, de nuevo más cómodos que nunca en ese tipo de decorado.

Los que han sido hijos del Cloud-Rap, aquellos productores que como Suicideyear germinaron mientras Friendzone destacaban, ven ahora como un movimiento tan escueto como importante en la historia del Hip Hop comienza una nueva vida, una suerte de reencarnación si lo vemos desde otra perspectiva: ahí es donde cada uno elige qué resolución sería la más adecuada, si dejar estar el cadáver o que este nuevo LP sea en realidad un renacimiento. Ambas, para mi, tienen su lógica.

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