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El nuevo despertar de Cauto

Pau Encinas regresa a sus raíces sonoras tras un largo período de sequía editorial; en Sónar Festival tendremos una primera muestra de su vuelta a los básicos con "Prova a veure si ets capaç de menjar pedres".

03.06.16
Frankie Pizá

«Haciendo bases pensando en que algún día hubiera alguien que quisiera rapear encima, así empecé yo a hacer música». Así recuerda Cauto su primer impulso creativo cuando era tan solo un adolescente en Bañolas.

En Girona, por aquel entonces, había una gran escena Techno y de club, y Pau Encinas comenzó a ir a raves y a entrar en contacto con la música electrónica, aunque no comenzaría a producir hasta mudarse a Barcelona y encontrarse con una Akai MPC que comenzó a cacharrear en 2004.

El resto es historia: miembro original de la comunidad de entusiastas de la Bass Music de la que se generó Disboot, asistente a las fiestas Reboot en 2007/2008, recuerda que conoció al equipo fundador del sello del Poblenou en una de las ediciones donde actuaron el dúo Vex’d y Distance, por aquel entonces dos proyectos fuertemente relacionados con el movimiento.

Durante un encuentro en la antigua tienda Tazmaniac comenzó a gestarse el proyecto de Disboot, aunque antes de que llegara una primera recopilación de la etiqueta, Cauto debutaría dos cortes en el sello de DJ/ rupture: «Bona Vida» y «Old School». Impregnados del espíritu primario del Dubstep y el Breakcore, aquellos cortes en Dutty Artz son el antecedente directo de lo que más tarde se propondría en «Despertar», primer EP lanzado por los catalanes en 2009.

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Pau dice que su esperado debut en formato largo es una forma de «regresar a sus inicios», ya que recupera muchas de las tonalidades y ritmos que estuvieron presentes en ese primer EP de 4 composiciones. Un sonido cautivador por su poso melódico y cadencia sedante; si atendemos a los detalles en canciones como «Espai», percibiremos el entrenamiento clásico de Cauto y la influencia de la música popular/medieval que su padre le inculcó desde pequeño. También está presente un elemento indivisible de su discurso: el violín.

«Se podrá escuchar de principio a fin» y ha sido configurado como una experiencia narrativa durante más de 3 años de trabajo en diferentes estudios y localizaciones. «Me interesaba contar una historia», comenta en una distendida charla sobre sus nuevas expectativas musicales con un disco que en principio iba a llegar sin título concreto, pero que finalmente golpeará las tiendas con el nombre de «Prova a veure si ets capaç de menjar pedres».

Su modo de trabajo, reservado, alejado del mundanal ruido y saturación digital transluce en el sonido de Cauto: existe un relajado equilibrio entre la elegancia de sus tratamientos y esa tensión particular que lleva impresa el Dubstep clásico. Basta escuchar la recta final de cortes como «Minuence» para darse cuenta de la sensibilidad de Pau a la hora de aplicar desde el ligero delay a la afinación de las percusiones.

La vuelta a la acción de Cauto será la prueba de la atemporalidad de su música y también de la sólida identidad sonora de Disboot; ambos, como músico y como compañía, marcaron un antes y un después en nuestra escena electrónica y reorientaron inconscientemente nuestro futuro. Su generación fue la primera en conseguir destilar sonidos de procedencia extranjera y darles un punto de vista propio.